El Circulo

Un importante señor gritó al director de su empresa porque estaba enojado en ese momento.

El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado, porque había un abundante almuerzo en la mesa.

Su esposa gritó a la empleada porque rompió un plato.

La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.

El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque estaba obstaculizando su salida por la puerta.

Esa señora fue al hospital para ponerse la vacuna y que le curaran la herida, y gritó al joven médico porque le dolió la vacuna al ser aplicada.

El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.

Su madre, tolerante y un manantial de amor y perdón, acarició sus cabellos diciéndole:

-"Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita.

Tú trabajas mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que puedas descansar en paz.

Mañana te sentirás mejor".

Bendijo a su hijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos…

En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO, porque chocó con la TOLERANCIA, la DULZURA, el PERDÓN y el AMOR.

Si tu eres de los que ingresaron en un CÍRCULO DE ODIO, acuérdate que puedes romperlo con TOLERANCIA, DULZURA, PERDÓN Y AMOR, ASÍ COMO JESÚS NOS LO ENSEÑÓ.

El Bordado de Dios

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella, y le preguntaba qué estaba haciendo, ella me respondía que estaba bordando. Siendo yo pequeño, observaba el trabajo de mi mamá desde abajo, por eso siempre me quejaba, diciéndole que sólo veía hilos feos.

Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: "Hijo, ve afuera a jugar un rato, y cuando haya terminado mi bordado, te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde arriba". Me preguntaba, ¿por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros, y por qué me parecían tan desordenados desde donde' yo estaba?.

Más tarde, escuchaba la voz de mamá diciéndome: "Hijo, ven y siéntate en mi regazo". Yo lo hacia de inmediato, y me sorprendía y me emocionaba al ver la hermosa flor, o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo, desde abajo sólo veía hilos enredados.

Entonces mi mamá me decía: "Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Yo tenía un hermoso diseño. Ahora míralo desde mi posición…, ¡qué bello!".

Muchas veces, a lo largo de los años he mirado al Cielo, y he dicho: "Padre, ¿qué estás haciendo?". Él responde: "Estoy bordando tu vida". Entonces yo le replico: "Pero se ve tan confuso, es un desorden.

Los hilos parecen tan oscuros, ¿por qué no son más brillantes?" El Padre parecía decirme "Mi niño, ocúpate de tu trabajo confiando en Mí y un día le traeré al Cielo, y te pondre sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás…”

La distancia no es cuánto nos separemos. La distancia es…, si no volvemos.

El Arte del Matrimonio

Un buen matrimonio debe crearse.
Dentro de éste, las cosas pequeñas son las más importantes...
Es nunca ser demasiado viejo para tomarse de las manos
Es recordar decir "te quiero", por lo menos una vez al día.
Es nunca ir a dormir estando enojados.
Es estar de acuerdo en los valores y tener objetivos comunes.
Es estar juntos frente al mundo.
Es formar un círculo de  amor que una a la familia 
Es decir palabras de estímulo y siempre demostrar gratitud con detalles y cariño.
Es tener capacidad de perdonar y olvidar.
Es dar uno al otro, una atmósfera en la que cada uno se pueda desarrollar.
Es realizar una búsqueda en común, de lo bueno y de lo hermoso.
No es solamente casarse con la persona adecuada...
Es ser el socio ideal.

Wilferd A. Peterson

El Arbol de los Problemas

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó, y lo hizo perder una hora de trabajo, y ahora su antiguo camión se negó a arrancar.

Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas, con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente, me acompañó hasta el carro. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.

"Oh, ese es mi árbol de problemas", contestó. "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche, cuando llego a casa. Luego, en la mañana los recojo otra vez".

"Lo divertido es", dijo sonriendo, "que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior".

El Abrazo del Oso

Este cuento se refiere a un hombre joven, cuyo hijo había nacido recientemente, y era la primera vez que sentía la experiencia de ser papá.

A este personaje lo llamaremos Alberto, y en su corazón reinaban la alegría, y los sentimientos de amor, que brotaban a raudales dentro de su ser.

Un buen día, le dieron ganas de entrar en contacto con la naturaleza, pues a partir del nacimiento de su bebé, todo lo veía hermoso, y aún el ruido de una hoja al caer, le sonaba a notas musicales.

