por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
- En 1992 estaba de militar en Caserta. Del 8 al 23 de agosto me enviaron a un curso a Roma. Un día, por pasar el tiempo, dos militares me invitaron a una sesión espiritista con la ouija. Al momento de ir a cenar, cerraron con llave la sala y, al regresar, vimos un espectáculo desconcertante.
El cartel con las letras del alfabeto y el vaso estaban en su sitio, pero había muchas cosas tiradas por tierra, como si alguno hubiera entrado y hubiera tirado todo al suelo de mala manera. Quisieron despedir al espíritu, a quien habían llamado y habían dejado sin despedir antes de ir a cenar, pero dijo que no quería irse, que quería divertirse y que nadie debía moverse de aquella sala, pues lo lamentaría.
Todos sentimos miedo. Le invitaban a irse de buenas maneras, pero el espíritu no quería irse y amenazaba con que nadie debía salir.
Tuvimos que salir por obligación, a la hora de control, pero, al volver de nuevo, aparecieron todas las cosas en el suelo como la primera vez. Entonces, le preguntaron si era un alma buena, y el espíritu dijo: “De donde yo vengo sólo uno es más fuerte. Sobre mí sólo está Lucifer”. Nos dimos cuenta de que estábamos tratando con un demonio de alto rango…
Después de algunas preguntas, como el espíritu no quería marcharse y amenazaba…, alguien dijo: “Oremos”. En ese momento, el vaso comenzó a girar vertiginosamente hasta que, después de hora y media, se detuvo y sentimos que se había ido. Nos sentimos felices, nos abrazamos, quemamos el cartón de las letras, rompimos el vaso y juramos nunca más en nuestra vida volver a hacer una sesión espiritista con la ouija.
El 24 de agosto regresé a Caserta, pero comencé a sentirme inseguro, inquieto, ansioso, no podía dormir por la noche y tenía pánico a la oscuridad. Mis familiares se alarmaron. Les conté lo que había pasado. Sólo después de un año y medio he encontrado la serenidad. Para ello me ha ayudado haber comenzado a frecuentar la misa y los sacramentos.
Agradezco a Dios y a la Iglesia que me han ayudado y aconsejo a cualquiera que sienta la tentación de probar el espiritismo que no lo haga para ahorrarse tantos sufrimientos que yo tuve que soportar, por haber asistido un solo día a una sesión de ouija24.
Hace unos meses, en un momento de soledad, intenté ponerme en contacto con el más allá. Una amiga me dijo que podía hacerlo por medio de la escritura automática. Comencé el experimento con la ouija. Después de tres o cuatro veces, el vaso comenzó a moverse y así comencé los primeros diálogos con un espíritu que creía que era ciertamente un espíritu bueno.
Después, hice prácticas de escritura automática y escribí cientos de páginas. Aquel espíritu me decía cosas bellas con palabras de amor y, poco a poco, me indujo a hacer determinadas cosas. Entonces, comencé a sentir miedo. Traté de no comunicarme más, pero no era libre. El espíritu me hablaba y me cantaba día y noche.
Tenía dolores de estómago, de cabeza. No podía dormir. Una noche tuve una crisis de posesión, que me dejó como loca. Aquella voz me inducía al suicidio. Me decía: “Suicídate para unirte a mí y todo será maravilloso”. En ese momento, tuve el valor de buscar un sacerdote, quien me hizo entender que el espíritu era un demonio. Y ahora estoy libre totalmente25.
24 ib. pp. 21-26.
25 ib. p. 123.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Es un juego espiritista en el que en un tablero, donde están las letras del alfabeto, se coloca una moneda o copita, donde ponen los dedos los jugadores, haciendo preguntas a algún difunto sobre alguna cosa que desean saber. Es un juego peligroso, porque los que contestan son demonios, que tratan de engañar y hacer daño a quien se acerca a ellos.
De hecho, es conocido que muchos de estos jugadores, que frecuentemente son jovencitos, estudiantes de colegio, que lo hacen por curiosidad, son afectados negativamente con problemas sicológicos. Hasta en televisión han entrevistado alguna vez a jóvenes que han practicado alegremente este juego con consecuencias desastrosas para su vida.
Recuerdo a una jovencita que llevaba tres años sin poder dormir a gusto, porque, cuando tenía quince años, jugó varias veces a la ouija con sus amigas del colegio y algo malo se le había pegado.
