por Makf | 1 Abr, 2026 | Apologética 4
Autor: Catholic.net
El Celibato Sacerdotal, que la Iglesia custodia desde hace siglos como perla preciosa, conserva todo su valor también en nuestro tiempo, caracterizado por una profunda transformación de mentalidades y de estructuras.
Mito 20. El celibato del sacerdocio fue decretado por el Papa Hildebrand, Bonifacio VII, en el año 1079 A.D.
Jesús nunca impuso semejante regla, tampoco ninguno de los apóstoles. Al contrario, el Apóstol Pedro era un hombre casado, y el Apóstol Pablo dice que los obispos deben tener esposa e hijos. (1 Tim. 3:2,5 y12; Mat. 8:14-15)
Refutación
Es curioso que se hable del Papa Hildebrand y no Hildebrando y que se emplee la abreviación común en inglés para AD, cuando se indica el supuesto decreto de dicho Papa (1079). ¿Ojalá alguien dijera por qué…
Sobre este tema se ha hablado hasta la saciedad en el foro de Catholic.net.
El evangelio habla de la suegra de Pedro, pero no de su esposa ni de sus hijos. Cabe pensar que era viudo. El evangelio de hecho nos dice que los discípulos lo dejan todo para seguir a Jesús (Lc 5,11.28). ¿Cabría pensar que Jesús va a romper el vínculo matrimonial de Pedro para hacerlo su apóstol?
Vuelvo a colocar una respuesta que ofrecí no hace mucho.
Las citas donde figura la afirmación de que el obispo sea "mias gynaikos andra" (marido de una sola mujer) son 1Tim 3,2 [en 3,12 se dice lo mismo de los diáconos], Tito 1,6.
Aquí van (Reina Valera):
1Tim 3,2-13
2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;
4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);
6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
8 Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;
9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.
10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.
11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.
12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
13 Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
Tito 1,5-9
5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;
6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.
7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo,
9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.
La expresión se ha interpretado de 4 maneras diversas:
[1] Ha de estar casado: ha de rechazarse, ya que el énfasis de la frase recae sobre la palabra "mia" (una sola) y no sobre el estado marital; en tal caso ni Pablo ni Tímoteo pueden ser obispos. Va contra la enseñanza de Pablo en 1Cor 7,17; 25-38; asimismo, para que este modo de razonar sea coherente, requeriría que el obispo tuviera más de un hijo, ya que "tekna" (hijos) es un plural; y la mayoría de los adultos estaban casados, de suerte que sería un punto igualmente conflictivo.
[2] No ha de ser polígamo: al parecer ésta es la interpretación más plausible. Es el mejor más natural de comprender "mias gynaikos", la poligamia existía en el judaísmo (Josefo Aant 17,12, pár 14; Justino, Diálogo con Trifón 134; Strack Billerbeck 3: 647-50), de suerte que las leyes rabínicas lo regulan (Sanh 2.4; m. Yeb 4.11; m. Qid 2.7…). Otro hecho que ha de tomarse en cuenta es la frecuencia de la infidelidad matrimonial en el ambiente cultural no sólo del Asia Menor, sino del imperio. Aun en el caso de que los judíos fueran polígamos, no hay evidencia de que los cristianos lo fueran, pero las siguientes dos interpretaciones incluirían consigo esta interpretación.
[3] Ha de ser fiel a su esposa aun en el caso de que se hubiera divorciado: de ser así, se pide del obispo que sea ejemplo de moralidad estricta. De este modo, cabría concebir la posibilidad de que el obispo se pudiera casar tras la muerte, divorcio o posible adulterio, pero la prohibición de poligamia e inmoralidad sexual seguiría en pie. La fidelidad marital goza de la ventaja de que es de todos modos un requisito, y ello estaría en paralelismo con las aseveraciones positivas del versículo.
