por Makf | 4 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Hay revistas juveniles con mucho contenido mágico, esotérico y supersticioso. Por ejemplo, en la revista mensual de Disney, Witch (bruja), de abril del 2001, se dice a las adolescentes nacidas bajo el signo de capricornio: el animal que te traerá suerte es la cabra. Pon una foto suya en tu mochila y te sentirás decidida e inamovible como ella. Para aries: éste es el mes ideal para las magias de amor; el día trece escribe en un papelito rojo el nombre del chico que te gusta. Dale tiempo y la situación mejorará…
En números siguientes, habla de que para solucionar sus problemas, deben beber infusiones de menta, poner granos de arroz en contenedores de cristal, exponer dijes a los rayos del sol, tener hojas de abedul debajo de la almohada y una pizca de artemisa dentro de los zapatos. En el cuarto número de Witch, de junio del 2001, ofrecieron como obsequio a sus lectoras una gargantilla talismán.
Estas supersticiones se suman a otras que cree mucha gente. Dicen que los gatos negros dan mala suerte o el pasar por debajo de una escalera o romperun espejo.
Aseguran que el número trece o martes trece resultan fatales. No se debe dejar una cartera en el suelo ni menos regar la sal. La noche del 31 de diciembre hay que llevar ropas íntimas amarillas y comer doce uvas al toque de las doce campanadas de medianoche para tener suerte durante el nuevo año, y salir a la calle a dar una vuelta con una maleta, para poder tener buenos viajes.
Algunos creen que tocar madera o hierro protege de la mala suerte, cuando se habla de algo peligroso o pasa un funeral o mientras se oye el sonido de la sirena… No faltan quienes creen que poner detrás de la puerta una mata de sábila o una herradura, protege del mal.
Algunos dicen que el trébol de cuatro hojas aleja todas las desgracias. Y no faltan quienes creen que con sólo repetir ciertas oraciones un número determinado de veces, se van a cumplir nuestros deseos. O escribiendo las famosas cadenas de san Judas Tadeo o de otros santos, que son copiadas 80 veces y dejadas en iglesias diferentes; pues, de otro modo, pueden sucederle desgracias.
Algunos piden agua bendita de siete iglesias para que tenga más efecto. En algunos lugares, tienen la costumbre supersticiosa de tener una planta llamada planta mágica o planta de la felicidad. Deben regarla una vez al día, expresando un deseo y pronunciando una palabra particular y creen que todo se cumplirá. Tampoco faltan quienes consiguen de los magos velas o incienso o hierbas para la suerte.
Los mismos magos tienen imágenes en sus consultorios o rezan algunas oraciones, para dar tranquilidad a los clientes y hacer más eficaces sus ritos anticristianos.
Hay muchos incautos, que leen los horóscopos en el periódico o en las revistas, como si fueran infalibles. Muchos los consultan como una guía práctica para sus vidas para ver si les irá bien en tal negocio o en la elección de pareja o para decidir sobre cualquier problema personal, en vez de confiar en Dios y en su providencia personal. Hay quienes planifican sus hijos para que nazcan bajo tal o cual signo del zodíaco, que le dará mejor suerte, como si el destino de cada uno estuviera escrito en las estrellas.
Estos fervorosos seguidores de los horóscopos, no se dan cuenta de que la creencia de que el Universo está rodeado de doce constelaciones, que dan origen a los doce signos del zodíaco, hace tiempo que se conoce como errónea, pues la ciencia moderna ha descubierto que no son doce las constelaciones sino catorce, lo que hace que todos los horóscopos, basados en los doce signos del zodíaco sean equivocados.
Además, el acudir a los astros para conocer el futuro está prohibido por Dios, que nos dice en su Palabra: Estás cansado de consultar. Que se presenten y te salven los que describen los cielos, los que observan las estrellas y te hacen saber cada mes lo que te sucederá. Son briznas de paja que ha consumido el fuego, no podrán salvar sus vidas del poder de las llamas…, y no habrá quien te salve (Is 47, 13-15).
