24 – ¿Cómo Sucede la Excomunión por Aborto?

Autor: Colin B. Donovan, STL | Fuente: www.ewtn.com 

Todos aquellos que colaboran en llevar a cabo el aborto, son considerados conspiradores y sujetos a ser excomulgados.

La manera en que sucede la excomunión por aborto es la siguiente:

El Canon 1398 menciona que "una persona que realiza un aborto exitoso, incurre en la excomunión automática" (latae sententiae). Esto significa que en el mismo momento en que el aborto es consumado exitosamente, la mujer y todos los participantes son excomulgados.

El aborto se define como "el asesinato del feto, de cualquier manera o en cualquier momento, desde el momento de la concepción" (Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, publicado en las "Actas de la Sede Apostólica" vol. 80(1988),(1818)). Esta definición aplica a cualquier significado, incluyendo drogas, por medio de la cual un ser humano en el vientre de la madre es sacrificado.

Cuando una mujer está consciente de estar en estado, la muerte intencional de la nueva vida en ella, no es solamente asesinato sino una ofensa sujeta a excomunión. Una mujer que sospecha que está esperando, tiene una grave responsabilidad y debe averiguar y proteger la posible vida en ella. Cualquier acción para terminar una "posible" vida, aunque probablemente no sea materia de excomunión, si refleja una gran indiferencia por la vida y es materia de pecado grave.

Todos aquellos que colaboran en llevar a cabo el aborto, son considerados conspiradores y sujetos a ser excomulgados. Esto incluye sin duda a los médicos y las enfermeras que participaron directamente, a los esposos, familiares y otros que con cuyo consejo colaboraron en hacerlo moralmente posible para la mujer afectada, y también todos los que la apoyaron en llevarlo a cabo.(Llevando a la clínica, financiando el aborto etc.)

Claramente hablando, aquellos que piensan que la posibilidad de tener abortos químicos solucionaría el problema, se engañan a si mismos. Solamente ampliaría el grupo sujeto a la excomunión y culpables de falta grave, incluyendo entonces a los fabricantes de las medicinas, farmaceuticos y médicos familiares. También debe de tomarse en consideración que actualmente muchas píldoras anticonceptivas son abortivas.

Teóricamente el uso y conocimiento de las características abortivas de estas pastillas podría causar la excomunión. Los fabricantes de estas pastillas han estado considerando últimamente la peligrosa responsabilidad que comparten.

Tome nota: Para incurrir en la excomunión, uno debe de estar en conocimiento de que el aborto conlleva esa consecuencia.

El Canon 1323 prevee excluir de la sanción a aquellos que no han cumplido los 16 años, los que no conocen esta Ley o están en error sobre su alcance, los que fueron forzados a esta decisión, los que tuvieron un accidente imprevisto, los que actuaron por miedo o no estaban en su santo juicio. (excepto culpabilidad causada por el alcoholismo).

Por lo tanto una mujer forzada por un hombre abusivo, para hacerse un aborto, no estaría sujeta a la excomunión, pero si alguien es culpable bajo la influencia del alcoholismo o de drogas, si lo estaría (Canon 1325).

En cualquier caso, haya uno estado sujeto a excomunión o no, el pecado del aborto tiene que ser confesado, como si se le hubiera quitado la vida a un ser humano inocente (5to mandamiento).

Si el penitente no conocía esta Ley en el momento de cometer el aborto, entonces él o ella no fueron excomulgados. Si la persona conocía esta Ley, pero existieron circunstancias atenuantes (como las arriba mencionadas referente al Canon 1323), estos factores deben ser explicados al confesor.

El confesor mencionará, si tiene la facultad del obispo para absolverlo de esta excomunión o si necesita de ella. Si no tiene la facultad de absolver en este caso, puede privadamente y en secreto obtener la absolución del obispo o enviar al confesor a una persona que si tenga la facultad para hacerlo.

Una persona que piensa pueda estar sujeta a la excomunión, debe abstenerse de recibir la Sagrada Eucaristía hasta tanto la absolución de los pecados y de la excomunión haya sido otorgada.

Un factor que complica esta situación, es cuando intencionalmente se oculta el pecado mortal (aborto) o el conocimiento de la excomunión, esto invalida todas las otras absoluciones recibidas por los otros pecados cometidos, desde el momento en que se comenzó a ocultar este pecado.

Ocultar conscientemente un pecado mortal o una excomunión, significa que aún después de haber sido dada la absolución por el sacerdote, debido a la falta de honestidad de parte del penitente, el pecado no queda perdonado. La absolución no es mágica, depende del sincero arrepentimiento de todos los pecados mortales conocidos y un firme propósito de enmienda.

Estos pecados deben ser nuevamente confesados, como parte integral de una buena confesión. Este no es el caso de la persona que desconocía que lo que estaba haciendo era pecar ante los ojos de Dios y de la Iglesia, de lo cual se enteró más tarde. Como no ocultó de la confesión lo que sabía que era pecado, sus previas confesiones son válidas.

