REGRESANDO A CASA
Testimonio

Nacida en Salt Lake City (Utah), en el centro mundial de los mormones norteamericanos; de una familia mormona, que tiene sus orígenes en los primeros mormones del siglo XIX.

Se casó con un católico y se convirtió. Ella y su madre son las únicas católicas de su familia.

Ha dado testimonio de su conversión en el Congreso “Camino a Roma”, celebrado en Ávila (España) del 11 al 12 de octubre del 2003.

Ella explicó, que, según la doctrina mormona, Dios Padre había sido un hombre, Adán, que llegó a ser perfecto.

Que todos los buenos mormones, después de la muerte, llegan a ser dioses, lo que hace de su religión un politeísmo difícil de entender.

Según el libro de Mormón, los negros eran blancos, pero se convirtieron en negros, porque Dios los maldijo.

Prohiben tomar té, café o bebidas alcohólicas; pero, por otra parte, son muy liberales en cuestión del divorcio o del aborto o de los métodos anticonceptivos.

Ellos aceptan la poligamia, que públicamente José Smith, el fundador, proclamó en Nauvoo en 1843 y esta misma Ley fue reafirmada por un concilio de su Iglesia, bajo el mandato de Brigham Young en 1852.

Si no la practican en algunos países, es porque está prohibida por la ley civil.

José Smith dejó al morir 27 viudas y 56 hijos.

Por otra parte, el libro de Mormón trae centenares de citas bíblicas literales de la Biblia del rey James de Inglaterra, publicada en 1611, mientras que José Smith vivió en el siglo XIX.

Y creen que el presidente de su Iglesia es un profeta de Dios que no puede equivocarse, cuando habla en nombre de Dios.

Kathleen, al estudiar la historia de la Iglesia y ver que nunca había existido una apostasía masiva en la Iglesia y por otras muchas razones, se convirtió a la fe católica.

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