por makf | 18 Sep, 2025 | Ester
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ]
Capítulo 8
1 Ese mismo día, el rey Asuero entregó a la reina Ester tomas las posesiones de Amán, el opresor de los judíos, y Mardoqueo fue presentado al rey, porque Ester le había revelado el lazo de parentesco que tenía con ella.
2 El rey se sacó el anillo que le había retirado a Amán y se lo dio a Mardoqueo, y Ester puso a este al frente de todas las posesiones de Amán.
3 Luego Ester habló de nuevo en presencia del rey. Cayó a sus pies, lloró y le suplicó que anulara los planes perversos que Amán, el agaguita, había maquinado contra los judíos.
4 El rey tendió hacia Ester el cetro de oro. Ella se levantó, permaneció de pie en presencia del rey
5 y dijo: «Si al rey le parece bien y quiere hacerme un favor, si lo juzga conveniente y está contento conmigo, haga revocar por escrito los documentos que Amán, hijo de Hamdatá, el agaguita, concibió y escribió para eliminar a los judíos de todas las provincias del rey.
6 ¿Cómo podré resistir, al ver la desgracia que se abatirá sobre mi pueblo? ¿Cómo podré ser testigo de la desaparición de mi estirpe?»
7 El rey Asuero dijo entonces a la reina Ester y a Mardoqueo, el judío: «Ya ven que he dado a Ester todas las posesiones de Amán y que a él lo han colgado del patíbulo, por haber atentado contra los judíos.
8 Ahora ustedes, por su parte, escriban como mejor les parezca en favor de los judíos. Háganlo en nombre del rey y sellen el escrito con el anillo real, porque un documento escrito en nombre del rey y sellado con el anillo real, no puede ser revocado».
9 Los secretarios del rey fueron convocados en aquel mismo momento, el día veintitrés del tercer mes, que es el mes de Siván. Y tal como lo ordenó Mardoqueo, se redactó un documento dirigido a los judíos, a los prefectos, los gobernadores y los jefes de las provincias –eran ciento veintisiete provincias, desde la India hasta Etiopía– a cada provincia en su propia escritura y a cada pueblo en su propia lengua, y también a los judíos en su escritura y su lengua.
10 Los escritos estaban redactados en nombre del rey Asuero y sellados con el anillo real, y se los envió por medio de mensajeros a caballo, montados en corceles de pura sangre de las caballerizas del reino.
11 En dichos documentos, el rey facultaba a los judíos, en cualquier ciudad donde estuvieran, a reunirse y defender sus vidas, a destruir, matar y eliminar, incluyendo a los niños y mujeres, a toda la gente armada de cualquier provincia o pueblo que los atacaran, y también a saquear sus bienes.
12 Y todo esto en un mismo día, el día trece del duodécimo mes –es decir, el mes de Adar– en todas las provincias del rey Asuero.
13 Una copia del documento debía ser promulgada con fuerza de ley en cada provincia y comunicada a todos los pueblos, de manera que los judíos estuvieran preparados aquel día para vengarse de sus enemigos.
14 De inmediato, por orden del rey, partieron a toda velocidad los mensajeros montados en los caballos de las caballerizas reales, y el decreto fue promulgado también en la ciudadela de Susa.
15 Mardoqueo salió de la presencia del rey llevando una vestidura real de púrpura violeta y lino blanco, una gran corona de oro y un manto de lino fino y escarlata. En la ciudad de Susa resonaban los gritos de alegría.
16 Y para los judíos todo era luz y alegría, regocijo y honor.
17 En cada provincia y en cada ciudad, a medida que iba llegando la orden del rey y su decreto, los judíos se sentían desbordantes de gozo y alegría, y celebraban banquetes y fiestas. Y muchos entre la gente del país se profesaban judíos, porque el temor a los judíos se había apoderado de ellos.
por makf | 18 Sep, 2025 | Ester
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ]
Capítulo 7
1 El rey y Amán fueron al banquete con la reina Ester.
2 Aquel segundo día, en el momento de brindar, el rey volvió a decir a Ester: «¿Qué es lo que pides, reina Ester? Lo que sea, te será concedido. ¿Qué es lo que quieres? Aunque sea la mitad del reino, lo tendrás».
3 La reina Ester tomó la palabra y dijo: «Rey, si estás dispuesto a hacerme un favor y si esto es lo que te agrada, mi petición es que me concedas la vida y mi deseo es que perdones la vida a mi pueblo.
4 Porque yo y mi pueblo hemos sido entregados al exterminio, a la muerte y a la destrucción. Si hubiéramos sido vendidos como esclavos y esclavas, me habría callado, ya que esa desgracia no habría perjudicado al rey».
