Auxilio en la Lluvia

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta.

Su coche se había descompuesto, y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche. Un joven se detuvo a ayudarla. A pesar de la fuerte lluvia, el joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia, y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Ella anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue.

Para su sorpresa, unos días después le fue entregado por correo en su casa, un Televisor pantalla gigante a color. Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía:
-"Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa, sino mi espíritu. Entonces apareció usted.
]
Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga por ayudarme, y por servir a otros desinteresadamente".
Sinceramente: Sra Fernández

NO ESPERES NADA A CAMBIO Y LO RECIBIRÁS

Aunque no seas Artista

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu propia vida…
Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra…
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso… con Dios de productor.

Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría…

Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían…

Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones, tu vida puede transformarse en un reportaje modelo…

Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad…
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración…
Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes seguir siendo joven de espíritu…

Aunque las arrugas empiecen a marcar tu rostro, vale más tu belleza interior…
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír…
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer…

Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar…
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar…
Todo, todo… depende de tu confianza en Dios, y de tu empeño en ser digno hijo suyo.

Aprovecha la Oportunidad

Dos amigas se encontraban tomando un café, y una le comenta en tono de queja a la otra:

  • Mi mamá me llama mucho por teléfono, para pedirme que vaya a platicar con ella. Yo voy poco, y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes como son los viejos, cuentan las mismas cosas una y otra vez. Además, nunca me faltan compromisos, que el trabajo, que mi novio, que los amigos…
  • Yo en cambio… - le dijo su compañera - platico mucho con mi mamá. Cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento sola, cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor.
  • Caramba…- se apeno la otra Eres mejor que yo. No lo creas, soy igual que tú
    -respondió la amiga con tristeza- visito a mi mamá en el cementerio.

Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iba a platicar con ella, y pensaba lo mismo que tú.
No sabes cuánta falta me hace su presencia, cuánto la hecho de menos, y cuánto la busco, ahora que ha partido.

Si de algo te sirve mi experiencia, platica con tu mamá hoy que todavía la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes, que seguro las tiene, y trata de hacer a un lado sus errores, que de una forma u otra ya forman parte de su ser.

No esperes a que esté en un panteón, porque ahí la reflexión duele hasta el fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un hueco que nunca podrás llenar. No permitas que te pase lo que me pasó a mi.

En el automóvil, iba pensando la muchacha en las palabras de su amiga.
Cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria:

  • Comuníqueme por favor con mi mamá; no me pase más llamadas y también modifique mi agenda, porque es muy probable que este día se lo dedique a ella.

Desafortunadamente, no siempre nos damos cuenta del cariño o la amistad que otras personas nos ofrecen, y en ocasiones lo perdemos porque no sabíamos qué tan importante era hasta que ya no nos pertenece.

Haz una retrospectiva de tu vida, y dale la dimensión correcta a las personas que ahora te rodean… probablemente sea tu última oportunidad.

Antidoto

Estaba haciendo mis prácticas veterinarias para egresar de la universidad, en una hacienda ganadera, a dos horas del pueblo más cercano.

Un día, regresaba de la ciudad acompañado del administrador, y al llegar a la hacienda, vino rápidamente un vaquero a comentarle a su patrón, que una víbora de cascabel había mordido a uno de los empleados.

Rápidamente el administrador preguntó al vaquero si le había colocado la inyección de suero antiofídico que tenía en el refrigerador. El vaquero ' respondió que no lo había hecho, pero que había entregado la cajita con el antídoto en las manos del hombre que fue mordido por la serpiente, pues él no sabía poner la inyección; por eso le pidió a otro empleado llevarlo en el tractor al hospital más cercano. El viaje en tractor podía durar unas 4 horas.

El administrador me pidió que lo acompañara a ver al trabajador. Cuando llegamos al hospital, preguntamos por la persona que había sufrido la mordedura de serpiente. Vino el médico que lo atendió a decirnos que esta persona había fallecido, pero lo que él no podía comprender, era cómo esta persona llegó al hospital con el suero antiofídico en la mano.

Preguntó al hombre que había sido víctima de la cascabel: "¿por qué no te pusiste el suero antiofídico?" a lo cual el trabajador, ya temblando, con la respiración irregular y el corazón acelerado debido al veneno de la serpiente, le respondió:

  • Es que no sabía cómo ponérmelo.
    El médico le respondió: - Pero… ahí en la cajita están las instrucciones de como usarlo.
    Y el trabajador le dijo que no se dio el lujo de leerla, y unos minutos más tarde falleció.

Teniendo la vida en sus manos, no la usó.
Cuantas veces, simplemente ignoramos u olvidamos que tenemos a nuestro alcance el perfecto antídoto para dar vida a lo que se cree perdido. Tenemos la Vida en nuestras manos ¡Usémosla! no permitas que el "veneno" se extienda en tu alma.