Así fue que decidió ir a un bosque; quería oír el canto de los pájaros, y disfrutar toda la belleza. Caminaba plácidamente, respirando la humedad que hay en estos lugares, cuando de repente, vio posada en una rama a un águila, que lo sorprendió por la belleza de su plumaje.

El águila también había tenido la alegría de recibir a sus polluelos, y tenía como objetivo llegar hasta el río más cercano, capturar un pez, y llevarlo a su nido como alimento; pues significaba una responsabilidad muy grande criar y formar a sus aguiluchos, para enfrentar los retos que la vida ofrece.

El águila, al notar la presencia de Alberto, lo miró fijamente y le

preguntó: "¿A dónde te diriges, buen hombre?, veo en tus ojos la alegría", por lo que Alberto le contestó: "es que ha nacido mi hijo, y he venido al bosque a disfrutar, pero me siento un poco confundido".

El águila insistió: "Oye, ¿y qué piensas hacer con tu hijo?"

Alberto le contestó: "Ah, pues ahora y desde ahora, siempre lo voy a proteger, le daré de comer y jamás permitiré que pase frío. Yo me encargaré de que tenga todo lo que necesite y, día con día, yo seré quien lo cubra de las inclemencias del tiempo; lo defenderé de los enemigos que pueda tener, y nunca dejaré que pase situaciones difíciles.

No permitiré que mi hijo pase necesidades como yo las pasé, nunca dejaré que eso suceda, porque para eso estoy aquí, para que él nunca se esfuerce por nada".

Y para finalizar, agregó: "Yo como su padre, seré fuerte como un oso, y con la potencia de mis brazos lo rodearé, lo abrazaré, y nunca dejaré que nada ni nadie lo perturbe".

El águila no salía de su asombro; atónita, lo escuchaba, y no daba crédito a lo que había oído. Entonces, respirando muy hondo, y sacudiendo su enorme plumaje, lo miró fijamente y dijo: "Escúchame bien, buen hombre. Cuando recibí el mandato de la naturaleza para empollar a mis hijos, también recibí el mandato de construir mi nido, un nido confortable, seguro, a buen resguardo de los depredadores; pero también le he puesto ramas con muchas espinas ¿y sabes por qué? porque aún cuando estas espinas están cubiertas por plumas, algún día, cuando mis polluelos hayan emplumado y sean fuertes para volar, haré desaparecer todo este confort, y ellos ya no podrán habitar sobre las espinas, eso les obligará a construir su propio nido. Todo el valle será para ellos, siempre y cuando realicen su propio esfuerzo para conquistarlo con todo, sus montañas, sus ríos llenos de peces, y sus praderas llenas de conejos.

Si yo los abrazara como un oso, reprimiría sus aspiraciones y deseos de ser ellos mismos, destruiría irremisiblemente su individualidad, y haría de ellos individuos indolentes, sin ánimo de luchar, ni alegría de vivir. Tarde o temprano lloraría mi error, pues al ver a mis aguiluchos convertidos en ridículos representantes de su especie, me llenaría de remordimiento y gran vergüenza, pues tendría que cosechar la impertinencia de mis actos, viendo a mi descendencia imposibilitada para tener sus propios triunfos, fracasos y errores, porque yo quise resolver todos sus problemas.

"Yo, amigo mío", dijo el águila, podría jurarte que después de Dios, he de amar a mis hijos por sobre todas las cosas, pero también he de prometer que nunca seré su cómplice en la superficialidad de su inmadurez; he de entender su juventud, pero no participaré de sus excesos; me he de esmerar en conocer sus cualidades, pero también sus defectos, y nunca permitiré que abusen de mí en aras de este amor que les profeso".

El águila calló y Alberto no supo qué decir, pues seguía confundido y mientras entraba en una profunda reflexión, ésta, con gran majestuosidad, levantó el vuelo y se perdió en el horizonte.

Alberto empezó a caminar mientras miraba fijamente el follaje seco disperso en el suelo; sólo pensaba en lo equivocado que estaba, y el terrible error que iba a cometer, al darle a su hijo el abrazo del oso.

