5.15» El ángel que nos lleva al cielo

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Dice Jesús en la parábola del rico epulón y del pobre Lázaro (Lc 16, 19-31) que, cuando murió el pobre Lázaro, fue llevado por los ángeles al seno de Abraham.

Nuestro ángel custodio nos acompañará después de la muerte, incluso durante el tiempo de purgatorio, y no nos dejará solos hasta el momento en que nos presente totalmente limpios ante Dios y nos haga entrar en el cielo.

Agradezcamos a nuestro ángel por todo lo que nos quiere y nos ayuda.

5.13» El ángel del consuelo

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Cuando Jesús estaba angustiado y sudando sangre en Getsemaní, se le apareció un ángel del cielo que lo consolaba (Lc 22, 43).

Nosotros también necesitamos consuelo en los momentos tristes y difíciles de la vida. Nuestro ángel será entonces nuestro consolador.

Y podemos invocar al ángel del consuelo, que consoló a Jesús en Getsemaní.

Por otra parte, no nos olvidemos de ser nosotros también como ángeles consoladores para los demás.

5.12» Los ángeles servidores

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Los ángeles nos ayudan y están puestos por Dios para servirnos y ayudarnos en todas nuestras necesidades.

Así lo hicieron con Jesús: Permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales del campo y los ángeles le servían (Mc 1, 13).

¿Cuántas veces nuestro ángel nos habrá servido en las más mínimas cosas de la vida o habrá hecho que alguien nos sirviera para hacernos felices?

¿Le pedimos ayuda frecuentemente?

Si no lo invocamos, podemos perdernos muchas bendiciones que Dios sólo nos dará a través del ángel, a quien ha puesto a nuestro lado, no para que tome nota de lo que hacemos o dejamos de hacer, sino para ayudarnos en nuestro caminar por la vida.

5.11» El ángel de la alegría

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Aquella noche de Navidad, un ángel se apareció a los pastores y les comunicó la gran noticia del nacimiento del Salvador.

El ángel estaba tan contento que se puso a cantar y a alabar a Dios con una multitud del ejército celestial, diciendo: Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad (Lc 2, 13-14).

Cuando estemos especialmente alegres, unámonos a los ángeles para cantar y alabar a Dios con ellos y agradecerle por todos los beneficios recibidos.

No olvidemos que los ángeles anunciaron a María Magdalena y a las buenas mujeres la gran alegría de la resurrección de Jesús (Mt 28, 1-8; Mc 16, 1-8; Lc 24, 1-10; Jn 20, 1-10).

Recordemos lo que dice Jesús: En el cielo hay mucha alegría entre los ángeles de Dios por un sólo pecador que se convierte (Lc 15, 10).

Por eso, procuremos mejorar nuestra vida y amar cada día más a Dios y digamos con el salmo:

En presencia de los ángeles cantaré para ti, Señor (Sal 138, 1).

5.10» El ángel del nacimiento

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Gabriel es el mensajero de Dios por excelencia, pues fue el encargado de comunicarle a María la gran noticia de que iba a ser la madre de Jesús (Lc 1).

Algunos autores han considerado a Gabriel como el ángel de los nacimientos, como si tuviera un poder especial para que las mamás den a luz sin dificultad.

No estará demás invocarlo a él junto al ángel del niño por nacer y al ángel de la madre y del padre, para que haya un parto feliz.

Categorías