Cuando estés en dificultades y pienses en desistir, MIRA PARA
ATRÁS y recuerda los obstáculos que ya superaste.

Si al tropezar y caer, te levantaste, y no te quedaste postrado, MIRA PARA EL FRENTE y olvida lo pasado.

Al sentirte orgulloso por alguna realización personal, MIRA PARA ADENTRO y sondea tus motivaciones.

Antes que el egoísmo te domine, mientras tu corazón sea sensible, MIRA PARA LOS COSTADOS y auxilia a los que se te acercan.

En la subida rumbo a las altas posiciones, si estás alcanzando concretar tus sueños, MIRA PARA ABAJO y observa si no estás pisando a alguien.

En todos los momentos de la vida, sea cual fuere tu actividad, MIRA PARA ARRIBA.