- TE QUIERO:
Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga «TE QUIERO». Atrévete a decirlo a la otra persona (a tus padres, hermanos, hijos, si es que nunca lo has hecho), haz la prueba y verás el resultado.
- ¡TE ADMIRO!:
En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento. Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste ésto a alguien?
- ¡GRACIAS!:
Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un «¡GRACIAS!» no en forma mecánica sino lleno de calor humano.
- PERDÓNAME, ME EQUIVOQUÉ…
Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez: «PERDÓNAME, ME EQUIVOQUÉ».
- AYÚDAME, TE NECESITO:
Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema, no te reprimas, ¡Pide ayuda! o viceversa, también son muy importantes las palabras.
- ¡TE ESCUCHO…HÁBLAME DE TI!
Cuántas veces le has dicho a algún miembro de tu familia: «A ver, háblame, ¿qué te pasa?», tal vez muchos problemas se resolverían.