5 El rey Asuero tomó la palabra y dijo a la reina Ester: «¿Quién es y dónde está el que ha concebido semejante cosa?».
6 Ester respondió: «¡El enemigo y adversario es ese miserable de Amán!». Amán quedó aterrorizado ante el rey y la reina.
7 Y el rey, en un arrebato de ira, se retiró del banquete y fue hacia el jardín del palacio. Mientras tanto, Amán se quedó para implorar por su vida a la reina Ester, porque veía que el rey ya había decidido su ruina.
8 Cuando el rey volvió del jardín del palacio a la sala del banquete, Amán estaba tendido sobre el diván donde se recostaba Ester. Entonces el rey exclamó: «¡Y todavía se atreve a violar a la reina estando yo en la casa!». Apenas el rey pronunció esta palabra, se abalanzaron sobre Amán y le taparon el rostro,
9 y Jarboná, uno de los eunucos, dijo en presencia del rey: «Precisamente en casa de Amán se ha instalado un patíbulo de veinticinco metros; él mismo lo hizo levantar para Mardoqueo, aquel que salvó al rey con su denuncia». El rey ordenó: «¡Cuélguenlo allí!».
10 Así colgaron a Amán del patíbulo que él había preparado para Mardoqueo, y se calmó la furia del rey.
por makf | 18 Sep, 2025 | Ester
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ]
Capítulo 6
1 Aquella noche, como el rey no podía conciliar el sueño, hizo traer el libro de las Memorias o Crónicas, y lo leyeron en su presencia.
2 Allí constaba por escrito cómo Mardoqueo había denunciado a Bigtán y a Teres, los dos eunucos del rey guardianes de la entrada, que habían atentado contra el rey Asuero.
3 El rey preguntó: «¿Qué honor o distinción se le otorgó a Mardoqueo a causa de esto?». «No se le dio nada», respondieron los cortesanos que estaban a su servicio.
4 Luego el rey preguntó: «¿Quién anda por el patio?». En aquel momento, Amán llegaba al atrio exterior del palacio, para pedir al rey que colgara a Mardoqueo del patíbulo que había hecho preparar para él.
5 Los cortesanos dijeron al rey: «Es Amán el que está en el patio». «¡Que entre!», ordenó el rey.
6 Apenas entró Amán, el rey le preguntó: «¿Qué habría de hacerle a un hombre a quien el rey quiere honrar?». Amán pensó entonces: «¿Hay alguien a quien el rey quiere honrar más que a mí?».
7 Por eso dijo al rey: «Si hay alguien a quien el rey quiera honrar,
8 que traigan una vestidura real usada por el rey y un caballo que él ha montado, y que pongan en la cabeza de la cabalgadura una diadema real.
9 Luego entregarán la vestidura y el caballo a un alto dignatario de la nobleza real, vestirán al hombre a quien el rey quiere honrar y lo pasearán a caballo por la calle principal de la ciudad, proclamando delante de él: «Así es tratado el hombre a quien el rey quiere honrar».
10 Entonces el rey dijo a Amán: «Toma en seguida la vestidura y el caballo, tal como lo has indicado, y haz eso mismo con Mardoqueo, el judío que está sentado en la puerta real. No omitas nada de lo que has dicho».
11 Amán tomó la vestidura y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo paseó por la calle principal de la ciudad, proclamando delante de él: «Así es tratado el hombre a quien el rey quiere honrar».
12 Luego Mardoqueo volvió a la puerta real, mientras Amán regresaba precipitadamente a su casa, dolorido y tapándose la cara de vergüenza.
13 Amán contó a Zeres, su mujer, y a todos sus amigos lo que había pasado. Entonces sus consejeros y Zeres, su mujer, le dijeron: «Si ese Mardoqueo, ante quien has comenzado a caer, pertenece a la raza de los judíos, no podrás derrotarlo; caerás irremediablemente ante él».
14 Todavía estaban hablando con Amán, cuando llegaron los eunucos del rey, y lo llevaron rápidamente al banquete que había preparado Ester.
por makf | 18 Sep, 2025 | Ester
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ]
Capítulo 5
1 Al tercer día, Ester se puso sus vestiduras reales y llegó hasta el patio interior del palacio, frente a la sala del rey. El rey estaba sentado en su trono, en la sala real, frente a la puerta de entrada.
2 Al ver a la reina Ester, que estaba de pie en el patio, el rey la miró con benevolencia y extendió hacia ella el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro.
3 El rey dijo a Ester: «¿Qué tienes, reina Ester? ¿Qué es lo que quieres? ¡Incluso la mitad de mi reino te será concedida!».