La Iglesia hace todo el esfuerzo posible para facilitar El Sacramento de la Penitencia y obliga a los sacerdotes a mantener también la anonimidad (Canon 964).

Realmente no hay excusa válida para demorar el pleno regreso a los Sacramentos. Todos los que han cometido un aborto deben regresar a casa, a Cristo y a la Iglesia.


Para consultar el Código de Derecho Canónico, utilice este enlace

23. Principales acusaciones protestantes

Autor:  Cristiandad.org   

Como en todo trabajo apologético, nunca, jamás, el problema se centra en las personas que profesan estas doctrinas, sino en las ideas que dan nombre y agrupan estas denominaciones.

¿Qué sostiene el "evangelismo" contemporáneo para atacar a la Fe Cristiana, las Sagradas Escrituras y la Iglesia?

La generalidad de los escritos apologéticos se han concentrado, con particular lucidez y buena documentación, en los aspectos principales del Protestantismo.

En efecto: su historia, circunstancias históricas, consecuencias religioso-políticas, doctrina de las principales sectas o sub-doctrinas, etc., son la tónica principal de estos documentos que muy pronto también incluiremos en nuestro sitio.

Sin embargo, la experiencia cotidiana de los fieles en el día de hoy clama por un diagrama simplificado de argumentos esgrimidos por ellos y las respuestas que fundamentalmente pueden oponerse.

Como en todo trabajo apologético, nunca, jamás, el problema se centra en las personas que profesan estas doctrinas, sino en las ideas que dan nombre y agrupan estas denominaciones.

Este es, por lo tanto, el primer primer trabajo que ponemos a disposición de nuestros lectores. Y, bajo esta premisa, resumiremos los argumentos "evangelistas", en el siguiente cuadro acusador:

"Sólo tenemos un intercesor que es Jesucristo y solo su palabra nos hará libres, por lo tanto no puede haber Papas, ni Vírgenes, ni imágenes, ni ídolos, sino solo Jesucristo"

Procediendo con el uso de la sana razón y de las mismas Sagradas Escrituras, que en verdad y auténticamente ellos aman y estudian tanto, procederemos a un análisis atento y cuidadoso de cada punto.

1) "Sólo tenemos un intercesor que es Jesucristo"

Hay dos maneras de ser mediador o intercesor.

La primera es: pagando la deuda que el ofensor tenía con el ofendido. En esto, únicamente Cristo es el Mediador porque Él murió para pagar nuestros pecados, y nadie más ha muerto por nuestros pecados. En este sentido Cristo es el único mediador.

Pero hay otra manera de ser mediador: y consiste en suplicar al ofendido que perdone al ofensor, y en rogar al Todopoderoso que envíe ayudas especiales al necesitado. Y en esta segunda forma los Santos si pueden ser mediadores: rogando a Dios por nosotros, para que nos libre de nuestros males y nos conceda los favores que necesitamos.

Para ilustrar lo que decimos, pondremos dos ejemplos bíblicos:

Cuando Dios se disgustó por los cuatro hombres que le habían inventado al Patriarca Job lo que él no había hecho, les dijo: "Mi siervo Job intercederá por vosotros y Yo le atenderé su petición para no trataros duramente como os merecéis" (Job 42,8) En este caso Job aparece como mediador entre los hombres y Dios, pero no para pagar las deudas que le tenían al Señor sino para rogar en favor de ellos. Y el Señor atendió su petición y los perdonó.

Moisés dice a Dios: "Perdona las maldades de este pueblo, según la grandeza de Tu misericordia"(Números 14,19) Y Dios le responde: "Los perdono conforme a tu súplica" Aquí aparece Moisés como mediador, no pagando los pecados de los otros (que eso solamente lo pudo hacer y lo hizo Jesucristo) sino rogando en favor de ellos.

Único mediador pagando es Cristo. Pero mediadores rogando, si pueden ser la Santísima Virgen María, los santos y lo podemos ser nosotros rogando en favor de los demás. Por eso el Congreso Internacional de Mariología reunido en Zaragoza en 1979 (con participación de muchos protestantes, católicos y ortodoxos) declaró: "Creemos que todo cristiano debe orar por los demás".

Los cristianos que ya han llegado a la perfección en la eternidad, ¿por qué no podrán orar por nosotros? Y María, la más perfecta de todas las personas cristianas, ¿por qué no podrá orar por nosotros?

Por eso dice el apóstol Santiago: "Por eso orad unos por otros para que seáis salvos" (Santiago 15,16)

2) "Y solo su palabra nos hará libres"

Recordamos primero que los Santos Evangelios nos advierten que: "Muchas cosas hizo Jesús, que, si se escribiesen una por una, creo que este mundo no podría contener los libros" (Juan 21, 25) Por eso delegó en Su Iglesia, gobernada por los Apóstoles (que conocían todo lo que dijo el Señor) la tarea de ir y predicar a todas las gentes la Buena Nueva, el Evangelio, que era la noticia que Dios nos había entregado a Su Hijo para que muriendo por nosotros tuviésemos vida eterna.

