por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: Aciprensa | Fuente: Aciprensa
Las apariciones no cuentan aún con el reconocimiento oficial de la Iglesia, sin embargo están permitidas las peregrinaciones privadas con un acompañamiento pastoral de los fieles..
La Santa Sede decidió reducir al estado laico al promotor de las supuestas apariciones marianas de Medjugorje (Bosnia), el ahora ex sacerdote franciscano Tomislav Vlasic.
La historia de estas apariciones, aún no reconocidas por la Iglesia Católica, comenzó en 1981 en este pueblo bosnio, donde seis niños dijeron haber visto a la Virgen María.
Pronto, el entonces P. Vlasic se presentó como el director espiritual de los "videntes" y señaló que la Virgen los ha visitado unas 40 mil veces en los últimos 28 años.
Aunque las apariciones no cuentan con el reconocimiento oficial de la Iglesia Católica, miles de fieles peregrinan anualmente al lugar.
Por su parte, el Ministro General de los Franciscanos, Padre José Rodríguez Carballo, señaló que Vlasic también ha sido retirado de esta orden; y precisó que la laicización de este ex sacerdote le prohíbe cualquier tipo de ministerio público o hablar sobre temas religiosos, incluyendo las supuestas apariciones de Medjugorje, bajo pena de excomunión.
Fuentes confiables sostienen que Vlasic estaba bajo sospecha de "herejía y cisma" y estaba acusado de "propalar doctrinas cuestionables, manipular consciencias, misticismos sospechoso, desobediencia a las órdenes legítimas y desacato contra el sexto mandamiento".
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La pérdida del estado laical del P. Vlasic no es un juicio sobre Medjugorje
Medjugorje: Secretos, mensajes, vocaciones, rezos, confesiones y comisiones
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: Responde el P. Miguel Ángel Fuentes, IVE
Fuente: Ediciones del Verbo Encarnado
Fraudes del espiritismo.
Pregunta:
Otra inquietud que tengo (y le pido que me orientae) es respecto a las personas que se hacen llamar Medium, que supuestamente se comunican con las personas fallecidas.
Yo tengo ganas de ir a uno que me han recomendado, pues hace un año murió mi abuelita, a quien extraño mucho, y me gustaría probar si puedo volver a verla o escucharla.
Mi consulta es: ¿dicen la verdad estas personas? Si voy a alguna de ellas ¿estoy en contra de la Iglesia católica?
Respuesta:
Estimado:
Respecto de los mediums, la Iglesia reprueba el recurso a los mismos, pues está ligado a la práctica del espiritismo, la cual representa la máxima superstición de los tiempos actuales, que procura hacer adeptos adivinando el porvenir y curando las enfermedades.
Pretende descubrir lo referente a otra vida, interrogando a los espíritus de los difuntos por medio de un intermediario (medium) en trance.
Es adivinación, es la pretensión de querer conocer lo que Dios conoce pero al margen del mismo Dios, que fue el pecado de Adán y Eva. Representa, por tanto, una culpa grave de idolatría y superstición y una falta contra la verdadera virtud de la religión (cf. Dt 18,9-12; Lev 20,6; 27).
El espiritismo es la práctica de invocar a los espíritus, principalmente de los muertos conocidos, con el fin principal de averiguar por medio de ellos cosas ocultas.
Iniciado a medidados del siglo xix por las hermanas Fox en los Estados Unidos de América, alcanzó rápidamente enorme difusión en todo el mundo. En 1900 había en los Estados Unidos unos 10.000 mediums, 350 oradores propagandistas y 82 templos (pues el espiritismo evolucionó en verdadera secta religiosa).
Hoy en día está muy extendido, en particular por medio de la New Age. Hay varias prácticas que se relacionan directamente con el espíritismo y la mediumnidad; por ejemplo, lo que llaman ´Channeling´ y que no es otra cosa que espíritismo simple y corriente; tambien el llamado ´Tablero Ouija´ o ´Juego de la copa´, muy peligroso espiritual y psicológicamente.
He aquí el juicio moral que debe merecernos el espiritismo, según el P. Antonio Royo Marín:
1.° Algunos fenómenos sorprendentes producidos en las sesiones espiritistas podrían explicarse por causas puramente naturales.
2º. La inmensa mayoría de ellos se deben al fraude más burdo y a la más indigna superchería, como se ha comprobado millares de veces y han confesado multitud de mediums, tales como una de las mismas hermanas Fox, Slade, Coock, Rothe, Palladino, Home, Guzik, etc., etc.
3.° Algunos fenómenos, muy pocos, si fueran ciertos, habría que atribuirlos a intervención expresa del demonio (por ejemplo, el conocimiento de cosas que trascienden las fuerzas humanas, aprender instantáneamente una lengua desconocida, etc.), ya que de ningún modo pueden atribuirse a Dios o a los ángeles, puesto que no pueden prestar su colaboración a las sesiones espiritistas, expresamente prohibidas por la Iglesia.
4.° La asistencia activa o pasiva a las sesiones espiritistas está gravemente prohibida por la Iglesia. El Santo Oficio, con fecha 24 de abril de 1917, contestó negativamente en todas sus partes a la siguiente pregunta:
´Si es lícito por el que llaman medium, o sin el medium, empleado o no el hipnotismo, asistir a cualesquiera conversaciones o manifestaciones espiritistas, siquiera a las que presentan apariencia de honestidad o de piedad, ora interrogando a las almas o espíritus, ora oyendo sus respuestas, ora sólo mirando, aun con protesta tácita o expresa de no querer tener parte alguna con los espíritus malignos´ (D 2182).
Se comprende que sea así por la cooperación material a una cosa de suyo ilícita, por el escándalo de los demás y por los graves peligros para la propia fe y costumbres que presentan esas sesiones.
El R. P. Carlos María de Heredia, S. I., ha puesto de manifiesto el carácter fraudulento del espiritismo en su interesante y sugestivo libro Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquicos (Buenos Aires 1946).
