Friday December 15,2017
Iniciar pagina principal Quienes somos y que hacemos Mision principal del sitio en internet Como rezar el santo rosario, oraciones, etc. Base de datos de documentos recopilados Servicio de asesoria via e-mail. Calendario de eventos en el bimestre Personas para establecer contacto
 

  
Respuestas Breves
a Temas Controvertidos
  



24» ¿Cómo Sucede la Excomunión por Aborto?

Cielo y Tierra:
¿de que lado quieres estar?

¿Cuál es la diferencia entre
la paz que se experimenta
con un consejero y la que
trae el Sacramento?

¿Qué le dice la Cruz al mundo actual?

¿Los 3 días de Oscuridad es doctrina católica?

¿Es malo celebrar Halloween?

Mi novio comulga sin confesarse, ¿cómo le explico
que hace mal?

¿Comulgar sin confesarse?

La esperanza de salvación para los niños que mueren
sin Bautismo

No voy a Misa porque los que van se portan mal...

10» Yo no voy a Misa los domingos. Dios es bueno y no
me va a castigar por eso...

11» ¿Hay que ser católico para salvarse?

12» ¿Librerías Católicas?

13» Cambian los dogmas de la Iglesia?

14» ¿Qué son los carismas
del Espíritu Santo? ¿Como saber cuáles son verdaderos?

15» ¿Es malo escuchar cantos protestantes?

16» ¿Puede un Hombre Pecador Ser Infalible?

17» El Dogma De La Inmaculada Concepción En Las Sagradas Escrituras

18» ¿Por qué los católicos
no usan la Biblia en la Misa?

19» Guía de respuestas breves

20» Joseph Ratzinger,
"Sin Dios, hay demasiados infiernos en esta tierra"

21» Respuesta a algunas objeciones hacia los católicos

22» Entrevista a San Pablo

23» Principales acusaciones protestantes

 

 

1. Cielo y Tierra: ¿de que lado quieres estar?

Autor: Alejandra María Sosa Elízaga | Fuente: SIAME
Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México
 

En Halloween, disfrazamos a nuestros hijos de diablos y brujas y nos escusamos diciendo: "es un juego para niños, no hay que tomárselo tan en serio".
¡Precisamente porque es para niños es que hay que tomarse muy en serio que con el diablo no se juega!.

De que lado quieres estar: cielo y tierraUn súper aficionado al futbol, que ve por tele o asiste a todos los partidos de su equipo favorito y se viste con los colores de su uniforme y se compra todo lo habido y por haber con el emblema de su equipo, cuando éste juega la final del campeonato, ¿crees que se vestiría o vestiría a sus hijos con la camiseta del equipo contrario y así se presentaría al estadio?

Una persona que trabaja para una empresa que elabora un producto del que otra empresa le hace feroz competencia, ¿crees que llevaría a su oficina ese otro producto para que todos vean que lo usa y lo prefiere?

Seguramente respondiste que no a ambas preguntas.

¿Por qué? Porque el aficionado al futbol ni loco querría que parezca que le va al equipo contrario, y la persona empleada no querría arriesgarse a que parezca que está promoviendo a la competencia.

Si esto es lógico y así sucede en el mundo, ¿por qué en la vida espiritual no nos importa que parezca que le vamos al equipo contrario?

En "Halloween", disfrazamos a nuestros hijos de diablos y brujas y decoramos (es un decir) nuestras casas con calacas, calabazas de siniestra sonrisa, gatos negros, vampiros, y demás paraferernalia tenebrosa.

No nos hemos detenido a considerar que lo que se celebra en Halloween es la muerte, las tinieblas, el miedo, lo monstruoso, lo repulsivo, el diablo, todo lo opuesto a Dios.

Nos hemos dejado engañar por la publicidad y por el comercio, que nos ha hecho creer que es divertido vestir a los niños de "diablitos" y a las niñas de "brujitas" y colgar en nuestras casas toda clase de artículos de horror.

Pero preguntémonos: un judío, ¿consideraría divertido vestir a su niño de Hitler?, ¿a un americano le haría gracia disfrazar a su hijo de Bin Laden?, ¿a una persona asaltada, le gustaría vestir a su niño igualito que al asaltante que robó y mató a sus familiares?

¡Claro que no! Nadie consideraría chistoso vestirse como aquellos a los que detesta.

Y entonces ¿por qué a nosotros nos parece aceptable disfrazar a los niños de enemigos de Dios?

Algunos responden: "ay, es un juego para niños, no hay que tomárselo tan en serio", a lo que hay que contestar; ¡precisamente porque es para niños es que hay que tomarse muy en serio que con el diablo no se juega!

El diablo no es un personaje simpático y mucho menos un invento. Su existencia es dogma de fe de la Iglesia Católica, que afirma de él que es un ser personal espiritual, enemigo de Dios, promotor del mal, que sólo busca nuestra condenación (ver CEC # 391-395).

No hay que darle cabida ni de chiste.

Que los niños disfrazados de "diablitos" y de "brujitas" reciban dulces les enseña que es aceptable y se premia el portarse mal. ¡Lo contrario a lo que aprenden en el Catecismo!

No hay que olvidar que dice san Pablo: "Sois hijos de la luz...no somos de la noche ni de las tinieblas" (1Tes 5,5).

Nosotros pertenecemos al equipo de Aquel que dijo: "Yo soy la Luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas" (Jn 8, 12).

Queremos celebrar la vida, no la muerte; el bien, no el mal; el amor y la paz de Dios.

Amamos a Jesús y a María. Queremos imitar a los santos.

¡No lo olvidemos!

Si acaso participamos en el Halloween, al menos cuidemos que los adornos que pongamos en casa no exalten valores contrarios a nuestra fe en Cristo. Y a los niños no los vistamos como hijos de las tinieblas (ni de ángel, cura o monja, para que no se preste a burla). ¡Usemos nuestra creatividad! Aprovechemos los motivos otoñales, guirnaldas de hojas secas, calabazas sin muecas, espantapájaros, veladoras, flores anaranjadas.

Expresemos nuestra fe en que, con ayuda de Dios, el bien siempre triunfa sobre el mal, los buenos le ganan a los malos y la luz derrota la oscuridad.

El 31 de octubre, o mejor aún, el 1 de noviembre, hay que celebrar a los santos.

Disfrazarse de santos, organizar juegos y concursos (lotería de los santos, sopa de letras con nombres de santos, ponerle la aureola al santo, el "rally de los santos" con preguntas y pistas). En lugar de sólo pedir dulces, regalarlos también, junto con estampitas de santos.

Dice Dios: "Te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida" (Dt 30, 19)

   


[Inicio] [ Blog] [Mision] [El Rosario] [Documentos] [Asesorias] [ Política de Privacidad] [Contacto ]

Copyright © 2017 Maria Luz Divina
Impulsada por: TusProductosWeb.com