por makf | 19 Ago, 2025 | Libro 1
Cada sonrisa que no das, es una sonrisa que no tienes.
No basta la sonrisa sobre los labios, es preciso algo más profundo que salga del corazón, pues de la abundancia del corazón habla tu boca.
Deja en torno a tí el perfume delicado de una sonrisa cariñosa, mensajera de paz y amor.
Una sonrisa no cuesta nada, pero cómo enriquece a quien la recibe.
La sonrisa es el arma poderosa que abre todos los caminos, aun los más difíciles.
Es de héroes reír cuando el corazón llora.
por makf | 19 Ago, 2025 | Libro 1
Cuenta una leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de qué disponer.
Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:
Tomó la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del rayo del sol y las gotas del llanto de las nubes; la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma del cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.
Mezcló tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la dio al hombre.
Después de una semana vino el hombre y le dijo:
"Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla intensamente, llora sin motivo, se divierte en hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque ¡NO PUEDO VIVIR CON ELLA!"
"Bien, contestó Dios" y tomó a la mujer.
Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo:
"Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al tacto.
Devuélvemela, porque ¡NO PUEDO VIVIR SIN ELLA!"
Y es así como al final de los tiempos el hombre y la mujer siguen unidos, en el propósito original de Dios porque ya no son dos sino uno como es y deberá ser siempre.
"Si un segundo basta para morir, debe bastar para cambiar”
por makf | 19 Ago, 2025 | Libro 1
No está bien que un hijo aparte a su madre para ocupar el primer sitio. Quien no honra siempre a su madre, el ser más sagrado después de Dios, no es digno del nombre de hijo.
Escuchad, pues, lo que voy a deciros: honrad a la mujer, pues es la madre del mundo, y toda la verdad de la creación divina descansa en ella.
Ella es la base de todo cuanto existe de Bueno y Hermoso, como también el germen de la Vida y la Muerte. Toda la existencia del hombre depende de ella, pues es su apoyo espiritual y natural en sus trabajos.
Ella os trae al mundo en medio de dolores; con el sudor de su frente vigila vuestro crecimiento, y hasta el momento de su muerte le causáis las más vividas inquietudes. Bendecidla y honradla, pues es vuestra única amiga y vuestro sostén en la tierra. Respetadla y defendedla; si obráis así, os ganaréis su amor y su corazón, y os haréis gratos a Dios, y por eso se os perdonarán muchos pecados.
Amad del mismo modo a vuestras mujeres y honradlas; pues mañana serán madres y después abuelas de todo un pueblo.
Sed condescendientes con la mujer; su amor ennoblece al hombre, suaviza su endurecido corazón, amansa a la fiera salvaje y hace de ella un dulce cordero.
La mujer y la madre -un tesoro incalculable que os ha dado Dios-, son las más hermosas galas de la Creación, y de ellas nacerá todo cuanto habitará en el mundo.
Al igual que el Dios de los ejércitos, al principio de los tiempos separó la luz de las tinieblas y la tierra firme de las aguas, la mujer posee el don divino de separar en el hombre las buenas intenciones de los malos pensamientos.
Y por eso os digo que vuestros mejores pensamientos hacia Dios deben pertenecer a la mujer y a las esposas, porque la mujer es para vosotros el templo divino donde conseguiréis más fácilmente la felicidad completa.
Cread en ese templo vuestra fuerza moral; allí olvidaréis vuestros pesares y vuestros fracasos, y allí recuperaréis las fuerzas perdidas que os serán necesarias para ayudar a vuestro prójimo. No la sometáis a ninguna humillación, pues precisamente con ello os humillaríais a vosotros mismos y perderíais el sentimiento del amor, sin el cual nada perdura.
Proteged a la mujer para que ella os proteja a vosotros y a toda vuestra familia. Todo lo que vosotros hagáis por vuestra madre, vuestra esposa, por una viuda o por otra mujer que lo necesite, lo habréis hecho por vuestro Dios.
por makf | 19 Ago, 2025 | Libro 1
El único sobreviviente de un naufragio llegó a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado y cada día escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.
Cansado, finalmente optó por construirse una cabana de madera para protegerse y almacenar sus pocas pertenencias. Entonces, un día, tras merodear por la isla en busca de alimento, regresó a su casa sólo para encontrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo.
Lo peor había ocurrido, lo había perdido todo.
Quedó anonadado de tristeza y rabia.
"¡Dios mío!, ¿cómo pudiste hacerme esto?", se lamentó.
Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el ruido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo.
"¿Cómo supieron que estaba aquí?", preguntó el cansado hombre a sus salvadores. "Vimos su señal de humo", contestaron ellos.
Es fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal, pero no debemos desanimarnos porque Dios trabaja en nuestras vidas aún en medio del dolor y el sufrimiento.
La próxima vez que tu cabana se vuelva humo, recuerda que puede ser la señal de que la ayuda y gracia de Dios viene en camino.
EL HUMO NO SIEMPRE ES SEÑAL DE DESASTRE… DIOS NUNCA LLEGA TARDE, SIEMPRE ESTÁ PRESENTE…
RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS DEL DOCUMENTO: "PREGUNTA NUMERO UNO"
El candidato A es Franklin D. Roosevelt.
El candidato B es Winston Churchill.
El candidato C es Adolf Hitler.
Y a propósito, si tu respuesta a la pregunta del aborto fue
sí… ¡acabas de matar a Beethoven!
por makf | 19 Ago, 2025 | Libro 1
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.
Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.
Pareció que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.
Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
Libertad y el volar solamente podrían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.
Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos, así como el oro es refinado con el fuego.
Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o no tenemos, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener.
No pensemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado.