por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
SUEÑOS
Ante un grupo de niños, un hombre narró la siguiente historia:
Había una vez un muchacho, quien era hijo de un entrenador de caballos. El padre del muchacho era pobre, y contaba con apenas unos pocos recursos para mantener a su familia, y mandar al muchacho a la escuela. Una mañana, en la escuela, estando el muchacho en la clase, el profesor le pidió a los alumnos que escribieran la meta que quisieran alcanzar para cuando fueran adultos.
El joven escribió una composición de siete páginas esa noche, en la que describía su meta. Escribió su sueño con mucho detalle, y hasta dibujó un plano de todo el proyecto: el rancho, las pesebreras, la ganadería, el terreno y la casa en la que quería vivir; en fin, puso todo su corazón en el proyecto, y al día siguiente lo entregó al profesor.
Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado, y con una nota que decía: "venga a verme después de clases". El chico del sueño fue a ver a su profesor, y le preguntó:
- ¿por qué me reprobó? El profesor le dijo: -Es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes recursos; vienes de una familia pobre. Para tener lo que quieres hacen falta muchas cosas, y además mucho dinero. Tienes que comprar el terreno, pagar por la cría original, y después tendrás muchos gastos de mantenimiento. No podrías hacerlo de ninguna manera.
A continuación, el profesor agregó: -Si vuelves a hacer el trabajo con objetivos más realistas, reconsideraré tu nota".
El chico volvió a su casa, y pensó mucho. También le preguntó a su padre qué debía hacer. Este le respondió: -Mira hijo, tienes que decidir por ti mismo; de todos modos,
creo que es una decisión importante para ti, ¿cierto?
Finalmente, después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo sin hacer cambio alguno.
Le dijo al profesor: -Usted puede quedarse con mi mala nota, yo me
quedaré con mi sueño.
Al concluir, el hombre miró a los niños y les dijo: - Les cuento esta historia
porque es mi historia. Aquí estamos, en medio de la casa de mis sueños, dentro del rancho
que me propuse conseguir, por que esa era la meta de mi vida. Aún conservo aquella tarea del colegio enmarcada sobre la chimenea.
Luego agregó:
- Lo mejor de la historia, es que hace dos años, ese mismo profesor trajo a treinta chicos a visitar mi rancho. Y al irse, el profesor me dijo: "Ahora puedo decírtelo. Cuando era tu profesor, era una especie de ladrón de Cuenta la Leyenda, que una sueños. Durante esos años, le robé un montón de sueños a los niños. Por suerte, tuviste la suficiente fortaleza para no abandonar el tuyo."
No dejemos que nadie nos robe nuestros sueños, ni tampoco le robemos a otros los suyos.
Salmos 37:4 "Pon asi mismo tu delicia en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón."
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Si vives triste y asustado, bajo un sentimiento perpetuo de crisis, de conflicto y pesimismo, culpa y temor al futuro, busca a toda costa el contacto con las personas que presentan estos síntomas.
- Tendencia a dejarse llevar por el optimismo y por lo que verdaderamente se quiere, en vez de actuar motivado por la presión de los miedos del pasado, o por ideas limitantes.
- Total desinterés en juzgar, de modo que se generen conflictos, ofensas, o separaciones entre familiares, amigos o compañeros.
- Total incapacidad para preocuparse por el pasado o el futuro, y muestran una gran
capacidad de vivir el presente en plenitud.
- Completa aceptación de los demás, y renuncia definitiva a ser intolerantes con aquellos que son, piensan o viven de manera diferente a nosotros.
- Un deseo intenso de conocerse a si mismo, y trabajar en cambiar todo lo que sea
necesario, para mejorar cada día en todos los sentidos.
- Ataques de risa, combinados con una permanente sensación de alegría, gratitud y armonía con todo el universo.
- Incontrolable tendencia a sentirse como un niño, juguetón, abierto y sin complicaciones.
- Tendencia a ser soñador, a ilusionarse, y a vivir con entusiasmo.
- Pérdida de toda arrogancia.
y memoria en el sector cerebral, en el que los resentimientos y el dolor son almacenados.
