El niño pregunta a su madre:

  • ¿Van al colegio los ángeles?, ¿se tienen que comer toda la sopa y lavarse los dientes, mamá?
  • Hijo querido, los ángeles no son niños. ¡Son seres que viven en el cielo!
  • ¡Mamá! ¿y tienen muchos amigos para jugar los domingos?, ¿y rompen los pantalones buscando en los árboles los nidos de pájaros?
  • Hijo querido, los ángeles son amigos de los árboles y los nidos. Ellos cuidan a las aves, y no necesitan vestidos.
  • ¡Mamá! Los ángeles, cuando se quedan dormidos… ¿Quién los cuida y los besa, si tú dices que no son niños?
  • Hijo querido ¡Los ángeles del cielo, son como tú, mi niño! ¡No están solos! Pues Dios está con ellos y también está contigo.