por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Hace ya tiempo un grupo de señoras se reunieron en cierta ciudad para estudiar la Biblia.
Mientras que leían el tercer capítulo de Malaquías, encontraron una expresión notable en el tercer versículo que decía:
"El purificará… y los refinará como se hace con la plata" (Mal. 3,3)
Una de las señoras propuso visitar un platero y reportarles a las demás lo que él dijera sobre el tema.
Ella fue y sin decir el objeto de su diligencia, pidió al platero que le dijera sobre el proceso de refinar la plata.
Después de que el platero describiera el proceso, ella le preguntó: "Señor, ¿usted se sienta mientras que está en el proceso de la refinación?"
-"Oh, sí señora", contestó el platero; "debo sentarme con el ojo fijo constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación se excede en el grado más leve, la plata será dañada".
La señora inmediatamente vio la belleza y el consuelo de la expresión: "Él purificará… y los refinará como se hace con la plata".
Dios ve necesario poner a sus hijos en un horno, su ojo es constantemente atento en el trabajo de la purificación, y su sabiduría y amor obran juntos en la mejor manera para nosotros. Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejará ser probados más allá de lo que podemos sobrellevar.
La señora hizo una pregunta final: "¿Cuándo sabe que el proceso está completo?"
-"Pues es muy sencillo", contestó el platero, "Cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, se acaba el proceso de refinación".
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
-Que si no juegas conmigo ahora, cuando tú quieras habré crecido.
-Que la armonía entre tú y mamá me dará seguridad ante la vida y hará de mí un triunfador o un frustrado.
-Que de tu amor depende mi capacidad de amar cuando sea adulto.
-Que soy muy feliz cuando me llevas dormido hasta mi cama.
-Que lo que yo aprendo contigo lo recordaré toda la vida -Que si oramos juntos aprenderé a comunicarme con Dios.
-Que el amor y el respeto que demuestres por nuestros semejantes será el amor y el respeto que yo les tenga cuando sea adulto.
-Que yo también tengo intereses personales.
-Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
-Que te necesito más que a mi mejor AMIGO.
Una familia feliz, no es sino un paraíso anticipado. J.B.
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Querer y amar son cosas tan distintas, y aún sin embargo, son tan confusas de distinguir una de la otra.
Creo que la vida no sería vida si supiéramos distinguirlas. Cuántas veces hemos luchado tanto por una persona pensando que estamos enamorados de ella, para que al final cuando 1@ tenemos en nuestras manos nos damos cuenta que sólo es un cariño enorme, o un atractivo grandísimo; y cuántas veces, al lado de nuestro gran amor, encontramos a alguien que simplemente nos gusta, y cegados por esa atracción física nos alejamos de quien realmente nos ama.
Esa persona con la que queremos compartir el resto de nuestra vida, llega a tu vida una sola vez, y a veces, aunque no lo quieres aceptar, te das cuenta que es imposible tratar de que pase por desapercibid® de tu vida, ya que al verl@, tus ojos brillan más de lo normal; tu cara sonríe de tal manera que destellas un mundo lleno de amor; tu respiración suena tan lenta, pero al mismo tiempo tan profunda, que parece interminable; tus manos sudan con tal cantidad de nervios que te es imposible controlar.
Te das cuenta que estás frente al amor de tu vida, y sin embargo lo dejas ir, por prejuicios o tradiciones tontas que no van a estar contigo en los momentos difíciles, en esos instantes que quisieras tener a esa persona especial, para que te apoyara, para que con tal sólo una sonrisa, arreglara tu mundo.
No te confundas con querer y amar, porque esa persona a la que amas puede estar frente a ti, y puedes estar tan cieg@, que 1@ puedes estar dejando ir.
No creas en que el destino te llevará a él o ella; tú haces tu destino y tú estás con la persona que quieres estar; si sientes que amas a alguien, ¡dícelo!, no importa su respuesta; lucha por esa persona hasta que te sientas completamente derrotad@; nadie dijo que sería fácil, pero nada que lo sea vale la pena.
No confundas un atractivo físico, con ese sentimiento tan grande al cual hemos llamado amor, porque eso estará a tu lado sólo algunos años, y los sentimientos y la forma en la que te trata, estarán contigo siempre.
