15» Halloween

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Halloween literalmente viene de All Hallow´s Eve (víspera de todos los santos) y es el día sagrado de las brujas, es la fiesta de las brujas, que se celebra en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre. Y en esa fecha se celebran, en muchas discotecas y raves, fiestas con temática de brujería y ocultismo. Son fiestas de horror, donde se ponen disfraces de vampiros, brujas, calaveras, fantasmas.

En algunas de estas fiestas, se sirve la cerveza en tarros en forma de cráneo. Hay mesas en forma de ataúdes; esqueletos en las repisas; una pared de lápidas y el techo cubierto de telarañas con meseros disfrazados de muertos vivientes…

Todo esto podría parecer un juego para divertirse con los amigos. Pero el problema es que la pasión por lo macabro lleva a algunos jóvenes a visitar cementerios, donde hacen actos de vandalismo.

En un pueblecito de Cerdeña, en la noche de Halloween del 2001, ocho menores de edad, disfrazados de brujas, diablos y fantasmas, fueron al cementerio, forzaron la puerta del osario y esparcieron los huesos entre las tumbas y pasillos68.

Y está demás decir que los grupos satánicos aprovechan esta circunstancia para poder hacer de las suyas en cementerios o fomentar estas fiestas con toda clase de cosas macabras y satánicas.

En la noche de Halloween es muy frecuente la presencia de cartomantes y magos en las discotecas y en las fiestas para darles un tono más espectacular. Además de bailar, los jóvenes tienen la posibilidad de entrar en contacto con los operadores de lo oculto y hacerse leer el porvenir.
En algunos lugares, estas fiestas están anunciadas en internet como noches mágicas o noches esotéricas, donde habrá operadores que conducirán a los clientes en fascinante viaje a los misterios del pasado, presente y futuro.

El mundo del ocultismo, tan contrario al cristianismo, está presente en estas fiestas, especialmente, esa noche. Y lo peor es que se fomenten estas cosas en los niños que, con la excusa de pedir caramelos por las casas, deben vestirse de vampiros, brujas o diablos.

Si quieren pedir caramelos, que lo hagan vestidos de angelitos. Por eso, hay que evitar asistir a estas fiestas, contrarias a nuestra fe, y no renunciar a la tradición cristiana que nos invita a recordar en ese día a nuestros antepasados difuntos y a orar por ellos.

68 Tomado del periódico L´Unione sarda, del 2 de noviembre de 2001.

14.4» Música Rock – Parte 4

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Otro caso. Miguel tenía 18, cuando empezó a escuchar música rock de contenido satánico. Él nos dice:

Estaba pasando un mal momento. Mi padre acababa de perder el trabajo por ser una persona correcta y honrada. Lo habían despedido por no aceptar las irregularidades que le pedían.

Mi madre había caído en una grave depresión y le reprochaba continuamente a mi padre su honradez. Le repetía constantemente que las personas honradas se mueren de hambre y que debía espabilarse.

Esta situación trastornó mi visión de la vida. Durante muchos años, en el colegio y en la parroquia, había oído repetir que la honradez y la lealtad eran valores muy importantes. Pero estos valores, de repente, estaban a punto de llevar a mi familia a la miseria.

Lo más terrible para mí fue la depresión de mi madre. Una noche llegó a decir que estaba arrepentida de haberse casado con un hombre honrado como mi padre. Así empecé a odiar a todo el mundo, odiaba este mundo bastardo y falso, que había condenado a mi padre por su lealtad.

Me volví nihilista, ya no creía en nada. Buscaba una válvula de escape a mi estado de ánimo y lo encontré en el rock satánico. Aquella música me gustaba, parecía hecha a propósito para llenar el vacío de valores que tenía.

Al principio, sólo escuchaba música. Después empecé a traducir la letra que, a menudo, era lúgubre, violenta y pesimista. Parecía la representación perfecta de mi odio al mundo. Luego el rock satánico me llevó a acercarme al satanismo propiamente dicho. En un comienzo, entré en contacto con gente que practicaba la magia negra. Me prestaron varios libros, que leí con sumo interés.

El satanismo parecía la respuesta adecuada a mis preguntas de aquel momento. Luego, poco a poco, empecé a apasionarme por el espiritismo… Me fascinaba la idea de preguntar a los muertos. El mundo del más allá parecía, en cierto sentido, más puro que aquel en el que vivía realmente, y así, con un grupo de amigos, empezamos a hacer sesiones de espiritismo para entrar en contacto con las almas de los difuntos.

