Como Yo

Mi hijo, hace poco llegó a este mundo, de manera normal… Pero yo tenía que trabajar, tenía tantos compromisos.

Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba. Comenzó a hablar cuando yo no estaba.

Mi hijo, a medida que crecía, me decía: «Papi, algún día seré como tú. ¿Cuándo regresas á casa papi?» -«No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos…, ya lo verás».

Mi hijo cumplió 10 años hace pocos días, y me dijo: «Gracias por la pelota, papá, ¿Quieres jugar conmigo?» -«Hoy no hijo, tengo mucho que hacer». bien, papá, otro día

Se fue sonriendo, y siempre en sus labios las palabras: “Yo quiero ser como tú, ¿Cuándo regresas a casa, papá?

-«No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos… ya lo verás».

Mi hijo regresó de la Universidad el otro día, hecho todo un hombre. «Hijito, estoy muy orgulloso de ti. Siéntate, y hablemos un poco de ti». -«Hoy no, papá, tengo compromisos…, por favor, préstame el carro para ir a visitar a unos amigos».

Ya me jubilé, y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llamé: «Hola hijo, quiero verte».

-«Me encantaría, papá, pero es que no tengo tiempo… tú sabes, el trabajo, los niños…, pero gracias por llamar, fue increíble escuchar tu voz».

Al colgar el teléfono, me di ; cuenta de que mi hijo había cumplido su deseo; era exactamente corno yo, La vida es sólo un momento.

Cómo Orar

Un barco naufragó en una tormenta y sólo dos hombres pudieron nadar hasta una isla desierta. Los dos hombres no sabían qué hacer y decidieron que ambos debían orar a Dios. Decidieron que para saber cuál de los dos haría las oraciones más potentes iban a separase y así decidieron establecerse en lados opuestos de la isla.

Lo primero por lo que oraron fue por alimentos. A la mañana siguiente, el primer hombre vio un frondoso árbol de frutas en su territorio del cual pudo comer. El segundo hombre no recibió nada.

Varios días después el primer hombre se sintió solo y oró por una mujer que le acompañase.

Al próximo día, otro barco naufragó y la única sobreviviente fue una mujer que llegó a su territorio y allí se estableció como su compañera.

Los dos hombres siguieron orando y el primero pidió en sus oraciones casa, ropa y más alimentos. Como arte de magia el primer hombre recibió todos sus deseos, mientras el segundo nada recibía.

Finalmente, el primer hombre oró por un barco de manera que él y su compañera pudieran dejar isla. Al día siguiente, un barco llegó milagrosamente al lado donde él se estableció y decidió dejar al segundo hombre abandonado en la isla, pues consideró que sus oraciones no habían recibido la bendición de Dios y por eso no habían sido respondidas.

Cuando el barco zarpaba de la isla escuchó una voz resonando desde los cielos que le preguntó:

-¿Por qué dejaste a tu compañero abandonado en la isla?

El primer hombre respondió a la voz:

-Mis bendiciones son sólo mías porque fui yo quien las pidió. Las súplicas de mi compañero no fueron escuchadas por Dios, porque Dios no tenía nada para él.

La voz le respondió:

-Estás totalmente equivocado, él sólo tuvo una súplica que yo le respondí.

A lo cual el primer hombre preguntó:

-Dime entonces ¿qué pidió él para que yo le deba algo en pago?

La voz le respondió:

-Él oró porque todas tus súplicas fueran concedidas.

¿Cómo Nací?

¿Cuál es mi principio? -Pregunté un día a mis padres-.

Me miraron con gran ternura y felicidad radiante.

Me invitaron a sentarme en medio de ellos y sin dudas ni titubeos o poses especiales empezó a hablar mi padre: «Tu principio somos nosotros dos; nos unimos por amor, y de nuestra unión naciste tú. Quiero decir, que nosotros dos

estamos unidos en ti. ¡Tú eres la expresión sensible y tangible de nuestra unión!.

Desde que tu mamá y yo nos conocimos y empezamos a tratarnos, ya pensábamos en ti.

Eras y eres nuestra ilusión, nuestra esperanza, expresión de nuestro amor, y esto hizo que cada uno de nosotros diera algo de sí para que existieras».

