La Mente de Dios Es Diferente

El único sobreviviente de un naufragio llegó a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pi­dió fervientemente a Dios ser rescatado y cada día escudriña­ba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.

Cansado, finalmente optó por construirse una cabana de ma­dera para protegerse y almace­nar sus pocas pertenencias. En­tonces, un día, tras merodear por la isla en busca de alimento, regresó a su casa sólo para en­contrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendien­do hasta el cielo.

Lo peor había ocurrido, lo había perdido todo.

Quedó anonadado de triste­za y rabia.

"¡Dios mío!, ¿cómo pudiste hacerme esto?", se lamentó.

Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el ruido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo.

"¿Cómo supieron que estaba aquí?", preguntó el cansado hombre a sus salvadores. "Vi­mos su señal de humo", contes­taron ellos.

Es fácil descorazonarse cuan­do las cosas marchan mal, pero no debemos desanimarnos por­que Dios trabaja en nuestras vi­das aún en medio del dolor y el sufrimiento.

La próxima vez que tu caba­na se vuelva humo, recuerda que puede ser la señal de que la ayu­da y gracia de Dios viene en ca­mino.

EL HUMO NO SIEMPRE ES SEÑAL DE DESASTRE… DIOS NUNCA LLEGA TAR­DE, SIEMPRE ESTÁ PRE­SENTE…

RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS DEL DOCUMENTO: "PREGUNTA NUMERO UNO"

El candidato A es Franklin D. Roosevelt.

El candidato B es Winston Churchill.

El candidato C es Adolf Hitler.

Y a propósito, si tu respuesta a la pregunta del aborto fue

sí… ¡acabas de matar a Beethoven!

La Mariposa

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mari­posa cuando saliera del capullo.

Un día vio que había un pe­queño orificio y entonces se sen­tó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba duramente para po­der pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que lle­gó un momento en el que pare­ció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progre­saba en su intento.

Pareció que se había atasca­do. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

Sin embargo, al salir la mari­posa tenía el cuerpo muy hincha­do y unas alas pequeñas y do­bladas. El hombre continuó ob­servando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se des­doblarían y crecerían lo suficien­te para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba Ninguna de las dos situacio­nes sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hin­chado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bon­dad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el di­minuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudie­se volar.

Libertad y el volar solamente podrían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lu­cha, también le fue privada su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstácu­los, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuántas veces hemos queri­do tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el es­fuerzo para poder ser libres.

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a tra­vés de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortale­cidos, así como el oro es refinado con el fuego.

Nunca permitamos que las cosas que no po­demos tener, o no tene­mos, interrumpan nues­tro gozo de las cosas que tenemos y podemos te­ner.

No pensemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada ins­tante de cada día por lo que te­nemos y nos ha sido dado.

La Ermita

Cuenta una antigua Leyenda Noruega, acerca de un hombre llamado Haakon, quien cuidaba una Ermita. En ella se veneraba un crucifijo de mucha devoción. Este crucifijo recibía el nombre bien significativo de: "Cristo de los Favores".

Todos acudían allí para pedirle al Santo Cristo.

Un día el ermitaño Haakon quiso pedirle un favor. Lo impul­saba un sentimiento generoso. Se arrodilló ante la imagen y le dijo: "Señor, quiero padecer por ti. Déjame ocupar tu puesto. Quiero reemplazarte en La Cruz."

Y se quedó fijo con la mirada puesta en la Sagrada Efigie, como esperando la respuesta.

El Crucificado abrió sus la­bios y habló. Sus palabras ca­yeron de lo alto, susurrantes y amonestadoras: "Siervo mío, accedo a tu deseo, pero ha de ser con una condición".

¿Cual, Señor?, - preguntó con acento suplicante Haakon. ¿Es una condición difícil?. ¡Es­toy dispuesto a cumplirla con tu ayuda, Señor!, -respondió el vie­jo ermitaño.

Escucha, suceda lo que suceda y veas lo que veas, has de guardar silencio siempre, Haakon contestó: ¡Os lo prometo, Señor!.