[4] No ha de volver a casarse o divorciarse, y ésta era la postura de la Iglesia primitiva. Aunque hay modos más claros para especificar un solo matrimonio, ésta se presenta como la lectura más fáicil; en la Iglesia primitiva hay una amplia evidencia de que se veía el celibato después de la muerte de la esposa como una elección meritoria:
Clemente de Alejandría, Stromata 3.1. Los montanistas consideraban la prohibición de las segundas nupcias un artículo de fe; Atenágoras (+ 177) las consideraba una especie de adulterio; Tertuliano en el De Pudicitia, 8, decía que si bien la ley permitía un segundo matrimonio, no todo legal es conveniente. El Pastor de Hermas (Mand 4.1) dice que si un hombre se ha divorciado de su esposa infiel y se casa, comete una apostasía. Si la esposa de uno muere, el viudo puede casarse, pero si permanece sin casarse, se habrá investido de un honor mayor.
Conviene recordar algunos puntos: en la Iglesia de los orígenes, aun dentro de una mentalidad de preferencia acentuada por el celibato «con vistas al Reino de los cielos», el ministerio presbiteral no estaba vinculado a la obligación del celibato, a partir del s. IV se introduce esta ley como norma disciplinar la para los presbíteros de la Iglesia latina, con decretos aprobados por los concilios de Elvira (306) y de Roma (386). Esta ley canónica encontró una confirmación a lo largo de los siglos y, en nuestros días, en particular con el decreto Presbyterorum ordinis del Vaticano II y con la carta apostólica Sacerdotalis coelibatus de Pablo VI.
Conviene recordar lo que la Iglesia católica enseña acerca del celibato en el Nuevo Catecismo
1578 Nadie tiene derecho a recibir el sacramento del Orden. En efecto, nadie se arroga para sí mismo este oficio. Al sacramento se es llamado por Dios (cf Hb 5,4).
Quien cree reconocer las señales de la llamada de Dios al ministerio ordenado, debe someter humildemente su deseo a la autoridad de la Iglesia a la que corresponde la responsabilidad y el derecho de llamar a recibir este sacramento. Como toda gracia, el sacramento sólo puede ser recibido como un don inmerecido.
1579 Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato "por el Reino de los cielos" (Mt 19,12). Llamados a consagrarse totalmente al Señor y a sus "cosas" (cf 1 Co 7,32), se entregan enteramente a Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de Dios (cf PO 16).
1580 En las Iglesias Orientales, desde hace siglos está en vigor una disciplina distinta: mientras los obispos son elegidos únicamente entre los célibes, hombres casados pueden ser ordenados diáconos y presbíteros. Esta práctica es considerada como legítima desde tiempos remotos; estos presbíteros ejercen un ministerio fructuoso en el seno de sus comunidades (cf PO 16). Por otra parte, el celibato de los presbíteros goza de gran honor en las Iglesias Orientales, y son numerosos los presbíteros que lo escogen libremente por el Reino de Dios. En Oriente como en Occidente, quien recibe el sacramento del Orden no puede contraer matrimonio.
Finalmente, ¿qué fue lo que ocurrió el año 1079? Entonces era Papa no Bonifacio VII, sino Gregorio VII. Se llamaba Hildebrando y era originario de la Toscana (zona de Florencia). Era un hombre dotado de habilidad, determinación y experiencia nada comunes, y de gran altura intelectual.
El meollo de su programa en la sede de Pedro fue la reforma. Se esforzó por restableder el gobierno eclesiástico, contra los abusos morales en la Iglesia y contra el dominio de algunos laicos; lo llevó a cabo con sínodos cuaresmales (1074-1075) y confirmando los decretos de sus predecesores contra el matrimonio de los clérigos y la simonía. Ello le granjeó la desestima de muchos, sobre todo en Francia y Alemania, que se doblegaron gracias a los legados que logró enviar a tales regiones de Europa.
Prohibió asimismo las investiduras laicales (ingerencia de laicos en los nombramientos eclesiásticos), lo que trajo consigo no poca tirantez con Enrique IV…
por Makf | 1 Abr, 2026 | Apologética 4
Autor: Catholic.net
«Cuantas veces se renueva sobre el altar el sacrificio de la cruz, en que nuestra Pascua, Cristo, ha sido inmolado (1Cor 5,7), se efectúa la obra de nuestra redención».
