por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Saber que tú y yo somos un regalo, es un privilegio muy grande, fuimos obsequiados a nuestros padres, y ellos han hecho de nosotros lo que somos hoy; pero…, ¿te has puesto a pensar qué tan valiosos somos como regalos?, ¿lo que poseemos, y lo maravilloso de ésto? Lee entonces a continuación y lo sabrás.
PUEDES VER: En tus ojos tienes cien millones de receptores que te permiten gozar de la belleza de un paisaje, de las maravillas de un campo florecido, de la bondad del rostro de un niño, de la delicia de una buena lectura…
PUEDES OÍR: En cada uno de tus oídos hay veinticuatro mil filamentos que vibran con el murmullo del viento, con la armonía de una música, o el pronunciar de un nombre amado.
PUEDES HABLAR: Ningún otro de los seres animales puede hacerlo. Con tus palabras, puedes calmar al enojado, animar al débil, estimular al cobarde, premiar al valeroso, alegrar al triste, agradecer los beneficios, o alabar a Dios.
TE PUEDES MOVER: No eres el árbol atado a unos metros de tierra. Quinientos músculos, doscientos huesos, y siete mil nervios, te permiten pasear, correr, trabajar. ¿Cuánto daría un paralítico por la agilidad que tú tienes?
Un hombre desagradecido decía: Dios no me ha regalado nada, y un amigo suyo le dijo: -"¿Permitirías por dos millones, que te cortaran ambas piernas?, ¿Darías tu brazo por un millón? ¡No! entonces no digas que Dios nada te ha regalado".
AMAS Y ERES AMADO: ¿Acaso eres una persona que no tiene una casa, que nadie se preocupe por tu educación, o por tu salud y tu alimentación? ¿Acaso nadie se ocupa de darte lo que necesitas, y aún lo que simplemente se te antoja?
Tienes personas que te aman, que te estiman y te ayudan. Tal vez no hayas sabido apreciarlo, pero hay gente que se preocupa por tí. Ten en cuenta este gran don y agradécelo a Dios.
TIENES UN BUEN CORAZÓN: Bombeando hora tras hora, de día y de noche. Treinta y seis millones de latidos al año. Ya sea que tú estés despiert® o dormid®, tu corazón siempre
trabaja, impulsando la sangre a través de más de cien kilómetros de arterias y venas. Pasan más de dos millones de litros de sangre por tu cuerpo, cada año.
RESPIRAS, Y RESPIRAS BIEN: En tus pulmones, seiscientos millones de alvéolos se encargan de librar a tu cuerpo de cualquier desperdicio dañino que el aire traiga.
TIENES BUENA SANGRE: En tus cuatro litros de sangre, existen veintidós millones de células sanguíneas, y dentro de cada célula existen millones de moléculas; y dentro de cada molécula, hay un átomo que oscila más de diez millones de veces por segundo.
Cada segundo mueren dos millones de tus células sanguíneas, para ser reemplazadas por dos millones más, en una resurrección que ha continuado desde el día de tu nacimiento.
TU CEREBRO ES UNA MARAVILLA: Es la estructura más perfecta del universo. Dentro de sus mil gramos de peso, hay trece mil millones de células nerviosas (tres veces más que toda la gente del mundo, que suma cuatro mil millones). Estas células te ayudan a archivar y recordar cada sonido, cada color, cada acción realizada o
presenciada. Todos los sucesos de tu vida se encuentran allí, esperando a que los recuerdes. Y para ayudar a tu cerebro a gobernar bien tu cuerpo, ha colocado allí el buen Dios, cuatro millones de estructuras sensibles al dolor, quinientos mil detectores para el tacto, y doscientos mil detectores para la temperatura.
Ninguna maravilla del mundo está tan perfectamente protegida, como lo estás tú, por medio de tu cerebro, tus pulmones, tu sangre, tus nervios, tus músculos, tus ojos y tus oídos.
TIENES SALUD: No digas que eres pobre. ¿Qué millonario ciego, sordo o cojo, no daría sus millones por tener la salud que tú posees? ¿Qué enfermo mental no daría todos sus tesoros, con tal de poseer la salud mental de que tú estás gozando?
¡ANOTA TUS DONES! CUENTA LAS CUALIDADES QUE TIENES, Y ENTONCES TE DARÁS CUENTA DE QUE TÚ ERES EL MILAGRO MÁS GRANDE DEL MUNDO.
