El camino al éxito no es recto.

Hay una curva llamada falla, un periférico llamado confusión, topes llamados amigos, luces de precaución llamada familia, y tendrás pinchaduras llamados trabajos.

Pero… si tienes una refacción llamada determinación, un motor llamado perseverancia, un seguro llamado fe, un conductor llamado JESÚS, seguro llegarás a un sitio llamado:
¡«ÉXITO!!!

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo

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