Christopher Neil, en su libro Los exorcistas, cuenta el caso de una colegiala que jugaba a la ouija con su compañera. El espíritu de un profesor fallecido recientemente se apareció y le dijo que moriría en un accidente de aviación.
Lo trágico fue que tuvo que tomar un avión para visitar a sus padres. Como es natural, estaba aterrorizada ante la idea, pero, después que la hube exorcizado, perdió el miedo y tomó el avión sin que ocurriese percance alguno. Otro caso es el de una chica de origen judío, que había participado en una sesión a la edad de doce años. Le afectó profundamente a través de pesadillas sobre espíritus de difuntos durante más de dos años, pero el exorcismo la curó22.
Veamos otros casos: Gianni era un joven italiano, hijo de un abogado de Catania, que no creía en lo que decían dos de sus amigos de que los espíritus existían y que se podía comunicar con ellos por medio de sesiones espiritistas.
Ellos lo invitaron a una sesión para convencerlo y Gianni aceptó como un reto. Sentados los tres en una mesa, llamaron a un espíritu y comenzaron a preguntarle con la ouija. Así continuaron durante algunos meses hasta que un día Gianni pensó. ¿Y si, en vez de ser un espíritu bueno, es el diablo?
Una tarde, durante la sesión espiritista, Gianni puso un cuadro del Corazón de Jesús sobre la mesa y preguntó al espíritu: ¿Lo amas? El espíritu no respondió. Entonces, Gianni, con miedo, dijo: Vete de aquí. Pero el espíritu respondió de inmediato: No me iré, vosotros me pertenecéis.
Le dijeron: No te llamaremos nunca más. Y el espíritu respondió: Malditos, malditos seáis por siempre. A partir de ese día, Gianni empezó a tener graves problemas nerviosos durante varios meses y uno de los otros dos amigos tuvo que someterse a tratamiento siquiátrico.
Mientras tanto, la madre de Gianni, que no sabía nada de todo esto, un día vio un monstruo en su casa. Ella se puso a gritar. Llamaron al padre Francesco Bamonte, quien dijo a Gianni que nunca más asistiera a sesiones espiritistas y que todos debían vivir en gracia de Dios e ir a confesarse y a comulgar frecuentemente. Todos se confesaron, comulgaron y el sacerdote bendijo la casa. Y todo desapareció23.
22 Neil Christopher, Los exorcistas, Ed. Ate, Barcelona, 1979, p. 101.
23 Tomado de Bamonte Francesco, I danni dello spiritismo, o.c., p. 124.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Andrea Gemma, obispo exorcista de Isernia (Italia), dice: Un día, al principio de la Cuaresma, vino Lino, acompañado de sus padres. Era hijo único, vivía en el norte de Italia. Al primer exorcismo, se vio claro que era un caso difícil y empezó a manifestar fuerzas sobrehumanas.
Todo había comenzado desde que había participado en una sesión espiritista. Sus padres me mostraron una extraña fotografía, donde, detrás de Lino, aparecía una figura de contornos nítidos horribles según las más tradicionales representaciones del diablo. Hablaba en un idioma extraño, diciendo todas las palabras al revés.
Por ejemplo, en vez de decir Virgen María, decía airaM negriV. Fue una sorpresa para mí y pude comprobar la habilidad del demonio, cuando quiere inculcar miedo. Las sesiones de exorcismos eran diarias durante la Cuaresma.
Por fin, el Sábado Santo por la mañana, hicimos un nuevo exorcismo. Me di cuenta de que Lino apretaba en la mano una estrella masónica y decía algunas palabras… No sé dónde pudo tomar ese objeto. Mis ayudantes lo sujetaban, pero no había manera de hacerle abrir la mano. Por fin, después de insistir con incesantes oraciones, abrió la mano. El objeto cayó por tierra y se oyó de su boca: “Ahora debo marcharme”. Ya estaba libre del demonio.
Hoy Lino está bien y vive con su madre, pues su padre ya falleció, y él se mantiene firme en su fe20.
En algunas familias, después de haber asistido alguno de sus miembros a reuniones espiritistas, se detectan discordias y, en muchos casos, insomnio y pesadillas. En uno de los grupos espiritistas llamado “Amigos de los ángeles”, compuesto por unas 150 personas, recibieron en una ocasión el siguiente mensaje (que todos aceptaron como verdadero sin ninguna discusión): Muchos de ustedes están equivocados, porque no van a misa. Vayan a misa, reciban la comunión, pero no se confiesen, porque la confesión ha sido abolida hace tiempo21.
