por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Recuerda que un hijo es un regalo de Dios. La más rica de las bendiciones. No trates de amoldarlo a imagen tuya o de tu padre, de tu hermano o tu vecino. Cada niño es individual, y tiene que permitírsele ser él mismo.
No aplastes el espíritu de tu hijo cuando el falla, y nunca lo compares con otros que lo hayan sobrepasado.
Recuerda que el enojo y la hostilidad son emociones naturales. Ayuda a tu hijo a encontrar una salida social aceptable para estos sentimientos normales, o éstos volverán hacia dentro y explotarán en forma de enfermedad física o mental.
Disciplina a tu hijo de una manera justa y razonable. No dejes que tu enojo te saque de quicio. Si él sabe que tú eres justo, no perderás su respeto y amor. Porque aun el niño más joven tiene un sentido muy agudo de justicia.
Recuerda que cada niño necesita DOS padres presentes en un frente unido. Nunca te aliés con tu hijo en contra de tu espos@. Ésto crea en tu hijo (como también en ti) conflictos emocionales y sentimientos de culpabilidad, confusión e inseguridad.
No le des a tu hijo todo lo que su pequeño corazón pide. Permítele conocer la emoción de ganárselo, y la alegría de conseguirlo. Concédele la más grande de todas las satisfacciones, el placer que viene con el logro personal.
No te pongas como lo máximo, la perfección. Es un rol muy difícil de jugar 24 horas al día.
Tú te darás cuenta que es más fácil la comunicación con tu hijo si le dejas saber que mamá y papá también pueden cometer errores.
No le amenaces cuando estés enojado, o le hagas promesas imposibles cuando estés generoso. Hazle advertencias o promesas sólo cuando tú las puedes cumplir. Para un niño, la palabra del padre significa todo. El niño que ha perdido la fe en sus padres, tiene dificultad de volver a creer en cualquier cosa.
No sofoques a tu hijo con manifestaciones superficiales de "amor ". El más pobre y saludable amor, se expresa por sí solo en la educación día a día, la cual produce confidencia e independencia propia.
Enséñale a tu hijo que hay dignidad en el trabajo duro. Aunque se desempeñe con unas manos callosas paleando carbón, o unos dedos hábiles manipulando instrumentos quirúrgicos. Déjale saber que una vida útil es bendecida, y una vida fácil y en busca de placeres, es vacía e insignificante.
No trates de proteger a tu hijo de cualquier pequeño golpe o decepción. La adversidad forma el carácter y nos hace compasivos. Los problemas son un gran igualador. Déjalo aprender.
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Les cuento algo que pasó hace tiempo, un día, estábamos mis hijas y yo caminando por la calle, cuando de repente vi a una anciana parada en la orilla de la acera. Nos extendió la mano, y dijo algo que ni siquiera escuché, porque andaba en mis cosas, problemas y demás.
Sin pensarlo ni intentar comprender lo que me dijo, automáticamente puse mi mano en el bolsillo y le di unas monedas, y seguimos caminando a tomar nuestro camión.
Al dar la vuelta a la avenida para ir hacia donde nos dirigíamos, pude darme cuenta que la viejita extendía la mano a una persona, y ésta la ayudaba a cruzar la calle.
Era eso lo que ella me dijo, ¡QUE LA AYUDARA A CRUZAR! y yo, ciega y sorda, no le puse atención.
En ese instante, quería que retrocediera el tiempo y poder escuchar y ayudar a la anciana, y me preguntaba: ¿Qué estarían sintiendo mis hijas?, ¿cómo tomarían ellas la ¡dea de ayudar a nuestros hermanos? si yo, que soy su madre, no les enseño ese amor que debemos sentir hacia las personas. ¿Qué pensaría esa anciana, que no pedía otra cosa más que AYUDA?
¿Saben?, muchas veces andamos por la vida con esa actitud de no ver y no escuchar, solamente actuamos automáticamente a los hechos que nos parece entender. Pero qué lejos estamos de la realidad; muchas veces hay personas que sólo necesitan un apoyo, una ayuda, sin considerar las cosas materiales, y que en ese momento no era necesario.
Fue como un coscorrón que me cayó y me hizo pensar, pensar un poco más en los sentimientos de las personas que me rodean, en la manera de tomar las cosas, y pruebas que nos pone Dios a cada paso que damos.
A mí nunca me gustaría experimentar eso, que pida ayuda y me den unas monedas, como si con dinero lo pudiéramos arreglar todo; ahora soy más sensible y demuestro eso a mis hijas, con las que camino siempre.
Le pido al Señor poder ser un buen ejemplo para ellas, ya que lo que sean ellas y los sentimientos que despierten, serán los sentimientos y enseñanzas que yo les he reflejado.
Y le pido también perdón a la anciana, por haber sido tan inhumana y no demostrarle el amor de Dios que tengo en mi corazón.
¡No caminen por la vida ciegos y sordos, así como en alguna ocasión lo hice yo!
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
El camino al éxito no es recto.
Hay una curva llamada falla, un periférico llamado confusión, topes llamados amigos, luces de precaución llamada familia, y tendrás pinchaduras llamados trabajos.
Pero… si tienes una refacción llamada determinación, un motor llamado perseverancia, un seguro llamado fe, un conductor llamado JESÚS, seguro llegarás a un sitio llamado:
¡«ÉXITO!!!
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Un filósofo llevó a sus discípulos a una habitación oscura.
- ¿Qué ven? - les preguntó. Nada, maestro –le respondieron-. La oscuridad es absoluta y no nos deja ver.
El filósofo dio una palmada, y se encendieron al mismo tiempo mil lámparas de intensa luz.
- ¿Qué ven ahora? – les preguntó otra vez. Nada, tampoco -dijeron los
discípulos-. Esta luz cegadora nos impide abrir los ojos para ver.
- Aprendan, pues, -les enseñó el maestro-, que ni en la luminosidad absoluta ni en la completa oscuridad, el hombre puede ver. Por eso estamos hechos de luces y sombras, para podernos ver los unos a los otros. ¡Ay de aquél que no perdone la oscuridad que hay en el alma de su hermano, pues no lo podrá ver y estará solo! Y ¡ay de aquél que no busque poner luces en su oscuridad, pues a sí mismo se perderá!
Así dijo el sabio, y concluyó: - Estamos hechos de sombras. ¿Dónde mejor que en nosotros puede brillar la luz?
por makf | 22 Ago, 2025 | Libro 5
Aquí hay alguien más grande, que todo el universo.
Aquí hay alguien más resplandeciente que el mismo sol.
Aquí hay alguien más bello que las estrellas.
Aquí hay alguien más profundo que los mares de la tierra.
Aquí hay alguien más sabio que todas las ciencias.
Aquí hay alguien más importante, que el oro del mundo.
Aquí hay alguien más fuerte que la roca.
Aquí hay alguien más misterioso que cualquier secreto.
Aquí hay alguien más dulce que la miel.
Aquí hay alguien más necesario que la vida.
Aquí hay alguien más grande, su nombre es…
Jesús… y lo encuentras en la eucaristía.
Jesús David Rodríguez González