Si que me ames, significa perder mi libertad; si tu amor consiste en cambiar mi forma de ser por la tuya.

No lo quiero….

Si tu manera de amar consiste en convertirme en esclavo de tus caprichos y caricias, en dominarme o intercambiar tus intereses por los míos.

Lo siento…. eso no es lo que quiero.

Si tu idea de una pareja consiste en ignorar lo mejor de mi, y resaltar mis errores para sentirte superior, y tener la razón.

Esa no es la mía…no la acepto.

Si consideras que la vida juntos es un mar de mimos y dulzuras, naufragaremos en la
primera pequeña tormenta.

Lo siento… no sé nadar.

Si consideras que el amar significa que siempre deba de estar a tu disposición, y sólo tú eres prioridad.

Lo siento… no quiero ser tu amado.

Si tu amor está basado en tu cuerpo, y en la pasión que me despiertas, utilizando mis apetitos, la moneda de cambio tiende a aburrir.

Lo siento… eso es promiscuidad.

No quiero nada que signifique préstamos e intereses, nada que huela a imposiciones ni chantajes, eso no es amor.

Lo siento… eso es prostitución.

Pero si quieres, sigamos esta farsa, el final lo veo venir, tu piel se cansará de mi piel, o por el contrario, mis besos perderán su pasión.

Y pensándolo bien… eso será tiempo perdido…, y sabes… ¡No lo quiero!