Autor: P. Angel Peña O.A.R
Es el patrono de los Congresos eucarísticos y de las Asociaciones eucarísticas.
Según las Actas del Proceso de la canonización, que se guardan en los archivos de los padres franciscanos españoles del convento de Santi Quaranta de Roma (Transtevere), dicen testigos presenciales:
En una ocasión, estando en el campo guardando las ovejas, Pascual oraba de rodillas con las manos juntas.
Se oye en ese momento el sonido de la campana y el joven exhala un grito: ¡Mirad! ¡Allá, allá!, indicando el cielo. Sus ojos ven una estrella en el firmamento…
Luego la nube se rasga y Pascual contempla, como si estuviera delante del altar, una hostia puesta sobre un cáliz y rodeada por un coro de ángeles, que la adoran…
El joven, llevado de transportes de alegría, dice: “Jesús, Jesús se encuentra allí57.
Después de muerto, durante la misa de cuerpo presente, abrió dos veces los ojos en el momento de la elevación de la hostia y en la elevación del cáliz.
Este milagro, atestiguado por numerosísimas personas, fue reconocido en el proceso de beatificación y mencionado por el Papa Inocencio XII en la bula Rationi.
Y León XIII hace alusión a él en la bula Providentissimus del 28-XI-1897.
Como si el santo quisiera hablarnos a todos y darnos ejemplo de su amor a Jesús Eucaristía, aun después de su muerte.
Incluso, durante mucho tiempo, en su sepulcro se oían, de vez en cuando, unos golpes, como si dijera a todos: No se olviden, Jesús sigue esperándolos en la Eucaristía.
57 Citado por Beaufays Ignacio, Historia de san Pascual Baylón, Ed. Gratis date, Pamplona, 2001, p. 19.