Por eso coincidimos en que Sólo La Verdad Nos Hará Libres, como es el lema de nuestro Sitio. La Verdad es una y miles sus consecuencias y aplicaciones. La segunda fuente de Revelación, aparte de las Sagradas Escrituras, es la Tradición, es decir, aquello que las personas más justas ante los ojos del Señor nos han enseñado, es la enseñanza vida de Dios entre los hombres.

Dios mismo les ha ido revelando en el tiempo muchas cosas que hoy por hoy son verdades para la gran mayoría de cristianos en el mundo. Un ejemplo son los libros que usted lee. El peso de 1500 años de tradición católica, el peso de Su autoridad, validó los libros que las distintas confesiones protestantes y evangelistas atesoran.

Jesucristo nos da un sólo mandamiento y es Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. En eso se basa nuestra Fe. Su palabra nos da vida y la visión más perfecta de las cosas.

3) "Ni Papas"

Dice Jesús, Señor Nuestro: "Bienaventurado tú, Simón Bar Jona, porque no es la carne ni la sangre quien es te ha revelado, sino Mi Padre, que está en los cielos. Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré Yo Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella"

Como habrá leído usted, éstos versículos han sido negados argumentando que puede dudarse de su autenticidad. Pero un estudio serio y profundo revela que nunca ha faltado en los códices y versiones antiguas. Por tanto su autenticidad crítica está sólidamente fundada y reconocida por muchas confesiones cristianas.

Sabemos por Juan 1,42 que Jesús había cambiado misteriosamente el nombre de Simón en Pedro (Kefas) cuando éste se le presentó por primera vez. El Evangelista no da explicación de este sorprendente cambio. Es en Mateo 16,18 donde se da la razón de ello.

Cristo, al verlo por primera vez, le destinaba ya para ser el fundamento de Su Iglesia y ahora lo declara solemnemente. En la comunidad primitiva cristiana se le llamará Cephas, palabra aramea (Kefas), que significa "piedra", aludiendo a su misión de piedra angular de la Iglesia.

En efecto, Cristo declara que el edificio de Su Iglesia (que en versículo 19 se identifica con el "Reino de los Cielos") se asentará sobre la persona de Pedro como sobre "roca" inconmovible, de tal forma que las"puertas del Infierno no prevalecerán contra Ella"; es decir, el poder del mal.

Este poder y autoridad pasó de San Pedro al próximo Papa, y así a través de los 264 pontífices ha llegado hasta nosotros. Por lo tanto, es lógico suponer que Cristo no ha querido, a la muerte de San Pedro, dejar sin una piedra angular a sus hijos. Creemos, en cambio, que desobedecer este mandato o ignorarlo es, de alguna manera, no seguir a Cristo y desconocer las Escrituras.

4) "Ni Vírgenes"

Jesucristo necesitó de María Santísima para que Lo formara en su vientre, Lo trajera al mundo, Lo alimentara con sus pechos, lo cuidara en sus primeros años, lo enseñara y educara como toda madre a su hijito. Jesucristo necesitó de la Virgen María, nosotros, orgullosos, ¿vamos a decir que no necesitamos de Ella?

Los apóstoles necesitaron de la Virgen María. Ella los acompañaba y consolaba en sus reuniones después de la Pasión. La Sagrada Biblia dice que: "los apóstoles se reunían a orar con María, la Madre de Jesús"(Hechos 1,14) Y podemos estar seguros de que la honraban y consultaban como a la más buena de las madres y a la más sabia de las consejeras.

Jesús mismo le dio esa importancia. Durante 30 de sus 33 años sobre la tierra le rindió los honores que el más obediente de los hijos puede ofrecer a la más venerada de las madres. Si Cristo le ha dado tanta honra, y si en el Cielo sigue teniendo las mismas cualidades que Él tenía en la tierra y por lo tanto sigue siendo el mejor Hijo que ha existido y como tal sigue honrando infinitamente a Su Madre Santísima, ¿por qué los seguidores de Jesús no podremos venerarla y honrarla de manera semejante a como lo hace Él?

¿Una anécdota curiosa? Hace poco un obispo protestante alemán afirmaba:

"Muchos protestantes se niegan a rendirle honores a la Madre de Jesucristo, no porque no estén convencidos de que deberían hacerlo, sino sólo y únicamente porque le tienen antipatía a lo que enseñan los católicos"

Toda persona le puede pedir a Dios favores para otros, con cuánta mayor razón le podrá pedir favores para nosotros Ella que durante 33 años acompañó y ayudó con tan inmenso amor al Hijo de Dios en la tierra. Ya sabemos que en las bodas de Caná, María intercedió a favor de dos recién casados y obtuvo que Jesús hiciera Su primer milagro (San Juan 2) Ahora Ella sigue rogando a Su Hijo por nosotros y Cristo sigue haciendo milagros a favor de las personas por quienes Su Madre le ruega.