Añadamos que, según reconocidos exorcistas, como el P. Gabriel Amorth, exorcista de la diócesis de Roma, el espiritismo y el juego con las cosas ocultas, es una de las principales causas de posesión diabólica o de otros influjos demoníacos.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E. | Fuente: teologoresponde.com.ar
Hay católicos que dan culto a personajes populares -p. ej.: Gilda o Rodrigo- o creen en el tarot u otras supersticiones, ¿están cayendo en pecado?.
Pregunta:
Estimado Padre, quisiera saber si para un católico es pecado aceptar alguna de las supersticiones que día a día se nos ofrecen (como consultar el tarot, encender sahumerios o rezar a Gilda). Estoy viendo estas y otras prácticas no sólo en personas no creyentes sino entre muchos católicos. ¿Cuál es el límite de toda esta credulidad? Gracias por su respuesta.
Respuesta:
Estimado:
Usted me da pie para tratar un tema que no sé si calificar sólo como delicado o abiertamente dramático. El motivo lo menciona Usted: la superstición no es ya práctica de no creyentes sino de personas que se consideran sinceramente católicas (en muchos casos bien intencionadas pero con poca o casi ninguna formación). Y digo dramático tanto por el número de católicos que mezclan en su religiosidad elementos supersticiosos, cuanto por la falta de reacción proporcionada a la gravedad problema por parte de la de la Iglesia.
Voy pues a dividir mi respuesta en tres puntos.
- Una oferta que llega a la ridiculez
Leer las ofertas del supermercado de la superstición en cualquier página de avisos clasificados nos puede llevar del asombro al escándalo o a la carcajada. Allí no se roza la bufonada, sino que se puede nadar dentro de ella.
Para muestra cito algunos de los clasificados aparecidos hace un par de años en un periódico de mucha divulgación:
•Ahora M. Hechicero del amor. Único Chaman de los Andes experto en unión y retorno de parejas. Atraen al Ser amado por difícil que sea. Basta una foto, prenda o el nombre. El AMARRE es 100% efectivo.
•Amarres fuertes para el amor. Zulayna y el Curaca Blanco. Unión de parejas en 7 horas. Basta una foto, prenda o el nombre y el retorno es 100% garantizado. Únicos kallahuayas místicos de los Andes. Atraen al ser amado por lejos que se encuentre. Celebran liturgias afroandinas para terminar trabas, maleficios, fracasos y mala suerte. Si no cumplimos lo prometido devolvemos 3 veces lo pagado.
•Walter M. El Astrólogo más poderoso del mundo. Anticipá el futuro de tu semana en el Amor y en los Negocios. ¡Llama ya! Horóscopo las 24 horas.
•Videncia, Don de Nacimiento. Profesora Mary. Promoción especial: tarot y videncia. Vení a verme, no te arrepentirás. No me digas nada, yo te diré tu pasado, presente y futuro. Solución inmediata a lo que otros no pueden. Mis poderes garantizan efectividad en unir parejas. Curo depresión, angustias, timidez, daños. Problemas laborales y empresariales.
•Auténtica y Potente, visítenos: Macumba Africana. Unión pareja 7 días. Tarot todo tipo de trabajos. Buzios. Línea Negra con Vudú....
Abona al resultado. Trabajos alta magia negra. Solución inmediata a los conflictos que oscurecen tu vida. Parejas imposibles. Destrabes. Problemas laborales. Corto daño. Llevo paz a tu hogar. Tarot. Videncia.
Videncias perfectas. Percepción extrasensorial sin margen de error. Usted no hable: le diré su pasado, presente y futuro. Le diré sus problemas y soluciones. Luego Usted me hará sus preguntas. Trabajos perfectos y resultados inmediatos. Limpie su aura. Destrabe su vida. Sepa como proteger su Casa, su familia, su Pareja. Como alejar las Malas Juntas de los Hijos. Asegurar su Empleo o Destrabar y Proteger su Negocio. El vidente es uno de los mejores del país. Infalible en cortar toda clase de daños, brujerías, envidias, ataques psíquicos o malas ondas.
•Africano templo. Cortes, Magia negra, Ritos Vudú, Amor imposible, Ayuda a parejas, Buzios, Tarot. Abona al resultado.
•Curso Runas, Numerología, Tarot, Magia, Gemas.
•El Rosa Cruz. Maria y Fernando. Parapsicólogos, Clarividentes, Espiritistas, Mediums, Exorcistas y Ocultistas Profesionales. Usted no hable...., le diremos su nombre y apellido, le mostramos la cara del enemigo, atraemos su pareja en 13 horas. Retiramos Maleficios, Trabas, Malas Ondas y Malos Vecinos. Tiene Juicios por reclamar, damos los números de la suerte, desligamos la frigidez y la impotencia sexual.
•Pae Africanista, Brujo, Hechicero. Llegó. ¿Tu pareja te engaña? ¿Tu pareja se te fue? ¿En tu trabajo te va mal? ¿No podés progresar? ¿Estás enfermo? ¿Te hicieron algún daño con magia negra? ¿En tu casa está todo mal? ¿En tu negocio las cosas van de mal en peor? ¿Tenés problemas de papeles o juicios? Si tu respuesta es sí... Ya no dudes más, vení a consultar al Pae Africanista, encontrarás la solución definitiva a tus problemas.
También tirate las cartas, en una sesión especial, y descrubrí todo lo que deseas. Lo más fuerte en trabajos sobrenaturales, con resultados casi inmediatos. Más de 1000 personas de todo el país ya conocen los resultados. No se deje engañar más con falsos curanderos y hechiceros. Deje de sufrir y venga a visitarme. 1º premio Tarotista Brasil 1998. Diploma de Reconocimiento por trayectoria en Provincia de Chaco. Argentina 1999.
•Etc.
¡Parece una buena broma! Sin embargo esto se vende a los incautos y desesperados. Y tiene muchos compradores.
- El drama actual
El drama consiste en que muchas personas creen lo que se ofrece en el hipermercado de las supersticiones. Y ¿qué es la superstición? La superstición es la corrupción de la fe verdadera y un peligroso juego en el que también puede tomar parte el diablo o detonar más de una alteración psicológica.