Sin pensarlo dos veces, dice el padre Ernetti, todos obedecieron al espíritu, que parecía bueno, y fueron a misa y todos comulgaron sin haberse confesado, aunque algunos no lo hacían desde hacía varios años. Aquí vemos un mensaje pernicioso, que parece bueno, pero que es tremendamente traicionero, pues trata de que comulguen sacrílegamente sin la debida disposición y quizás en pecado mortal.
En una oportunidad, un joven estudiante de medicina que asistía incrédulo a una de estas reuniones, se atrevió a desafiar al espíritu para que diera una señal de su presencia. El espíritu pidió que se apagaran las luces. Y se oyó un grito tan salvaje, inhumano y poderoso, que era imposible que fuera de un ser humano. Todos se aterrorizaron. El estudiante y sus familiares no podían dormir por la noche y tenían pesadillas. Hasta que acudieron al sacerdote que, con una oración de liberación, alejó de ellos aquella influencia maléfica recibida en la sesión espiritista.
Miguel Berret, en su libro Era vidente, ahora veo, dice que creía haber nacido con el don de la clarividencia, pues desde pequeño veía acontecimientos que ocurrían en el futuro. Él creía que era un don natural. Pero una vez casado, oía extraños rumores en su casa y empezó a desarrollar una fuerte tendencia al suicidio. Un día, fue a visitar a un sacerdote, quien le aconsejó renunciar a ese don. Desde su renuncia, lo ha perdido totalmente, lo cual indica que no era natural. A todos los que hayan estado involucrados en cosas de espiritismo o magia, les aconsejo decir la siguiente oración:
En el Nombre de Jesús, y en virtud de mi bautismo y por intercesión de la Virgen María, de los santos y ángeles, renuncio al espiritismo, a la magia y a cualquier vínculo con el maligno, y me consagro totalmente a Jesús como mi Dios, mi Señor y Salvador. Amén.
Esta oración puede hacerse también con relación a la adivinación, magia negra, o cualquier otro rito mágico, en el que hayamos estado involucrados.
No deis entrada al diablo.
(Ef 4, 27)
20 Gemma Andrea, Io vescovo esorcista, Ed. Mondadori, Milano, 2002, p. 130.
21 Ernetti Pellegrino, o.c., p. 175.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Veamos más ejemplos:
- Hace algunos años murió mi hermana y esto agravó mi depresión. Tenía complejo de culpa y sentía muchos deseos de comunicarme con ella para decirle que la quería mucho y todo lo que sentía su partida. Alguien me habló de un centro de sicofonía, donde, bajo la guía de personas expertas, se podía uno comunicar con el más allá. Esto se presentaba como resultado de una investigación científica comprobada. Los investigadores habían captado una onda de radio, llamada onda blanca, a través de la cual era posible hablar con las personas fallecidas. Yo caí en la trampa.
Me dirigí con mi madre al centro de sicofonía, donde un señor acogía gratuitamente a las personas que deseaban hablar con sus difuntos. Había unas 25 personas en una sala, donde había una radio enorme con extrañas antenas. El responsable nos pidió ponernos en comunicación mental con la persona deseada del más allá. Después de unos momentos, comenzamos a oír unas voces. Una de las señoras presentes fue llamada por su nombre. Era una mamá que había perdido a su hijo en un accidente. Aquella voz juvenil se presentaba con el nombre del joven difunto. Los dos hablaron unos minutos.
Después, fue nuestro turno. Una voz se presentó con el nombre de mi hermana y me llamó. La voz saludó a mi madre y habló de cosas referentes a mi familia. Pregunté algunas cosas y la voz me respondió. Todo sucedió en unos tres minutos. Después de la sesión, el responsable me dijo que quería enseñarme la técnica de la escritura automática… Me ejercité en casa en esta técnica, creyendo hablar con mi hermana. Después de algún tiempo, cuando me sucedieron malestares inexplicables, entendí que se trataba de un diálogo con el demonio.
Por causa de la sicofonía, si antes estaba mal, ahora estaba mucho peor. Sentía en mi casa la presencia de seres invisibles, no podía dormir ni estudiar. Era como un monstruo, odiaba a todo el mundo y, sobre todo, me odiaba a mi misma. Y de nada me sirvieron las visitas al sicólogo y al siquiatra. Por fin, acudí a un sacerdote exorcista y empecé a asistir a un grupo de oración. También empecé a rezar el rosario, confesarme frecuentemente y a asistir a la misa. Así mejoré totalmente. Ahora, después de ocho años, tengo un título profesional, me he casado y tengo dos hijos. Todo gracias a Dios17.
