REGRESANDO A CASA
Fue gran rabino, jefe de la Sinagoga de Roma.
Cuando se convirtió a católico, se dedicó a dar clases en la Universidad gregoriana de Roma, y a todos sus alumnos les decía:
“Vosotros, que habéis nacido en la religión católica, no sois conscientes de la riqueza que habéis recibido desde la infancia por la fe y la gracia de Cristo; pero yo, que he llegado a la fe después de un largo trabajo de años y años, aprecio la grandeza del don de la fe y siento toda la alegría de ser cristiano católico”155.
Cuando le preguntaron algunos por qué no se había hecho protestante, respondió:
“Protestar no es testimoniar. ¿Para qué han esperado 1500 años para protestar?
La Iglesia católica fue reconocida por el mundo cristiano como la verdadera Iglesia durante quince siglos seguidos. Después de estos quince siglos nadie puede decir que la Iglesia católica no es la Iglesia de Cristo sin plantearse serios problemas.
Yo admito la autenticidad de una sola Iglesia, aquella que fue anunciada a todos por mis propios antepasados, los doce apóstoles, que, como yo, han salido de la sinagoga”156.
Y defendió el primado del Papa en un libro titulado La confesión y el drama de Pedro, que dejó inconcluso a su muerte.
Aprendamos de él a amar a Jesús hasta las últimas consecuencias y dejarlo todo por él.
155 Dezza Padre, Eugenio Zolli, da gran rabino a testimone di Cristo, en revista Civiltà cattolica, 21 de febrero de 1981, pp. 340-347.
156 Comastri Angelo, Dov'è il tuo Dio, Ed san Paolo, Milano, 2003, p. 88.