I) Pecado contra la fe[1]
La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone[2]. Se puede definir como un vicio que ofrece culto divino a quien no se debe, o a quien se debe, pero de un modo indebido. Según esta definición se divide en dos especies: el culto indebido al Dios verdadero y el culto a dioses falsos.
a) El culto indebido consiste en ofrecer a Dios un culto falso o de un modo que no corresponde (culto superfluo). Se denomina culto falso cuando es ofrecido por quien no es verdadero ministro de Dios, o porque expresa falsedad (haciendo adorar falsas reliquias, falsificando milagros). Es de suyo pecado mortal[3].
En cambio, se denomina culto superfluo cuando se tributa culto a Dios pero de un modo no aprobado por la Iglesia, alterando las ceremonias de culto, introduciendo en el culto elementos supersticiosos. Por la ignorancia de los fieles generalmente no es más que pecado venial.
b) El culto a falsos dioses consiste, como su nombre lo indica, en el hecho de rendir adoración a cosas o seres que no son verdaderamente Dios. Bajo este concepto tradicionalmente se colocan tres especies:
a. La idolatría que es el culto divino rendido a creaturas representadas bajo formas sensibles llamadas ídolos; este culto consiste en signos sensibles, sacrificios, juegos, ritos diversos.
Se denomina idolatría interna cuando la persona somete la inteligencia y la voluntad a la adoración del falso dios; en cambio es externa cuando se manifiesta exteriormente por palabras, gestos o símbolos (esta es sólo material si falta el consentimiento interno o formal si además se consiente internamente).
Se trata siempre de un pecado gravísimo, por la injuria que se hace a Dios; sin embargo, subjetivamente, la gravedad del pecado puede estar atenuada en muchos idólatras que obran por ignorancia (en este caso su falta denota menos perversidad que la de ciertos herejes que conscientemente desnaturalizan la fe).
b. Junto a la idolatría se enumera la adivinación idolátrica. Esta pretende usurpar indebidamente la predicción del porvenir.
Es una forma de superstición, porque es un recurso a los demonios, ya sea que se les invoque expresamente para pedirles la revelación del porvenir, ya sea que ellos mismos se insinúen en las vanas inquisiciones para enredar los espíritus de los hombres en la mentira.
La adivinación procede de maneras múltiples y variadas; desde la antigüedad son conocidas algunas formas de adivinación, como, por ejemplo el explícitorecurso a los demonios (invocándolos para conocer el porvenir), la oniromancia (la adivinación recurriendo a los sueños); la nigromancia(pretendiendo hacer aparecer o hablar a los muertos), el pitonismo(contestando a través de brujos o adivinos), el aruspicio (adivinación del futuro consultando las entrañas de los animales inmolados), las falsas conjeturaciones (es decir, el conjeturar acontecimientos faustos o infaustos por medio de hechos fortuitos como el romperse un espejo, cruzar un gato negro; hay que incluir aquí a los que dicen la buenaventura, a los tarotistas, etc.). También se debe enumerar entre estas supersticiones algunas formas de espiritismo.
El Catecismo enseña al respecto: Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto...
Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone desvelan el porvenir (cf. Dt 18,10; Jr 29,8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a mediums encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos.
Están en contradicción con el honor y tal respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios[4].
c. Por último hay que señalar las llamadas vanas observancias. Se denomina así al uso de medios desproporcionados para obtener un efecto en sí mismo natural. Se divide en el arte notoria (tiene como objeto el adquirir repentinamente una ciencia sin trabajo, y por medios ineptos), el arte de la salud (que busca sanaciones, curaciones con remedios fútiles como falsos ungüentos, amuletos, encantamientos, etc.; tales prácticas si no tienen naturalmente ese poder, no son sino signos mágicos que algunas veces llegan a ocultar pactos con los demonios), la magia[5] (el arte de realizar cosas maravillosas por causas ocultas o por invocación o intervención diabólica). Hay que añadir el maleficio (que consiste en la expresa invocación del demonio con el fin de dañar o perjudicar a alguna persona en lo espiritual o corporal).
El Catecismo dice: "Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión.
Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible"[6].
A veces se enumera aquí al magnetismo. Esta es la influencia de cierto fluido magnético o eléctrico que brota de los minerales o del sistema nervioso de algunos hombres, y que sería apto para curar ciertas enfermedades por su propia virtud magnética o por sugestión sobre el magnetizado; de suyo, considerado objetivamente y en abstracto, nada malo hay en él; puede considerarse como uno de los tantos remedios físicos para curar las enfermedades, parecido a la electroterapia, psiquiatría, etc.
Pero en concreto, o sea, tal como suele ejercerse, de modo irresponsable, está lleno de peligros contra la fe, por los fines preternaturales que se intentan, por sus procedimientos ocultos y adivinatorios, etc.[7].
El motivo formal de la fe, es decir, la razón por la que profesamos los misterios de nuestra fe, es la Revelación de Dios, Verdad Primera que no puede engañarse ni mentir, y que nos propone sus misterios por medio del Magisterio de la Iglesia. No se trata de conjeturas, ni de pálpitos, ni de fe humana, ni de tradiciones culturales.
Al mezclar las verdades pertenecientes a la fe católica con elementos espurios como aguas sanadoras, runas, adivinaciones, santones, curanderismo, energía positiva, etc., no se elevan estas creencias al nivel de la fe (porque nadie ignora que la Iglesia jamás ha propuesto estas cosas para ser creídas con fe divina) sino que se rebajan las auténticas verdades de fe al nivel de la creencia humana.
Se cree así en San Cayetano o San Antonio, en la Virgen Desatanudos, en el agua bendita y la señal de la cruz, o en cualquier santo o advocación mariana por los mismos motivos que se aceptan las falsas prácticas; pero esto no es fe sobrenatural.
Signo de ello lo tenemos en el hecho de que algunas personas dicen no creer del todo en estas cosas, pero lo hacen por las dudas. Las dudas serias son realmente las que se meten como gusanos en el articulado de la fe católica.