Reconfortado, siguió caminando, sólo pensaba en llegar a casa, con amor abrazar a su bebé, pensando que abrazarlo sólo sería por segundos, ya que el pequeño empezaba a tener la necesidad de su propia libertad para mover piernas y brazos, sin que ningún oso protector se lo impidiera.

A partir de ese día, Alberto empezó a prepararse para ser el mejor de los padres.

El Aborto es un Asesinato

Saben que esa es la tristeza más grande que le pueden dar a un ángel que fue enviado por Dios para cuidar de esa criatura desde el momento en que fue concebida, para que por ignorancia de la sociedad le arrebataran la vida a un bebé, a un hijo de Dios, a un alma blanca e inocente.

Si matas a tu hijo abortando o haces que alguien aborte, recuerda que ya eres un asesino(a), sólo Dios puede perdonarte, solo si te arrepientes de corazón. Si estas leyendo esto y piensas hacerlo desde ahora te digo que no habrá espacio para ti en el Reino de los cielos.

Si fue un error de juventud o si fue una violación, o fue algo no deseado, No, pero NO le quietes la vida que el bebé no tiene la culpa. Sabes bien que hay centros di adopción donde frecuentan muchas parejas que no pueden tener hijos.

Si no quieres tener un hijo y ya viene en camino, no le quietes el sueño a otros que en verdad lo quieren de corazón y no pueden. Dalo en adopción, es la mejor alternativa.

Estoy seguro que Dios y sus ángeles prefieren sobre todas las cosas que des tu hijo en adopción antes de que le quites la vida. ¿Crees que naciste el día en que celebras tu cumpleaños?

Para la sociedad sí, pero para Dios y los ángeles tú naciste el día en que te concibieron, dale la oportunidad de nacer, de ser libre.

i Por favor… no lo mates!.

¿Dónde estabas, Dios, Cuando Mi Hijo Te Necesitaba?

Sara saltó de su asiento cuando vio salir al cirujano; entonces le preguntó:

-"¿Cómo está mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?, ¿Cuándo lo podré ver?".

El cirujano le dijo:

-"Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".

Sara dijo, consternada:

-"¿Por qué a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? ¿Dónde estabas, DIOS, cuando mi hijo te necesitaba?".

El cirujano le respondió:

-"Una de las enfermeras saldrá en un momento, para dejarla pasar unos minutos con los restos de su hijo, antes de que sean llevados a la universidad".

Sara pidió a la enfermera que la acompañara, mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su mano su cabello rojizo. La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos. Sara asintió. La enfermera cortó el rizo, lo puso en una bolsita de plástico y se la dio a Sara.

Sara dijo:

-"Fue idea de Daniel donar su cuerpo a la Universidad, para ser estudiado. Dijo que podría ayudar a alguien más. Eso es lo que él deseaba. Yo al principio me negué, pero él me dijo:

-"Mami, no lo usaré después de que muera, y tal vez ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá".

-"Mi Daniel tenía un corazón de oro. Siempre pensaba en los demás, y deseaba ayudarlos como pudiera".

Sara salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte de los últimos seis meses. Puso la maleta con las pertenencias de Daniel en el asiento del auto, junto a ella.

Fue difícil manejar de regreso a casa, y más difícil aún, entrar a una casa vacía.

Llevó la maleta a la habitación de Daniel, y dispuso los autos miniatura, y todas sus demás cosas, justo como él siempre las tenía. Se acostó en la cama, y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña almohada de Daniel.

Despertó cerca de la medianoche y junto a ella encontró una hoja de papel doblada. La abrió, y ésta decía:

-"Querida Mami: Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado, o he dejado de amarte, sólo porque ya no estoy contigo para decirte TE AMO. Pensaré en ti cada día mamita, y cada día te amaré aún más. Algún día nos volveremos a ver.

Si deseas adoptar a un niño para que no estés tan sólita, podrá estar en mi habitación, y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea una niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a los niños y tendrás que comprarle muñecas y cosas de esas.

No te pongas triste cuando pienses en mí, ¡este lugar es grandioso!. Los abuelos vinieron a recibirme cuando llegué, y me han mostrado algo de este hermoso lugar, pero tomará tiempo verlo todo. Los ángeles son muy amistosos, y me encanta verlos volar. Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de Él, pero supe que era Él tan pronto lo vi.