Esa persona que está contigo en las buenas y en las malas, que con tan sólo una mirada puede saber si estás mal, que con tan sólo una caricia hace que vuelvas a nacer, que sabes que te quiere tanto, que te da miedo fallarle; esa persona está enamorada de ti realmente; esa persona, aunque pase el tiempo y te hagas viej@ y gord@, seguirá enamorad@ de ti; para ella o él seguirás siendo la persona más bella del mundo…
No pierdas a esa persona que sólo llega una vez, que cuando te des cuenta que era el amor de tu vida, puede ser demasiado tarde, y desde ese momento, tu vida dará un giro tan grande, que nunca te podrás reponer.
Si no estás enamorad@, trata de hacerlo de la persona correcta. Imagínate los próximos 50 años a su lado, y date cuenta de si es lo que en realidad quieres para ti,
si es la persona correcta para formar una familia contigo, para levantarte de tus fracasos, y para festejar contigo tus logros.
Toma la decisión hasta que estés completamente segur@, ya que puedes ganar tanto, o en el lado triste, perder a esa persona que, aunque el tiempo pase, no podrás olvidarl@.
"Y acuérdate que tal vez para todo el mundo sólo eres alguien, pero para alguien seas todo el mundo".
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Hace unos meses atrás, cuando recogía a los niños del colegio, otra madre, a la que cual conocía bastante bien, se me acercó.
Emilia estaba histérica, y muy indignada. "¿Sabes lo que tú y yo somos?" me preguntó.
Antes de que yo pudiera darle una respuesta, la cual, la verdad no sabía yo cual era, ella me empezó a contar la razón por la cual me hizo esa pregunta. Parece que ella recién venía de renovar su licencia de conducir en la oficina de tránsito del estado.
Cuando la oficial que tomaba los datos le preguntó cuál era su ocupación, ella no supo qué responder. Al percatarse de ésto la oficial que tomaba los datos le dijo: "¿A lo que me refiero, explicó la oficial, es a si trabaja usted, o es simplemente una…?"
Claro que tengo un trabajo, le contestó Emilia, "soy una Mamá". A lo que la oficial respondió: "No ponemos mamá como opción, explicó la oficial, vamos a ponerle ama de casa", fue la respuesta enfática de la oficial.
Había yo olvidado por completo la historia, hasta que un día, a mí me pasó exactamente lo mismo, sólo que esta vez, en la oficina del ayuntamiento. La funcionaría era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura, y tenía un título muy despampanante que decía: "Interrogadora Oficial".
"¿Cuál es su ocupación?" me preguntó ella.
¿Qué me hizo contestarle ésto? No lo sé. Las palabras simplemente salieron de mi boca: "Soy una Investigadora Asociada en el Campo del Desarrollo Infantil, y Relaciones Humanas".
La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire, y me miró como si no hubiese escuchado bien.
Repetí el título lentamente haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada cómo mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.
"Me permite preguntarle", dijo la funcionaria, con un aire de interés, "¿Qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?"
Con una voz muy calmada y pausada, me escuchó contestarle: "Tengo un programa continuo de investigación (qué madre no lo tiene) en el laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy rabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos (todas mis hijas).
"Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de humanidades (¿alguna madre está en desacuerdo?), y usualmente trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como 24). Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo, y las remuneraciones, más que solamente económicas, también están ligadas al área de la satisfacción personal.
Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria, mientras completaba el formulario.
Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.
Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas del laboratorio: de 13, 7, y 3 años de edad. Arriba podía yo escuchar a nuestro nuevo modelo experimental en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), ¡probando un nuevo programa de patrón en vocalización! ¡Me sentí triunfante! Le había ganado a la burocracia.
Había entrado en los registros oficiales, como una persona más distinguida e indispensable para la humanidad, que sólo "una madre más".
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Se trata de dos hermosos jóvenes, que se pusieron de novios cuando ella tenía 13 años, y él 18. Vivían en un pueblito de leñadores, situado al lado de una montaña. Él era alto, esbelto y musculoso, dado que había aprendido a ser leñador desde la infancia. Ella era rubia, de pelo muy largo, tanto, que le llegaba hasta la cintura; tenía los ojos celestes, hermosos y maravillosos..