El riesgo no es, pues, añadir creencias a la fe, sino perder la fe.
Por tanto, es un grueso error lo que declaró en un periódico uno de estos profesores ocultistas: una señora una vez me preguntó -dice él- si tenía que confesarse porque había venido a verme. Yo le dije que no, que éramos como médicos, que la ayudábamos a aliviar su salud del alma, a buscar energía positiva. No me parece que ir a un astrólogo, o hacerse tirar las cartas esté en contra de ninguna religión[8]. Esto no es así; la superstición es pecado grave.
II) El juego del diablo
Cuando Santo Tomás se pregunta por la causa de la idolatría él señala como predisposiciones en muchos hombres el desarreglo de sus afectos (razón por la cual terminan rindiendo honores divinos a quienes veneran de modo desordenado; pensemos en nuestros días el culto a cantantes como Gilda o Rodrigo); también el placer natural que le causan las imágenes y, especialmente, la ignorancia del verdadero Dios, que los lleva a venerar como divinidades las creaturas que los asombran (fuego, océano, sol, etc.).
Sin embargo, indica Santo Tomás que la causa determinante son los demonios, que para hacerse adorar de los hombres explotan su ingenuidad y utilizan los ídolos para dar oráculos y cumplir hechos sorprendentes. Y cita la frase de la Escritura: Todos los dioses de los paganos son demonios (Sal 115,5).
Para evitar relatos morbosos no doy aquí ningún testimonio de los muchos que han confesado haber quedado atrapados bajo la influencia diabólica por jugar con estas cosas. Basta mencionar el tan mentado tablero Ouija o juego de la copa. Muchos han tenido que aplicarse las palabras de Goethe: No puedo librarme de los espíritus que invoqué.
El libro de la Sabiduría (4,12), en la versión de la Vulgata, habla de la fascinatio nugacitatis y dice que ésta oscurece el bien: fascinatio enim nugacitatis obscurat bona. La nugacitas es la frivolidad, la estupidez, la necedad, el vacío.
La nada ejerce una atracción misteriosa sobre los espíritus débiles en la fe; esto explica la seducción que ejerce el mal sobre los pecadores y desorientados. Pero a través de esa fascinación el mal actúa como un imán que chupa y traga a los que se inclinan neciamente sobre él.
Sobre estos temas hay que ser extremadamente cuidadosos. Alguien que durante mucho tiempo se dedicó a estudiar el tema del ocultismo y sus trasfondos satánicos dejó escrito unas palabras de gran prudencia: La investigación sobre estos temas, cuando es innecesaria y movida por la vana curiosidad, es siempre peligrosa.
Nunca insistiremos de modo suficiente en la necesidad de no centrar nuestra atención en los fenómenos ruidosos y extraordinarios del accionar diabólico. Permanezcamos en cambio firmes en la vigilancia y la oración, para que el Adversario no esclavice nuestras almas por el error, la mentira y el pecado[9].
III) Cuidado con nuestro psiquismo débil
Finalmente, quien se mete en este campo también arriesga mucho desde el punto de vista psíquico. Es bien conocido el ambiente desequilibrado en que se mueve este tipo de tendencias. Muchos de quienes dirigen este tipo de fenómenos (fundadores de sectas, dirigentes, mediums espiritistas, pseudo-profetas, iluminados, etc.), cuando no son vividores y delincuentes se encuadran entre enfermos mitómanos, histéricos, paranoicos, esquizoides y obsesos psíquicos[10].
Similar suerte pueden correr quienes se dejan influenciar por ellos o por la atracción morbosa que suele caracterizar todo lo relacionado con lo oculto, la magia, los poderes de la mente, las fuerzas ocultas de la naturaleza, etc. Por eso afirma Martín Ebon, autor del libro La trampa de Satanás:
Los autores que se ocupan de la telepatía, la clarividencia, la profecía, la acción de la mente sobre la materia y otras prácticas psíquicas deben estar constantemente alertas ante el peligro de presentar esos temas únicamente en términos brillantes y positivos.
Hay en estos fenómenos otra cara, una cara oscura, y en nuestro tiempo esta oscuridad parece difundirse con suma rapidez… sufrimos una virtual epidemia de juego irresponsable con los poderes ocultos… los poderes ocultos no son un juguete. Nos exponen a influencias que desconocemos y que a veces no podemos controlar.
Este mismo autor señala entre las consecuencias más notables de estos juegos con los poderes ocultos: los estados neuróticos, el desdoblamiento de la personalidad, la obsesión y la posesión por entidades no determinadas, que para Ebon son tan sólo fuerzas liberadas del subconsciente, pero que pueden llegar a ser incluso seres demoníacos[11].
También un autor que se consideraba representante del esoterismo tradicional (opuesto, pues al moderno ocultismo) como René Guénon sostenía que todo intento de practicar cualquiera de las artes ocultas representa, para el hombre contemporáneo, un grave peligro mental e incluso físico[12].
Un autor no católico sino evangelista, Kurt Koch, de gran experiencia en el tema señala como efectos de este tipo de actividades:
•En el carácter producen: un aumento agudo y pertinaz de los afectos, e hipersensibilidad que se manifiesta en accesos de ira, susceptibilidad explosiva y sexualidad aumentada, es decir, un desborde incontrolado de las pasiones.
•En el plano de la patología psíquica se producen: alucinaciones, estados melancólico‑depresivos, apatía, pérdida de ganas de vivir, tendencia compulsiva al suicidio; y síntomas como los pensamientos hipnóticos, las obsesiones, las disgregaciones y desdoblamientos de la personalidad que pueden llegar hasta la locura completa. Incluso puede llegar a la misma obsesión y posesión diabólica.
•En la vida espiritual y religiosa llevan a la pérdida de la fe, y producen estados que se caracterizan por la animosidad contra Dios y contra Cristo, desgano hacia la Palabra de Dios y la oración, pensamientos blasfemos, piedad simulada y locura religiosa.