Jesús me llevó a ver a DIOS ¿Y qué crees, Mami?, me senté en su regazo, y le hablé, como si yo fuera alguien importante.

Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabía que no estaba permitido. Dios me dio papel, y su pluma personal, para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejará caer.

Dios me dijo que te respondiera a lo que le preguntaste: "¿Dónde estaba Él cuando yo lo necesitaba?".

Dios dijo: "En donde mismo que cuando Jesús estaba en la cruz". Estaba justo ahí, como lo está con todos sus hijos.

Esta noche estaré a la mesa con Jesús. Sé que será fabuloso estar con Él.

Casi olvido decirte: Ya no tengo ningún dolor, el cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor, y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al "ángel de la misericordia" para llevarme.

¡El ángel me dijo que yo era una "entrega especial!"

Firmado con amor, de: Papito Dios, mi hermanito Jesús y yo.

Diez Maneras de Decir Te Quiero

Invita a tu hijo a ayudarte en  algo importante, como por ejemplo, arreglar el jardín, reparar una bicicleta o cocinar.

Inventa una canción de cuna para él o ella y hazl@ protagonista del cuento que
le lees por las noches.

Aprende el nombre de sus amigos.

No le entregues más importancia a lo que te digan los demás, siempre escucha
primero a tu hijo.

Si no alcanzas a verlo ni en la mañana ni en la noche, preocúpate de dejarle una
nota o un dibujo en su almohada.

No lo retes en presencia de terceros, ni le cuentes a otros sus errores.
Si es posible, enséñale tu lugar de trabajo.

Pídele que te cuente sus tres deseos más importantes.

Una vez al mes invita a tus hijos, por separado, a comer fuera de casa.
Respeta sus gustos y sentimientos, aunque sean muy diferentes a los tuyos.

La mayoría de los niños escuchan más mensajes negativos que positivos: "deja eso", "-no toques ahí-", "siéntate bien". A diario escuchan tantas órdenes, prohibiciones y negaciones que pueden llegar a la conclusión de que tal como son no gustan a sus padres.

Este círculo vicioso puede comenzar desde muy temprana edad, tan pronto como cuando el bebé comienza a caminar, porque los padres comienzan a prohibirles ciertas cosas, como por ejemplo para protegerlo de que no se caiga de la escalera o bote el televisor.

Es obvio que ningún padre reta por puro gusto, simplemente estamos ante dos intereses encontrados: por un lado, la curiosidad del niño; y por otro, la obligación de padres para proteger a su hijo y de enseñarle las reglas de convivencia.

Normalmente los niños comprenden y conocen muy pronto la existencia de cierta relación entre sus actos y la cara de enojo de sus padres. Mientras no se les prohiba demasiado, se les deja un margen razonable a su afán investigador; y los besos y regaloneos abunden más que los reproches, no habrá nada que temer, pues crecerán con la tranquilizadora convicción de que sus papas los quieren, aunque no estén siempre de acuerdo con lo que hacen.

Sin embargo, y si en esta delicada fase de las primeras prohibiciones se agrega otro factor que el niño siente como negativo (nacimiento de un hermano, vuelta de la mamá al trabajo, crisis matrimonial)…, la duda se instala en su corazón.

Y si en ese momento los padres no se dan cuenta del conflicto en que se. encuentra el niño, y lo castigan o retan, imperceptiblemente empieza a desarrollarse un círculo vicioso.
Mientras el niño se sienta cada vez menos amado, se portará cada vez peor, lo que con el tiempo puede deformar el carácter del pequeño.

Diez Maneras de Casarte con la Persona Equivocada

El amor a ciegas no es la manera mediante la cual debes escoger a tu futur@ cónyuge.

Aquí te brindamos herramientas prácticas para que puedas mantener tus ojos abiertos.

1.- Escoges a la persona equivocada… cuando esperas que él o ella cambie después de haberse casado.

Este es un error clásico. La regla de oro es: "Si no estás contento con la persona así como ella es ahora, no te cases".

