por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
En esta casa habita DIOS; que ningún extraño traiga engaños a ella.
En esta casa habita la VERDAD; que toda mentira sea revelada y manifestada antes de entrar.
En esta casa abunda el AMOR; que nadie sufra en ella por falta de cariño y de ternura.
En esta casa habita la COMPRENSIÓN; que toda desavenencia sea aclarada, y se curen todas las heridas.
En esta casa, JESÚS será BENDICIÓN; por eso, que toda maldad sea recompensada con bien.
En esta casa habita la PAZ; todo conflicto deberá ser resuelto; en diálogo y fraternidad.
En esta casa reina el PERfiON: todo error servirá de
EN esta casa SE RESPETA a las PERSONAS; nadie debe ser en ella maltratado o humillado.
En esta casa reina la ALEGRÍA; y si tienen penas, al salir, lleven más gozo en su corazón; rogamos que cuantos entren a ella, se sientan a gusto.
En esta casa reina la ARMONÍA; el que sea conflictivo, ha de dejar sus conflictos a la puerta.
En esta casa reina la TOLERANCIA; por eso, aún los defectos de los demás serán oportunidad, para que aprendamos a amar a cada uno, con sus propias limitaciones.
En esta casa reina JESÚS; y Él nos mantiene a todos unidos como testigos de su Amor.
En esta casa AMAMOS, SUFRIMOS, LLORAMOS Y REÍMOS; por eso somos una FAMILIA normal; no busques ella grandes milagros.
El único milagro que podemos ofrecerte, es que pesar de todo, nos queremos POR ESO, ESTA ES TAMBIEN TU CASA.
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
¡Papá, papá…! ¿me llevarías al parque…?
-No hijo, no tengo tiempo.
Señor, le he pedido a mi padre que me llevara al parque, y me ha dicho que no tiene tiempo… Señor, he salido a la puerta, y afuera había hombres: iban, venían, marchaban, corrían.
Las bicicletas corrían, los coches corrían, los camiones corrían, la calle corría, la ciudad corría.
Corrían para no perder tiempo, corrían en persecución del tiempo, para atrapar el tiempo, para ganar tiempo.
Hasta luego, señor, perdóneme, no tengo tiempo.
Volveré a pasar, no puedo esperar, no tengo tiempo.
Termino esta carta porque no tengo tiempo. Me hubiera gustado ayudarlos, pero no tengo tiempo. Imposible aceptar, me falta tiempo. No puedo reflexionar, no puedo leer, me veo desbordado, no tengo tiempo. Me gustaría orar, pero no tengo tiempo. Tú comprendes, Señor.
De niños tienen que jugar, y no les sobra tiempo; luego… más tarde.
En el bachillerato tienen sus clases, y tanto trabajo; no tienen tiempo… más tarde.
De jóvenes hacen deporte, no tienen tiempo; …más tarde.
Recién casados tienen su casa, tienen que arreglarla, no tienen tiempo…
Ya padres de familia tienen sus hijos, no tienen tiempo… más tarde.
De mayores enferman y tienen que cuidarse, no tienen tiempo…
Ya están agonizando. No tienen… ¡Demasiado tarde!
¡Ya nunca tendrán tiempo!
Así, los hombres corren persiguiendo el tiempo, Señor; pasan sobre la tierra corriendo, apresurados, atropellados, sobrecargados, enloquecidos, desbordados, y no llegan a nada jamás; les falta tiempo; a pesar de todos sus esfuerzos, les falta tiempo, les llega incluso a faltar un horror de tiempo.
Oh, Señor, tú has debido de equivocarte en tus cálculos, hay un error general, las horas resultan demasiado cortas, los días se hacen demasiado cortos, las vidas son demasiado cortas.
Pensemos un momento en nuestro tiempo, y en qué lo invertimos. No olvidemos que un momento puede ser el último, y el valor se lo ponemos nosotros. Cuánto vale un poco de nuestro tiempo para estar con nuestr@ hij@, con nuestra madre o padre, con nuestr@ esposa, o con quién más quieras; ¿cuánto vale para ti? No lo olvides…
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Si que me ames, significa perder mi libertad; si tu amor consiste en cambiar mi forma de ser por la tuya.
No lo quiero….
Si tu manera de amar consiste en convertirme en esclavo de tus caprichos y caricias, en dominarme o intercambiar tus intereses por los míos.
Lo siento…. eso no es lo que quiero.
Si tu idea de una pareja consiste en ignorar lo mejor de mi, y resaltar mis errores para sentirte superior, y tener la razón.
Esa no es la mía…no la acepto.
Si consideras que la vida juntos es un mar de mimos y dulzuras, naufragaremos en la
primera pequeña tormenta.
Lo siento… no sé nadar.
Si consideras que el amar significa que siempre deba de estar a tu disposición, y sólo tú eres prioridad.
Lo siento… no quiero ser tu amado.
Si tu amor está basado en tu cuerpo, y en la pasión que me despiertas, utilizando mis apetitos, la moneda de cambio tiende a aburrir.