Procura estar bien contigo mismo cada minuto de tu día y de tu vida.
Complácete en tí mismo; disfruta de lo que tienes y de lo que eres.
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Te prestaré por un tiempo unos padres para que los ames mientras vivan; podrán ser 10, 20, 30 años o más, hasta que los llame.
Te pregunto: ¿podrás cuidarlos?
Quiero que aprendas a vivir con ellos; les he buscado unos hijos, y te he elegido a tí. No te ofrezco que se quedarán contigo para siempre, sólo te los presto.
Ellos te darán ternura, y te darán alegría por tenerte. El día que los llame, no llorarás ni me odiarás, porque los regresé a Mí Su ausencia corporal quedará compensada por el amor y por los muchos y agradables recuerdos.
Ten presente que si algo te entristece, que si el golpe del dolor te hiere algún día, tu pena es mía y así, con todo ésto, tu luto será más llevadero, y habrás de decir con agradecida humildad:
¡HÁGASE, SEÑOR, TU VOLUNTAD!
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Primero construiría su autoestima, y la casa después.
Pintaría más con el dedo, y lo apuntaría menos.
Apartaría mis ojos del reloj, y lo miraría más.
Me ocuparía menos en saber, y sabría ocuparme más en él.
Haría más caminatas, y haría volar más papalotes (cometas).
Dejaría de jugar a ser seria, y jugaría seriamente
Correría por más campos, y observaría más estrellas.
Daría más abrazos, y menos retos.
Vería más seguido el roble en la bellota.
Sería mucho menos firme, y afirmaría mucho más.
Pondría como modelo, no tanto el amor al poder, como el poder del amor.
"LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO"
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
La relación con mis hijos depende, en gran medida, de mi relación con mi mujer. No puedo tener con ellos una buena relación, si mi relación con ella no es buena.
La experiencia ha demostrado que "cada ser humano es el resultado de la relación entre dos individuos: su padre y su madre. Y esa relación sigue viviendo dentro de cada uno, como una armonía bellísima, o como una laceración dolorosa.
La relación entre nuestros progenitores, nos moldea en lo que somos. Un niño siente con todo su ser, la relación entre sus progenitores; sea cuál sea, la siente en sí mismo. Si la relación está envenenada, el veneno circulará por su organismo. Si la atmósfera no es armoniosa, crecerá en la disonancia. Si está llena de ansias e inseguridades, también su futuro será incierto".
La conclusión, entonces, parece clara: si quieres ser un buen padre, sé un gran marido. Si quieres ser una buena madre, sé una gran compañera para tu marido.
"El orden de mis prioridades estaba equivocado, y decidí cambiar. Después ocurrió algo sutil y sorprendente. Mejoró la relación entre nosotros. No es que fuese una relación mala, pero había algo que no me gustaba.
A menudo, yo era descortés con ella, y hablaba conmigo como si mi esposa no existiera; la ignoraba como el machista más encallecido. Después lo he entendido: era mi actitud hacia mi esposa; era yo quien la transformaba en una sombra. Por fortuna me di cuenta a tiempo".
Cuando un matrimonio reacciona a tiempo, y recupera lo bello de su amor, los primeros en darse cuenta son los hijos.
-¿Cómo mantener y mejorar constantemente la relación conyugal?
La fuente de amor para los esposos, radica en el recuerdo de sus mejores momentos.
-"Al contrario de lo que muchos piensan, yo creo que el hecho de enamorarse, es el instante más auténtico de la relación entre dos personas; es cuando ellas ven que todas las posibilidades se abren ante ellas, cuando tocan la esencia y belleza del amor.
Ante los ojos de mi mente desfilan nuestros momentos más luminosos: el primer paseo juntos, la decisión de casarnos, una tarde en un día de lluvia. Todo éso es el origen, la fuente: el lugar en que todo va bien, y es perfecto. Resulta positivo regresar de vez en cuando a los orígenes, y beber de aquella fuente de agua pura".
por makf | 13 Ago, 2025 | Libro 2
Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva, y después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos, y algunos segundos después le respondí:
Estoy escuchando el ruido de una carreta.
Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?
Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto, y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace".
La humildad consiste en callar nuestras virtudes, y permitirle a los demás descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres, que lo único que tienen es dinero.
Y nadie está mas vacío, que aquel que está lleno de sí mismo.