Dr. Alfonso Orozco

Como echar a Perder un Hijo

1.- Comience por dar a su hij@ durante la infancia, todo lo que el o ella quiera; así,
crecerá con la falsa idea de que todo mundo tiene que servirle.

2.- Cuando aprenda malas palabras, celebre «el chiste»; así creerá que es «muy gracios@», y 1@ estimulará a aprender otras groserías, que le sacarán a usted de quicio en unos años más.

3.- Nunca le dé educación espiritual; espere a que su «niñ@» cumpla 21 años, para que «decida por sí mism@».

4.- Evite usted el uso de la palabra «malo» o «pecado»; podría crearle un complejo de «culpabilidad».

5.- Recoja todo lo que él o ella deja tirado: libros, zapatos, ropa…, para que «aprenda bien» a dejar toda la responsabilidad a los demás.

6.- Déjele leer historietas, noveluchas, pornografía y cuanto cosa caiga en sus manos; así su cerebro, lleno de inmundicia, se desarrollará sin «prejuicios».

  1. Dispute y riña a menudo con su cónyuge en presencia del o la niñ@, así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia quede destrozada para siempre.

8.- Déle todo el dinero que le pida, y cúmplale sus caprichos; al negárselos, podría crearle un complejo de «frustración». Además, no vaya a sospechar que para disponer de dinero, es necesario trabajar.

9.- Póngase siempre de su parte contra los vecinos, profesores y, cuando venga el caso, contra la policía; todas estas personas le tienen «mala voluntad» a su hij@.

  1. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres; el sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

11.- Nunca se preocupe por darle buen ejemplo, y cuando alguien le busque a usted, y no quiera ser interrumpido, ordénele que diga que «no está», para que desde pequeño aprenda a «salir de apuros».

Luego de seguir estas instrucciones, prepárese para una vida «de tranquilidad». Usted se la merece. Y cuando «Su niñ@» sea un o una delincuente, apresúrese a exclamar: «¿Qué pecado habré cometido, Dios mío, para merecer un don así?

(Este manual fue redactado por la policía de Washington, tras realizar estudios basados en su abundante experiencia

¿Cómo Dios ha Permitido que Algo Pase?

Fue entrevistada una gran mujer en el programa Early Show, uno de los más vistos en la Unión Americana.

Early le preguntó: «¿Cómo Dios ha permitido que algo así pase?», refiriéndose a los sucesos del 11 de Septiembre en EE.UU.

Ella respondió: «Creo que Dios está profundamente triste, tal como nosotros lo estamos, pues, por años le hemos estado diciendo a Dios que se salga de nuestras escuelas, de nuestros gobiernos y de nuestras vidas. Y siendo El un caballero, creo que humildemente nos hizo caso».

¿Cómo podemos pretender que Dios nos dé su bendición y su protección, si le hemos «ordenado» que nos deje solos?

Veamos algunos ejemplos: La congresista demócrata Madelyn Murray O’Hair, legisló que en ninguna escuela de los Estados Unidos se orara; y nosotros dijimos: OK. (Ella huyó por evasión fiscal, luego fue asesinada, y su cuerpo fue hallado recientemente).

Luego otro Senador propuso que era mejor no leer la Biblia en los colegios; la Biblia dice que no se debe matar, que no se debe robar, que se debe amar al prójimo como a uno mismo; y nosotros dijimos: OK, que no se lea la Biblia.

Luego, el Dr. Benjamín Spock dijo que no debemos castigar a nuestros hijos cuando se comporten mal, porque sus frágiles personalidades y su autoestima se pueden dañar. Y nosotros pensamos: «un experto debe saber lo que está diciendo», así que dijimos: OK. (Su nieto adolescente, Peter, se suicidó en 1983 a los dos años de esa declaración).

Luego algunos expertos dijeron que los maestros y los directores de las escuelas, no debían disciplinar a nuestros hijos cuando se comporten mal.

Las autoridades de educación dieron orden de que «ningún miembro de la escuela siquiera tocara a algún alumno, pues eso sería mala publicidad y no querían problemas»; y nosotros volvimos a decir OK. (Existe una gran diferencia entre disciplinar y golpear, humillar o maltratar).

Luego el movimiento feminista exigió: «Permitamos que nuestras hijas tengan abortos si así lo quieren, y ni siquiera tienen que decírselo a sus padres»; y nosotros dijimos: OK.