Esto duró unos meses, pues me di cuenta de que esta pasión me tenía aislado del mundo… Esto no me hacía feliz, pero llenaba mi vida. Sentía que la experiencia del espiritismo, y antes la del satanismo, había contribuido a colmar un vacío que tenía dentro de mí, pero nada más.

Sin embargo, ambas experiencias me habían hecho más lúgubre y pesimista que antes. Había perdido completamente la dimensión de la realidad y vivía en un mundo muy mío.

Seguía escuchando música de rock satánico. No podía dejar de escucharla. Me daba fuerza y valor para seguir adelante; pero, al mismo tiempo, me estaba envenenando.

Hasta que me enamoré de Valentina, una chica espléndida. Gracias a ella recobré la esperanza. En la misma época, mi padre encontró un nuevo trabajo y la situación familiar mejoró.

Muchos otros chicos cayeron más bajo hasta cometer delitos. Yo no caí tan bajo, pero si no cambio de rumbo, hubiera pasado cualquier cosa. Yo era en aquel momento realmente frágil.

Muchos jóvenes como yo, están desencantados del mundo. Se sienten traicionados por la vida. Sueñan con un mundo más justo que no sea sólo el campo de malhechores y aduladores, dispuestos a arrodillarse ante el dios dinero y ante los poderosos.

De toda mi experiencia he aprendido que, para combatir los males del mundo, no hay que huir. Hay que comprometerse para construir un mundo mejor.

Aislarse de la realidad, a través de las prácticas esotéricas, no sirve de nada. Por eso, a los jóvenes les diría que estén atentos, porque el demonio acecha contra nuestras frágiles vidas, cuando halla el terreno abonado del desencanto y de la desesperación. Yo no quiero dejarme atrapar por el pesimismo de Satanás67.

67 Climati Carlo, Los jóvenes y el esoterismo, o.c., p. 46-50.

14.3» Música Rock – Parte 3

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

En octubre del 2001, dos jovencitas mataron a una compañera en la provincia de Lecce (Italia) y dijeron a la policía que la habían matado, porque fueron inspiradas a hacerlo por su cantante favorito, Marilyn Manson.

Algunos días después, dos jovencitas, con camisetas con la imagen de Marilyn Manson, destruyeron tumbas en un cementerio cerca de Milán y escribieron frases blasfemas con signos satánicos en las tumbas.

Según el periódico italiano Avvenire, del 31 de agosto de 1996, un joven cuenta cómo la música black metal (satánica) había sido su obsesión y durante varias horas la escuchaba todos los días.

Al final, dice: Me identifiqué con los grupos de black metal, magia escandinava. Me identificaba de tal modo con esta música que no me daba cuenta de su gravedad. En su diario personal, la policía encontró frases como ésta:

Encuentro inmenso placer en destruir cementerios, profanar iglesias, escupir los crucifijos… Tengo una misión que cumplir y no sé cuál es, pero sé que mi príncipe negro (diablo) me ha enviado a esta tierra.

De hecho, se puede constatar experimentalmente, como lo dicen los sicólogos y siquiatras, que los jóvenes, que están implicados en la música satánica, quedan con perturbaciones de la personalidad. Dice el Padre Beppino, un exorcista italiano:

Una vez, rezando por una niña, que se sentía oprimida, el Señor me dio una palabra de conocimiento de que el mal provenía de un grupo italiano de rock. Le aconsejé a su hermano, a quien le gustaba mucho esa clase de música rock, que tirara toda esa música satánica y la hermana quedó liberada65.

Muchos jóvenes se meten en la música rock, porque se sienten vacíos y no sienten el amor de su familia.

Entonces, buscan amigos, que serán como su familia para ellos. Al faltarles un sentido a su vida y no tener a nadie que les guíe por el buen camino, son presa fácil de grupos o doctrinas extrañas, que los desvían de Dios y de los principios morales.

El cardenal John Joseph O´Connor, arzobispo de Nueva York, decía: Es importante recordar cuán vulnerables son los jóvenes, cuando se les priva de todos los valores absolutos de enseñanzas morales claras, honestas, no equívocas ni confusas, cuando no hay nadie que les diga lo que es correcto y lo que es errado.

Por el contrario, se les ofrece mensajes según los cuales nadie tienen derecho a decirles lo que tienen que hacer, lo que es bueno o malo. Y todo eso crea un terrible vacío (moral), un vacío dentro del cual le gusta introducirse a Satanás66.

Veamos ahora algunos ejemplos concretos de jóvenes que cayeron en las garras del maligno a través de la música rock.

