¡Lo que tú quieras, Señor!, pero te pido Fe para mirarte en todo, esperanza para no desfallecer.
Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera.
Dame paciencia y humildad.
Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo.
Dame, Señor, lo que Tú sabes me conviene y yo no sé pedir.
¡Que pueda yo amarte cada vez más y hacerte amar de los que me rodean!
¡Que sea yo grande en lo pequeño!
¡Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, la mente activa y el pie dispuesto!
¡Derrama, Señor, tus gracias sobre todos los que quiero!
Amén.