Debes estar segur@ de que puedes vivir con su espiritualidad, su carácter, higiene, formas de comunicación, hábitos personales, en el estado en que se encuentran ahora.

2.- Escoges a la persona equivocada… cuando te enfocas más en la química que en el carácter.

La química enciende el fuego, pero el carácter lo mantiene quemando.

Ten cuidado con el síndrome "estoy enamorad @". "Estoy enamorad@" generalmente significa, "Tengo deseo".

La atracción esta allí, pero ¿alguna vez has investigado cómo es el carácter de la otra persona?

De las virtudes, aquí están cuatro cualidades de carácter que definitivamente tienes que revisar:

Humildad: ¿Acaso esta persona sabe ceder a tus argumentos cuando tienen algún problema o se aferra a pensar que sólo ella tiene la razón? ¿Acaso esta persona cree que "hacer lo que es correcto" es más importante que la comodidad personal?

Paz: ¿Esta persona sabe disfrutar de un atardecer tomado de tu mano?, ¿del vuelo de una mariposa?, ¿de la compañía de una mascota?, o se inquieta y le molestan esas cosas. ¿Riñe con frecuencia contigo y no es capaz de controlarse? ¿Te ha golpeado por cualquier motivo?

Bondad: ¿Esta persona disfruta del dar a otras personas? ¿Cómo trata a la gente con la que no tiene la obligación de demostrarle su bondad? ¿Hace algún trabajo voluntario sin esperar nada a cambio? ¿Da caridad y lo disfruta?, o sólo lo hace cuando la ven. Tu responsabilidad: ¿Puedo depender de esta persona?

Felicidad: ¿Esta persona se quiere a si misma como Dios la ama? ¿Disfruta de la vida? ¿Es emocionalmente estable? ¿Sonríe y te hace sonreír?

Pregúntate:
o ¿Me gustaría ser como esta persona?
o ¿Me gustaría tener hijos con esta persona?
o ¿Me gustaría que mis hijos se parezcan a él o ella?

3.- Escoges a la persona equivocada… cuando el hombre no entiende lo que necesita una mujer.

Los hombres y las mujeres tienen necesidades emocionales únicas y comúnmente, el hombre es quien simplemente "no entiende" la necesidad del otro.

La tradición judía pone la carga sobre el hombre para que pueda entender las necesidades emocionales de una mujer y las satisfaga.

La necesidad intrínseca de la mujer es sentirse amada, sentir que es la persona más importante en la vida de su esposo.

El esposo le debe dar una atención coherente y cualitativa.

Una mujer muy sabia dijo: "Los hombres tienen dos velocidades: Prendido y apagado".

Las mujeres se basan en la emoción de la experiencia. Cuando un hombre cambia el rumbo y se deja orientar por esa experiencia emocional, descubre qué es lo que hace a su mujer tan feliz.

Cuando un hombre olvida sus propias necesidades y se dedica a brindarle a su esposa placer, cosas increíbles ocurren.

4.- Escoges a la persona equivocada… cuando no compartes objetivos y prioridades de vida semejantes.

Hay tres formas básicas de conectarte con otra persona:

LA MÁS SUPERFICIAL: Por Química y compatibilidad. Por compartir intereses comunes.

Y LA MÁS PROFUNDA: Por compartir un objetivo de vida similar.

Debes asegurarte de que compartes el nivel más profundo de conexión que es el compartir objetivos de vida similares. Después del matrimonio, van a crecer juntos o separados, es por eso que deben averiguar "para qué viven" mientras están solteros.

Después de saber esto debes buscar a alguien que tenga tus mismas expectativas.

Esta es la definición verdadera de "alma gemela". Un alma gemela es un compañero de objetivos, dos personas que finalmente compartirán el mismo entendimiento del objetivo de la vida, y por lo tanto, compartirán las mismas prioridades, valores y metas.

5.- Escoges a la persona equivocada… cuando te involucras sexualmente muy rápido.

El hecho de involucrarse sexualmente antes del matrimonio puede ser un gran problema porque nubla la investigación honesta de los temas importantes.

Las relaciones prematrimoniales tienden a nublar la mente y en ese estado no se pueden tomar buenas decisiones.

No es indispensable "probarlo" para darte cuenta que una pareja es sexualmente compatible.

