por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
Ruth miró en su buzón del correo, pero sólo había una carta.
La tomó y la miró antes de abrirla, pero luego la miró con más cuidado.
No había sello ni marcas del correo, solamente su nombre y dirección.
Leyó la carta:
Querida Ruth:
Estaré en tu vecindario el sábado en la tarde y pasaré a visitarte.
Con amor, Jesús.
Sus manos temblaban cuando puso la carta sobre la mesa. "¿Por qué querría venir a visitarme el Señor? No soy nadie en especial, no tengo nada que ofrecerle…"
Pensando en eso, Ruth recordó el vacío reinante en los estantes de su cocina.
"¡ Ay no! ¡No tengo nada para ofrecerle! Tendré que ir al mercado y conseguir algo para la cena". Buscó la cartera y vació el contenido sobre la mesa: cinco dólares y cuarenta centavos.
"Bueno, compraré algo de pan y alguna otra cosa, al menos." Se puso un abrigo encima y se apresuró a salir.
Una hogaza de pan francés, media libra de pavo y un cartón de leche… y Ruth se quedó con solamente doce centavos que le deberían durar hasta el lunes. Aun así se sintió bien. Caminó a casa con sus humildes ingredientes bajo el brazo.
"Oiga, señora, ¿nos puede ayudar?"
Ruth estaba tan absorta pensando en la cena que no vio las dos figuras que estaban de pie en el pasillo.
Un hombre y una mujer, los dos vestidos con poco más que harapos.
"Mire, señora, no tengo empleo, usted sabe, y mi mujer y yo hemos estado viviendo allí afuera en la calle y, bueno, está haciendo frío y nos está dando hambre y, bueno, si usted nos puede ayudar, estaremos muy agradecidos…"
Ruth los miró con más cuidado. Estaban sucios y tenían mal olor y, francamente, ella estaba segura de que ellos podrían obtener algún empleo si realmente quisieran.
"Señor, quisiera ayudar, pero yo misma soy una mujer pobre. Todo lo que tengo son unas rebanadas de pan, pero tengo un huésped importante para esta noche y planeaba servirle eso a El."
"Sí, bueno, sí señora, entiendo. Gracias de todos modos".
El hombre puso su brazo alrededor de los hombros de la mujer y se dirigieron a la salida.
A medida que los ve saliendo, Ruth sintió un latido familiar en su corazón. "¡Señor, espere!"
La pareja se detuvo y volteó a medida que Ruth corría hacia ellos y los alcanzaba en la calle.
"Mire: ¿por qué no toma esta comida? algo se me ocurrirá para servir a mi invitado…", y extendió la mano con la bolsa de víveres.
"¡Gracias, señora, muchas gracias!"
"¡Si, gracias!", dijo la mujer, y Ruth pudo notar que estaba temblando de frió. "¿Sabe? tengo otro abrigo en casa, tome éste", Ruth desabotonó su abrigo y lo deslizó sobre los hombros de la mujer.
Y sonriendo, volteó y regresó camino a casa… sin su abrigo y sin nada que servir a su invitado.
"¡Gracias, señora, muchas gracias!"
Ruth estaba tiritando cuando llegó a la entrada.
Ahora no tenía nada para ofrecerle al Señor. Buscó rápidamente la llave en la cartera. Mientras lo hacía, notó que había otra carta en el buzón.
"Que raro, el cartero no viene dos veces en un día." Tomó el sobre y lo abrió:
Querida Ruth:
Qué bueno fue volverte a ver. Gracias por la deliciosa cena, y gracias también por el hermoso abrigo.
Con amor, …Jesús.
El aire todavía estaba frío, pero aún sin su abrigo, Ruth no lo notó.
"Hoy es un regalo, es por eso que se llama EL PRESENTE"
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
¡Te amo! Derramé mi propia sangre por ti para hacerte limpio. ¡Eres nuevo! ¡Créelo, es verdad!
Eres hermoso ante mis ojos y yo te he creado para que fueras justamente como eres. No te critiques a ti mismo o no te desanimes por no ser perfecto ante tus propios ojos. Esto sólo ¡leva a la frustración.
Yo quiero que tu confíes en mí, paso a paso, día a día. Habita en mi poder y mi amor. Sé libre, sé tu mismo. No permitas que otras personas te manejen. Yo te guiaré si me dejas. Date cuenta de mi presencia en todo.
Yo te doy amor, alegría, paz. Mírame.
Yo soy tu Pastor y te guiaré. ¡SIGÚEME A MÍ SOLAMENTE! Escucha y yo te diré mi voluntad. ¡Te amo, te amo! Deja que mi amor corra a través de ti, espárcelo en todo lo que toques.
No te preocupes por ti. Tú eres mi responsabilidad. Yo te cambiaré. Tu debes amarte a ti mismo y amar a otros simplemente porque yo te amo a ti. Quita tus ojos de ti mismo. Mírame solamente a mí. Yo guío, yo cambio, yo hago, pero no cuando estás tratando. No voy a pelear con tus esfuerzos. Tu eres mío. Déjame amarte. Déjame darte alegría, paz y bondad. Nadie más puede hacerlo. ¿ Ves?
Tú no te perteneces. Tú has sido comprado con mi sangre y ahora tú me perteneces, …si tú quieres. No es de tu interés como yo trato contigo. Tu único mandamiento es mirarme a mí. Nunca a ti mismo ni a otros. Te amo. No luches. Descansa en mi amor.
Yo sé lo que es mejor y lo haré contigo, en ti y a través tuyo.
Mi voluntad es perfecta. Mi amor es suficiente. Yo abasteceré todas tus necesidades.