Y se efectuó el cambio. Na­die advirtió el trueque. Nadie reconoció al ermitaño, colgado con los clavos en la Cruz. El Señor ocupaba el puesto de Haakon, y éste por largo tiem­po cumplió el compromiso. A nadie dijo nada. Los devotos seguían desfilando pidiendo fa­vores.

Pero un día, llegó un rico, después de haber orado, dejó allí olvidada su cartera.Haakon lo vio y calló. Tampoco dijo nada cuando un pobre, que vino dos horas después, se apropió de la cartera del rico. Ni tampoco dijo nada cuando un muchacho se postró ante él poco después para pedirle su gracia antes de emprender un largo viaje. Pero en ese momento volvió a entrar el rico en busca de la bolsa.Al no hallarla, pensó que el mucha­cho se la había apropiado. El rico se volvió al joven y le dijo iracundo: ¡Dame la bolsa queme has robado!.

El joven sorprendido, replicó: ¡No he robado ninguna bolsa!

¡No mientas, devuélvemela en­seguida!.

¡Le repito que no he cogido ninguna bolsa!, afirmó el mucha­cho. El rico arremetió furioso contra él.

Sonó entonces una voz fuer­te: ¡Detente! El rico miró hacia arriba y vio que la imagen le ha­blaba. Haakon, que no pudo permanecer en silencio, gritó, defendió al joven e increpó al rico por la falsa acusación. Éste quedó anonadado y salió de la Ermita. El joven salió también porque tenía prisa para empren­der su viaje.

Cuando la Ermita quedó a solas, Cristo se dirigió a su sier­vo y le dijo:

"Baja de la Cruz, no sirves para ocupar mi puesto. No has sabido guardar silencio".

Señor, dijo Haakon, ¿Cómo iba a permitir esa injusticia?.

Se cambiaron los oficios. Je­sús ocupó la Cruz de nuevo y el ermitaño quedó ante el Crucifi­jo. El Señor, clavado, siguió ha­blando:

"Tu no sabías que al rico le convenía perder la bolsa pues lle­vaba en ella el precio de la vir­ginidad de una joven mujer. El pobre, por el contrario, tenía necesidad de ese dinero e hizo bien en llevárselo; en cuanto al muchacho que iba a ser golpea­do, sus heridas le hubiesen im­pedido realizar el viaje que para él resultaría fatal. Ahora, hace unos minutos acaba de zozobrar el barco y él ha perdido la vida. Tú no sabias nada. Yo sí sé. Por eso callo. Y la Sagrada Imagen del Crucificado guardó silencio".

"Dios calla, y cuando habla, sus palabras no destruyen del todo".

Su Divino Silencio son pala­bras destinadas a convencernos de que el misterio del dolor en este caso seguirá, de cualquier modo, siendo un misterio.

Su Divino Silencio, transfor­mado en palabras, nos da el mensaje de:

¡CONFIAD EN MÍ, QUE SE BIEN LO QUE DEBO HACER!

La Contestadora de Dios

¿Que sucedería si Cristo decidiera instalar una contestadora telefónica en el Cielo? Imagínate orando y escuchando el siguiente mensaje: Gracias por lla­mar a la Casa de mi Padre.

Por favor seleccione una de las siguientes opciones. Pero antes de oprimir el n°., consulte los pasajes correspondientes en su "MANUAL DEL FABRICANTE".

Presione 1 si se encuentra ENFERMO O EN EL DOLOR.

Consulte: Salmo 38, Stgo. 5;14-15, Rom 8;28 y 38-39, 2a Cor 12;9-10.

Presione 2 si le falta FE, tiene DUDAS o está DESCONFIADO..

Consulte: Salmo 42;6 y 34;7 Hebr. 11 y 13;5-6, Mt 8;26 y 10;28, 2aTiml;7.

Presione 3 si necesita ORIENTACIÓN O REGLAS PARA VIVIR

Consulte: Salmo 32;8, Rom 12.

Presione 4 si necesita PROTECCIÓN o tiene DIFICULTADES.

Consulte: Salmo 18, el 32, el 27 ó el 91, Jn 14;l-8, Heb 11,

Presione 5 si está ANSIOSO Fil4;19 o necesita PAZ.

