por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Papi, ¿Cuánto ganas? Dijo el pequeño, con voz tímida, fijando sus expresivos ojos en su agotado padre, que llegaba del trabajo.
«¡No me molestes, hijo!, ¿no ves que vengo muy cansado?.
«Pero, papi. Dime por favor, ¿Cuánto ganas?», insistió.
«Doscientos pesos al día». Respondió el hombre irritado, con tal de quitárselo de encima.
El niño se asió de su saco, y le dijo…,»Papi, ¿Me prestas cien pesos?».
El padre montó en cólera, y tratando con brusquedad al niño, le dijo: «¿Así que para eso querías saber cuánto gano?. Vete a dormir, y no me estés molestando, muchacho aprovechado. Ya había caído la noche, cuando el padre se puso a meditar sobre lo ocurrido.
El incidente lo hizo sentirse culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo…, había estado muy ocupado en el trabajo últimamente, y no estaba al tanto de los acontecimientos del hogar. Queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó a la habitación del pequeño.
«Hijo, ¿estas dormido?». El niño abrió los ojos a medias. «Aquí tienes el dinero que me pediste. ¿Para qué lo querías?»
Tallándose los ojos, su hijo metió la manita debajo de su almohada y sacó varios billetes arrugados.
Es que quería completar, ¿me vendes un día de tu tiempo?
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Papá:
¡Tus golpes no sólo hieren mi cuerpo, golpean mi corazón!…
Me hacen duro y rebelde, terco, torpe y agresivo.
Tus golpes me hacen sentir miserable, pequeño e indigno de ti… mi héroe.
Tus golpes me llenan de amargura, bloquean mi capacidad de amar, acrecientan mis temores y nace y crece en mí el odio.
Papi, tus golpes me alejan de ti, me enseñan a mentir, cortan mi iniciativa y mi creatividad, mi alegría y espontaneidad.
No me des golpes más…
Soy débil e indefenso ante tu fuerza; tus golpes enlutan mi camino, y sobre todo, endurecen mi alma.
La fuerza de tu razón es superior a la fuerza de tus golpes; si no te entiendo hoy, ¡pronto lo haré! Si eres justo e insistes, explícamelo…
Más poderosos que tus golpes, más efectivos y grandiosos son tu afecto, tus caricias, tus palabras.
Papi, tu grandeza no está en el poder de tu fuerza física.
Tú, mi héroe, eres mucho más cuando no necesitas de ella para guiarme.
“Donde encontré la verdad, allí encontré a mi Dios”
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Papá, cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Te vi colgar mi primera pintura en la pared, y me dieron deseos de pintar otra más.
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Te vi dando de comer a mi perrito, y me dije que era bueno ser compasivo con los animales.
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Te vi ayudando a mamá a hacer mi pastel favorito, y pensé qué especiales son esos pequeños momentos en nuestra familia.
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Te oí decir una oración, y yo creí que hay un Dios con quien yo puedo hablar cuando lo necesito.
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Yo sentí que tú me dabas un beso mientras yo dormía, y yo me sentí querido.
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Yo vi rodar unas lágrimas por tus mejillas, y aprendí que de vez en cuando hay cosas que nos hieren y que está bien llorar…
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Yo vi que estabas orgulloso de ti mismo, y yo quise ser todo lo que yo puedo ser…
Cuando tú creías que yo no te estaba mirando:
-Yo miré… y quise dar gracias por todas las cosas que yo vi, cuando tú creías que yo no estaba mirando…
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Recuerda Papa:
-Que si no juegas conmigo ahora, cuando tú quieras habré crecido.
-Que la armonía entre tú y mamá me dará seguridad ante la vida y hará de mí un triunfador o un frustrado.
-Que de tu amor depende mi capacidad de amar cuando sea adulto.
-Que soy muy feliz cuando me llevas dormido hasta mi cama.
-Que lo que yo aprendo contigo lo recordaré toda la vida -Que si oramos juntos aprenderé a comunicarme con Dios.
-Que el amor y el respeto que demuestres por nuestros semejantes será el amor y el respeto que yo les tenga cuando sea adulto.
-Que yo también tengo intereses personales.
-Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
-Que te necesito más que a mi mejor AMIGO.
Una familia feliz, no es sino un paraíso anticipado. J.B.
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Padre, ¿estás llorando?, Padre ¿por qué estás triste?….por tus hijos, ¿por ellos Horas?….
Sí, sé que te esforzaste porque comprendieran tus enseñanzas; que les diste lo mejor, que fuiste un ejemplo perfecto para que comprendieran cómo y qué debían hacer.
Les entregaste todo tu amor; pusiste el sol para que alumbrara su día, el trinar de las aves para reconfortar sus oídos, la naturaleza toda para deleitar sus ojos, ¡a luna para custodiar su sueño: todo para que al verlo te recordaran, pero lloras, porque viven tan a prisa, que parece que han olvidado que gracias a ti existen.
Padre, por eso Horas, ¿verdad?…
…No sólo por eso, hijo; lloro porque han endurecido sus corazones y se han olvidad que todos son hermanos. Se han olvidado que el mundo entero lo cree para todos sin fronteras, ni divisiones, pero colocaron barreras a sus creen dueños del mundo, y no viven como hermanos; el orgullo y la altanería se apoderaron de sus corazones; la ambición segó sus ojos. Arrasaron con todo, no respetando color, edad, condición por alimentar su ego, destruyen al pobre, dañan al inocente y entierran al amor por el poder y la ambición….
… Toman las armas, por tierra, por ideología, por petróleo o por excusa, asesinan a sus iguales sin piedad, sintiéndose dueños de decidir el futuro de los demás….
Lloro, hijo, porque desterraron la paz; lloro porque en sus afanes de poder y maldad, el hombre derribó la equidad, inventó e instauró en el mundo la guerra; ¡loro porque con ella me destrozan el corazón, y porque hombres como ellos hacen que yo,, DIOS, me avergüence de mi creación; lloro porque muchos taparon su corazón, y por más que golpéela su puerta, ya no oyen mi voz. Por eso hijo mío, lloro: hoy…
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Ayúdame Señor a comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que quieren decirme, y a responderles todas sus preguntas con amabilidad.
Evítame que los interrumpa, que les dispute, o contradiga. Hazme cortés con ellos, para que ellos sean conmigo de igual manera.
Dame el valor de confesar mis errores, y pedirles perdón cuando comprenda que he cometido una falta. Impídeme que lastime los sentimientos de mis hijos.
Prohíbeme que me ría de sus errores, o que recurra a la afrenta y a la mofa como castigo. No me permitas que induzca a mis hijos a mentir y a robar.
Guíame hora tras hora para que confirme, por lo que digo y hago, que la honestidad es fuente de felicidad.
Modera, te ruego, la maldad en mí. Evítame que los incomode, y cuando esté
malhumorado; ayúdame, Dios mío a callarme. Hazme ciego ante los pequeños errores de mis hijos, y auxilíame a ver las cosas buenas que ellos hacen.
Ayúdame a tratar a mis hijos como niños de su edad, y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos.
Facúltame para no robarles la oportunidad de confiar en sí mismos, pensar, escoger o tomar decisiones. Oponte a que los castigue, para satisfacer mi egoísmo.
Socórreme, para concederles todos los deseos que sean razonables, y apóyame, para tener el valor de negarles las comodidades que yo comprendo que les harán daño.
Hazme justo y ecuánime, considerado y sociable para con mis hijos, de tal manera que ellos sientan hacia mí, estimación.
Hazme digno, Señor, de que sea amado por mis hijos.