La historia cuenta que habían noviado con la complicidad de todo el pueblo. Hasta que un día, cuando ella tuvo 18 años y él 23, el pueblo entero se puso de acuerdo, para ayudar a que ambos se casaran.
Les regalaron una cabana, con una parcela de árboles, para que él pudiera trabajar como leñador. Después de casarse, se fueron a vivir allí, para la alegría de todos, de ellos, de su familia y del pueblo, que tanto había ayudado en esa relación.
Y vivieron allí, durante todos los días de un invierno, un verano, una primavera y un otoño, disfrutando mucho de estar juntos. Cuando el día del primer aniversario se acercaba, ella sintió que debía hacer algo para demostrarle a él su profundo amor. Pensó hacerle un regalo que significara esto. Un hacha nueva relacionaría todo con el trabajo; un pulóver tejido tampoco la convencía, pues ya le había tejido pulóveres en otras oportunidades; una comida no era suficiente agasajo…
Decidió bajar al pueblo, para ver qué podía encontrar allí, y empezó a caminar por las calles. Sin embargo, por mucho que caminara, no encontraba nada que fuera tan importante, y que ella pudiera comprar con las monedas que, semanas antes, había ido guardando de los vueltos de las compras pensando que se acercaba la fecha del aniversario.
Al pasar por una joyería, la única del pueblo, vio una hermosa cadena de oro expuesta en la vidriera. Entonces recordó que había un solo objeto material que él adoraba verdaderamente, que él consideraba valioso. Se trataba de un reloj de oro, que su abuelo le había regalado antes de morir.
Desde chico, él guardaba ese reloj en un estuche de gamuza, que dejaba siempre al lado de su cama. Todas las noches abría la mesita de luz, sacaba del sobre de gamuza aquel reloj, lo lustraba, le daba un poquito de cuerda, se quedaba escuchándolo, hasta que la i ucrda se terminaba; lo volvía a lustrar, lo acariciaba un rato, y lo duardaba nuevamente en el rstuche. Ella pensó: "Que maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj". Hntró a preguntar cuánto valía y, nnte la respuesta, una angustia la tomó por sorpresa. Era mucho más dinero del que ella había imaginado, mucho más de lo que ella había podido juntar. Hubiera tenido que esperar tres aniversarios más para poder ( omprárselo. Pero ella no podía esperar tanto.
Salió del pueblo un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero necesario para esto. Entonces pensó en trabajar, pero no sabía cómo; y pensó y pensó, hasta que, al pasar por la única peluquería del pueblo, se encontró con un cartel que decía: "Se compra pelo natural". Y como ella tenía ese pelo rubio, que no se había cortado desde que tenía diez años, no tardó en entrar a preguntar.
El dinero que le ofrecían, alcanzaba para comprar la cadena de oro, y todavía sobraba para una caja donde guardar la cadena y el reloj. No dudó. Le dijo a la peluquera:
- Si dentro de tres días regreso para venderle mi pelo, ¿usted me lo compraría?
-Seguro, -fue la respuesta-. -Entonces, en tres días estaré aquí-.
Regresó a la joyería, dejó reservada la cadena y volvió a su casa. No dijo nada.
El día del aniversario, ellos dos se abrazaron un poquito más fuerte que de costumbre. Luego, él se fue a trabajar y ella bajó al pueblo.
Se hizo cortar el pelo bien corto y, luego de tomar el dinero, se dirigió a la joyería. Compró allí la cadena de oro, y la caja de madera. Cuando llegó a su casa, cocinó, y esperó que se hiciera la tarde, momento en que él solía regresar.
A diferencia de otras veces, que iluminaba la casa cuando él llegaba, esta vez ella bajó las luces, puso sólo dos velas, y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su pelo, y ella no quería que él se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después para explicárselo.
Él llegó. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían. Entonces, ella sacó de debajo de la mesa la caja de madera que contenía la cadena de oro para el reloj. Y él fue hasta el ropero y extrajo de allí una caja muy grande, que le había traído mientras ella no estaba. La caja contenía dos enormes peinetones que él había comprado… vendiendo el reloj de oro del abuelo.
Si ustedes creen que el amor es sacrificio, por favor, no se olviden de esta historia. "El amor no está en nosotros para sacrificarse por el otro, sino para disfrutar de su existencia".