Consulte: Salmo 46, Rom 5;l-5, Mt 6;19-34, Fil 4;6-7, 1a Ped5;6-7, Jn 14; 11-14; 16;33.

Presione 6 si está PREOCUPADO O ANGUSTIADO.

Consulte: Salmo 51, Mt 5;4, 6;19-34, 1a. Ped. 5;6-7, Jn 14, 2a. Cor l;3-4, 1a. Tes 4;13-18.

Presione 7 si SE SIENTE SOLO, TRISTE O DEPRIMIDO.

Consulte: Salmo 23, el 34, el 91óelll8;5-6,Lc8;22-25,Mt 5;4, 2a Cor l;3-4, Heb 13;5-6.

Presione 8 si tiene TENTACIONES.

Consulte: Salmo 1, el 39, el 23, el 24, Mt26;41, 1a Cor 10; 12-14, Fil 4;8, Stgo 4;7, 2a Ped 2;9;3;17.

Presione 9 si es TRAICIONADO.

Consulte: Salmo 41 ;9-13, Le 17;3-4, Rom 12;14; 17;19-21.

Presione 10 si se siente CANSADO o VENCIDO.

Consulte: Salmo 6 ó 90, Rom 8;31-39, Jn l;4-9, Mt 11; 28-30, 1a Cor 15;58.

Presione 11 si está VIAJANDO O AUSENTE DEL HOGAR.

Consulte: Salmo 121, Mt 10;16-20

Presione 12 si está AMARGADO.

Consulte: 1a Cor 13

Presione 13 si está ARREPENTIDO O SE HA DESVIADO..

Consulte: Salmo 4, el 42; el 51,Le. ll;l-3,Jnl7, TJn 1;4-9y 5;14-15

Presione 14 si está en CRISIS.

Consulte: Salmo 121, Mt 6;25-34, Heb4;16

Presione 15 si está DESANIMADO.

Consulte: Salmo 23; el 22, el 55, Mt.5;ll-12, 2a.Cor4;8-18, Fil 4;4-7

Presione 16 si necesita AGRADECERLE.

Consulte: Salmo 91; el 100; el 118;5-6, Le 8;22-25

Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida:

"De momento todos nuestros ángeles operadores están ocupados atendiendo otros clientes.

Por favor manténgase orando y rezando el Rosario en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida, su numero en turno es el 1 232 423 333".

Si deseas hablar con San Gabriel, presione 17.

Con San Miguel, presiona 18.

Con cualquier otro ángel pre­siona 19.

Si deseas que el Rey David te cante un Salmo, presiona 20.

Para "Quejas" marque el 21.

Si deseas hacer reservacio­nes para la Casa de mi Padre, simplemente presiona: JUAN seguido de los números 3; 1-6.

Si deseas obtener respuestas a preguntas necias sobre los dinosaurios, la edad de la Tie­rra, dónde esta el Arca de Noé, por favor espera a llegar al Cielo…

¿Te imaginas lo siguiente? "Nuestra computadora señala que ya llamaste anteriormente, por favor cuelga inmediatamente y despeja la línea para otros hi­jos que también quieren hablar.

O bien, lo siguiente: "Nuestras oficinas están cerradas el fin de semana, por favor vuelve a llamar el lunes"

-¿Pero?. . .¿Pero?. . . uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu clic.

GRACIAS A DIOS que esto no sucede.

GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuan­tas veces quieras.

GRACIAS A DIOS que a la primera llamada EL siempre te contesta.

GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada.

GRACIAS A DIOS que EL

nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre.

GRACIAS A DIOS que ÉL conoce nuestras necesidades antes de que las manifestemos.

GRACIAS A DIOS…

…porque de nosotros depende llamarlo en Oración.

La Caja Llena de Besos

Hace un tiempo, una mamá castigó a su pequeña niña de 3 años por desperdiciar un rollo de papel de regalo dorado.

El dinero era escaso en esos días por lo que explotó en furia cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad. Sin embargo, la niña le llevó el regalo a su mamá la siguiente mañana y dijo: "Esto es para ti, Mamita".