•El desarrollo de facultades mediales (emparentadas con el desdoblamiento de la personalidad) así como la producción de fenómenos paranormales pueden, según la experiencia de Koch, afectar a los descendientes del sujeto hasta la tercera y cuarta generación, así como a los lugares (casas, establecimientos) donde se realizan las prácticas ocultistas[13].
- El gran desafío
Estamos ante una situación muy grave que exige remedios proporcionados. En algunas publicaciones se insiste, a mi parecer de modo erróneo, en las causas socioeconómicas del problema. Atormentado, el hombre recurre a la religión y las creencias para soportar las condiciones de vida y sus avatares, se lee[14].
No hay que confundir. Es cierto que gran parte de la gente recurre a tarotistas, brujos, sanadores y otros rubros, para pedir trabajo o salir de la desesperación económica que los aflige. Pero esta no es la explicación de la causa sino la descripción de las consecuencias.
Épocas más duras ha conocido la historia; piénsese si no en las dos grandes guerras que afligieron el siglo XX; y en esta misma época que vivimos, personas hay que están en condiciones más ásperas que muchos de los que recurren a estos medios aternativos y sin embargo no lo hacen.
Corremos el riesgo de refugiarnos en explicaciones sociológicas y económicas. Pero la cuestión aquí es teológica. El problema afecta a la fe y tiene raíces en la fe. Manifiesta una crisis muy grave en el plano pastoral y evidencia una insuficiencia en la praxis pastoral por parte de los responsables de ésta.
Probablemente estamos atrapados en una pastoral de escritorio, prejuiciada (pues es por prejuicios que se han abandonado métodos pastorales que han dado en el pasado felices resultados) y lejos de la altura que exigen las circunstancias.
Hay que ir a las raíces. Estamos ante una reviviscencia del paganismo o una paganización de la religión (no me animo a decir demonización). Entonces hay que atacar con una evangelización de profundidad y amplitud.
Por amplitud quiero decir: vasta, es decir, que llegue a las grandes masas. No basta la cátedra de la escuela ni el ambón de la Iglesia (y ojalá éstas fuesen más eficaces). Hace falta catequizar por medio de los grandes medios: televisión, radio, periódicos, revistas de todos los niveles.
No podemos seguir lamentándonos de que las sectas o los movimientos ocultistas bombardean a los pobres incautos; hay que ganar espacio. Y hay que reconocerlo: los católicos no evangelizan a través de los medios como deberían; o, al menos, lo hacen con mucha tibieza. Es cierto que los grandes medios muchas veces no dan lugar a ello (por el contrario, se ponen al servicio de la confusión que reina en este campo); entonces no queda otra solución que crear grandes medios católicos; o aumentar los que ya existen.
Pero aún esto no basta. Es necesario que esta evangelización sea profunda y capaz de calar hondo. Y esto sólo es posible tomando en serio el espíritu misionero de la Iglesia. No sólo de la misión ad gentes, en tierras de paganos; sino de las misiones populares, como las concibieron San Pablo, San Alfonso, San Luis María Grignión de Montfort y todos los grandes predicadores populares, los cuales revirtieron situaciones como la nuestra.
Junto a la misión popular hace falta una predicación de la fe viva y vivificante, completa y pormenorizada. Incluso, aunque se escandalicen muchos, hay que decir que es necesaria una buena formación apologética. San Pedro insta a los cristianos a estar dispuestos a dar razón de nuestra esperanza (cf. 1Pe 3,15), es decir, de las cosas que creemos y esperamos. Lamentablemente la mayoría de los católicos no estamos hoy en condiciones de ejecutar el mandato del Primer Papa.
La confusión que reina en cuestiones elementales de nuestra fe (como las que analizamos en este artículo) lo demuestra. Si San Juan Bautista se presentase hoy nuevamente no dudaría en predicarnos como a los judíos: En medio de vosotros está uno a quien no conocéis (Jn 1,26).
Porque a Jesucristo -ese Uno que vive en medio de los cristianos- poco lo conocemos. Si lo conociéramos más no lo rebajaríamos al nivel de los falsos mesías y tendríamos más en cuenta la exhortación de la carta a los Hebreos: Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo, y lo será siempre. No os dejéis seducir por doctrinas varias y extrañas (Hb 13,8-9).
NOTAS:
[1] La superstición es analizada por Santo Tomás en Suma Teológica, II-II, cuestión 93 y siguientes. Uso también aquí cuanto expone Antonio Royo Marín, Teología Moral para Seglares, tomo I, n. 365 y siguientes.
[2] La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas, por otra parte, legítimas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2111).
[3] El culto viene a ser falso y pernicioso si los actos exteriores que lo expresan tienen un significado erróneo.
Sería el caso, por ejemplo, de que se celebren todavía bajo la ley nueva las ceremonias de la ley antigua, porque éstas no eran sino figurativas de la futura pasión de Cristo, y su empleo actualmente parecería significar que los misterios de Cristo aún están por venir. Asimismo sería una falsedad el ofrecer a Dios un culto en oposición a las reglas establecidas por la Iglesia: esto equivaldría a substituir a la religión auténtica establecida por la autoridad divina una iniciativa o una tradición completamente humana.
[4] Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2115-2116.
[5] Cf. Royo Marín, I, nº 368. No me refiero, evidentemente, a la prestidigitación o ilusionismo.
[6] Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2117.
[7] Cf. Declaración del Santo Oficio del 4 de agosto de 1856: Dz 1653-1654.
[8] Clarín, 12/11/00, sección Zona, p. 4.
[9] P. Alberto Ezcurra, en la recensión al libro de Malachi Martin, El rehén del diablo, en Revista Mikael 18 (1978), 146.
[10] Pensemos, por ejemplo, en Marsall Applewhite, fundador de la secta Puerta del Cielo que hizo suicidar a 39 de sus miembros en marzo del año pasado para poder engancharse en la nave espacial oculta en la cola del cometa Hale Bopp, en David Koresh quien se creía el Mesías y trajo la muerte de la mayoría de sus seguidores que termiranon calcinados en su fortaleza de Waco, Texas, en 1993, en Jim Jones que se suicidó en Guyana con mil de sus seguidores; en Shoko Asahara, lider de la secta Aum Shinrikyo (Verdad Suprema) que inundó de gas sarín los subterráneos de Tokio, etc.
