142 Por su revelación, «Dios invisible habla a los hombres como
amigos, movido por su gran amor y mora con ellos para invitarlos a la
comunicación consigo y recibirlos en su compañía» (DV 2). La respuesta
adecuada a esta invitación es la fe.

143 Por la fe, el hombre somete completamente su inteligencia y su
voluntad a Dios. Con todo su ser, el hombre da su asentimiento a Dios
que revela (cf. DV 5). La sagrada Escritura llama «obediencia de la fe» a
esta respuesta del hombre a Dios que revela (cf. Rm 1,5; 16,26).

Categorías