Ella se sintió avergonzada de su reacción de furia, pero luego volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía.

Le volvió a gritar diciendo: "¿Qué no sabes que cuando das un regalo a alguien, se supone que debe haber algo adentro?".

La pequeñita la miró hacia arriba con lágrimas en los ojos y dijo: "Oh Mamita, no estaba

, yo soplé besos adentro de la caja, todos para ti, mamita querida".

La mamá se sintió morir. Puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que la perdonara.

Se ha dicho que esa mujer guardó esa caja dorada cerca de su cama por muchos años y siempre que se sentía derrumbada, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.

En una forma muy sensible, cada uno de nosotros los humanos, hemos recibido un recipiente dorado, lleno de amor incondicional y besos de nuestros hijos, amigos, familia o de Dios. Nadie podría tener en propiedad una posesión más hermosa que ésta.

Instrucciones Para La Vida

INSTRUCCIONES PARA LA VIDA:

Dale a la gente más de lo que ella. esperan y hazlo con gusto.

Memoriza tu poema favorito.

No creas en todo lo que escu­chas, no gastes todo lo que tie­nes, ni duermas todo lo que quieras.

Cuando digas "te amo", dilo de verdad…

Cuando digas "lo siento", mira a la persona a los ojos.

Cree en el amor a primera vista.

Jamás te burles de los sueños de los demás.

Ama profunda y apasionada­mente, puedes salir herido, pero esa es la única manera de vivir la vida completamente.

Enfrente a los desacuerdos, pelea limpio, no ofendas.

No juzgues a los demás por sus parientes.

Habla lentamente, pero pien­sa con rapidez.

Cuando alguien te haga una pregunta que no quieres respon­der, sonríe y pregúntale "¿por que quieres saber?"

Recuerda que el más grande amor y los mas grandes logros involucran mayores riesgos.

Llama a tu mamá, si esto no es posible, al menos piensa en ella

Cuando pierdas, no pierdas la lección.

Recuerda las tres R's: Respe­to a ti mismo, Respeto a los de­más, y Responsabilidad para to­das tus acciones.

No permitas que una peque­ña disputa dañe una gran amis­tad.

Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma medi­das inmediatas para corregirlo.

Sonríe cuando respondas al teléfono, quien llama lo podrá escuchar en tu voz.

Cásate con una persona que guste de conversar, pues cuan­do llegue la vejez las habilida­des de conversador(a) serán mas importantes que cualquier otra.

Pasa algún tiempo en sole­dad.

Abre tus brazos al cambio, pero no te desprendas de tus valores.

Recuerda que el silencio es, a veces, la mejor respuesta.

Lee más libros y mira menos la televisión.

Vive una vida buena y hono­rable. Luego, cuando te hagas viejo y recuerdes el pasado, ve cómo la disfrutas por segun­da vez. Confía en Dios, pero cierra bien tu auto. Una atmósfera amorosa en tu hogar es importante.

Haz todo lo posible para crear un hogar tranquilo y armonioso.

Ante desacuerdos con tus se­res queridos, céntrate en la si­tuación presente. No traigas de vuelta el pasado.

Lee entre líneas. Comparte tu conocimiento. Es una manera de lograr la in­mortalidad. Se gentil con el Planeta… Jamás interrumpas cuando estés siendo halagad®. Ocúpate de tus propios asun­tos. Una vez al año, visita algún lugar donde nunca hayas estado.

Si ganas mucho dinero, disponlo para ayudar a otros mientras estés con vida. Esa es la mayor satisfacción que la for­tuna te puede dar.

Recuerda que el no conseguir lo que quieres, es a veces un gol­pe de suerte.

Aprende todas la reglas y lue­go… rompe algunas.

Recuerda que la mejor de las relaciones es aquella donde el amor entre dos personas es más grande que la necesidad del uno por el otro.

Juzga tu éxito en la medida de lo que tuviste que renunciar para obtenerlo.

Aborda el amor y la cocina con un cierto respeto para no quemarte.

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