El padre Giovanni Salerno me contaba que conoció a un joven italiano, muy rebelde contra sus padres, que quería pertenecer a su Movimiento, pero era muy aficionado a escuchar música rock. Él le dijo que debía quemar todos esos discos de música. Al principio, no quería, pero después aceptó.

Y dice el padre: Mientras quemábamos los discos, el joven empezó a sentir un fuego, ardiendo en su vientre. Después de haberlos quemado, sintió mucha paz y tranquilidad, y hasta pensó en ser sacerdote. Lamentablemente, al poco tiempo, se compró otros discos con esa música y tuve que despedirlo.

Otro joven de 22 años dio su testimonio en Radio Maria de Italia en agosto del 2000, en un programa dirigido por Giuseppe Ferrari. Dijo: Me acerqué al satanismo, cuando tenía 16 años, movido por la curiosidad, que me nació escuchando música rock.

A los 18 años decidí meterme de lleno en este mundo y entré en contacto con una de las principales sectas satánicas italianas. Al poco tiempo, me di cuenta de que estos satanistas no eran amigos míos. Se trataba de una situación de auténtica explotación.

En aquel momento, tenía poquísimos recursos económicos, pero me convencieron de que les entregara todo. Sólo tenía dinero para la gasolina de la moto. Estuve en este grupo diez meses, durante los cuales participé en ritos satánicos. Eran ceremonias pobres, que sólo ocultaban una fuerte perversión sexual.

Estábamos convencidos de que podíamos dominar a los demás. Se respiraba un ambiente de desafío continuo al mundo cristiano, caracterizado por una fuerte intolerancia a la Iglesia católica.

Los chicos, que estaban en la secta, sufrían situaciones familiares difíciles y, a través del satanismo, trataban de encontrar una solución a sus problemas. Pero no era más que una ilusión.

No se puede vencer el sufrimiento personal, enemistándose con todo el mundo. Llegó un momento en que no pude soportar más esta situación y me salí. Con el tiempo empecé a reflexionar y a descubrir valores. Decidí retomar las riendas de mi verdadera vida y volví a ver la luz del sol.

65 Beppino, Liberazione e guarigione, Ed. Villadiseriane, 2003, p. 94.

66 Revista Sette e religioni, Nº 5, enero-marzo de 1992, p. 8.

14.2» Música Rock – Parte 2

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

El año 1994, Kurt Cobain, un cantante del grupo rock Nirvana, se quitó la vida, disparándose a la cabeza con un fusil. Junto a su cuerpo, se encontró una nota que decía: He perdido la alegría de vivir. Mejor morirse de un golpe que morirse día a día. Hace años que he perdido el gusto por la vida y no puedo seguir, engañando a todos.

El peor crimen es el engaño. Tengo necesidad de despegarme de la realidad para reencontrar el entusiasmo que tenía de niño. Hace años que ya no siento nada. He perdido el entusiasmo. Mi música no es sincera62.

Y no han faltado jóvenes que se han quitado la vida, siguiendo su ejemplo, pues en muchas canciones se alienta el suicidio, y el asesinato.

Por eso, no es de extrañar que en muchos conciertos de estos grupos se hayan dado casos de asesinatos. El padre René Laurentin dice: A partir de 1969, los muertos y heridos en conciertos de rock hicieron sonar la alarma.

Once en Cincinnati en el Coliseo River Front en 1979. El caso más espectacular se produjo en el curso de un fin de semana en Los Ángeles, donde 650 jóvenes encontraron la muerte…

En octubre de 1988, en Altamont, un concierto de los Rolling Stones… provocó la muerte de decenas de personas y tres asesinatos. La canción que desencadenó la masacre se titulaba Sympathy for the evil (Simpatía por el diablo)63.

Según algunos investigadores, unos 600 jóvenes se suicidan cada año por influencia de esta música. En la canción Suicide Solution y en Suicide´s Alternative, el compositor Ozzy Osbourne habla del suicido como la mejor solución a la vida.

Igualmente, investigadores de la policía estuvieron de acuerdo en señalar que la canción del grupo AC-DC, titulada Night Prowler (Depredador nocturno), inspiró al asesino Richard Ramírez a matar a 30 personas.

El líder de la banda de rock Bestias de Satán, en Italia, fue condenado en enero del 2005 a 30 años de prisión por el asesinato de un cantante del grupo y dos chicas en rituales satánicos. Otro de los cómplices (Pietro Guerreri) fue condenado a 16 años de prisión.

En 1996 en San Luis Obispo (California) tres chicos de 15, 16 y 17 años violaron, torturaron y mataron en un bosque a una chica de quince años como sacrificio al demonio. Los tres formaban un grupo de rock y estaban convencidos de que ese rito sanguinario iba a mejorar sus capacidades musicales64.