Mito 19 : La misa fue desarrollada gradualmente como sacrificio; el asistir a la misa se hizo obligatoria.
La Biblia enseña que el sacrificio de Cristo fue ofrecido una sola vez para siempre para nunca ser repetido, sino solamente ser conmemorado en la Santa Cena. (Heb.7:27; 9:26-28; 10:10-14)
Refutación:
En este enunciado hay una afirmación que deja muy perplejo al que la lee: ¿la Biblia enseña que el sacrificio fue ofrecido para ser conmemorado en la santa cena? En las citas que se colocan de la carta a los Hebreos no se dice eso, por un lado. Por otro lado, sus afirmaciones se dirigen contra ellos mismos: si se trata de un único sacrificio y si ¿cómo es que Cristo hace presente su sacrificio en la cena de Pascua su pasión por las referencias al cuerpo partiro y la sangre derramada?
¿Cómo se puede hablar de conmemoración de las palabras de Cristo en la santa cena si no se puede conmemorar el sacrificio precisamente teniendo como base los textos de la Escritura que ellos citan? Si Cristo se ofreció a sí mismo una vez para siempre, ¿qué necesidad hay de conmemorarlo? Sólo cabe una respuesta plausible: la negación de la Misa como sacrificio no es bíblica; es una tradición protestante más. Esto es seguir tradiciones de hombres.
Ahora veamos lo que dicen las diversas citas que el mito recoge para constatar que no prueban ni confirman lo que el mito enuncia.
Hebreos 7,27
Que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Hebreos 9,26-28
De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Hebreos 10,10-14
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
En segundo lugar, conviene recordar que la Iglesia no dice que el sacrificio de Cristo ha de ser repetido; más bien ella obedece el mandato de Cristo de hacer eso en memoria suya por medio de sus sacerdotes. Se trata de un único sacrificio, que no es repetición, sino que se hace presente en cada celebración eucarística, celebrada válidamente por los ministros de la Iglesia que han recibido la imposición de las manos conforme a la sucesión apostólica.
Entre las palabras que Cristo pronunció durante la fiesta de Pascua a parece el término "anámnesis" (Lc 22,19; 1Cor 11,24-25) y que se remonta al zikkaron hebreo; zikkaron proviene de la raíz de zkr y que en griego corresponde a la raíz minnesko o mimnemi, y que en la Escritura no indica un mero recuerdo sino la presencia del mismo Dios -el hoy de Dios se hace presente- con las mismas gracias y beneficios con que se hizo presente la noche del Éxodo.
El memorial es un hacer presente las hazañas realizadas en el pasado por parte de Dios, fiel a sí mismo, y a su designio salvífico. El memorial por excelencia era la Pascua. Por la consumación de los alimentos pascuales los judíos podían revivir los acontecimientos salvíficos de la salida de Egipto. Se hacían así contemporáneos de sus padres. Se daba una especie de fusión de dos tiempos de la historia, el presente y la salida de Egipto en la comida pascual (cf Ex 12,14;13,3-10; Dt 13,3). Cristo en la institución de la Eucaristía emplea el término "memorial" cuando da la orden: touto poieite eis ten emen anámnesin: "Haced esto en conmemoración mía".
Ya que la Misa es memorial del sacrificio en la cruz, cabría hacer algunas preguntas. ¿Cómo es que Juan presenta a Cristo crucificado como el cordero pascual: a la frase "no quebrantarán ninguno de sus huesos" (Jn 19,35; cf Éxodo 12,46) se han de sumar otros detalles relevantes como la alusión a la "rama de hisopo" (Jn 19,29; cf Éxodo 12,22); y a la condena de que Cristo Cristo es objeto por parte de Pilato en el momento en que los corderos eran sacrificados en el templo (Jn 29,14-15). ¿Cómo es que en el Apocalipsis donde se presenta la liturgia celeste, Él aparezca como cordero de pie como degollado? ¿Por qué, si la Misa fue desarrollada gradualmente como sacrificio, encontramos estos indicios sobre el sacrificio en la Escritura misma y en el Apocalipsis en contextos litúrgicos (Ap 5,1-14)?
En cuanto a las citas de los padres, me limito a preguntar por qué Justino en el Diálogo con Trifón (117,2; PG 478) habla de los sacrificios que realizan los cristianos en conmemoración de la pasión que por ellos sufrió el Hijo de Dios. ¿Cómo es que Orígenes ante el carácter de memorial que tenían los panes de la proposición coloca el pan eucarístico, cuya eficacia propiciatoria no tiene parangón: "Y si miras aquella conmemoraciónd e la cual dice el Señor ´haced esto en memoria mía´ encontrarás que es la única conmemoración que hace que Dios sea propicio a los hombres?" (Hom 13,3; PG 12, 547).
¿Cómo es que Cipriano en su carta a Cecilio habla de la Eucaristía como sacramento de la pasión de Cristo: "El sacrificio que Cristo ofreció al Padre mandó que se hiciese en su conemoración, de suerte que el sacerdote hace las veces de Cristo, imitando lo que Cristo hizo y ofreciendo así un sacrificio verdadero y pleno para Dios en la Iglesia. Y dado que hacemos mención de todos los sacrificios de su pasión, pues la pasión es el sacrificio del Señor que ofrecemos, no debemos hacer otra cosa diversa de lo que Él realizó" (Carta 63,14.17; PL 4,383.387)?
En cuanto a esta afirmación: "el asistir a la misa se hizo obligatorio en el siglo once", me limito a preguntar, ¿cuándo se hizo obligatorio el asistir a la "santa cena" protestante concebida gradualmente como no sacrificio de Cristo en la cruz, ya que no está en la Biblia? ¿Cómo es que la santa cena tiene lugar el domingo, si quien estipuló el domingo como día de descanso fue Constantino?
¿Se ha de pensar que los protestantes evangélicos se resienten del influjo de Constantino? Curioso, ¿no?
por Makf | 1 Abr, 2026 | Apologética 4
Autor: Catholic.net
Ayuno cristiano es la privación voluntaria, evangélica y solidaria, del consumo de bienes materiales, a imitación del Maestro, por vivencia anticipada del Reino de Dios.
Mito 18: El ayuno los Viernes y durante la cuaresma fue impuesto en el año 998 A.D. Fue impuesto por Papas que estaban interesados en el comercio de la pesca.
La practica de obtener permiso para comer carne, algunas autoridades dicen, comenzó en el año 7OO A.D. Esto está contra la clara enseñanza en la Biblia. (Mat.15:10 1Cor. 10:25; 1Tim. 4:1-3)
Refutación:
Veamos ahora la enseñanza de la Iglesia católica que está en consonancia con la auténtica tradición apostólica como es la Didaché.
El ayuno ya se encontraba prescrito en la Didaché o enseñanza de los 12 apóstoles. Sabido es que en ella se nos ha transmitido uno de los primerísimos textos de la literatura patrística. La fama de que gozó en la antigüedad se refleja en las alusiones presentes en otras obras de diversos autores (Pastor de Hermas, Clemente de Alejandría, Orígenes, Eusebio, Atanasio…). Entre otras cosas, la Didaché consiste en una colección de instrucciones y de prácticas de la Iglesia primitiva. En los capp 6-9 aparecen instrucciones litúrgicas sobre el bautismo, ayuno y oraciones. Ete texto encierra un incalculable valor histórico por las cuestiones que trata y por el tiempo en que se sitúa.
Esto es lo que enseña el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica
1430 Como ya en los profetas, la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores "el saco y la ceniza", los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas; por el contrario, la conversión interior impulsa a la expresión de esta actitud por medio de signos visibles, gestos y obras de penitencia (cf Jl 2,12-13; Is 1,16-17; Mt 6,1-6. 16-18).
1438 Los tiempos y los días de penitencia a lo largo del año litúrgico (el tiempo de Cuaresma, cada viernes en memoria de la muerte del Señor) son momentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia (cf SC 109-110; CIC can. 1249-1253; CCEO 880-883). Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).