[11] Ebon, Martín, y otros, La trampa de Satanás, Troquel, Buenos Aires 1978. Este libro tiene datos interesante, pero contiene también muchos errores.
[12] Lo dice Mircea Eliade hablando de la posición de Guénon en: Ocultismo, brujería y modas culturales, Marymar, Buenos Aires 1977, pp. 105-106.
[13] Citado por Alberto Ezcurra, La moda del ocultismo, Mikael 30 (1982), 23-25.
[14] Clarín, citado, p. 4.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, IVE | Fuente: Ediciones del Verbo encarnado
El sufragios por los difuntos.
ContenidoCuando muere una persona, ¿hay que rezar el rosario nueve días y ponerle un vaso con agua?
Pregunta:
Me dirigo a Usted con todo respeto y confiianza, tengo una inquietud o duda y me gustaria me pudiera ayudar a aclararla.
Cuando fallece una persona, ¿cuál es el motivo o por qué se le debe de rezar del novenario del rosario? Y además, mientras se reza éste novenario ¿cuál es el significado de ponerle una vela o veladora encendida durante todos estos nueve días y también un vaso con agua?
Respuesta:
El rezo del Rosario es una oración muy eficaz, y recomendada por la Iglesia (por ejemplo, puede leer la Carta Apostólica del Siervo de Dios Juan Pablo II, ´Rosarium Virginis Mariae´), y como tal, es una gran ayuda a las almas que están en el Purgatorio. El Papa Benedicto XVI, en la reciente Carta Encíclica ´Spe Salvi´, recuerda la doctrina sobre por qué debemos ofrecer sufragios por los difuntos:
´Sobre este punto hay que mencionar aún un aspecto, porque es importante para la praxis de la esperanza cristiana. El judaísmo antiguo piensa también que se puede ayudar a los difuntos en su condición intermedia por medio de la oración (cf. por ejemplo 2 Mc 12,38-45: siglo I a. C.). La respectiva praxis ha sido adoptada por los cristianos con mucha naturalidad y es común tanto en la Iglesia oriental como en la occidental.
El Oriente no conoce un sufrimiento purificador y expiatorio de las almas en el « más allá », pero conoce ciertamente diversos grados de bienaventuranza, como también de padecimiento en la condición intermedia. Sin embargo, se puede dar a las almas de los difuntos « consuelo y alivio » por medio de la Eucaristía, la oración y la limosna.
Que el amor pueda llegar hasta el más allá, que sea posible un recíproco dar y recibir, en el que estamos unidos unos con otros con vínculos de afecto más allá del confín de la muerte, ha sido una convicción fundamental del cristianismo de todos los siglos y sigue siendo también hoy una experiencia consoladora.
¿Quién no siente la necesidad de hacer llegar a los propios seres queridos que ya se fueron un signo de bondad, de gratitud o también de petición de perdón?
Ahora nos podríamos hacer una pregunta más: si el « purgatorio » es simplemente el ser purificado mediante el fuego en el encuentro con el Señor, Juez y Salvador, ¿cómo puede intervenir una tercera persona, por más que sea cercana a la otra?
Cuando planteamos una cuestión similar, deberíamos darnos cuenta que ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma. Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo.
Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal. Así, mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser, mi gratitud para con él, mi oración por él, puede significar una pequeña etapa de su purificación.
Y con esto no es necesario convertir el tiempo terrenal en el tiempo de Dios: en la comunión de las almas queda superado el simple tiempo terrenal. Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil.
Así se aclara aún más un elemento importante del concepto cristiano de esperanza. Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí.40 Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente:
¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal.´ (Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, n. 48)
El uso de velas en la liturgia y las devociones privadas es muy antiguo y tiene muchas aplicaciones; puede representar nuestras oraciones, nuestra devoción, nuestra intención de ´velar´ es decir, de mantenernos despiertos y atentos en la oración para alcanzar lo que pedimos a Dios.
Pero también pueden ser utilizadas con sentido supersticioso, como si se creyese que las velas, o un número determinado de velas, o alguna práctica por el estilo, pueden alcanzar, por sí mismas, de modo ´mágico´, lo que pretendemos. Lo mismo se diga de esa práctica a la que usted alude, de poner un vaso de agua. Desconozco su origen y el sentido que le dan quienes así obran.
Puede ser algo análogo a la santiguas prácticas paganas, usadas más tarde por algunos cristianos, por las que se dejaba a los difuntos comida y bebida, como un modo de estar unidos a ellos en un mismo banquete. Si se piensa que el difunto necesita ese agua, sería un pensamiento supersticioso.
Tal vez la práctica venga del uso del agua bendita, usada como un sacramental; en tal sentido estaría bien, mientras se entienda cuál es el sentido.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: Xavier Villalta Andrade | Fuente: Catholic.net
"El libro de la Verdad" o "El Gran Aviso", ¿Un católico pueve dar crédito a estas supuestras profecías?, hagamos discernimiento.
Pregunta: ¿una amiga apareció con un libro que llaman "El libro de la verdad", también llamado "El Gran Aviso", me podría ayudar ha discernir si su contenido no contradice nuestra fe?
Respuesta:Iniciemos viendo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre las revelaciones privadas (el libro se basa en unas aparentes revelaciones privadas):
67 A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas "privadas", algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de "mejorar" o "completar" la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia.
Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.
La fe cristiana no puede aceptar "revelaciones" que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas Religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes "revelaciones".
Entonces vemos que las revelaciones privadas, incluso aquellas que hayan sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia, no son el sustento de nuestra fe, su única función es la de ayudar a vivir más plenamente la fe, fe que debe basarse exclusivamente en lo que nos enseña el Espíritu Santo a través de las Sagradas Escritures y la Sagrada Tradición y mediante el Magisterio de la Iglesia.