5) "Ni imágenes ni ídolos"

Los católicos veneramos a las imágenes y a los santos, porque se merecen un verdadero respeto. Las imágenes nos traen ideas religiosas muy provechosas. Por ejemplo al mirar la imágen de Cristo crucificado, recordamos lo mucho que Él sufrió por nosotros, y nos sentimos movidos a amarlo más, a confiar más en Él, y a portarnos de una manera digna de un discípulo suyo.

Cuando vemos una imágen de las benditas almas del Purgatorio, recordamos los seres difuntos, y sentimos el deseo de orar por ellos, para que descansen de las penas que merecieron por sus pecados, según nos pide el Espíritu Santo en las Sagradas Escrituras y a semejanza de los Macabeos.

Al ver una imágen de la Madre de Dios o de un santo, nos viene a la memoria que tenemos en el cielo a alguien que nos ayuda, nos defiende y nos pide que llevemos una vida más santa, etc.

Por otra parte, es común tener en casa el retrato de los padres y mirarlo con respeto. También en las plazas y en los edificios patrios hay estatuas de grandes héroes a los que se les colocan coronas de flores, y eso está bien.

En los libros se publican retratos de grandes personajes para que los lectores los amen y los admiren y eso a nadie le parece mal. Y los católicos no les estamos diciendo a todas esas personas que ellos adoran imágenes porque sabemos que lo que hacen es venerar (o sea, recordar con gran respeto) a esas personas.

22. Entrevista a San Pablo

Autor: José Miguel Arráiz | Fuente: ApologeticaCatolica.org   

¿Cómo respondería San Pablo a unas preguntas que se le hicieran en una de las típicas "ruedas de prensa" que hay hoy en día?.

Canal de televisión: ApoloTV 

Noticiero: La Verdad os hará libres 

Realizada por: Martín Zavala 

Audio: La Palabra de Dios 

Iluminación: A cargo del Espíritu Santo 

Fecha: Hoy, en vivo. 

San Pablo ocupó un lugar sumamente importante en el crecimiento de la Iglesia primitiva.

La mayoría de las cartas del Nuevo Testamento fueron escritas por él y, además, es sin duda uno de los pilares fundamentales para la extensión del Evangelio. Un estudio de las frases de San Pablo nos conducirá a comprender cuál era su actitud hacia la Iglesia y sus enseñanzas sobre el cristianismo. 

¿Cómo respondería San Pablo a unas preguntas que se le hicieran en una de las típicas "ruedas de prensa" que hay hoy en día? Para saber la respuesta, le haremos varias preguntas de sumo interés tanto para evangélicos, protestantes y para los católicos.

En este tiempo de tanta confusión veamos lo que respondería el apóstol mas admirado por los grupos evangélicos. Sin duda que ellos no entrevistarían a Pedro, sino a San Pablo. 

Sus respuestas son tomadas de sus propios escritos tal como los tenemos en la Palabra de Dios. En este caso solamente usaremos la versión más común usada por los protestantes de habla hispana, que es la de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. De esta manera la misma Biblia evangélica nos dará las respuestas de San Pablo. 

Estamos transmitiendo en vivo y ante miles y miles de personas que quieren conocer la Verdad sobre la fe y tantas discusiones que hay hoy en día sobre el cristianismo verdadero. Bienvenidos todos y gracias por sintonizarnos: 

La fe cristiana

- Sr. Apóstol Pablo, hoy hay muchas doctrinas diferentes dentro del cristianismo y muchos lo ven normal. ¿Puede usted decirnos si da lo mismo pertenecer a cualquier Iglesia o hay una sola fe? 

Sean solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. 

Un cuerpo, y un Espíritu; como sois también llamados á una misma esperanza de vuestra vocación: Un Señor, una fe, un bautismo
. Ef. 4,3-5 

- ¿Algo más al respecto? 

Rehúsa hombre hereje, después de una y otra amonestación; Estando cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio. Ti 3,10-11 

- Pero si muchos dicen que lo importante es creer en Cristo, ¿Qué es lo que tu quieres decir con eso? 

Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo; pues yo de Apolo; y yo de Cefas; y yo de Cristo. 

¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿ó habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?. 
1 Cor 1,12-13 

- Entonces, ¿Es algo malo el fundar otras iglesias fomentando las disensiones(divisiones) como muchos evangélicos lo hacen?

Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. 1 Cor 1,10 

- San Pablo ¿De dónde crees tú que viene todo eso de las divisiones, herejías, disensiones y sectas que hay hoy en día? 

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución, Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías... Gal 5,19-20 

- Si es así, ¿cómo ves tú la importancia de amar a la única Iglesia y de pertenecer a ella? 