- Permanente contacto con Dios para adorarle, agradecerle y pedirle perdón de los errores cometidos. Profundo sentimiento de que Dios nos ama, cuida y protege.
LA FELICIDAD ES CONTAGIOSA
Sólo podemos encontraría afianzando nuestra fe en el Señor,
quien es inmutable y eterno cuyas promesas nunca fallan,
y su amor es igual para todos.
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Es la primera vez que escribo sobre nosotros los hombres…. hombres que siempre nos caracterizamos por ser el sexo fuerte, aunque muchas veces caemos por debilidad…. Un día, mi hermana lloraba en su habitación…
Con mucha nostalgia, observé que mi padre se le acercó… y le preguntó el motivo de su tristeza…los escuché hablando por horas, pero hubo una frase tan especial que dijo mi padre esa tarde, que hasta el día de hoy, 8 años más tarde…la recuerdo cada mañana, y me llena de fuerza…
Mi padre, acariciándole el rostro, le dijo:
- "Hija mía, enamórate de un gran hombre, y no volverás a llorar"…
Me pregunté tantas veces, cuál era la fórmula exacta para llegar a ser ese gran hombre, y no dejarme vencer por las pequeñeces… Conforme pasan los años… descubrimos que si tan sólo todos los hombres lucháramos por ser grandes de espíritu, grandes de alma y grandes de corazón… ¡el mundo sería completamente distinto!
Aprendí que un gran hombre… no es aquel que compra todo lo que desea, pues habernos tantos que hemos comprado hasta el cariño y el respeto de quienes nos rodean… Mi padre le decía: No busques a un hombre que sólo hable de si mismo, sin preocuparse por ti…
Ni a aquel que se pase las horas halagando sus propios logros…
No te ajenes a un hombre que te critique y te diga lo mal que te ves…o ¡o mucho que deberías cambiar…
¿Para qué quieres a un hombre que te abandonará por un cabello más claro?, ¿Por unos ojos de otro color? ¿O por un cuerpo más esbelto?… si no supo admirar ¡a verdadera belleza que hay en ti?
¿Cuántas veces me dejé llevar por la superficialidad de las cosas… haciendo a un lado a quienes realmente me entregaban su sinceridad e integridad…?
Me costó trabajo comprender que GRAN HOMBRE no es el que llega más alto, ni el que tiene más dinero, ni quien vive rodeado de mujeres, ni mucho menos el más guapo…
Un verdadero y gran hombre, es aquel ser humano lleno de transparencia, que no oculta sus verdaderos sentimientos, ni se refugia en vicios y cortinas de humo; es el que abrí- su corazón sin rechazar la realidad, es quien admira a una mujer, por sus cimientos morales y grandeza interior…
¡Un Gran Hombre es aquel que camina de frente, sin bajar la mirada; es aquel que no miente, y sabe llorar su dolor…!
Hoy, mi hermana esta felizmente casada, y ese gran hombre con quien se casó… no era ni el más popular, ni el más perseguido, ni el más solicitado, ni mucho menos el más adinerado…
Ese gran hombre es quien simplemente, nunca la hizo llorar… es quien la hace sonreír por lo mucho que han logrado juntos, por todos sus recuerdos, por cada alegría que comparten, y por esos tres hijos que llenan sus vidas…
Ese gran hombre, ama tanto a mi hermana, que no se cansa de besar sus manos, y mucho menos sus labios… ¡La quiere por quien ella es… y por lo que son cuando están juntos…!
¡Aprendamos a ser uno de esos grandes hombres, para que vivamos el paso de los años de la mano de una gran mujer, y nada ni nadie nos pueda vencer!
Autor: Alejandro Morera
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Estábamos sentados a la mesa, cuando mi hija mencionó que ella y su esposo estaban pensando en "comenzar una familia."
- Estamos haciendo una encuesta,- dijo ella en broma. - ¿Crees que debería tener un
bebé? Cambiará tu vida,- le digo cuidadosamente, manteniendo mi tono neutral.
- Yo sé, -dijo, no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas…
Pero eso no era lo que yo le quise decir.