Aplica hoy una dosis de Vida (Jesús) en tu Corazón.

Amor Vs Capricho

El amor es paciente, y da tiempo a la relación para que crezca.
El amor se controla a sí mismo y desea lo mejor para el otro.
El amor se centra en la persona y en su carácter, y no sólo en sus rasgos exteriores.
El amor no puede separarse de Aquel que es amor… Dios
El amor se edifica en la aceptación de sí mismo, y supone lo mejor en el otro, mediante una confianza implícita.

El amor se construye sobre la amistad. Si se rompe la relación, cada uno queda mejor, por haberse conocido.

El amor es veraz, y se caracteriza por una comunicación sincera y honrada.
El amor es fiel a los valores personales, aunque arriesgue la terminación de la relación.
El amor soporta los altibajos de la vida, porque sabe que los sentimientos y las circunstancias no alteran el compromiso de amar.

El amor mejora la calidad de una persona.
El amor mejora la confianza en sí mismo.
El amor crece con el tiempo, y perdura a pesar de la separación.
El capricho es impaciente, imprudente, impulsivo e irrazonable.
El capricho es obstinado, y exige que se hagan las cosas a su manera.
El capricho se basa sobre expectativas y condiciones idealistas, no reales.
El capricho se enreda con las sensaciones del momento, y con frecuencia nos aleja de El.
El capricho, con frecuencia está inseguro de sí mismo, lo que le pone celoso, y hace posesivo del otro.

El capricho tiene una base insegura, y deja cicatrices y recuerdos dolorosos.
El capricho es falso, porque teme compartir su verdadero yo, y ser rechazado.
El capricho puede cometer acciones objetables, por temor a perder al otro.
El capricho crea nerviosismo en la amistad.
El capricho y sus traumas consumen la energía, lo que hace arriesgar los estudios, el trabajo y la amistad.

El capricho tiende a engendrar dependencia, y sentimientos inadecuados acerca de sí mismo.

El capricho se debilita con el tiempo y la separación.

Amor en Cajita de Leche

Dos hermanitos en puros harapos, uno de cinco años y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de la calle que rodea la colina. Estaban hambrientos.

  • Vayan a trabajar y no molesten, - se oía detrás de la puerta; - aquí no hay nada,
    pordioseros…, - decía otro… Las múltiples tentativas frustradas entristecían a los niños…
    Por fin, una señora muy atenta les dijo: - Voy a ver si tengo algo para ustedes… ¡Pobrecitos! –Y volvió con una cajita de leche -.

¡Que fiesta! Ambos se sentaron en la acera. El más pequeño le dijo al de diez años:

  • Tú eres el mayor, toma primero… - y lo miraba con sus dientes blancos, con la boca
    medio abierta, relamiéndose.

Yo contemplaba la escena como tonto… ¡Si vieran al mayor mirando de reojo al pequeñito…! Se lleva la cajita a la boca y, haciendo de cuenta que bebía, apretaba los labios fuertemente para que no le entre ni una sola gota de leche.

Después, extendiéndole la lata, decía al hermanito: -Ahora es tu turno. Sólo un
poquito. Y el hermanito, dando un trago exclamaba: - ¡Está sabrosa!

  • Ahora yo, dice el mayor. Y llevándose a la boca la cajita, ya medio vacía, no bebía nada. Ahora tú, - Ahora yo, Ahora tú, - Ahora yo…

Y, después de tres, cuatro, cinco o seis tragos, el menorcito, de cabello ondulado, barrigudito, con la camisa afuera, se acababa toda la leche… él sólito.
Esos "ahora tú", "ahora yo" me llenaron los ojos de lágrimas… Y entonces, sucedió algo que me pareció extraordinario.

El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol con la caja vacía de leche. Estaba radiante, con el estómago vacío, pero con el corazón rebosante de alegría. Brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario, o aún mejor, con la naturalidad de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias, sin darles la mayor importancia.

De aquél muchacho pude aprender una gran lección: "Quien da es más feliz que quien recibe." Es así que debemos amar. Sacrificándonos con tanta naturalidad, con tal elegancia, con tal discreción, que los demás ni siquiera puedan agradecernos el servicio que les prestamos.

¿Corno podrías hoy encontrar un poco de esta "felicidad", y hacer la vida de alguien mejor, con más "gusto de ser vivida"?

¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario! Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita de nuestro hombro, de nuestro consuelo y, quizá aún más, de un poco de nuestra paz…

"Hay mayor felicidad en dar que en recibir". Hechos 20:35
"Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados.
Felices ustedes los que lloran, porque reirán." Lucas 6:21

Categorías