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Ef. 5,25 

- Eso si es fuerte eh, porque si la Iglesia es como la esposa entonces solamente debe de haber Una. Entonces el que se va cualquier iglesia donde le guste mas o se identifique porque siente más bonito como una amante espiritual: ¿Qué sería esa persona? 

Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; más a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios. Heb 13,4 

- Disculpa Pablo mi insistencia. No sé si entendí bien. Hoy muchos dicen que las iglesias no salvan, ni importa en cual estar, que la columna y el apoyo de la verdad es la Biblia. ¿Qué opinas tú? 

Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad. 1 Tim 3,15 

- Bueno, si es sumamente importante el pertenecer a la Iglesia, ¿Cómo podemos estar seguros de estar en la única Iglesia fundada por Cristo?. ¿Podrías darnos algunas características esenciales de la doctrina de tu tiempo? ¿Qué hacían ustedes? 

a)Celebramos la Eucaristía: Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 

Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 1 Cor 11,23-25 

De manera que, cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 
1 Cor 11,27 

b)Estamos en comunión con el Apóstol Pedro: Después, pasados tres años, fui a Jerusalén a ver a Pedro, y estuve con Él quince días. Más a ningún otro de los apóstoles vi, sino a Jacobo el hermano del Señor. Gal 1,18-19 

- c) ¿Entonces en la Iglesia no todos son iguales y debe de haber una Jerarquía? 

Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas. 1 Cor 12,28 

d)Creemos en la Salvación por Fe y por obras: Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios; El cual pagará a cada uno conforme á sus obras. Rom 2,5-6 

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad. Gal 5,6 

- Perdón, pero... ¿entonces nunca dijiste que "solamente por la fe somos salvos"?

No te puedo contestar con una de mis cartas porque nunca dije eso

e)Guardamos no solamente lo Escritura sino también lo que recibimos de Palabra(Tradición): Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. 2 Tes 2,15 

Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, ésto encarga a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros. 2 Tim 2,2 

f)Ah... y No damos el diezmo obligatorio semanal en dinero: Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas. 1 Cor 16,2 

- Disculpa, Pablo, pero es muy serio lo que acabas de afirmar. Si lo que dices es cierto entonces hay muchas personas que dicen ser cristianas que están equivocadas y debemos de cuidarnos. ¿Me permites preguntarte de otros temas? 

Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren. 1 Tim 4,16 

- Gracias Pablo, pero: ¿Qué hay sobre el purgatorio? ¿Qué piensas tú? ¿Algunos que ya son "salvos" necesitaran purificación? 

La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego hará la prueba. 

Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: Él empero será salvo, más así como por fuego. 
1 Cor 3,13-15 

- ¿Bueno... y sobre lo que dicen algunos "hermanos" hoy en día que no hay que comer carne de cerdo, ni tomar café, ni otras cosas porque son malas y están prohibidas? 

Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada hay que desechar, tomándose con acción de gracias. 1 Tim 4,4 

De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia. 1 Cor 10,25 

- Mhh... ¿Y qué podemos decir a quienes nos critican por no guardar el día sábado? 

Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados. Col 2,16 

Y el día primero de la semana, juntos los discípulos á partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al día siguiente: y alargó el discurso hasta la media noche. Hech 20,7 

- Qué maravilloso ha sido el escucharte pues sin duda que nos has aclarado muchas cosas. Antes de terminar esta entrevista quería preguntarte dos cosas.

En primer lugar te quiero comentar que nosotros tenemos un sitio en Internet que se llama defiende tu fe donde explicamos muchos temas y enseñamos a defender la fe. ¿Qué opinas tú sobre eso? 

Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros. Tú pues, sufre trabajos como fiel soldado de Jesucristo. 2 Tim 2,2 

Este testimonio es verdadero: por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe. No atendiendo a fábulas judaicas, y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Ti 1,13-14 

Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia. Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra. 2 Tim 3,16-17 

- ¿Algo más que desees agregar San Pablo? 

REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar a los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino. 

Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina. 

Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme a sus concupiscencias, 

Y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas
. 2 Tim 4,1-5 

Saludad a todos vuestros pastores, y a todos los santos.

21. Respuesta a algunas objeciones hacia los católicos

Autor: Oscar Gerometta 

Respuestas ante objeciones a los católicos por algunas prácticas o afirmaciones de fe que, se dice, están reñidas con la Biblia.

Si bien las Escrituras nos han sido dadas por Dios para que conociéndolas y profundizando en ellas crezcamos en el conocimiento y amor de su Hijo Jesucristo, y de este modo alcancemos la Verdad; y no para que la empleemos como campo o instrumento de combate entre cristianos; dado que se suele objetar muy duramente a los católicos por algunas prácticas o afirmaciones de fe que, se dice, están reñidas con la Biblia, parece conveniente esbozar una breve respuesta a algunas de estas cuestiones.