La Iglesia nos dice que la superstición: representa en cierta manera una perversión, por exceso, de la religión (Cat 2110).
por Makf | 4 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
¡Cuidado!: hoy mucha gente acude a los curanderos sin saber muy bien de dónde les viene su don de curación.
Efectivamente, si a alguien le duele la rodilla y consulta con un curandero, quizá su rodilla quede curada, pero la persona no sabe que de esta forma la dolencia ha sido simplemente desplazada. Se instalará en otra parte del cuerpo, en un órgano más esencial o quizás en lo más profundo de su ser.
Nuevamente esta persona visita al curandero, que quizás lo sane, pero le surgirá un tercer mal, aún peor…
Y un día se despertará con angustias desvastadoras, por ejemplo impulsos de muerte, deseos de suicidarse.
¿Por qué, sin cusa aparente, un jóven se cuelga de una soga, cuando a primera vista nada podía motivar este acto?.
En muchos casos, finalmente se descubre que en el pasado su madre lo había llevado a ver a un curandero.
Los curanderos reciben a menudo su don por transmisión de otra persona que a su vez lo ha recibido de otra… ¡Y, río arriba, hay nada menos que un brujo que lo ha obtenido de un demonio!
Aparentemente, Satanás puede curar, pero como dice Jesús en el Evangelio: "en los últimos tiempos, los falsos profetas harán signos y prodigios sorprendentes hasta llegar, de ser posible, a seducir a los elegidos" (Mt 24,24)
Los demonios no hacen regalos. Pero como son muy hábiles en imitar lo que hace Dios, desplazan la enfermedad para hacer creer en una curación, cuando en realidad la empeoran.
Mi comunidad es con frecuencia requerida para un "servicio de postventa" de estas aparentes curaciones realizadas por los curanderos, que arrastran consigo un paquete de veneno. No son sino simulacros de curaciones.
Jesús no cura sólo nuestros cuerpos, sino también toma nuestros curazones, nuestros espíritus y nuestras almas para bendecirlas. Regenera a la vez todo nuestro ser.
Es por ello que quienes recurren a los curanderos terminan enfermando de mayor gravedad. Porque el mal pasa del cuerpo al corazón, o del cuerpo al alma. Se cree estar atendiendo una enfermedad física y aparecen síntomas nuevos más profundos, como odios extraños, obsesiones…
¡Cúantos testimonios hemos tenido al respecto! De repente (las esposas), no pueden soportar más al marido, no toleran su manera de hablar o de caminar… no consiguen levantarse por la mañana ni realizar un trabajo esencial… De repente, tienen terribles jaquecas, entran en depresión…
No arriesgues tu estado de salud ni tus sufrimientos a cualquier precio, poniéndote en manos de charlatanes, ¡para encontrarte peor aún a fin de cuentas!
La Virgen ha recomendado muchas veces que vayamos a ver a los médicos, pero nunca dijo de ir a ver a curanderos, ¡y sabe bien por qué!.
Los curanderos provocan muchas depresiones, muchos suicidios, además de enfermedades mentales.
Es un deber para mí poner a mis lectores sobre aviso: no vayaís a verlos aún cuando os propongan atenderos en forma gratuita, aún cuando tengan una imagen de la Virgen de Lourdes en su casa para atraer mejor a cierta clientela.
Si tu ya has consultado a un curandero, ya sea por ti o por alguien de tu entorno, ve a ver a un sacerdote experimentado y pídele perdón a Jesús por haberlo hecho, aunque hayas ido a visitarlo de buena fe por ignorancia.
Pídele al sacerdote que haga una oración de liberación para romper todo lazo que podría aún perjudicarte, causado por esta palabra de muerte pronunciada sobre ti por el curandero.
Muy frecuentemente, en efecto, basta con una buena confesión para que ese mal en cadena sea interrumpido.
El sacramento de la reconciliación es muy poderoso, pues en él somos purificados por la Sangre de Jesús que se vierte sobre nosotros.
Sin embargo, no es mágico, hay que renunciar libremente al mal y a toda práctica de las tinieblas.
De regreso a tu casa, es bueno volver a pronunciar las Promesas del Bautismo para rechazar toda influencia nefasta.