Miré a mi hija, intentando decidir qué decirle. Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejará con una herida emocional muy profunda, por la cual ella será vulnerable para siempre.
Pienso advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse: "y si eso le hubiera pasado a mi niño?" Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa, la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de su niño.
Yo la miro cuidadosamente, veo sus uñas finamente pintadas, y su traje elegante, y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirá al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro. Que una llamada urgente de ¡Mamá! le hará dejar caer su mejor cristal, sin vacilar por un momento.
Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente, a causa de su maternidad. Ella podrá hacer los arreglos, para dejar al niño en casa, al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante, y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse de que su bebé está bien.
Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina. Que el deseo de un niño de ir al baño de hombres y no al de mujeres en un restaurante, se volverá un dilema mayor. Que justo allí, en medio del ruido de bandejas y niños gritando, los problemas de independencia e identidad de sexo, serán sopesados contra la perspectiva de que haya un abusador de niños acechando en ese baño. No importa cuan decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a sí misma constantemente, en su papel de madre.
Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que, en el futuro, ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual. Que su vida, ahora tan importante,' será de menos valor una vez que tenga un niño. Que ella renunciará a su vida, en un momento por salvar a sus hijos, pero que también empezará a desear más años, no para lograr sus propios sueños, sino para ver a sus hijos lograr los suyos.
Yo quiero que sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías, se convertirán en insignias de honor.
La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que pueda entender cuánto puede uno amar más a un hombre, que tiene cuidado para empolvar a su bebé, o que nunca duda para jugar con su niño. Pienso que debería saber, que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él, por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Deseo que mi hija se dé cuenta de la unidad que sentirá con mujeres que a lo largo de la historia han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.
Espero que entienda por que yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero por que me pongo como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear, en el futuro de mis hijos.
Quisiera describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quisiera capturar para ella las carcajadas de un bebé, que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quisiera que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.
La mirada interrogativa de mi hija, me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
- "Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente. Entonces alcanzo por sobre mesa la mano de mi hija, y la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones: Este regalo bendito de Dios… el hecho de ser Madre.
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Cuando ya no esté yo a tu lado, quiero que recuerdes mis regaños, aquellos sermones tediosos y cansados, de tus tiernos y dulces años.
Cuando te decia que eras diferente, que con nadie te debias jamás comparar, que eras el gran líder de tu mente, que ese era el gran secreto para triunfar.
Cuando el mundo trate de convencerte que debes ser igual a los demás, siente lástima de su torpe mente y recuerda aue tú puedes ser mucho más.
Cuando te ofrezca droga algún amigo y la tentación ataque, tu humana debilidad, recuerda lo que siempre yo te digo… ¡Los seguidores… no tienen voluntad!
Cuando te sientas sólo y agotado y se cansen tus ganas de luchar, recuerda hijo mio, que lo más bello, es lo más difícil de alcanzar.
Cuando el destino luzca inclemente y seas del dolor y la traición testigo, refugíate en la fortaleza de tu mente y usa tu inteligencia como abrigo.
Cuando mi imagen se aleje de tu mente y llegaras a sentir tu alma entristecida; recuerda que en la cruel corriente es donde se encuentra el sentido de la vida.
Cuando se aleje de ti la calma y la corriente se vuelva turbulencia, busca en lo más profundo de tu alma y aferra tu razón a la paciencia.
Cuando se apague el brillo de mis ojos y sea yo sólo polvo en el Universo, quiero que recuerdes mis enojos y los leas nuevamente como versos.
Cuando veas el horizonte nublado y sientas de lo incierto temor… en ese silencio callado recuerda, hijo mio, fueron sólo regaños de amor.
Y no está por demás decirte que: Un Hijo es más que una palabra de cuatro letras;
es espinarte las manos para alcanzar la flor más bella del paraíso, es llorar las lagrimas del mar, es dar sin nunca esperar.
El amor de Madre y Padre es como lo fosforescente, sólo se aprecia cuando todo lo demás está oscuro.
La vida es un juego, hijo. Tú decides: ganar o perder.
Dios te bendice.