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PREGUNTA 141. TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN A mí me cae bien la Teología de la Liberación. No comprendo por qué la Iglesia la ha condenado. RESPUESTA: La Teología de la Liberación tiene cosas buenas y malas. Es buena la opción por los pobres. Pero esto lo viene practicando la Iglesia desde el principio del cristianismo atendiendo a los marginados. Lo malo es hacer esto en clave marxista, pues el marxismo es esencialmente ateo. Por eso ha sido condenada por la Iglesia. Para luchar por la justicia social no hay que ser marxista; basta ser cristiano. Hace años, la aparición de la Teología de la Liberación fue muy bien recibida en algunos sectores por lo que tiene de cristiano «la opción por los pobres». Pero algunos han entendido este ideal cristiano en clave marxista. «El Evangelio de Jesucristo es un mensaje de libertad.(...) La liberación de Cristo es, ante todo, liberación de la esclavitud del pecado. (...) »Es importante no confundir “liberación salvífica” con “liberación humana”. Por ello son inaceptables determinadas “teologías de la liberación” basadas en filosofías de corte marxista, las cuales reducen la liberación cristiana a mera liberación de estructuras sociales injustas». Leonardo Boff, uno de los promotores de la teología de la liberación, exhorta a la «utilización del marxismo». Por eso, otros sectores de la Iglesia Católica han presentado sus reparos a los teólogos de la liberación. La Sagrada Congregación de la Fe publicó en 1984 una Instrucción sobre la Teología de la Liberación, titulada Libertatis nuntius, en la que dice que ciertas formas de ésta, recurren a conceptos marxistas que implican riesgos de desviación ruinosos para la fe y para la vida cristiana. Dice el Cardenal Ratzinger en su obra La sal de la Tierra que la Teología de la Liberación no ganó a los que iba dirigida, pero les apartó de la Iglesia Católica. Eso explica la masiva emigración a las sectas «que les ofrecen un refugio religioso». Recientemente Frei Betto, que durante años ha sido uno de los personajes símbolo de la Teología de la Liberación, ha dicho en el periódico italiano Avvenire que «la Teología de la Liberación se ha congelado». Por otra parte, el marxismo ha fracasado totalmente en su doctrina social. Después de setenta años de comunismo, el pueblo ruso no ha salido de la miseria. Allí sólo vivían bien los afines al gobierno. El nivel de vida del pueblo de los países sometidos al marxismo en el este europeo ha sido muy inferior al nivel de vida del pueblo de los países del occidente europeo. Este fracaso del marxismo ha sido un golpe mortal para la Teología de la Liberación. El entonces cardenal Ratzinger dijo en un encuentro de los Presidentes de las Comisiones Episcopales de América Latina para la Doctrina de la Fe, celebrado en Guadalajara (México), que la caída del marxismo en el este europeo fue «el ocaso de los dioses» para la Teología de la Liberación, al aparecer a los ojos del mundo el horror de los países que habían estado dominados por el marxismo.
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