En Italia, según la agencia de noticias Zenit del 11 de julio del 2000, tres chicas de diecisiete años mataron con diecinueve puñaladas a la religiosa María Laura Minetti en Chiavenna, provincia de Sondrio. Según la investigación policial, fue un sacrificio humano ofrecido al demonio.

El grupo The family de Charles Manson, en California, se hizo famoso al asesinar en un ritual satánico a la famosa actriz Sharon Tate. Y estos casos, no sólo se dan en USA o Europa, también en América Latina. En Cochabamba (Bolivia) la policía reportó el 11 de agosto del 2003 varios crímenes, raptos y agresiones por jóvenes involucrados en música rock y cultos satánicos.

En Oruro, el 29 de marzo del 2003, se reportó que tres jóvenes asesinaron con un cuchillo de cocina a un joven de 26 años en un ritual, cuya finalidad era un pacto diabólico para obtener dinero y comprar sus instrumentos musicales para su banda de rock.

En Noruega varios grupos de rock organizaron atentados terroristas contra iglesias católicas y otros lugares, haciendo pintadas con la cruz al revés (signo satánico).

En New Brunswick, Nueva Jersey (USA), en diciembre de 1985, cuatro jóvenes destruyeron 76 lápidas de un cementerio. Y esto se ha repetido en muchos otros lugares. A veces, estos grupos rockeros hacen rituales en cementerios o iglesias derruidas o desconsagradas y rompen lápidas y todo lo que sea religioso.

Algunas revistas de música rock invitan al esoterismo y al satanismo. Por ejemplo, la revista italiana Flash publicó la dirección de la iglesia norteamericana de Satanás, como si fuera una asociación seria y fiable. De esa manera, muchos jóvenes, a través de la música rock, pueden caer víctimas del satanismo. Pero no sólo del satanismo, pues muchos de estos grupos fomentan todo libertinaje sexual.

Según un estudio de la revista norteamericana News and world report del 9 de marzo de 1990, actualmente, existen 13 grupos con nombres de órganos sexuales masculinos, 6 con nombres de órganos femeninos, 4 relacionados con el sexo, 8 con nombres relacionados con el aborto, 10 con nombres de diversos actos sexuales y muchos otros que incluyen denominaciones relacionadas con obscenidades.

Por eso, no es de extrañar que, en sus canciones, inciten a todo lo que sea violaciones, homosexualidad, pedofilia, y otras perversiones sexuales como la necrofilia.

Y, a pesar de todo esto, muchos jóvenes son admiradores de cantantes de música rock. Decoran sus habitaciones con sus fotos y escuchan sus canciones durante horas y aprenden sus letras en las que se les incita a rebelarse contra el mundo establecido y a realizar todo tipo de violencias.

Los grupos satánicos fomentan una mentalidad satánica promovida por Anton La Vey y su iglesia de Satanás: Haz lo que quieras, no hay nada malo ni bueno. Lo que tú crees, ésa es la verdad. Es la teoría del caos y del desenfreno moral total.

Los jóvenes son muy vulnerables a los mensajes violentos y satánicos de cierta música rock. Para ellos, esta música es la esencia de la vida y no pueden quedar inmunes ante tanto adoctrinamiento a la violencia o a la inmoralidad.

Imaginemos a un joven que escucha día tras día las canciones del famoso Marilyn Manson, que públicamente ha declarado su vinculación a Satanás y cuyas enseñanzas son una invitación constante a la crueldad y a la inmoralidad. ¿Podrá permanecer bueno y pacífico? ¿O será violento y cruel hasta con sus propios familiares?

62 Steep Richard, Nevermind, Ed. Blues brothers, Milano, 1994, p. 44.

63 Laurentin René, o.c., p. 179.

64 Revista Il messaggero del 4-5-1996.

14.1» Música Rock – Parte 1

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

En cierta música rock se manifiesta claramente el influjo de Satanás. Hay grupos de rock, especialmente de rock duro y, en especial, el llamado heavy metal (metal pesado), que son satánicos, o porque fomentan la adoración a Satanás o porque fomentan cosas inmorales como las perversiones sexuales de todo tipo, desde la pedofilia hasta la necrofilia.

Vicente Fournier, llamado Alice Cooper, uno de los creadores del rock duro, decía del diablo: Me ha prometido la gloria, la dominación mundial de la música rock y la riqueza en abundancia. La única cosa que me ha pedido era que le entregara mi cuerpo para tomar posesión de él.