4 Ester respondió: «Si al rey le parece bien, venga hoy con Amán al banquete que he preparado en su honor».
5 Entonces el rey ordenó: «¡Avisen inmediatamente a Amán que acepte la invitación de Ester!». El rey fue con Amán al banquete preparado por Ester
6 y, en el momento de brindar, le dijo: «¿Qué es lo que pides, Ester? Lo que sea, te será concedido. ¿Qué es lo que quieres? Aunque sea la mitad de mi reino, lo tendrás».
7 Ester respondió: «¿Sabes cuál es mi petición y mi deseo?
8 Si el rey me ha concedido su favor, y si a él le parece bien acceder a mi pedido y complacer mi deseo, que venga con Amán al banquete que les voy a preparar, y mañana responderé a la pregunta del rey».
9 Amán había salido aquel día contento y de buen humor. Pero al ver en la puerta real a Mardoqueo, que no se levantaba ni temblaba ante él, se llenó de furor.
10 Sin embargo, se contuvo y se fue a su casa. Luego mandó buscar a sus amigos y a Zeres, su mujer,
11 y les estuvo hablando del esplendor de sus riquezas, de sus muchos hijos y de lo que el rey había hecho para engrandecerlo, elevándolo por encima de los demás ministros y servidores de la corte.
12 Luego Amán añadió: «Además, la reina Ester preparó un banquete y me invitó a mí solo junto con el rey. Y también mañana seré su invitado en compañía del rey.
13 Pero todo esto no significa nada para mí, mientras vea a ese judío Mardoqueo sentado en la puerta real».
14 Entonces Zeres, su mujer, y todos sus amigos le dijeron: «Que hagan levantar un patíbulo de veinticinco metros, y mañana por la mañana le dirás al rey que cuelguen allí a Mardoqueo. Así irás contento al banquete con el rey». La propuesta agradó a Amán e hizo levantar el patíbulo.
por makf | 18 Sep, 2025 | Ester
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ]
Capítulo 4
1 Cuando Mardoqueo se enteró de lo que había pasado, rasgó sus vestiduras se puso un sayal, se cubrió de ceniza y salió por la ciudad dando gritos de amargura,
2 hasta llegar frente a la puerta real, porque nadie podía franquearla vestido con esa ropa.
3 En cada provincia, a medida que iba llegando la orden del rey y su decreto, había un gran duelo entre los judíos, con ayunos, lágrimas y lamentaciones. Y el sayal y la ceniza sirvieron de lecho para muchos.
4 Las doncellas y los eunucos de Ester fueron a comunicárselo, y la reina se estremeció de angustia. Luego envió ropa a Mardoqueo para que se quitara el sayal y se vistiera, pero él no quiso saber nada.
5 Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos que el rey había puesto a su servicio, y lo mandó a ver a Mardoqueo a fin de averiguar qué pasaba y por qué hacía eso.
6 Hatac salió a ver a Mardoqueo, que estaba en la plaza de la ciudad, frente a la puerta real.
7 Mardoqueo lo puso al tanto de lo que sucedía y de la suma de dinero que Amán había prometido entregar al tesoro real por el exterminio de los judíos.
8 También le dio una copia del texto del decreto que se había promulgado en Susa ordenando ese exterminio. El debía mostrárselo a Ester, informarla de todo y ordenarle que se presentara ante el rey para implorarle gracia y suplicarle en favor de su pueblo.
9 Hatac fue a informar a Ester de lo que le había dicho Mardoqueo.
10 Entonces ella le ordenó que fuera a decir a Mardoqueo:
11 «Todos los servidores del rey y el pueblo de las provincias del reino saben que hay una ley según la cual debe morir cualquier hombre o mujer que se presente ante el rey, en el atrio interior, sin haber sido llamado. Esto, a menos que el rey extienda hacia él su cetro de oro para perdonarle la vida. En cuanto a mí, ya hace treinta días que no he sido llamada a la presencia del rey».
12 Cuando informaron a Mardoqueo de lo que había dicho Ester,
13 él mandó que le respondieran: «No te imagines que por estar en la casa del rey vas a ser la única en escapar con vida entre todos los judíos.
14 No, si te quedas callada en este preciso momento, el alivio y la liberación les vendrán a los judíos de otra parte, mientras que tú y la casa de tu padre desaparecerán. ¡Quién sabe si no has llegado a ser reina precisamente para una ocasión como esta!».
15 Ester mandó responder a Mardoqueo:
16 «Ve a reunir a todos los judíos que están en Susa, y ayunen por mí. No coman ni beban durante tres días, ni de día ni de noche. Yo, por mi parte, también ayunaré junto con mis servidoras. Así me presentaré al rey, por más que sea en contra de la ley. Y si es necesario que muera, moriré».
17 Mardoqueo se retiró e hizo lo que Ester le había ordenado.