Por supuesto que una respuesta acabada requiere de un estudio más detenido y detallado de cada una de las cuestiones.

Jesús es verdadero Dios


Testigos de Jehová, y Mormones niegan la divinidad de Cristo. Con un lenguaje confuso suelen darle el título de ‘hijo de Dios’, pero lo interpretan como de un rango inferior a Dios Padre.

En este sentido hay que considerar ante todo: 

  • Si bien asume el título de Hijo de Dios, y todos somos hijos de Dios, siempre mantiene una clara distinción entre el modo en que Él es Hijo, y el modo en que lo somos nosotros: "Ustedes oren de esta manera: ‘Padre nuestro...’" (Mt 6,9). 

  • Los signos que realiza Jesús y que lo muestran como Señor de la Vida (resucita muertos), Amo de todo el mundo creado (calma la tormenta), con poder para perdonar los pecados. 

  • Él mismo se manifiesta Dios cuando asume la función de Legislador al dar a conocer la nueva Ley y reformar la Ley del Antiguo Testamento: "Ustedes han oído que se dijo... pero yo les digo..." (Cf. Mt 5). 

  • El Sumo Sacerdote reconoce que Jesús se proclama Dios cuando lo acusa de blasfemia: "¡Ha blasfemado! ¿Qué falta nos hacen los testigos?..." (Mt 26,65). 

  • Los discípulos lo reconocen como Dios cuando se postran ante Él, y Él admite este gesto que los judíos reservaban solo para Dios: Mt 20,20; Lc 5,12; Jn 9,38; 11,32. 

    Además, hay algunas citas bíblicas, que la traducción jehovista deforma, entre otras:
    Jn 1,1: "Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios."

    La Virgen María no tuvo otros hijos además de Jesús


    Esta afirmación parte de Mc 3,31-32 entre otros párrafos, en los que se refieren a los ‘hermanos de Jesús’, de donde se suele conjeturar que la Santísima Virgen debió tener otros hijos además de Jesús.

    Esta conjetura es errónea porque: 

  • En el lenguaje bíblico se denomina indistintamente ‘hermanos’ a todos los parientes cercanos, aquellos que nosotros distinguimos como tíos, primos, sobrinos, etc.. Esto puede verse claramente en el caso de Abraham, que siendo propiamente tío de Lot, en Gn 13,8 se dirige a su sobrino llamándolo ‘hermano’. Por lo tanto, aquellos ‘hermanos’ de Jesús, en realidad podrían ser sus primos. 

  • En segundo lugar, Mt 13,5 y Mc 6,3 enumeran a estos ‘hermanos’ de Jesús: Santiago, José, Judas y Simón. Si se revisan con atención los relatos de la Pasión, se podrá ver que al hacer el detalle de las mujeres que estaban al pie de la Cruz, se hace referencia a ‘otra María’, la madre de estos primos del Señor. 

  • En consecuencia, aquellos que se denominan ‘hermanos’ de Jesús, no son hijos de María, la esposa de José, y son en realidad primos. 

    Los católicos damos culto de veneración a la Santísima Virgen

    Los católicos distinguimos claramente el culto de adoración que debemos sólo a Dios, y el de veneración (es decir respeto, imitación, amor, etc.) que rendimos a la Santísima Virgen. No podemos adorar a María siendo que afirmamos claramente que no es Dios.

    Esta veneración está justificada: 

  • Por el trato particular que le dispensa el Arcángel Gabriel al saludarla diciendo: "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc 1,28). 

  • Por el modo particular en que la saluda santa Isabel: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres...!" (Lc 1,42). 

  • Por las mismas palabras de María en el Magnificat: "En adelante todas las generaciones me llamarán feliz..." (Lc 1,48). 

  • Por la misión particular que le confió Jesús desde la Cruz: "...dijo al discípulo: ‘Aquí tienes a tu madre’" (Jn 19,27). 
    Pero no sólo le rendimos veneración, sino que además acudimos a su intercesión ante el Hijo, intercesión que nos enseña el mismo Apóstol san Juan en el relato de las bodas de Caná (Jn 2,1-11), cuando su intercesión obtiene el milagro de la conversión del agua en vino.

    Necesidad universal del Bautismo

    Cuando la Iglesia bautiza, lo hace en fidelidad al mandato de Cristo: "Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo..." (Mt 28,19).

    Los Apóstoles desde un comienzo entendieron este mandato como universal, bautizando no sólo a paganos, sino también a familias enteras (lo que se supone que comprendía a los niños): "Inmediatamente después fue bautizado junto con toda su familia." (Hch 16,33).

    El Bautismo es necesario para la salvación: "El que no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios..." (Jn 3,5). ¿Por qué privar entonces a los niños del Bautismo?

    Necesidad de la Eucaristía para la Vida Eterna


    La Eucaristía fue aceptada desde siempre por los cristianos como el acontecimiento central de la vida de la Iglesia, y esta percepción es consecuencia de las palabras del mismo Jesús: "...si no comen la Carne del Hijo del Hombre y no beben su Sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna..." (Jn 6,52-53).