1969 La Ley nueva practica los actos de la religión: la limosna, la oración y el ayuno, ordenándolos al "Padre que ve en lo secreto" por oposición al deseo "de ser visto por los hombres" (cf Mt 6,1-6. 16-18). Su oración es el Padre Nuestro (Mt 6,9-13).
2043 El cuarto mandamiento (abstenerse de comer carne y ayunar en los días establecidos por la Iglesia) asegura los tiempos de ascesis y de penitencia que nos preparan para las fiestas litúrgicas y para adquirir el dominio sobre nuestros instintos, y la libertad del corazón (cf CIC can. 1249-51; CCEO can. 882).
El derecho canónico dice esto en los números 1251-1252
1251: Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
1252: La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.
En cuanto a que esta práctica "fue impuesta por Papas que estaban interesados en el comercio de la pesca", la verdad es que no he encontrado nada que lo avale en los diversos libros de historia de la Iglesia que he consultado. Gregorio V fue Papa del 996 al 999. No era italiano, sino originario de lo que hoy es la Carincia austríaca. Se mencionan ciertos hechos para el año 998 como la existencia de un antipapa, Juan XVI, a causa de una sedición organizada por Crescencio II Nomentano que logró echar de Roma a Gregorio V. Fue un acto de mucha ingratitud por parte de Crescencio, ya que Gregorio había intercedido por él ante el emperador que lo había castigado con el destierro. Crescencio se nombró entonces patricio y cónsul de los romanos.
El Papa se refugió en Espoleto gracias a la hospitalidad que le ofreció Corrado de Espoleto; el año 997 se dirigió a la Lombardía. Tuvo un sínodo en Pavía en que se excomulgaba a Crescencio. Pero éste no hizo caso sino que promovió la elección del calabrés de origen griego Juan Filagato como antipapa, antiguo arzobispo de Plasencia. El emperador decapitó a Crescencio y mandó a Filagato a la cárcel. Para el año 998 Gregorio pudo volver a Roma. Esto ocurrió entre febrero y abril. El Papa confirió a Gerberto el palio episcopal de Rávena para finales de abril.
En el mes de junio Papa y emperador llevaron a cabo una acción militar contra Cervéteri, ocupada por un pariente de Crescencio, Benedicto II.
Pero eso del ayuno por intereses pesqueros de los papas, nada de nada.
En cuanto a la afirmación de que "la práctica de obtener permiso para comer carne, algunas autoridades dicen, comenzó en el año 7OO A.D", quisiera saber qué autoridades son las que lo refieren. El año 700 era Papa Sergio I. Fue un pontífice muy eficaz y enérgico, que de varias maneras supo afirmar la autoridad papal en occidente. El obispo de Rávena dispuso acudir a Roma para recibir la consagración. Sergio dedicó buena parte de sus energías a la Iglesia inglesa: el 689 bautizo a Caedwalla, joven rey de los sajones occidentales; el 693 ofreció el palio a Bertwaldo de Cantórbery; el 700 ordenó que Wilfrido fuera restablecido en la sede de York. El año 693 autorizó la misión en la Frigia (Holanda) de Willibrordo y el 695 le entregó el palio.
El año 700 readmitió Aquilea a la comunión, ya que se había separado de Roma desde el 553 a raíz de la condena de los tres capítulos.
Sergio fue muy resuelto en su autoridad al oponerse a Justiniano II que deseaba que aceptase el concilio Trulano II. Este emperador había reunido para el año 692 una asamblea de obipos para completar los trabajos de los concilios V y VI (de ahí el nombre de "Quinisexto"), pero no había invitado al occidente. Estos concilios, de inspiración oriental, ignoraban los cánones de la ley occidental: eliminaban el celibato eclesiástico, el ayuno el sábado de cuaresma, y querían promover el canon 28 de Calcedonia, rechazado por el Papa, que definía a Constantinopla segunda sede patriarcal después de Roma. Los apocrisarios fueron obligados a firmar las actas del concilio, pero Sergio se negó tanto de firmar como de permitir que los cánones se leyeran aun públicamente.
Justiniano se mostró indignado y quiso recurrir a la violencia: hizo deportar a Constantinopla a los consejeros principales del Papa; envió una delegación para obligar a Sergio a firmar, para que en caso de que aún se negara, lo condujeran prisionero a la capital imperial.