Luego los defensores de las libertades del «Estilo de Vida Americano», dijeron que no importa qué es lo que hagamos en nuestras vidas privadas, mientras sigamos haciendo nuestro trabajo y respetando las libertades de los demás. En concordancia con ellos, significa que no nos importa lo que cualquiera haga con sus vidas, -incluyendo el Presidente-, mientras tengamos trabajo y una buena economía. (Así, perdonaron al presidente Clinton por haber mentido, después de haber jurado por la Biblia).

Luego alguien dijo: «Imprimamos fotos de gente desnuda y digamos que es arte, apreciación de la belleza del cuerpo; y nosotros dijimos: OK. Y luego alguien tomó esa «apreciación» un poco más allá, y tomó fotos de niños desnudos y dio aún otro paso más allá, pues hizo posible tener acceso a estas fotos en Internet. Y nosotros dijimos: «eso es libertad de expresión».

Y luego la industria del entretenimiento dijo: «Hagamos programas de TV, y películas que promuevan la violencia, promiscuidad y el sexo ilícito, y grabemos música que anime a la gente a violar, a usar drogas, a asesinar o a suicidarse, y a tocar temas satánicos. Y nosotros dijimos: «es sólo entretenimiento, no tiene efecto adverso, nadie toma esto en serio, así que sigamos adelante».

Ahora nos preguntamos por qué nuestros niños no tienen conciencia, por qué no saben diferenciar lo bueno de lo malo, por qué no les importa matar gente inocente, o a sus propios compañeros, amigos, o a ellos mismos.

Probablemente, si pensamos en ello lo suficiente, nos demos cuenta de que estamos cosechando lo que nosotros mismos hemos sembrado.

«Querido Dios, ¿por qué no salvaste a esa pequeña niña que fue asesinada en su escuela?» Sinceramente: Un alumno preocupado.

Y la respuesta fue:

«Querido alumno preocupado: Lo siento, no se me permite entrar en las escuelas.

Sinceramente: «Dios».

Es curioso ver cómo, después de cada accidente, terremoto, atentado, masacre, los hombres se pregunten por qué Dios no lo impidió, o por qué Dios lo permitió.

Es curioso ver cómo muchos hombres se declaran agnósticos, al constatar que Dios es «impotente» ante el mal que causan ellos mismos.

Como Construir Autoestima en el Niño

Devolviéndole una imagen  positiva, y ajustada de sí mismo. Si le vemos en su
aspecto positivo, sin inflar, ni exagerar ningún aspecto, aceptándole, lo estamos
consiguiendo.

Motivándole a afrontar el conocimiento de lo que le rodea, con curiosidad, e
interés. Creando un clima de descubrimiento, agradable y positivo.

Reforzándole en sus logros, no  recalcando sus fracasos. Lo que ha hecho mal, no se lo podemos presentar como algo que está bien, pero podemos relativizar su fallo.

Dándole la oportunidad de que se enfrente a los conflictos. Que ponga en
juego sus habilidades, para resolverlos autónomamente.

Criticar sus actos, nunca a su  persona. Cuando tengamos que limitar su acción,
podremos explicarle que lo que ha hecho no está bien, no nos gusta, pero
diferenciándolo claramente de lo que es su persona. Es decir, podemos expresarle: "Eso está mal", nunca le diremos: "Eres un desastre".

Asegurarle nuestro cariño y  afecto incondicional, independientemente de sus
logros y comportamiento. El niño necesita sentirse seguro, y querido por sí mismo.

Facilitar al niño una salida  "airosa" del conflicto. Cuando a un niño se le niega algo que quiere, o se le impide que lleve a cabo una acción determinada, es conveniente ofrecerle y ayudarle a tomar una opción alternativa, e incompatible con la anterior, y que sea adecuada. Una salida airosa para él, respetando la
norma. Si es posible, eligiendo entre varias.

Permitirle la expresión de sus sentimientos. Las emociones personales son el último reducto de la intimidad. No se debe enseñar a los niños a disfrazarlas desde pequeños.  Se puede exigir un control  sobre la acción, no sobre la emoción. 

En un ambiente afectivo y adecuado, las emociones irán madurando positivamente

Aprende de los errores de otros, ya que no vivirás lo suficiente para aprender todo de ti mismo