A cambio, me ha hecho célebre a través del mundo entero. A este efecto, he adoptado el nombre por el que él se había identificado con ocasión de la sesión. Así ¡soy reconocido mundialmente como Alice Cooper!61. Se suicidó a los 40 años.

El rock satánico tuvo comienzo hacia 1969. Uno de los grupos principales fue el grupo Black sabbath (sábado negro). Ellos fueron los predecesores de los grupos satánicos del rock heavy metal.

Sobre la portada del disco Reflection-Black Sabbath está escrito: Pronto, con el primer disco, llamarán a Satanás, que viene inmediatamente. Sobre las portadas de sus discos aparece el número 666, símbolo del anticristo.

Entre estos grupos satánicos, apareció hacia 1970 el grupo inglés Led Zeppelin, cuyos integrantes usaron símbolos satánicos en la portada del disco. En su cuarto volumen, aparece un signo mágico que normalmente se usa para hacer pactos diabólicos.

Entre los grupos más significativos con claras manifestaciones satánicas está el grupo danés Mercyful fate. En su canción The oath se habla de un verdadero pacto con el demonio. Otros grupos son los Deicide, cuyo líder Glen Benton se había hecho grabar a fuego en la frente una cruz invertida, que es un signo claramente satánico.

Hay grupos de rock que, en las portadas de sus discos, proponen imágenes blasfemas y anticristianas, vilipendiando a Jesucristo, como los grupos Mortuary, Deicide y los Celtic frost.

En muchos de estos grupos, sus canciones tienen mensajes subliminales, que sólo pueden ser oídos, haciendo girar el disco al revés.

Por ejemplo, el grupo Christian death, en la canción Prayer, ha grabado el Padrenuestro al contrario, tal como lo rezan en las reuniones satánicas: Padre nuestro que estás en el infierno… Y, al final, suprimen la frase: No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

El grupo KISS (kings in Satan service), reyes al servicio de Satán, en su canción Destructor, dice: Ustedes saben que estamos destruyendo sus mentes, pero eso les agrada.

Alice Cooper, en su canción Amo los cuerpos muertos, invita a la práctica de la necrofilia (sexo con cadáveres). Algunos grupos como AC-DC, Blue Oster, Blondie, Grategul, Guns N´Roses exaltan el suicidio.

En la década de los 60 los Beatles, los Rolling Stones, y el grupo The Who alentaban al consumo de droga. Elvis Presley, el rey del rock´n roll, a partir de 1954, provocó el desenfreno sexual. Se suicidó a los 42 años, víctima del consumo de droga.

Los beatles marcaron una clara opción por el ocultismo y el satanismo. En su álbum Devil´s white album aparecen dos composiciones Revolution number one y Revolution number nine, con mensajes subliminales para difundir solapadamente el satanismo. Igualmente, el grupo Rolling Stones decidió claramente su opción por el satanismo. Una de sus canciones Dancing with mister D (bailando con el señor diablo) manifiesta claramente su línea de orientación.

Según el periódico Newsweek de USA, del 4 de enero de 1971, Mike Jagger, uno de los cantantes de Rolling Stones fue calificado como el Lucifer del rock. El grupo The Who compuso la opera TOMY, que es una blasfemia contra Jesucristo y una exaltación del incesto y del pecado carnal entre parientes próximos.

El grupo Slayer, fundado en USA en 1984, en su primer disco Show no mercy (no tengas compasión) hace una abierta invitación a la crueldad. También tiene una marcada dirección satánica. En su canción Hell awits (el infierno espera) dicen: Crucifica al que es llamado Señor, él pronto vendrá a Mí; sus almas están condenadas, su Dios ha caído, será mi esclavo eternamente. El infierno espera.

SLAYER son las iniciales de Satan Laughs As You Eternally Rot (Satán se ríe mientras tú te pudres eternamente).

El grupo Iron Maiden tiene un álbum Killers, donde está la canción Kill for pleasure (asesina por placer), incitando claramente al asesinato

El grupo AC-DC también quiso exaltar la adoración a Satanás, procurando que los jóvenes se consagraran a Satán para ser felices por toda la eternidad.

En 1978 lanzaron un álbum If you want blood, you´ve go it (si tú quieres sangre, ya la conseguiste), en cuya carátula aparece un joven traspasado por una guitarra y muriendo en un charco de sangre, como si fuera un anuncio de la muerte de Bob Scott, máximo cantante de este grupo, que murió a los 33 años atravesado por su propia guitarra, por efecto de una sobredosis de droga.

Y ¿qué significa AC-DC? Anti-Christ; Death to Christ, es decir, Anticristo y muerte a Cristo.

61 ib. p. 176.

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