Pero las tropas imperiales defendieron al Papa no sólo desde Rávena, sino de toda Italia. Forzaron el lugar donde la expedición de Justiniano se había refugiado, y la persigueron, de suerte que Zacarías, que era el protospatario de dicha expedición, se escondió bajo el lecho del Papa. Sergio intercedió para que no dieran muerte a Zacarías. Todo esto constituyó una verdadera lección para Justiniano, de la que no se pudo vengar.
Fue destronado el 695 y luego exiliado. Sergio restauró y embelleció muchas iglesias de Roma, como san Pedro, san Pablo, Santa Susana. Fue él quien introdujo el canto del "agnus Dei" en la Misa. Fomentó procesiones en cuatro fiestas marianas: anunciación, dormición, natividad y purificación.
por Makf | 1 Abr, 2026 | Apologética 4
Autor: Catholic.net
Los santos y las santas han sido siempre fuente y origen de renovación en las circunstancias más difíciles de la historia de la Iglesia.
Mito 17. Canonización de santos muertos, fue hecho primero por el Papa Juan XV en 995 A.D. Todo creyente y seguidor de Cristo es llamado santo en la Biblia. (Rom. 1:7; I Cor. 1).
Refutación:
Ante todo una pregunta: cuando un protestante se considera salvado, ¿al mismo tiempo se considera santo? Quien así piensa o dice ¿lo considera infalible? ¿Por qué motivo?
Segundo, a juzgar por el modo de este enunciado, la Iglesia no puede proclamar santos. ¿Por qué motivo sí pueden los hombres ser llamados santos y la Iglesia católica no puede proclamarlos? Es como decir, reconocemos el don de profecía en los hombres pero la Iglesia no tiene derecho a ejercer su carácter profético.
Una vez más es lamentable constatar que se intenta simplemente llevar la contraria a lo que enseña la Iglesia católica por el hecho de que lo hace. Más aún, si el sucesor de Pedro, goza del poder de "atar y desatar" que le ha conferido Cristo, ¿por qué motivo los hombres se lo pretenden quitar?
Ahora vamos a la historia… Juan XV fue Papa del 985 al 996. Y en el sínodo del 31 de enero del 993 en Letrán, canonizó solemnemente al obispo Ulrico de Augusta: fue la primera canonizción oficial que celebrara un Papa.
Aquí viene muy a cuento el No. 828 del Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica 828 Al canonizar a ciertos fieles, es decir, al proclamar solemnemente que esos fieles han practicado heroicamente las virtudes y han vivido en la fidelidad a la gracia de Dios, la Iglesia reconoce el poder del Espíritu de santidad, que está en ella, y sostiene la esperanza de los fieles proponiendo a los santos como modelos e intercesores (cf LG 40; 48-51).
"Los santos y las santas han sido siempre fuente y origen de renovación en las circunstancias más difíciles de la historia de la Iglesia" (CL 16, 3). En efecto, "la santidad de la Iglesia es el secreto manantial y la medida infalible de su laboriosidad apostólica y de su ímpetu misionero" (CL 17, 3).
"Santo" en la Biblia se dice de diversas maneras.
En hebreo se emplea la raíz de qdsh. Sorprende que tal raíz indique lo apartado, lo sagrado; indica asimismo tanto apartamiento como sacralidad.
Se hace referencia con ello a la actividad divina, como su majestad. Se habla de su "santo brazo" (Sl 98,1). También indica inviolabilidad. El nombre de Dios es santo (Lv 20,3), separado de toda contaminación.
Se habla de su espíritu que es santo (Sl 51,11).