Mírame:
Te ama… JESÚS.
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío.
Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue: "¿cómo estas?" Y sin saber por qué, le contesté: "solísimo".
¿Quieres que platiquemos? Le respondí que sí.
Y me dijo: "¿quieres que vaya a tu casa?" Y respondí que sí.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo empecé y hablé por horas y horas de todo: de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él atento siempre, me escuchó. Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores; me sentía muy a gusto, y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: "bueno pues, me retiro, tengo que ir a trabajar".
Yo me sorprendí y le dije: "pero por qué no me habías dicho que tenias que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche". Él sonrió y me dijo: "no hay problema para eso estamos los amigos". Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.
Lo acompañé a la puerta de mi casa… y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: "Oye amigo, y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?". Él regresó y me dijo en voz baja: "es que te quería dar una noticia…", y le pregunté:
"¿Qué pasó?" Y me dijo: "fui al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar y solo me queda esperar…", yo me quedé mudo… él me sonrió y me dijo: "que tengas un buen día amigo…", se dio la vuelta y se fue…
Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, ¿por qué cuando él me preguntó cómo estás? me olvidé de él y sólo hablé de mí.
¿Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?… Esto es increíble.
Desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser más crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero. Por ejemplo él. Todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y platicamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, de su temple. ¡De mi amigo…!
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
Enamorarse.
Reírse hasta que te duela la panza.
Encontrar miles de e-mails cuando vuelves de las vacaciones.
Escuchar tu canción favorita en la radio.
Acostarte en tu cama y escuchar cómo llueve afuera.
Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.
Aprobar tu último examen.
Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves.
Una buena conversación.
Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
Reírse de uno mismo.
Llamadas a medianoche que duran horas.
Reírse sin motivos.
Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti.
Despertarte y darte cuenta que todavía puedes dormir un par de horas.
Escuchar la canción que te hace recordar a "esa" persona especial.
Ser parte de un equipo.
El primer beso.
Hacer nuevos amigos.
Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a "esa" persona.
Pasar un rato con tus mejores amigos.
Ver felices a las personas que quieres.
Usar el jersey de la persona que te gusta y que todavía huela a su perfume.
Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron.
Mirar un atardecer.
Tener a alguien que te diga que te quiere
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
Alguien está orgulloso de ti.
Alguien está pensando en ti.
Alguien se preocupa por ti.
Alguien te extraña.
Alguien quiere hablar contigo.
Alguien quiere estar contigo.
Alguien espera que no estés en problemas.
Alguien está agradecido del soporte que le has proveído.
Alguien quiere tomar tu mano.
Alguien espera que todo se ponga bien.
Alguien quiere que estés feliz.
Alguien quiere que lo encuentres.
Alguien está celebrando tu éxito.
Alguien admira tu fuerza.
Alguien admira tu valor.
Alguien está pensando en ti y sonriendo.
Alguien quiere ser tu hombro en qué llorar
Alguien quiere salir contigo y divertirse mucho.
Alguien piensa "El mundo eres tú".
Alguien quiere protegerte.
Alguien haría cualquier cosa por ti.
Alguien quiere ser perdonado.
Alguien está agradecido por haber sido perdonado.
Alguien se quiere reír contigo.
Alguien te recuerda y quisiera que estuvieses ahí.
Alguien le reza a Dios por ti.
Alguien necesita saber que tu amor es incondicional.
Alguien siempre pensará en ti como un ejemplo a seguir…
¡No 1@ decepciones!
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 1
Ahora que no están, déjalos ir al encuentro del Señor; no te preocupes tanto por ellos, pues lo tienen TODO. Están llenos del Señor… ALÉGRATE con ellos.
Preocúpate por ti que te falta camino por andar.
Ocupa tu cabeza en pensar, Señor, ¿qué esperas de mí ahora?, ¿qué debo aprender, cambiar?, ¿valoro lo que me has dado Señor?, ¿cuál es la mejor forma de honrar su memoria y de que ellos se sientan orgullosos de mí?…, ¿qué les gustaría a ellos que hiciera?
Hay muchas formas de tomar lo que sucedió: ¿por qué paso?, ¿si no hubiera?, ¿por qué Dios lo permitió?… Tantas formas de tomarlo, todas ellas tan válidas, como seres humanos somos. . ¿Los amé lo suficiente?, ¿les pedí perdón o los perdoné?, ¿les di todo lo que tenía para darles o me limité en ello?, ¿por qué no nos reconciliamos?, ¿debí llamarlos más seguido?, ¿por qué no los visité antes?, ¿por qué dejé pasar tanto tiempo?…
¿Si tan sólo los hubiera visto una vez más?, ¿un último abrazo, una última caricia, un simple beso y un hasta pronto?…
Todo esto y más ya quedó atrás, hoy ellos te dan una oportunidad de vivirlos en tu corazón y en tus actos, hoy te hacen un fuerte llamado a no dejar pasar el tiempo para dar lo mejor de ti y para hacerlas cosas lo mejor posible.
Hoy te están gritando: "Quiere, perdona, llama, abraza, acaricia, reconcilíate, abre tu corazón, sé positivo, besa, entrega todo, no esperes un solo minuto, no sabes cuánto tiempo tienes… Vive para amar y sé feliz cada instante. Haz todo esto con tus amigos, enemigos, con todos tus conocidos, también con desconocidos, con todo el mundo… pero especialmente con tu familia".
Dios es amor, y amar es la mejor manera de vivirlo y de llegar a Él, así también los vivirás a ellos que ya están allá arriba.