Autor: Cristian Kesternich | Fuente: facebook.com/comics.catolicos.va
En la parábola del rico Epulón (Lc 16,19-31), Jesús contó cómo al morir un pobre mendigo los ángeles lo llevaron inmediatamente al cielo.
Por aquellos días murió también un hombre rico e insensible, y fue llevado al infierno para ser atormentado por el fuego de las llamas.
No dijo Jesús que a este hombre rico le correspondiera reencarnarse para purgar sus numerosos pecados en la tierra.
Al contrario, la parábola explica que por haber utilizado injustamente los muchos bienes que había recibido en la tierra, debía pagar sus culpas (v25).