    Es Jesús el que instituye la Eucaristía y la deposita en manos de sus Apóstoles, cuando en la Última Cena, les dice: "Esto es mi Cuerpo que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía." (Lc 22,19).

    ¿Cómo pueden ofrecer la verdadera Vida eterna o la Salvación, aquellos que por carecer de un sacerdocio ordenado carecen también del don de la Eucaristía?

    La confesión ha sido instituida por Jesús

    Se suele impugnar también el sacramento de la Reconciliación afirmando que Jesús perdonó los pecados pero que no requirió la confesión de los mismos.

    Obviamente quienes así se expresan están ignorando que, después de su Resurrección, Jesús depositó el poder de perdonar los pecados en manos de sus Apóstoles cuando, luego de infundirles el Espíritu Santo dijo: "Reciban el Espíritu Santo.

    Los pecados serán perdonas a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan." (Jn 20,22-23).

    Es decir, cuando deseamos recibir el perdón de nuestros pecados hemos de recurrir a los sucesores de los Apóstoles, y serán ellos quienes, por el poder depositado por Cristo en ellos, nos administren ese perdón. Jesús no establece otro modo para que los hombres recibamos su perdón.

    Jesús instituyó una cabeza para su Iglesia

    Algunos grupos suelen impugnar la función y poder que la Iglesia adjudica al Papa, afirmando en algunos casos que pretendemos poner en sus manos lo que en realidad es atributo de Jesús.

    Esto no es así. Jesús mismo instituyó a san Pedro como cabeza de los Apóstoles y fundamento de la Iglesia al afirmar: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá sobre ella" (Mt 16,18), y al prometer que el poder de la muerte no prevalecerá sobre su Iglesia, está poniendo de manifiesto que las promesas que deposita en san Pedro exceden su persona y son propias de su carácter de cabeza de los Apóstoles.

    Pero además, Jesús deposita en san Pedro una serie de promesas y misiones, que por estar referidas a la Iglesia, es evidente que no se pueden restringir a la persona del primer Papa, sino que a través de él se extienden a sus sucesores para bien de la Iglesia: 

  • Mt 16,19: "Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en los cielos." 

  • Lc 22,31-32: "... tú, después de que hayas vuelto, confirma a tus hermanos." 

  • Jn 21,15-17: "... apacienta mis corderos,... apacienta mis ovejas,... apacienta mis ovejas..." 
    En consecuencia, negar que el Papa, como sucesor de san Pedro, es la cabeza de la Iglesia, es negarle a la Iglesia el cimiento sólido sobre el que Jesús mismo quiso edificarla.

    El alma humana no se reencarna después de la muerte


    Algunos grupos y muchos cristianos tienden a confundir el concepto cristiano de Resurrección con el oriental de reencarnación.

    La afirmación de la reencarnación es contraria a la fe cristiana pues: 

  • Niega la unidad de cuerpo y alma propia del hombre, ya que reduce la persona a su sólo espíritu. 

  • Considera a la muerte como liberación, no como castigo del pecado según lo expresa Gn 3. 

  • Niega el valor redentor del sacrificio de la Cruz, ya que supone la necesidad de vidas consecutivas para poder alcanzar el estado de felicidad. 

  • Ignora la Misericordia de Dios, ya que no deja lugar al arrepentimiento y el perdón, al exigir que toda culpa sea pagada en esta vida o en las sucesivas. 

  • Contradice las afirmaciones del Nuevo Testamento en orden a que el hombre muere una sola vez: "...del mismo modo que está establecido que los hombres mueran una solo vez, y luego el juicio..." (Hb9, 27) 

  • Contradice la fe cristiana de que el juicio personal de cada hombre, se da inmediatamente después de su muerte: "... Y decía (el buen ladrón): ‘Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino’ Jesús le dijo: ‘Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso’" (Lc 23,42-43). 

    A este respecto, el Catecismo de la Iglesia Católica expresa claramente: "La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre, del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino.

    Cuando ha tenido fin ‘el único curso de nuestra vida terrena´’, ya no volveremos a otras vidas terrenas. ‘Está establecido que los hombres mueran una solo vez’ (Hb 9,27). No hay ‘reencarnación’ después de la muerte" (Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1012-1013).

    Hay que guardar el domingo, no el sábado

    Algunos grupos de tendencia judaizante (especialmente los Adventistas), sostienen que los católicos faltamos al precepto bíblico de guardar el séptimo día, ya que no observamos el descanso sabático y lo hemos transferido al domingo. Ciertamente el término sábado refiere al día séptimo, pero desde el nacimiento de la Iglesia los cristianos trasladaron el descanso sabático al primer día de la semana, el día de la Resurrección del Señor (de ahí la denominación de ‘Domingo’, ‘día del Señor’), para conmemorar el acontecimiento fundamental de nuestra Redención.