El ayuno y la oración son necesarios: pueden sanar.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Purgatorio
Autor: Padre O'Sullivan
CAPITULO 6
San Alfonso María Ligorio decía que, aunque las santas Almas no pueden ya lograr méritos para sí mísmas, pueden obtener para nosotros grandes gracias.
No son, formalmente hablando, intercesores, como lo son los Santos, pero a través de la dulce Providencia de Dios, pueden obtener para nosotros asombrosos favores y librarnos de los demonios, enfermedades y peligros de toda clase.
Está más allá de toda duda, como ya hemos dicho, que nos devuelven miles de veces cada cosa que hagamos por ellos.
Los siguientes hechos, unos pocos de todos los que podríamos mencionar, son suficientes para mostrar cuán poderosas y generosas amigas son estas Almas.
COMO UNA NIÑA ENCONTRO A SU MADRE
Una pobre niña sirvienta en Francia llamada Jeanne Marie escuchó una vez un sermón sobre las Santas Almas, el cual dejó una impresión indeleble en su mente. Fue profundamente movida por el pensamiento del intenso e incesante sufrimiento que soportaban las pobres Almas, y se horrorizaba al ver cuán cruelmente eran olvidadas y dejadas de lado por sus amigos de la Tierra.
Otra cosa que la impresionó profundamente es oír que hay muchas almas que están tan cerca de su liberación, que una sola Misa sería suficiente para ellas; pero que son retenidas largo tiempo, hasta años, sólo porque este último y necesario sufragio fue olvidado o negado!
Con una fé simple, Jeanne Marie resolvió que, costara lo que costara, ella tendría una Misa por las Pobres Almas cada mes, especialmente por las más cercanas al Cielo. Ella ahorraba un poquito, y a veces con dificultad, pero nunca falló en su promesa.
En una ocasión fué a París con su patrona, y la niña cayó enferma. por lo cual se vio obligada a ir al Hospital. Desafortunadamente, la enfermedad resultó ser de largo tratamiento, y su patrona tuvo que regresar a casa, deseando que su mucama pronto se reuniera con ella. Cuando al final la pobre sirvienta pudo dejar el hospital, y allí había dejado todos sus ahorros, de manera que sólo le quedaba en la mano un franco.
Qué hizo? A dónde ir? De repente, un pensamiento cruzó su mente y se acordó que no había ofrecido ese mes una Misa en favor de las Pobres Almas. Pero tenía sólo un franco! Apenas le alcanzaría para comer. Como tenía confianza que las Almas del Purgatorio le ayudarían, fue hasta una Iglesia y pidió hablar con un sacerdote, para que ofrezca una Misa, en favor de las Almas del Purgatorio.
El aceptó, aunque jamás imaginó que la modesta suma que la niña ofreció era el único dinero que la pobre niña poseía. Al terminar el Santo Sacrificio, nuestra heroína dejó la Iglesia. Una cierta tristeza nubló su rostro, y se sintió totalmente perpleja.
Un joven caballero, tocado por su evidente decepción, le preguntó si tenía algún problema y si podía ayudarla. Ella le contó su historia brevemente, y finalizó diciendo cuanto deseaba trabajar.
De alguna manera se sintió consolada por la forma en que el joven la escuchaba, y recobró la confianza.
"Será un placer ayudarte" dijo." Conozco una dama que en este momento está buscando una sirvienta. Ven conmigo". Y dicho esto le guió hasta una casa no muy lejos de allí y le pidió que ella tocara el timbre, asegurándole que encontraría trabajo.
En respuesta al toque de timbre, la dama de la casa abrió ella misma la puerta y preguntó a Jeanne Marie que quería. "madam" dijo ella, "Me dijeron que usted está buscando una mucama. No tengo trabajo y me agradaría tener el puesto".
La dam estaba perpleja y replicó: "Quién pudo haberte dicho que necesitaba una mucama? Hace sólo un par de minutos que acabo de despedir a la que tenía, acaso te has encontrado con ella?:"
"No, Madam. La persona que me informó que usted necesitaba una mucama fue un joven caballero".
