REGRESANDO A CASA
Testimonio
“Mi padre era metodista y mi madre de la Iglesia luterana sueca.
Yo nací en setiembre de 1951 y fue bautizado en la iglesia episcopal de Quincy, Massachussetts, USA, pero participábamos en la iglesia luterana.
Yo recuerdo, especialmente, la alegría de recibir la comunión. La comunión se daba una vez al mes, en Pascua y Navidad.
Me casé con mi esposa Diana en 1974 y empecé mis estudios para ser pastor luterano. Fui ordenado pastor luterano en octubre de 1978.
Siendo pastor en Deer River, Minnesota, hubo un encuentro ecuménico en una abadía benedictina y yo asistí.
Celebraban los 1.500 años de la fundación de la Orden de San Benito y yo asistí a la misa solemne, que dejó en mí un recuerdo imborrable por la belleza de la liturgia y la universalidad de aquellos monjes, venidos de distintos lugares del mundo.
Me interesé en conocer más sobre la Iglesia católica y me hice amigo del Padre Coghill, franciscano. También decidí recibir cursos de teología católica en el Seminario de San Pablo en Minnesota.
Seguí un curso sobre sacramentos, con especial acento en la Eucaristía, y leí lo que decían los Santos Padres de la Iglesia de los primeros tiempos.
Así me di cuenta de que, cuando vino la Reforma, el concilio de Trento tuvo que reafirmar la doctrina tradicional de la presencia real de Jesús en la Eucaristía.
En 1992 ya estábamos, mi esposa y yo, pensando en hacernos católicos, después de orar y estudiar mucho.
Diana y yo fuimos recibidos en la plena comunión de la Iglesia católica el 10 de abril de 1993, vigilia de Pascua. Fue una maravillosa experiencia de fe y asistieron muchos de mis antiguos feligreses luteranos.
El 11 de diciembre de 1999 fui ordenado sacerdote católico. Mi camino a la Iglesia ha llegado más allá de mi imaginación”127.
Actualmente el Padre Larry Blake reside con su esposa y sus tres hijos en Penny, Victoria.
“Es preciso evitar a los herejes y amar con todo afecto cuanto pertenece a la Iglesia y mantener la tradición de la verdad”. (S. Ireneo, siglo II, Contra los herejes, III, 1, 4)
127Resumen del testimonio escrito en el libro de Timothy Drake, There we stood, here we stand, Ed firstbooks, 2001, pp. 1-11. En este libro se pueden leer otros 10 testimonios de luteranos, convertidos a la fe católica.