Si haces tu tarea y te das cuenta de que son intelectual y emocionalmente compatibles, no tienes que preocuparte de la compatibilidad sexual.

En todos los estudios hechos sobre el divorcio, la incompatibilidad sexual nunca ha sido citada como la razón principal por la cual la gente se divorcia.

6.- Escoges a la persona equivocada… cuando no tienes una conexión emocional profunda con esta persona.

Para evaluar si tienes o no una conexión emocional profunda con la persona, pregúntate:

"¿Respeto y admiro a la persona?".
Esto no significa: "Estoy impresionado con esta persona".
¿Nos impresionamos con un Mercedes?. No respetamos a alguien porque es dueño de un Mercedes.

Debes admirar las cualidades como su creatividad, lealtad, determinación, etc.

También pregúntate:
¿Confío en esta persona? Esto también significa: ¿Es emocionalmente estable? ¿Siento que puedo caminar junto a ella?

7.- Escoges a la persona equivocada… cuando escoges a alguien con quien no te sientes emocionalmente estable.

Hazte las siguientes preguntas:

¿Me siento calmad@, en paz y relajado con esta persona?

¿Puedo ser yo mism@ y expresarme por completo con esta persona?

¿Me hace sentir bien sobre mí mism@?

¿Tienes algún amig@ cercan@ que te hace sentir de esta forma?

¡Asegúrate de que la persona con quien te cases te haga sentir de la misma forma!

¿Tienes miedo de esta persona (de cualquier forma posible)?

No debes sentir que tienes que monitorear lo que dices porque tienes miedo de cómo la otra persona lo verá.

Si tienes miedo de expresar tus emociones y opiniones abiertamente, hay un problema en la relación.

Otro aspecto de sentirte tranquilo es que no sientas que la otra persona está tratando de controlarte.

Comportamientos que te controlan son signos de una persona abusiva.

Hay una diferencia muy grande entre "controlarte" y "darte sugerencias".

Una "sugerencia" está hecha para beneficiarte; un "comentario que te controla" está hecho para el beneficio del otro.

8.- Escoges a la persona equivocada… cuando no pones todo sobre la mesa. Cualquier cosa que te moleste sobre tu relación debe ser hablada.

Hablar sobre temas incómo­dos es la única forma de evaluar cómo los dos se comunican, negocian y trabajan unidos.

A lo largo de la vida surgen dificultades inevitables. Tienes que saber algo antes de hacer un compromiso:

¿Puedes resolver tus diferencias y encontrar acuerdos que sirvan para los dos? Nunca tengas miedo de decirle a la otra persona lo que te molesta.

Esta es también una forma de probar cuan vulnerable puedes ser con esta persona.

Si no puedes ser vulnerable, no puedes tener confianza y estas dos cosas van de la mano.

9.- Escoges a la persona equivocada… cuando buscas la relación como un escape a tus problemas personales y a la infelicidad.

Si eres infeliz y solter@, probablemente estarás infeliz cuando te cases también.

El matrimonio no te arregla tus problemas emocionales, personales y psicológicos. El matrimonio sólo puede llegar a incrementarlos.

Si no estás content@ contigo mism@ y con tu vida, toma la responsabilidad de arreglar ese problema mientras estás solter@.

Te vas a sentir mejor y tu cónyuge te lo agradecerá también.

10.- Escoges a la persona equivocada… cuando él o ella es parte de un triángulo.

Ser parte de "un triángulo" significa que la persona emocionalmente depende de algo o alguien mientras trata de desarrollar otra relación.

Es lo que se llama "codependiente".

Una persona que no se ha separado de sus padres es el ejemplo clásico del "triángulo".

La gente también puede formar parte de un "triángulo" con cosas como: las drogas, el Internet, los pasatiempos, el dinero, los deportes…

Cuídate de que tu pareja y tú estén libres de esto. La persona que forma parte de un "triángulo" no puede estar emocionalmente disponible para ti.

No serás su prioridad. No es una base para formar un buen matrimonio.

Suerte a l@s que aún están solterit@s…, para los que ya se equivocaron…, ni hablar…, ¡busca ayuda!

Y para los que siguen casados.., ¡mucho ojo!

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