por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
FRACASO… no significa que somos unos fracasados. Significa que todavía no hemos tenido éxito.
FRACASO… no significa que no hemos logrado nada. Significa que hemos aprendido algo.
FRACASO… no significa que hemos actuado como necios. Significa que hemos tenido mucha fe.
FRACASO… no significa que hemos sufrido el descrédito. Significa que estuvimos dispuestos a probar.
FRACASO… no significa falta de capacidad. Significa que debemos hacer las cosas de distinta manera.
FRACASO… no significa que somos inferiores. Significa que no somos perfectos.
FRACASO… no significa que hemos perdido nuestra vida. Significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
FRACASO… no significa que debemos echarnos para atrás. Significa que tenemos que luchar con mayor ahínco.
FRACASO… no significa que jamás lograremos nuestras metas. Significa que tardaremos un poco más en alcanzarlas.
FRACASO… no significa que DIOS nos ha abandonado.
¡Significa que DIOS tiene una idea mejor!
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Cierto día, un guardia se encaminaba hacia las montañas, buscando una piedra preciosa para agradar a su Rey, y teniendo suerte encontró una que complació al Rey.
Este guardia siempre tenía problemas en su vida pero lograba resolverlos, ya que había aprendido mucho de la gran sabiduría de su Rey.
Un día, después de haber caminado largo rato, decidió descansar debajo de un árbol que daba mucha sombra. El clima le resultaba sumamente familiar, ya que él vivía por esos lugares desde hace muchos años.
De pronto, el sueño lo invadió, y recostándose sobre el pasto empezó a roncar como un león; su siesta fue tan larga, que poco a poco fue atardeciendo.
En eso, un guerrero herido y sangrando se acercó a él. Se sentía abatido; venía de un largo viaje y se encontraba cansado y perdido.
El guerrero despertó al guardia, y le dijo: - Por favor, auxilíame.
Entonces el guardia, con voz firme contestó:
- No te preocupes, porque te aseguro que encontrarás lo que buscas; yo vivo con un Rey muy sabio y bondadoso, y sé que no me negará lo que le pida.
Enseguida llevó al guerrero al castillo y pidió para él un refugio, y al ver concedida su petición, agradeció profundamente al Rey, para después retirarse a reposar en su habitación.
No pasado mucho tiempo, el guerrero y el guardia se presentaron ante el Rey y éste último notó un gran cambio en el rostro de su recién encontrado amigo. Lo miró alegre y fortalecido, i no parecía el mismo! Tal parecía que en ese corto tiempo, había sanado de las heridas que lo aquejaban.
Entonces, el guardia, al oír hablar al guerrero, se dio cuenta que era una persona con gran sabiduría y nobleza. El Rey, al notar su sorpresa, sentenció:
- La confianza no se gana sólo por las palabras, sino por los hechos.
- ¿Pero cómo es que un hombre fuerte y lleno de sabiduría puede parecer de pronto tan débil? Entonces el guerrero exclamó:
- Aquel hombre que se deja instruir por la sabiduría fortalece su alma, y no será encontrada en él debilidad alguna, porque en su corazón encontrará la fuerza necesaria para ser una persona leal consigo misma y con los demás. Al oír estas palabras, el guardia aprendió que la fortaleza no se encuentra en el exterior, sino en el interior de la persona, y es a través del alma y del corazón, fortalecidos por el amor y la generosidad, que los seres humanos pueden salir adelante.
El guerrero abandonó el castillo, agradeciendo la hospitalidad del Rey y de su guardia.
El guardia jamás volvió a ver a aquel guerrero, pero comprendió que al ayudarlo también se había ayudado a sí mismo, al engrandecer la sabiduría que le había sido concedida.
A partir de ese momento no perdió la oportunidad de transmitir a cada persona que conocía, que la verdadera fortaleza del hombre se encuentra en su interior, pero que algunas veces es necesario ayudarnos unos a otros a recuperarla.
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
A los 20 años de edad, John Dee empezó a escribir su gran libro sobre Dios.
Cuando cumplió 30 años terminó el primer tomo.
Pasaron cinco años más y concluyó el segundo. Al llegar a los 40 dio cima al tercero. Se desesperaba el filósofo, pues su obra debía tener 50 tomos. En menos no se podía definir a Dios.
Un día, John Dee salió de la biblioteca a respirar el aire mañanero. Una muchacha que volvía del mercado, lo miró al pasar. El resto de la historia es corta: las historias de amor son siempre cortas. Se enamoró John Dee de la muchacha, y de aquel amor nació un hijo.
- Este es el libro de Dios afirmaba John Dee, mientras mecía en sus brazos al pequeño.
- Quizá después vendrán otros volúmenes, pero éste basta para explicar a Dios.
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Los que pasan la vida soñando, y los que dan vida a sus sueños.
Los que sueñan con logros y los que logran sus sueños.
Los que siguen las huellas y los que las dejaron.
Los que ven para poder creer, y los que creen antes de ver.
Los que te pisan al subir, y los que suben a ayudar.
Los que te dan confianza y los que te la quitan.
Los que dan sin pedir nada a cambio, y los que te piden el cambio.
Los que escogen una de dos y los que toman las dos.
Los que se asoman por la ventana, y los que se salen por ella.
Los que hacen, se reproducen y mueren y los que nacen, producen y nunca
mueren...
Lo importante es ser capaz, en cualquier momento, de sacrificar lo
que somos por aquello en lo que podríamos convertirnos. Charles Dubois
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
La mujer salió de la costilla del hombre… no de los pies, para ser
pisoteada.
No de la cabeza, para ser superior… sino del lado, para ser igual.
Debajo del brazo, para ser protegida y al lado del corazón, para ser amada.
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús resucitado, iba a toda prisa por el camino de la vida, mirando por todas partes y buscando. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino, y le preguntó:
- Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?
El anciano, encogiéndose de hombros, le contestó: Depende del tipo de cristiano que ande buscando.
Perdone, -dijo contrariado el hombre- pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay.
Sólo conozco a Jesús. Y el anciano añadió: Pues sí, amigo; hay de muchos tipos y maneras. Los hay para todos los gustos: hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación,
cristianos por conveniencia, cristianos auténticos…"
¡Los auténticos!, ¡ésos son los que yo busco! ¡los de verdad! - exclamó el hombre
emocionado.
- ¡Vaya!, -dijo el anciano con voz grave-. Esos son los más difíciles de ver. Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted.
- ¿Cómo podré reconocerlo? Y el anciano contestó tranquilamente:
- No se preocupe, amigo. No tendrá dificultad en reconocerle.
Un cristiano de verdad, no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras. Allí donde van, siempre dejan huellas.
¿TÚ… ESTÁS DEJANDO HUELLAS?