Esfuérzate

Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo.
Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces… nadie recoge la cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega a puerto sin remar muchas veces.

Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas.
Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva la amistad sin renunciar a sí mismo… ¡ni se hace hombre sin sentir a Dios!
Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para
Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de Dios.
Nadie puede juzgar, sin conocer primero su propia debilidad.

Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie conoce la oportunidad, hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie encuentra el pozo de DIOS, hasta caminar por la sed del desierto.

Pero nadie deja de llegar cuando se tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el impulso de DIOS.
Nadie deja de arder con fuego adentro… nadie deja de llegar cuando de verdad se lo propone. Si sacas todo lo que tienes…

¡Vas a llegar!

“Cuanto más alto coloque el hombre su meta., tanto más crecerá.”

¿Es usted Jesús?

Un grupo de vendedores fue a una convención de ventas. Todos le habían prometido a sus esposas que llegarían a tiempo para cenar el viernes por la noche. Sin embargo, la convención terminó un poco tarde, y llegaron retrasados al aeropuerto. Entraron todos con sus boletos y portafolios, corriendo por los pasillos.

De repente, y sin querer, uno de los vendedores tropezó con una mesa, que tenía una canasta de manzanas. Las manzanas salieron volando por todas partes. Sin detenerse, ni voltear para atrás, los vendedores siguieron corriendo, y apenas alcanzaron a subirse al avión. Todos menos uno. Este se detuvo, respiró hondo, y experimentó un sentimiento de compasión por la dueña del puesto de manzanas. Les dijo a sus amigos que siguieran sin él, y le pidió a uno de ellos, que al llegar llamara a su esposa y le explicara que iba a llegar en un vuelo más tarde.

Luego, se regresó a la terminal, y se encontró con todas las manzanas tiradas por el suelo. Su sorpresa fue enorme, al darse cuenta de que la dueña del puesto era una niña ciega. La encontró llorando, con enormes lágrimas corriendo por sus mejillas. Tanteaba el piso,
tratando en vano de recoger las manzanas, mientras la multitud pasaba, vertiginosa, sin detenerse; sin importarle su desdicha.

El hombre se arrodilló junto con ella, recogió las manzanas, las metió a la canasta y le ayudó a montar el puesto nuevamente. Mientras lo hacía, se dio cuenta de que muchas se habían golpeado y estaban maltratadas. Las tomó y las puso en otra canasta. Cuando terminó, sacó su cartera y le dijo a la niña:

  • Toma, por favor, estos cien pesos por el daño que hicimos. ¿Estás bien?
    Ella, llorando, asintió con la cabeza. El continuó, diciéndole: -Espero no haber arruinado tu día.

Conforme el vendedor empezó a alejarse, la niña le gritó: - Señor…
Él se detuvo, y volteó a mirar esos ojos ciegos. Ella continuó: -¿Es usted Jesús?
El se paró en seco y dio varias vueltas, antes de dirigirse a abordar otro vuelo, con esa pregunta quemándole y vibrando en su alma: "¿Es usted Jesús?"

Y a ti, ¿la gente te confunde con Jesús? Porque ese es nuestro destino, ¿no es así?
Parecemos tanto a Jesús, que la gente no pueda distinguir la diferencia. Parecemos tanto a Jesús, conforme vivimos en un mundo que está ciego a Su Amor, Su Vida y Su Gracia.
Si decimos que conocemos a Jesús, deberíamos vivir y actuar como lo haría Él.

Conocerlo es mucho más que citar los Evangelios e ir a la Iglesia. Es, en realidad, vivir Su
Palabra cada día. Tú eres la niñ@ de sus ojos, aun cuando hayas sido golpead® por las caídas.

Él dejó todo y nos recogió a ti y a mí en el Calvario, y pagó por nuestra fruta dañada.
¡Empecemos a vivir como si valiéramos el precio que Él pagó!
¡Empecemos hoy!

Encuentro con Jesús

Nunca olvidaré aquel día cuando a mi vida llegaste, en tinieblas yo me hallaba, mas Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente vagaba sin esperanza, como un barco a la deriva, naufragando iba mi alma.
A investigar comencé un día ¿qué pasaba? no sabía. Entre temores y dudas, existía mas no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?, ¿qué es lo que me está pasando? Quiero reír y no puedo; siempre termino llorando.

¡Ayúdame, mi buen Dios; ayúdame te lo pido, sana ya mi corazón y llena hoy mi vacío!
Al momento algo ocurrió. Su Palabra El enviaba: "Soy la luz", dijo el Señor; por una piedra me hablaba.

Mi corazón se alumbró; comprendí lo que pasaba. Al instante me rendí, pues JESÚS me visitaba.

Desde entonces soy feliz; tengo paz y tengo gozo. Si me persiguen y ofenden, como JESÚS, yo perdono.

Hoy oro, canto y alabo a mi Salvador bendito, no me canso de adorar a mi Dios, pues Él lo hizo.

¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dio lo que yo estaba anhelando!
¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansias vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador, mi JESÚS te está esperando.