    Esto lo expresan claramente los Apóstoles en reiteradas ocasiones: 

  • "Un domingo que nos reunimos para la fracción del pan, Pablo, que debía partir al día siguiente..." (Hch 20,7). 

  • "Todos los domingos aparte y deposite cada uno lo que haya logrado ahorrar..." (1 Co 16,2). 

  • "Un domingo, se apoderó de mí el Espíritu..." (Ap 1,10). 

    Pero en definitiva, el verdadero seguidor de Cristo ha de ponerse más allá de estas discusiones, como expresa san Pablo: "... que nadie os juzgue por asuntos de comida o bebida, solemnidades, fiestas mensuales o semanales. Todo eso es sombra de lo venidero; la realidad pertenece a Cristo..." (Col 2,16-17)

    Las Escrituras no prohiben las imágenes


    A partir de la prohibición de adorar imágenes contenida en Ex 20,3-5; Lv 26,1; Dt 4,15-16; y el mandato de destruírlas, muchos grupos, especialmente de origen evangélico, acusan a los católicos de violar la Ley de Dios adorando imágenes. 

    Ciertamente sigue vigente la condena a la idolatría del Antiguo Testamento, pero los católicos no adoramos imágenes ya que la Iglesia Católica nunca ha afirmado que las imágenes de la Santísima Virgen y de los santos sean dioses e, incluso, sería una falta grave brindar adoración a una imagen de Nuestro Señor, ya que la imagen no es la misma Persona Divina.

    En este sentido es preciso tener presente que: 

  • Los textos bíblicos mencionados (Ex 20,3-5; Lv 26,1; Dt 4,15-16) se refieren específicamente a la idolatría (adoración de objetos materiales como si ellos mismos fueran dioses), no a la realización de imágenes para la ornamentación de los templos. 

  • De hecho, el mismo Dios dispone y acepta el uso de imágenes en el mismo Templo de Jerusalén: Ex 25,18-19; Nm 21,8-9; 1R 6,25-29; 7,25-29; 9,3. 

  • Hay un hecho particular que debe ser tenido muy en cuenta: cuando la plaga de serpientes en el desierto, el mismo Dios manda esculpir una imagen de serpiente que al ser mirada por los israelitas les otorga la salud (Nm 21,8-9); pero cuando la fe del pueblo se pervierta y comiencen a adorarla como a un ídolo, la imagen será destruida (2R 18,4). 

    Consiguientemente la falta no está en utilizar imágenes, sino en confundirlas con el mismo Dios; esto es propiamente la idolatría. Claro que tampoco se obliga a nadie a utilizar imágenes. 

20 Joseph Ratzinger, «Sin Dios, hay demasiados infiernos en esta tierra»

Autor: zenit | Fuente: zenit

¿Qué es el infierno? El cardenal ratzinger responde...

París, 6.IV.01

Para el cardenal Joseph Ratzinger el infierno es en realidad la ausencia de Dios, como lo demuestran los acontecimientos del siglo XX y hechos a los que aluden palabras tan terribles como Auschwitz, archipiélago Gulag o nombres como Hitler, Stalin o Pol Pot.

El prefecto de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe expuso esta reflexión al pronunciar la última intervención de Cuaresma en la catedral de Notre-Dame de París por invitación del cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de esa ciudad.

El texto ha sido publicado por el diario católico «La Croix».

Para Ratzinger la definición del infierno es precisamente vivir en la ausencia de Dios. El cardenal alemán aseguró que basta dar una ojeada al siglo pasado para percatarse:

«Estos infiernos fueron fabricados --dijo el cardenal-- para preparar un mundo futuro de hombres que se bastaran a sí mismos, convencidos de no tener ya necesidad de Dios».

«Donde no hay Dios, despunta el infierno, y el infierno persiste sencillamente a través de la ausencia de Dios», añadió.

Lo más paradójico, continuó constatando, es que esta exclusión de Dios se hace de manera sutil, casi siempre afirmando que se quiere el bien de los hombres. «Cuando hoy se hace comercio de órganos humanos, cuando se fabrican fetos para disponer de órganos de reserva o para hacer progresar la investigación y la medicina preventiva, muchos consideran como implícito el contenido humano de estas prácticas, pero el desprecio del hombre que está debajo --cuando se usa y se abusa del hombre-- conduce, se quiera o no, al descenso a los infiernos».

El cardenal subrayó que la respuesta de los cristianos a estas situación, en los albores del tercer milenio, «es al mismo tiempo sencilla e inmensa: testimoniar a Dios, abrir ventanas de par en par y cuidar así que su luz pueda brillar entre nosotros, de manera que podamos dejar espacio a su presencia.

Demos la vuelta a las cosas: donde está Dios, está el cielo; a pesar del precio de las miserias de nuestra existencia, la vida se ilumina».

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