"Imposible!, exclamó la señora, "Ningún joven, de hecho nadie, pudo haberse enterado que necesitaba una muchama".
"Pero madam", dijo la niña, apuntando un cuadro en la pared" ése es el hombre que me lo dijo".
"No, mi niña, ese es mi único hijo, que ha muerto hace ya más de un año!
"Muerto o no" aseguró la niña," el fue el que me trajo hasta aquí, y aún me guió hasta la puerta. Vea la cicatriz en la frente. Lo reconocería donde fuera". Luego, le contó toda la historia, con su último franco, y de cómo ella obtenía Misas por las Santas Almas, especialmente por las mas cercanas al Cielo.
Convencida al final de la veracidad de la historia de Jeanne Marie, la dama la recibió con los brazos abiertos. "Ven, pero no como mi siriventa, sino como mi querida hija. Tu has enviado a mi queridisimo hijo al Cielo. No tengo duda que él fue el que te trajo a mí".
COMO UN NIÑO POBRE LLEGO A OBISPO, A CARDENAL Y A SANTO
San pedro Damian perdió a su padre y madre apenas nació. Uno de sus hermanos lo adoptó, pero lo trataba con aspereza, forzándolo a trabajar muy duro y alimentándolo muy mal y con escasa ropa.
Un día encontró una moneda de plata, que representaba para él una pequeña fortuna. Un amigo le aconsejó que lo usara para sí mismo, pues el dueño no podría ser hallado.
Para Pedro era difícil establecer en que lo gastaría, ya que tenía todo tipo de necesidades. Pero cambiando de pensar en su joven mente, decidió que lo mejor que podía hacer era pedir una Misa por las Almas del Purgatorio, en especial por las almas de sus queridos padres. A costa de un gran sacrificio, transformó su pensamiento en hechos y las Misas fueron ofrecidas.
Las almas del Purgatorio devolvieron su sacrificio mas generosamente. Desde ese día en adelante notó un gran cambio en su destino.
Su hermano mayor lo llamó a la casa donde él vivía, y horrorizado por el maltrato que padecía, lo llevó a vivir consigo. Lo trató como a su propio hijo, y lo educó y cuidó con el mas puro afecto.
Bendición sobre bendición, los mas maravillosos talentos de Pedro salieron a la luz, y fue rapidamente promovido al sacerdocio; algun tiempo después el fue elevado a la dignidad de Obispo, y finalmente, Cardenal. Además, muchos milagros atestiguan su santidad, tanto que luego de su muerte fue canonizado y declarado Doctor de la Iglesia.
Estas maravillosas gracias vinieron a él después de una Misa ofrecida por las Santas Almas.
UNA AVENTURA EN LOS APENINOS
Un grupo de sacerdotes fueron convocados a Roma para tratar un asunto de gravedad. Eran portadores de importantes documentos, y una gran suma de dinero les fue confiada para el santo Padre. Atentos al hecho que los Apeninos, los cuales habían de cruzar, estaban infestados de foragidos, eligieron un guia de confianza. No habia por aquel entonces tuneles ni trenes para cruzar las montañas.
Se encomendaron a la protección de las Animas Benditas del Purgatorio, y decidieron recitar el De Profundis cada hora por ellas.
Cuando llegaron al corazón de las montañas, el que iba mas adelante de todos dio la voz de alarma a la vez que espoleaba a los caballos a todo galope. Mirando alrededor, los sacerdotes vieron a ambos lados del sendero fieras bandas de forajidos fuertemente armados y apuntándoles. Se vieron en una emboscada y estaban a la completa merced de los delincuentes.
Después de una hora de temerario avance, el guia paró y mirando a los sacerdotes, dijo:" No puedo entender cómo escaparon. Esta gente nunca perdona a nadie".
Los padres estaban convencidos que debían su seguridad a las Santas Almas, como luego se confirmaría con un hecho que disiparía toda duda.
Cuando concluyeron su misión en Roma, uno de ellos fue destinado a la Ciudad Eterna, com capellán de una prisión. No mucho después, uno de los más feroces bandidos en Italia fue capturado, y condenado a muerte por una larga serie de asesinatos y esperaba la ejecución en su celda.