También debo decir que nuestra conversión a reales seguidores (discípulos) de Jesús debe ser por nuestro amor a Él y no por miedo a lo que vendrá, ya que si lo amamos realmente ponemos toda nuestra vida en sus manos y sabemos que lo que Él nos entregue será lo mejor para nosotros, luego el miedo al porvenir no es compatible con una real conversión.
Comencemos a analizar algo del contenido del citado libro:
Su contenido trata claramente de mensajes sobre el fin de los tiempos, tema que genera un interés inmediato.
Se afirma en el texto que la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo está cerca, y eso es verdad, hoy estamos más cerca que ayer y mañana estaremos más cerca que hoy, pero tengamos presente siempre que "En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre (Mt. 24, 36)… Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada (Mt. 24, 40)" y que "Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche (1Tes 5,2 - Mt 24, 43)"… hasta donde yo se el ladrón no envía mensajeros para anunciar que llegará.
Claro, es verdad, al igual que algunos sonidos o sombras nos pueden advertir que el ladrón se aproxima en la Biblia existen señales que nos permitirán advertir que el retorno de Nuestro Señor se aproxima, ¿cuales son?, son estas:
- "Se predicará este Evangelio del Reino en todo el mundo" (Mt 24, 14).
- Tribulaciones para la Iglesia (Mt 24, 3-26).
- Caos en la naturaleza (Mt 24, 29).
- Resurrección de los cuerpos (Mt 22, 31; 1Cor 15, 35-54).
Podemos ver entonces que sí, estamos cerca, algunas de esas señales podrían ser hechos que se viven en nuestros días… lo que no sabemos es cuan cerca. Pero si el alma de la persona está lista no debería tener ningún temor.
Encuentro que en el texto de las supuestas revelaciones se indica que el "nuevo paraíso en la Tierra" será tan sólo para aquellos que estén vivos cuando esos acontecimientos ocurran, no menciona resurrección de difuntos, ¿es que acaso se niega el paraíso a los justos que vivieron antes de que todo eso ocurra?, dado que Dios es justo no lo creo posible… aquí ya encuentro una incongruencia con la Revelación Divina de las Escrituras (Juan 5, 28-29).
Luego el texto de la supuesta revelación habla de las iglesias cristianas, claro, es lógico que Jesús esté preocupado por todos los seres humanos, él quiere la salvación de todos, pero él fundó una sola Iglesia y no puede ser que ahora hable de "mis iglesias", en este mensaje veo un sesgo de relativismo queriendo dar a entender que todas las denominaciones cristianas son iguales ante los ojos de Jesús. Los fieles de todas las iglesias somos iguales ante Él, pero tan sólo la Católica es SU IGLESIA.
El texto luego indica de la Santa Eucaristía como fuente de verdadera vida, y claro eso es verdad, pero es una verdad defendida exclusivamente por la Iglesia Católica y los ortodoxos, para las demás denominaciones cristianas la Eucaristía es tan sólo un simbolismo por lo que no tiene gran valor dentro de sus doctrinas; aquí veo una incongruencia con otros textos del mismo libro, ¿cómo Jesús podría hablar de "mis iglesias" y luego afirmar el valor real de la Eucaristía cuando la mayoría de esas iglesias no le dan valor?
En el supuesto mensaje se pide que recemos para que los fieles de las iglesias cristianas sepan defender su fe, otro sesgo de relativismo… claro, está muy bien que defendamos nuestra fe y que oremos por que sepamos hacerlo, pero si se ora por los fieles de todas las iglesias… ¿cuál fe vamos a defender? ¿la de aquellos que creemos en la comunión de los santos o la de los que creen que una vez muertos pasamos a un estado de "animación suspendida"?, ¿la fe de aquellos que creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios encarnado o la de aquellos que niegan la divinidad de Jesús?, ¿la fe de aquellos que creemos que el Espíritu Santo es una persona divina y que junto al Padre y al Hijo es un solo Dios o la fe de los que niegan la Trinidad?, ¿la fe de aquellos que amamos a María, madre de Jesús, o la de quienes incluso la odian?, reitero, aquí veo otro sesgo de relativismo.
Es verdad que en el texto he encontrado frases muy bellas y llenas de verdad, pero al discernir asoman cosas con las que no puedo estar de acuerdo.
Mi objetivo aquí no es dar o negar la validez al documento, eso lo hizo ya el Obispo de Lincoln, Nebraska, cuando en los años 90’s calificó estas revelaciones como falsas, no procedentes de algún orden sobrenatural y con diversos errores teológicos, por lo que es recomendable no leer ninguna publicación de Mary Jane Even, la falsa vidente.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. J. Ginés | Fuente: Religión en Libertad
Desde el verdadero San Malaquías hasta la lista supuestamente profética pasan 450 años. Y curiosamente, desde la aparición de la lista, no acierta casi ninguna predicción.
Con el anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, mucha gente habla de "la profecía de los Papas" atribuida a San Malaquías. Pero ¿qué importancia tiene esto? ¿Es algo que deba inquietar o quitar a la paz a los creyentes? Lo analizamos en 9 puntos, que siguen bastante de cerca un análisis del popular bloguero y evangelizador Jimmy Akin.
- ¿Qué es la "la profecía de los Papas"?
Es un documento que publicó en 1595 un benedictino llamado Arnoldo de Wyon dentro de una historia de la orden benedictina que estaba escribiendo,
Se trata de una lista de 112 frases cortísimas y enigmáticas en latín, que se supone que representan a papas desde la época del obispo irlandés San Malaquías, del siglo XII, en adelante. Es Wyon quien dice el autor es San Malaquías. También él dice que no le consta que nunca antes se hubieran publicado en forma impresa.
Además del listado de frases enigmáticas, Wyon añade una serie de interpretaciones y análisis que él atribuye al historiador y dominico español en Roma Alfonso Chacón (c.1530-1599).
- ¿Quién fue San Malaquías? ¿Es fiable?