Se habla de lugares reservados como sagrados por la presencia de Dios: el cielo (Sl 11,4), la tierra (Ex 3,5), el tabernáculo y sus atrios (Ex 40,9), el templo (Sl 11,4). Jerusalén y sus colinas son santos, el monte de Sión (Sl 2,6). La tierra de Israel es santa (Zc 2,12); los sacrificios (Ex 30,10), las ofrendas (Ex 28,38)… las primicias, cualquier cosa consagrada, el voto del nazareato (Nm 6,5)… Es santo el óleo para ungir al sacerdote (Nm 35,25), para consagrar el tabernáculo (Ex 40,9), el incienso (Ex 30,35), las vestiduras (Ex 29,29)…
En la lengua griega "santo" se dice hagios y hosios. Hay otros términos que les acompañan, como hieros, sagrado…
90 de los 230 casos en que aparece la palabra "santo" figura combinado con penuma; así se habla de Penuma hagiosynes (Rm 1,4).
Hagios se pone a menudo en relación con las cosas, lugares y personas del culto: las Escrituras (Rm 1,2); la ley (Rm 7,12; cf 2Pe 2,21), la ciudad es santa (Mt 4,5.27.53; Ap 11,2). Con referencia al templo se emplea la expresión "topos hagios" (Mt 24,15; He 6,13.21.28). 2Pe 1,18 hace referencia al monte de santo de la transfiguración. Se habla de "santos profetas" (Lc 1,70; He 3,21; 2Pe 3,2).
Los apóstoles son santos (Ef 3,5). El santuario terreno del primer pacto (Heb 9,1-3), se habla del santuario del templo (Heb 9,12.25).
Relacionado con Dios, el término figura en la oración sacerdotal de Jesús (Jn 17,11). Su nombre es santo (1Pe 1,15-16). Dios es tres veces santo (Ap 4,8, cf Is 6,3). De modo análogo se habla del mundo de Dios, de los ángeles (Mc 8,38; Lc 9,26; He 10,22; Ap 14,10). De Cristo se dice que es el santo de Dios (Mc 1,24; Hechos 3,14. Mc 6,20 dice que Herodes temía a Juan Bautista, ya que era "andra dikaion kai hagion" (varón justo y santo).
Se habla de los dones salvíficos de Dios (2Tim 1,9), la santa alianza (Lc 1,72). Los sacrificios de animales son santos (Rm 12,1).
Quisiera que los evangélicos nos contestaran si el término hagioi (los santos) hace referencia a todo creyente y seguidor de Cristo, ¿todo el que cree en Cristo es "santo" aunque no esté bautizado? Uno que se dice ser no cristiano pero que crea en Cristo, ¿es santo?
Véanse las citas siguientes: Rm 8,27; Ef 6,18. Pablo lo emplea especialmente con referencia a la comunidad primitiva de Jerusalén (Rm 15,25.16.31; 1Cor 16,1). Forman un pueblo santo (2Pe 2,9); sus cuerpos constituyen un templo snato de Dios (1Cor 3,17; cf Ef 2,21). Esta santidad se manifiesta en una conducta pura y sin tacha (Ef 1,4; 5,27; Col 1,22). La santidad de vida cristiana sigue a la santidad de Dios (1Pe 1,16, cf Lev 19,2), etc…
por Makf | 1 Abr, 2026 | Apologética 4
Autor: Catholic.net
El bautismo afecta a toda la persona con un cambio importante debido a la acción de Dios. Estos cambios no se perciben materialmente, pero sí suceden.
Mito 16. El bautismo de campanas fue instituido por el Papa Juan XIV, en el año 965 A.D.
Refutación I
Que yo sepa se conoce el así llamado "bautismo de sangre", que consiste en el martirio sufrido alguien que tiene intenciones de recibir el bautismo; el "bautismo de deseo" conlleva por la fe el deseo de recibirlo, pero a causa de ciertas circunstancias independientes del sujeto, éste se encuentra impedido.
Pero ¿bautismo de campanas? Veamos qué nos dicen los manuales de historia sobre el Papa Juan XIV del año 965 d.C. La verdad es que hay que comenzar haciéndose una corrección: no se trata de Juan XIV, sino de Juan XIII (965- 972). Fue obispo de Narni en la Umbria y luego elegido Papa para el 965. En noviembre de ese año fue puesto en prisión en el castillo de san Ángel, y exiliado a la Campania a causa de una sedición de la urbe, pero volvió el año 966 con la ayuda de Otón el Grande. El resto del pontificado se desarrolló pacíficamente.