Ansioso de ganar su confianza, el capellán le contó sus aventuras, entre ellas las de los Apeninos. El criminal manifestó gran interés en la historia. Cuando terminó el curita su relato, el asesino exclamó:
"YO FUI el lider de esa banda! Estabamos seguros de que ustedes portaban dinero y estabamos decididos a matarlos y saquearlos. Pero una fuerza invisible nos impidió disparar, pues queríamos hacerlo pero no podíamos".
El capellán luego le contó al delincuente cómo se habían encomendado a la protección de las Almas del Purgatorio, y que ellos atribuían su liberación a su protección.
El bandido no tuvo dificultad en creer. De hecho, hizo su conversión mucho más fácil. Murió con arrepentimiento.
COMO PIO IX SE CURO DE SU MALA MEMORIA
El venerable pontífice Pio IX designó a un Santo y Prudente religioso llamado Tomaso como Obispo de la Diócesis. El sacerdote, alarmado por la responsabilidad puesta sobre el, comenzó encarecidamente a excusarse.
Sus protestas fueron en vano. El Santo Padre sabía de sus méritos.
Agobiado por la aprehensión, el humilde religioso solicitó una audiencia con el Santo Padre y le confesó que tenía mala memoria, lo que resultaba ser un grave impedimento en el alto oficio encomendado a él.
Pio IX respondió con una sonrisa " Su diócesis es muy pequeña en comparación con la Iglesia Universal, la cual yo llevo sobre mis hombros. Tus cuidados son livianos en comparación con los míos." Agregó:
"Yo también sufría un grave defecto de la memoria, pero prometí decir una ferviente oración diaria por las Animas Benditas, las cuales, en retribución, han obtenido para mí una excelente memoria. Usted debería hacer lo mismo, estimado Padre, y tendrá en qué regocijarse".
CUANTO MAS DAMOS, MAS RECIBIMOS
Un hombre de negocios en Boston se unió a la Asociación de las Santas Almas y dio una alta suma de dinero anual para Misas y oraciones en favor de éstas.
El Director de la Asociación se sorprendió de la generosidad del caballero, pues sabía que no era un hombre rico. El le preguntó amablemente un día si las limosnas que él generosamente daba eran completamente suyas o eran colectas que el realizaba de otros.
El hombre respondió: "Todo lo que doy es mi propia ofrenda. No se alarme. No soy rico, usted piensa que doy mas de lo que tengo. No es así, lejos de perder con mi caridad, las Animas Benditas ven que gano considerablemente mas de lo que doy; a ellas no les gana nadie en generosidad".
EL IMPRENTERO DE COLONIA
William Freyssen, da su testimonio de como su hijo y esposa recobraron la salud gracias a las Almas del Purgatorio. Un día le encargaron imprimir un librito sobre el Purgatorio. Cuando realizaba las tareas de corrección del texto, su atención fue captada por los hechos narrados en el libro. El aprendió por primera vez las maravillas que las Santas Almas pueden obrar por sus amigos.
Por aquel tiempo su hijo cayó gravemente enfermo, y pronto su estado se volvió desesperante. Recordando lo que había leído acerca del poder de las Santas Almas, Freyssen hizo la promesa solemne de imprimir mil libritos a su propia expensa, con su firma impresa. Fue a la iglesia y, una vez dentro, hizo un voto solemne. En ese momento una sensación de paz y confianza inundaron su alma. A su retorno a casa, su hijo, que no podía tragar ni una gota de agua, pidió algo de comer. Al día siguiente estaba fuera de peligro y pronto, completamente curado.
Al mismo tiempo, Freyssen ordenó imprimir los libros del Purgatorio para ser distribuídos, sabiendo que la mejor forma de obtener ayuda para las almas sufrientes, era interesando a mucha gente sobre el tema. Nadie que sabe sobre el sufrimiento de estas pobres almas, niega una oración a ellas.