Lo siento… eso es promiscuidad.
No quiero nada que signifique préstamos e intereses, nada que huela a imposiciones ni chantajes, eso no es amor.
Lo siento… eso es prostitución.
Pero si quieres, sigamos esta farsa, el final lo veo venir, tu piel se cansará de mi piel, o por el contrario, mis besos perderán su pasión.
Y pensándolo bien… eso será tiempo perdido…, y sabes… ¡No lo quiero!
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Suena el teléfono y un chiquillo contesta:
¿Con quién quiere hablar? Y una voz amorosa le dice:
- Con la sombra bienhechora, sostén y guía de la familia, que, con voluntad tenaz da todo a sus diariamente la alimentación, el vestido y el sustento, con sacrificio constante y silencioso…
Con quien merece todo el cariño, respeto y reconocimiento. El chiquillo responde: – Sí, permítame llamar a esa persona que no puede ser otro que: ¡MI PAPÁ!
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
He encontrado a mi paso muchos amigos, enemigos, conocidos, científicos, intelectuales, y pacifistas. Pero aún no he encontrado lo que yo más deseo «Un Hombre».
«UN HOMBRE» que no tema a la ternura, que se atreva a ser débil cuando necesite detenerse, o recobrar fuerzas para la lucha diaria. Que no piense que al amarme lo derroto, o que al amarlo, se aniquila.
«UN HOMBRE» que me proteja de los demás y de mí misma, que conociendo mis errores, los acepte, y me ayude a corregirlos.
«UN HOMBRE» que quiera y sepa reconocer mis valores espirituales y, sobre ellos, pueda construir todo un mundo. Que nunca me rebaje con su trato.
«UN HOMBRE» que con cada amanecer me ofrezca una ilusión que aliente nuestro amor con delicadeza, y para el que una flor entregada con un beso, tenga más valor que una joya.
«UN HOMBRE» con el que pueda hablar, que jamás corte el punto de comunicación, antes que me atreva a decirle cuánto pienso, sin temor de que me juzgue y se ofenda, y que sea capaz de decírmelo todo, incluso que no me ama.
«UN HOMBRE» que tenga siempre los brazos abiertos, para que yo me refugie en ellos cuando me sienta amenazada e insegura, que conozca su fortaleza y mi debilidad; pero jamás se aproveche de ello.
«UN HOMBRE» que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien domine el entusiasmo y ame intensamente la vida, para quien cada día sea un regalo inapreciable que hay que vivir plenamente, aceptando el dolor y la alegría con igual serenidad.
«UN HOMBRE» que sepa ser más fuerte que los obstáculos, que jamás se amilane ante la derrota, y para quien los contratiempos sean más retos que adversidad, y que esté tan seguro de su poder, que no sienta la necesidad de demostrarlo a cada minuto.
«UN HOMBRE» que no sea egoísta, que no pida lo que no se ha ganado, pero que siempre haga esfuerzos para tener lo mejor, porque lo ha ganado.
«UN HOMBRE» que se respete a sí mismo, porque así sabrá respetar a los demás; que no recurra jamás a la burla ni a la ofensa, que más rebajan a quien las hace, que a quien las recibe.
«UN HOMBRE» que no tenga miedo de amar, ni que se envanezca porque es amado; que goce el minuto como si fuera el último, que no viva esperando el mañana, porque tal vez nunca llegue.
CUANDO LO ENCUENTRE… LO AMARÉ INTENSAMENTE.
Si tú eres ese hombre, déjame saber de ti…
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Mamá… palabra tan pequeña y que encierra tantas cosas, tantos sentimientos, tantos recuerdos.
Mamá… palabra mágica que usada con desdén, provoca dolor y furia, pero al pronunciarla con amor, nos cura de todo mal.
Palabra pequeña, palabra primera, y muchas veces, la última palabra.
¿De qué se llena nuestro corazón-al pensar en ella?
¿Por qué se llenan nuestros ojos de lágrimas al recordarla?
¿Por qué al caer gritamos su nombre?
¿Será porque recordamos su voz, y sus dulces brazos al arrullarnos y consolarnos cuando éramos pequeños?
¿Será porque siempre estaba ahí para curarnos un raspón, para sobarnos una rodilla, para levantarnos cuando estábamos caídos?
¿Será por las noches de desvelo que pasó a nuestro lado, por los aplausos que nos dio cuando bailábamos; porque reía con nuestros chistes sin gracia, por ser nuestra mejor audiencia?
¿Será por lo poco que necesita para vivir; un plato de sopa, un café caliente, un beso, un… te quiero?, un ¿perdón?
¿Será porque seguimos siendo en sus ojos de mirada tierna, sus niños de antaño?
¿Será porque aún hoy, buscamos su aprobación, esperamos oír sus palabras de aliento, y nos llena de tristeza su mirada crítica?
Será por todo esto, será por algo más…, lo cierto es que las mamas son regalos de Dios, son ángeles en la tierra, son seres de luz.
Mamá… gracias.
«Es mejor amar con severidad, que engañar con suavidad»