Un candidato a un puesto público de nuestro país estaba haciendo su campaña, para obtener el mayor número de votos.

Uno de los electores decidió I someterlo a una prueba. Una | noche, ya tarde, llamó a la puerta | del candidato y le dijo:

  • Necesito ayuda. Se paró mi carro. ¿No podría usted hacerme el favor de darme un empujón?
  • Por supuesto - se oyó desde el interior de la casa y los dos hombres salieron rumbo al
    coche.

Al llegar al automóvil, el propietario se subió y dejó sorprendido al candidato, poniendo inmediatamente en marcha el motor.

Asomándose por la ventanilla, el elector le dijo al admirado candidato:

  • Únicamente quería saber si usted es el tipo de hombre por quien se puede votar.

Esta, es una prueba que valdría la pena hacer a muchos candidatos a puestos públicos. Porque es muy fácil hablar sobre el amor y el servicio al prójimo.

Ayudando, es cuando demostramos nuestro verdadero deseo de servir a los demás.

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