El tiempo pasó, y una nueva tristeza se cernía sobre este imprentero. Esta vez su amada esposa cayó enferma y a pesar de todos los cuidados iba cada vez peor. Perdió el uso de razón y quedó casi completamente paralizada, de modo que los doctores no le dieron muchas esperanzas.
El marido, recordando todo lo que las Almas del Purgatorio habían hecho a su pequeño hijo, corrió otra vez a la Iglesia y prometió solemnemente, como otrora, imprimir 200 de los libros del Purgatorio, en principio, como urgente socorro de las Animas benditas. Imposible de relatar. La aberración mental de su esposa cesó, y comenzó a mover su lengua y extremidades. En un corto período ella estaba perfectamente sana.
LA CURA DEL CANCER
Joana de Menezes nos contará de su cura. Ella estaba sufriendo de un cancer en la pierna y sumergida en un profundo dolor.
Recordando lo que había oído sobre el poder de las Almas del Purgatorio, ella resolvió poner toda su confianza en ellas y ofrecer nueve Misas por ellas. Prometió publicar en el diario su curación, si esta se llevaba a cabo.
Gradualmente el tumor y el cancer desaparecieron.
UN ESCAPE DE UN ASALTO
El Padre Luis Manaci, un celoso misionero, tenía gran devoción a las Almas del Purgatorio. Se encontró una vez realizando un viaje peligroso, pero con mucha confianza pidió a las Animas Benditas que lo protegieran de los peligros que se iría encontrando. Su camino bordeaba una zona desértica, en la cual se sabía que estaba infestada de peligrosas gavillas.
Cuando se encontraba rezando el Santo Rosario por las Almas, cuál no fue su sorpresa, de verse rodeado de una custodia de espíritus benditos. Pronto el descubrió la razón. Había pasado por una emboscada, pero las Santas Almas lo rodearon y lo taparon, tornándolo invisible para los miserables que buscaban su vida. Lo acompañaron hasta que estuvo seguro y fuera de peligro.
VOLVER A LA VIDA
El Prior de Cirfontaines nos cuenta su historia:" Un joven de mi parroquia cayó enfermo de fiebre tifoidea. Sus padres vencidos por la pena y me pidieron que lo encomendara a las oraciones de los miembros de la Asociacion de Santas Almas. Era un sábado. El chico estaba a las puertas de la muerte. Los doctores probaron todos los recursos, todos los remedios. Fue en vano. No podían hallar nada para mejorarlo.
Yo era el unico que tenía esperanzas. Sabía del poder de las Santas Almas pues había visto lo que podían hacer. El domingo rogué a los Asociados de las Santas Almas para que rogaran fervientemente por nuestro amigo enfermo. El lunes el peligro había pasado. El muchacho estaba curado".
LEELO Y DESPIERTA!
"En mi larga vida", escribe un sacerdote," vi muchas manifestciones de generosidad de los católicos por los pobres y necesitados, de acuerdo con lo que Nuestro Señor nos mandó hacer.
"También noté que algunos católicos son, por supuesto, muy generosos y buenos. Algunos se preocupan por los pobres, otros por los enfermos. Leprosos, pacientes de cancer, deficientes mentales, todos tienen amigos. Algunos prefieren ayudar a los jóvenes, los corazones de otros prefieren a los ancianos".
"Lo más extraño de todas las cosas, es que nunca encontré ni un hombre, ni una mujer que se haya dedicado por completo, de todo corazón, a la más grande de las caridades, por los mas necesitados, esto es, por las santas Almas del Purgatorio. Debe haber algunos que lo hacen, pero en mi larga y variada experiencia, no encontré ninguno".
Y las palabras de este sacerdote son pura verdad!
Apelamos a aquellos que todavía no se han dedicado a si mismos a alguna forma particular de caridad, para que se dediquen con todas sus energías a las Animas Benditas. Hagan todo lo que puedan personalmente, e induzcan a otros a hacer lo mismo.
La mejor manera es practicar los consejos incluídos en este librito, y esparcir cientos de copias, y hacer cientos de Almas amigas en el Purgatorio y luego en el cielo.
Pues… quién puede leerlo y rehusarse a ayudarlas?