San Malaquías (1094-1148) fue el arzobispo de Armagh, en Irlanda. Fue monje, abad, obispo y finalmente Primado de Irlanda, un gran reformador de la Iglesia y avivador de la fe. Murió en Claraval, Francia, en brazos de San Bernardo de Claraval, en 1148, quien le admiraba y escribió de él, de sus obras y de sus milagros. Por él sabemos que en 1139 el irlandés visitó Roma y se entrevistó con el Papa.
Que San Malaquías es santo y modelo de pastor y reformador no lo duda la Iglesia. Pero San Bernardo, que tanto lo quiso y que tanto escribió sobre su amigo, milagros incluidos, nunca escribió nada sobre ninguna profecía, visión, ni lista enigmática que hubiera dejado este santo. Ni rastro de esta lista profética hasta 450 años después.
- ¿Por qué la gente habla de San Malaquías y la supuesta profecía estos días?
Porque la lista se acaba con el papa 112º. Benedicto XVI sería el número 111 de la "lista de San Malaquías". Y para el 112, la última anotación, en vez de un par de palabras, encontramos esta frase:
"Pedro el Romano, que nutrirá las ovejas en muchas tribulaciones; cuando acaben, la ciudad de las 7 colinas será destruida, y el juez terrible juzgará a su gente. Final."
Así, el Papa que surgiera del Cónclave actual sería el último, Roma sería destruida, llegaría el juicio final, etc…
Por eso la gente repasa listas de papables que se llamen "Pedro", a saber: Péter Erdo (arzobispo de Budapest), Peter Turkson (africano, de Ghana, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz) y, como segundo nombre, Odilo Pedro Scherer (arzobispo de Sao Paulo).
- Pero, ¿qué credibilidad da el Magisterio de la Iglesia a esta "profecía"?
Ningún documento del Magisterio ha aprobado de ninguna manera nada de esta profecía ni se le ha dado ningún reconocimiento.
- ¿Hasta qué punto podemos hablar de que sea "auténtica"?
San Malaquías murió en 1148, era un personaje bien conocido y popularizado por su amigo, San Bernardo de Claraval, el eclesiástico más influyente de su época. Pero ni San Bernardo ni nadie habló jamás de ninguna profecía de San Malaquías hasta que en 1595 la publicó Arnoldo de Wyon, casi 450 años después.
Quizá Arnoldo de Wyon se la inventó. O quizá un bromista o estafador falsificador creó efectivamente la lista misteriosa en el siglo XVI, la puso en un archivo romano y ahí la encontró Arnoldo, documentándose para su historia benedictina.
- Pero ¿la profecía acierta en los 111 papas que ya ha cubierto?
Los investigadores se han dado cuenta que acierta mucho con los papas anteriores a 1590. Y acierta poco con los papas posteriores. Eso refuerza la idea de que el autor la escribió en 1590. Esto ya lo veía el historiador y benedictino gallego Benito Jerónimo Felijóo en su Teatro Crítico Universal (1724–1739).
Jimmy Akin, popular bloquero y apologista católico, hizo recientemente el experimento personal de repasar cada papa con su "profecía": hasta 1590, el 95% de las profecías aciertan claramente, y solo un 5% son vagas o dudosas. Desde 1590, sólo un 8% aciertan claramente (un 41% fallan y un 51% son vagas e indemostrables).
Curiosamente, los aciertos (¡y sobre todo los fallos!) de las frases anteriores a 1590 coinciden sospechosamente con un libro de historia de los Papas que escribió en 1557 el historiador agustino Onofrio Panvinio, bibliotecario del cardenal Alejandro Farnesio. Parece que el verdadero autor de las profecías usó ese libro.
- ¿Ejemplos de "profecías" que aciertan?
"Ex castro Tiberis" (de un castillo en el Tiber) se refiere evidentemente a Celestino II (1143-1144), nacido en Citta di Castello, al lado del río Tiber. "Frigidus abbas" es Benedicto XII (1334-1342), que fue abad de Fontfroide (Fuentefría). "De parvo homine" (De un hombrecito), es Pío III (1503), cuyo apellido era Piccolomini (en italiano, de piccolo y uomo, hombre pequeño).
- ¿Ejemplos de "profecías" que encajan sólo forzadas?
"Aquila rapax" (águila rapaz) correspondería a Pío VII (1800-1823). ¿Por coincidir con el reinado de Napoleón? Pero entonces la frase no define al Papa sino a alguien más o algo más que actúa durante su papado… y entonces cualquier cosa sería aplicable: ¡siempre habrá algún gobernante rapaz como un águila en el mundo! Las profecías anteriores a 1590 se refieren a los Papas, no a eventos de su tiempo.
"Religio depopulata" (religión destruida) correspondería a Benedicto XV (1914-1922); de nuevo, no habla del Papa. Sí, la Revolución Rusa en 1917 dañó la religión en Rusia (pero no en Italia). Siempre hay algún poder que daña la fe en alguna parte del mundo.
- ¿Y Jesús y la Iglesia que dicen de todo esto?
De la lista supuestamente profética, como de tantas otras supersticiones o engaños, la Iglesia no dice nada.
Jesús, respecto a calcular días del fin del mundo o el Juicio Final dice, básicamente: "Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora" (Mateo 25,13); y sobre cómo vivir teniendo en cuenta el futuro Jesucristo enseña esto: "No estéis ansiosos sobre el futuro, que tiene sus propias ansiedades. Cada día ya trae su propia preocupación" (Mateo 6, 34).
El Catecismo de la Iglesia, en su párrafo 67, habla de las "llamadas revelaciones privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia". Incluso las reconocidas cumplen una condición: "su papel no es mejorar o completar la Revelación definitiva de Cristo, sino ayudar a vivir más plenamente en un cierto periodo de la historia".
Tratar de ligar papas y frases enigmáticas es una curiosidad intelectual o incluso supersticiosa, no algo que ayude a vivir la fe con plenitud. Sería más útil, por ejemplo, conocer al verdadero San Malaquías, ver sus obras y celo evangelizador en la Irlanda del siglo XII y tomarlo como modelo, en vez de perder el tiempo con lo que con toda seguridad es una falsificación del siglo XVI.