por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
San Miguel es el príncipe de los ángeles y es poderoso defensor ante los ataques del enemigo de las almas, el demonio. Dice el Apocalipsis:
Hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo en el cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua, el seductor del mundo entero, fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él (Ap. 12, 7-9).
Está claro que san Miguel arcángel tiene un poder especial contra el demonio, que siempre nos ataca, queriendo apartarnos del amor de Dios.
Un día de diciembre de 1884 o de enero de 1885, en el Vaticano, en su capilla privada, el Papa León XIII, después de haber celebrado la misa, asistió a una segunda misa.
Hacia el final, se le vio levantar la cabeza de repente y mirar fijamente hacia el altar, encima del tabernáculo. El rostro del Papa palideció y sus rasgos se tensaron.
Acabada la misa, León XIII se levantó y, todavía bajo los efectos de una intensa emoción, se dirigió hacia su estudio. Un prelado de los que le rodeaban le preguntó:
Santo Padre, ¿se siente fatigado? ¿Necesita algo? No, respondió León XIII, no necesito nada.
El Papa se encerró en su estudio. Media hora más tarde, hizo llamar al secretario de la Congregación de Ritos. Le dio una hoja y le pidió que la hiciera imprimir y la enviara a los obispos de todo el mundo.
¿Cuál era el contenido de esta hoja? Era una oración al arcángel san Miguel, compuesta por el mismo León XIII. Una oración que los sacerdotes recitarían después de cada misa rezada, al pie del altar, después del Salve Regina ya prescrito por Pío IX.
León XIII confió más tarde a uno de sus secretarios, Mons. Rinaldo Angeh, que durante la misa había visto una nube de demonios que se lanzaban contra la Iglesia para atacarla. De ahí su decisión de movilizar a san Miguel Arcángel y a las milicias del cielo para defender a la Iglesia contra Satanás y sus ejércitos.
Invoquemos a san Miguel en esta lucha sin cuartel, que durará toda nuestra vida y recemos la oración:
San Miguel arcángel defiéndenos del enemigo y ampáranos de todas las asechanzas del maligno. Que Dios te reprima, espíritu maligno, y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja con el divino poder a Satanás a lo más profundo del infierno y también a los otros espíritus inmundos que vagan por el mundo, buscando la perdición de las almas.
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Dios nos dice en el salmo 91: Aunque a tu lado caigan mil y diez mil a tu derecha, a ti no te alcanzará… No ha de alcanzarte el mal ni la plaga llegará hasta tu tienda.
Porque ha dado orden a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos. Te llevarán en sus palmas para que tu pie no tropiece en la piedra. Pisotearás leones y dragones, a ti no te alcanzará.
En medio de las dificultades más extremas, aun en plena guerra, cuando las balas silben a nuestro alrededor o la peste se extienda por la vecindad, Dios puede salvarnos por medio de sus ángeles.
En lo más duro de la pelea, se les aparecieron en el cielo a los adversarios cinco varones resplandecientes, montados en caballos con frenos de oro, que poniéndose a la cabeza de los judíos y tomando en medio de ellos al Macabeo, lo protegían con sus armas, le guardaban incólume y lanzaban flechas y rayos contra el enemigo, que, herido de ceguera y espanto, caía (2 Mac 10, 29-30).
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
En una oportunidad, el profeta Elías estaba en pleno desierto, después de haber huido de Jezabel y estaba hambriento y sediento y quería morirse.
Se deseó la muerte, se acostó y se durmió bajo una retama, pero un ángel lo tocó y le dijo:
Levántate y come. Miró y vio a su cabecera una torta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió y bebió y se volvió a acostar. Volvió segunda vez el ángel de Dios, le tocó y le dijo:
Levántate y come, porque el camino es demasiado largo para ti. Se levantó, comió, bebió y, con la fuerza de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb (1 Re 19).
Así como el ángel le dio de comer y beber a Elías, también Dios nos puede dar de comer y beber por medio de nuestro ángel, cuando estemos en momentos angustiosos.
Puede hacerlo con un milagro o por medio de otras personas que compartan su pan y su comida con nosotros. Por eso, Jesús nos dice en el Evangelio: Dadles vosotros de comer (Mt 14, 16).
Nosotros también podemos ser como ángeles proveedores para otros que están en necesidad.
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Cuando los tres jóvenes hebreos, Misaj, Sidraj y Abed-Nego, fueron echados al horno de fuego en Babilonia por el rey Nabucodonosor, el fuego no los quemó y se paseaban entre el fuego cantando y alabando a Dios, pero se veían cuatro en vez de tres.
Por eso, el rey preguntó a sus consejeros:
¿No hemos echado nosotros al fuego a estos tres hombres atados?
Pero yo estoy viendo cuatro hombres que se pasean libremente por el fuego sin sufrir daño alguno y el cuarto tiene el aspecto de un hijo de los dioses…
Y Nabucodonosor exclamó:
Bendito sea el Dios de Sidraj, Misaj y Abed-Nego que ha enviado a su ángel a librar a sus siervos que confiando en Él, quebrantaron la orden del rey y entregaron su cuerpo antes de servir y adorar a ningún otro fuera de su Dios (Dan 3).
El ángel los libró del fuego y se paseaba con ellos, cantando y alabando a Dios.
En caso de catástrofes naturales, incendios o desgracias de cualquier tipo, Dios nos puede ayudar y salvar por medio de nuestro ángel. Incluso, nos puede salvar de animales peligrosos como salvó a Daniel del foso de los leones (Dan 14).
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Todos conocemos la hermosa historia del arcángel san Rafael, descrita en el libro de Tobías.
Tobías buscó un compañero para que lo acompañara en su largo viaje a Media, pues, en aquellos tiempos, los caminos eran muy peligrosos. Y encontró a Rafael, el ángel; pero no sabía que era un ángel (5, 4).
Antes del viaje, el padre bendice a su hijo Tobías: Que Dios os proteja y su ángel os acompañe con su protección (5, 16). Y, cuando la madre se pone a llorar desconsolada, porque se va su hijo y no sabe si regresará con vida, el padre le dice:
Un ángel bueno lo acompaña y le dará un viaje feliz y lo traerá sano (5, 21).
Cuando Tobías se baña en el río Tigris, un pez grande saltó como para devorarlo y el ángel le dijo:
Agarra el pez, ábrelo, sácale la hiel, el corazón y su hígado, y guárdatelo; tira los intestinos, porque su hiel, su corazón y su hígado, son remedios útiles…
La hiel sirve para untar los ojos de un hombre con cataratas para que quede sano (6, 4-8).
Cuando regresaron del largo viaje, después que Tobías se casara con Sara, Rafael le dijo a Tobías:
Tengo por seguro que se abrirán los ojos de tu padre. Úntale los ojos con la hiel del pez y el remedio hará que las manchas blancas se contraigan y se le caerán como escamas de los ojos. Y así tu padre podrá mirar y ver la luz…
Y Tobías le aplicó el remedio a su padre y con ambas manos le quitó las escamas de la comisura de los ojos… Y el padre dijo: Ahora te veo, hijo, luz de mis ojos (Tob 11, 7- 13).
San Rafael arcángel es considerado como Medicina de Dios, como si fuera un médico especialista en todas las enfermedades.
Haríamos bien en invocarlo en todas las enfermedades para que podamos obtener la curación con su intercesión.