En el camino de la vida

Hay personas calladas, que necesitan de alguien para conversar.
Hay personas tristes, que necesitan de alguien que las consuele.
Hay personas tímidas, que necesitan de alguien que las ayude a vencer la timidez.
Hay personas solas, que necesitan de alguien para jugar.
Hay personas con miedo, que necesitan de alguien que les dé la mano.

Hay personas fuertes, que necesitan de alguien que las haga pensar en la mejor manera de usar su fuerza.

Hay personas habilidosas, que necesitan de alguien para ayudar a descubrir la mejor manera de usar su habilidad.

Hay personas que juzgan que no saben hacer nada, y necesitan de alguien que las ayude a descubrir cuánto saben hacer.

Hay personas apresuradas, que necesitan de alguien que les muestre todo lo que no tienen tiempo para ver.

Hay personas impulsivas, que necesitan de alguien que las ayude a no lastimar a otros.
Hay personas que se sienten afuera, y necesitan de alguien que les muestre el camino de entrada.

Hay personas que dicen que no sirven para nada, y necesitan de alguien que las ayude a descubrir cuan importantes puedenser.

Necesitan de alguien… quizás de ti o de mí…

Es la casualidad la que hace a los hermanos, pero es el corazón el que hace a los
verdaderos amigos.

En busca de la razón

El otro día, me entró curiosidad por saber qué era la cosa más valiosa que tenía; busqué y busqué y no me decidía. Entonces se presentaron ante mí varios de los sentimientos.
Empezó a hablar la ENVIDIA diciendo:

  • Todavía no tienes lo más valioso que existe, todos los demás lo tienen, pero tú no…
    La IRA contestó:
  • Sí, la Envidia tiene razón, entonces la solución es fácil, acaba con todos los que tengan
    algo más valioso que tú y de esa manera tú vas a tener más cosas valiosas.
    Le siguió la TRISTEZA:
  • Ahhh, este mundo es injusto… tú no tienes nada valioso, así que creo que la Ira y
    la Envidia tienen razón.

De repente se escuchó un ruido muy fuerte: era el HONOR, buscando nuestra atención… y venía acompañado del buen ENTENDIMIENTO y de la INDIGNACIÓN. Dijo el Honor:

  • Debería darles vergüenza hablar de esa manera… Sí, es indignante - dijo la
    Indignación.

Se acercó lentamente la TIMIDEZ, que venía escondida detrás del MIEDO. Y dijeron casi a coro:

-Por qué no se dejan de esas cosas. Mejor vamos a quedarnos con lo que ya tenemos, no
busquemos más allá.

La PERSPICACIA se levantó y dio su punto de vista. -Uhmm, veo claramente que
se han dividido en dos grupos: uno que dice que necesitamos buscar las cosas valiosas en los demás y quitárselas, y otro grupo que dice que de esta manera estamos bien… mmm, creo que deben ponerse de acuerdo.

La DUDA parecía confundida y dijo titubeando:

  • Sí, son dos grupos, y la razón la tienen los que creen que así estamos bien, sin cosas
    valiosas, pero bien… ¿verdad que sí?; bueno, si lo vemos desde otro punto de vista… eh…mmm ahhh… no sé.- En ese momento, la Duda salió del cuarto y la acompañó la LOCURA.

De pronto, una voz grave apenas se escuchó, era el ODIO, que dijo enojado:

  • No sean intrusos y cada quien dediqúese a lo suyo, son una bola de holgazanes.
    Llegada la noche las discusiones seguían, todos opinaron sin llegar a ninguna conclusión, pero llegó la ALEGRÍA y contagiosamente organizó una fiesta, ¿por qué la hizo? quién sabe, sólo ella y la LOCURA sabían.

Mientras ellos festejaban, yo decidí dormir para dejar de pensar en todo eso.
Al despertar empecé a oler un rico aroma a rosas… mi desayuno estaba en mi cama.
Cuando logré abrir los ojos vi a mi amada, que con tremenda sonrisa me dio un beso y los buenos días. En ese momento llegó el único sentimiento que no había visto la noche anterior; me hizo entender que era lo más valioso que tenía.

Explicarlo con palabras sería imposible, pero si un día se acerca a ustedes un sentimiento llamado el AMOR, síganlo y traten de ser felices, aunque este sentimiento no tenga nada que ver con la razón y a veces vaya acompañado de la locura, la tristeza y muchos sentimientos más, créanme, vale la pena.

Nunca se olviden que su pareja busca las mismas cosas que ustedes, así que compartan todo lo que puedan. Sólo háganle saber lo mucho que la aprecian…

El silencio es…

La capacidad de pensar sin cabeza La capacidad de volar sin alas.
La capacidad de caminar sin pies.
La capacidad de observar sin perturbar.
La capacidad de escuchar sin interrumpir.
La capacidad de palpar sin crear incomodidad.

La capacidad de disfrutar la flor sin robarle su aroma y, sobre todo, la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.

La verdad de Dios sólo se puede conocer en absoluto silencio..

No sólo el silencio de afuera es necesario, sino también el silencio interior.

Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio, la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir.

Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad. Sin el silencio, tu alma no tiene claridad, no tiene luz.

Sólo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto, y sobre todo el estar vivo.

Serás amo de tu silencio y esclavo de tus palabras

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