En la Navidad del 967 coronó a Otón II en san Pedro según el modelo carolingio.
El Papa Juan XIII elevó Magdeburgo a la calidad de arzobispado ya que era punto de referencia constante para la conversión de los eslavos, y confirió el palio a Adalberto de Weissenburg; digna de mención fue asimismo la visita del arzobispo de York, Oswaldo (+ 992): además de recibir el palio, acordó con el santo Padre la reorganización de la vida monástica inglesa. Asimismo, Juan XIII elevó Vich (Cataluña) a sede arzobispal para el 971.
El año 972 Juan XIII bedijo las nupcias entre Otón II y la princesa bizantina Teófanes, lo que simbolizaba la paz entre los dos imperios. Juan Tzimisces aceptó el casamiento.
En el pontificado de Juan XIII resaltan los primeros pasos hacia la reforma de la Iglesia, sobre todo con el concilio de Rávena del 967; favoreció a los cluniacenses. Resolvió con éxito ciertos problemillas de algunas diócesis y monasterios de Alemania e Inglaterra.
Nota: Ulteriormente el interlocutor protestante incluyó esta postilla:
Perdón, El bautismo de campanas fue instituido por el Papa Juan XIII (y no XiV), en el año 965 A.D…De aquí se motiva el vulgar error de llamar bautizo la Bendición de las Campanas. Lavanlas con agua bendita, las imponen nombres, se nombran Padrinos, y como estas ceremonias tienen alguna similitud con las de el bautismo, llaman bautizar, lo que puramente es bendecir. Es uno de los tres óleos santos. Compuesto de aceite de olivo al que se añaden pequeñas cantidades de bálsamo, es necesario en el sacramento de la confirmación y del bautismo, o para consagrar iglesias y bendecir campanas.
Bautismo de Campanas
Este nombre ha sido dado a la bendición de campanas, al menos en Francia, desde el siglo once. Se deriva del lavado de la campana con agua bendita que lleva a cabo el obispo, antes de ungirla con el óleo de enfermos sin incluir crisma e incluyéndolo. Se coloca un incensario humeante bajo ella. El obispo ora para que estos sacramentales de la Iglesia puedan, al sonar de la campana, lanzar a los demonios al vuelo, proteger de las tormentas y llamar a los fieles a la oración.
Refutación II
El problema para el protestantismo es la licitud de la bendición impartida por un ministro ordenado de la Iglesia, sólo que el protestantismo es muy posterior al catolicismo.
De ser así, el epígrafe ya está contestado cuando se abordó el tema del agua bendita.
Parece que el protestantismo reduce su doctrina a negar lo que enseña la Iglesia católica.
Por otro lado, se aprecian varias contradicciones en estos escritos: primero se dijo que el Papa Juan XIV instituyó el bautismo de campanas el 965. Después se rectificó que esa fecha corresponde al Papa Juan XIII y ahora se dice que la bendición de campanas se dio en Francia a partir del S. XI. Perdón, pero ¿puede caber más incongruencia en esta exposición? No dejo de salir de mi asombro.
Ahora bien quisiera aclarar que no me consta que el aceite sea necesario para bendecir campanas. En cuanto a las iglesias, se esparce óleo sobre los altares para dedicarlos para el servicio litúrgico, pero nadie dice que esto sea un sacramento.
De hecho, el ungir el tabernáculo con aceite sí está en la Biblia: "Y Moisés tomó el aceite de la unción y ungió el tabernáculo y todo lo que en él había, y los consagró. Con el aceite roció el altar siete veces y ungió el altar y todos sus utensilios, y la pila y su base, para consagrarlos Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón y lo ungió, para consagrarlo (Lev 8,10-11).
Finalmente, quisiera decir que no me consta que en la bendición de objetos (campanas u otros enseres) se designen o nombren padrinos. Si ha habido tales casos, ciertamente no es lo que la Iglesia enseña sobre los padrinos. Cito 2 números del Derecho Canónico, que hablan del padrino del Bautismo y de la confirmación. "Antes que nadie, los padres están obligados a formar a sus hijos".