- Cuando era jovencito, comencé a meterme en el espiritismo. Yo había sido bautizado de niño, pero mi familia no era católica practicante e ignoraba casi totalmente las enseñanzas de la Iglesia. Mi madre se enfermó y esto nos llevó a buscar con esperanza su salud por todas partes, pues los médicos no la mejoraban. Buscamos también el camino del espiritismo, sobre todo, porque en mi país, Brasil, hay muchos sanadores espiritistas. Sin embargo, el estado de salud de mi madre no mejoraba, ni siquiera con espiritismo o prácticas mágicas de ritos de diversas religiones. Un día, antes de morir, mi madre me dijo: “Hijo mío, acuérdate de que estas religiones nos engañan y prometen cosas falsas. La única religión, que nunca me ha engañado ni me ha prometido promesas fáciles, es la católica”.
Por mi parte, yo había empezado a sentirme mal. Sentía ruidos inexplicables y presencias invisibles en la casa, pues había asistido a una sesión espiritista con unos amigos y empecé a sentir una angustia terrible y un pesimismo indefinible. Gracias a Dios y a la Virgen María, todo esto terminó, cuando, a continuación de la muerte de mi madre, me acordé de las palabras que me había dicho antes de morir. Y comencé a asistir a la iglesia y a rezar el rosario, a confesarme, a participar en la misa… Y así encontré la paz y la alegría perdida18.
- Me llamo Graciela y perdí a mi esposo el año 1992. Este suceso me hizo acercarme a la fe después de muchos años de haberme alejado de la Iglesia. Comencé a confesarme cada semana, a ir a misa frecuentemente y a rezar cada día. En una ocasión, oí hablar de la posibilidad de comunicarse con el más allá por medio de una grabadora. Creí que podía ponerme en comunicación con mi esposo difunto por este medio y comencé a hacer grabaciones de prueba. Un día, cuando fui a dormir, oí en mi almohada una voz que me llamaba: “Graciela, Graciela”. Pensé de inmediato: “Dios me está dando la posibilidad de escuchar a mi esposo”. Después de algunos días, me di cuenta de que no podía ser mi esposo; pues, cuando empezaba a rezar, oía en mi mente una voz que se sobreponía a mi oración y blasfemaba. De noche no podía dormir, algunas veces parecía que alguien me cogía los brazos. Fui a contarle todo a mi párroco y él me aconsejó no hacer nunca más la prueba de escuchar a mi esposo con la grabadora y rezar más. Intensifiqué el rezo del rosario y estos fenómenos han desaparecido19.
17 Ernetti Pellegrino, La catechesi di Satana, Ed. Segno, 1998, p. 176.
18 Bamonte Francesco, I danni dello spiritismo, Ed. Ancora, 2003, pp. 13-15.
19 ib. pp. 37-40.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Es una forma de adivinación por medio de los espíritus de los difuntos con el fin de conocer cosas secretas. Algo especialmente grave es el espiritismo a través de los mediums o personas que prestan a los espíritus su voz, sus gestos y su escritura para que se manifiesten y respondan a las preguntas que se les hacen.
Recordemos algunos textos de la palabra de Dios, donde se prohíbe la adivinación y el espiritismo. Que no haya en medio de ti quien consulte a espíritus ni pregunte a los muertos. Es abominación ante Dios cualquiera que esto hace (Det 18, 10-12). No acudan a los que evocan a los muertos (Lev 19, 26). Todo hombre o mujer que evoque a los muertos y se dé a la adivinación será muerto, lapidado (Lev 20, 26).
Y la Iglesia nos dice: No está permitido participar en reuniones espiritistas, con medium o sin él, empleando hipnotismo o no, aun cuando presenten una apariencia honesta y piadosa, lo mismo si se interroga a las almas o espíritus que si se escuchan las respuestas dadas, lo mismo que se conforme con observar como que se proteste que no se quiere tener relación alguna con los espíritus11.
El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso, la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él (Cat 2117).
Algunos espiritistas, para comunicarse con los difuntos, usan ahora medios técnicos como grabadoras, radio, televisión, ordenador, teléfono. Pero no hay que dejarse engañar, aunque el espiritista haga una oración al comienzo de la sesión o tenga la sala llena de estampas o imágenes religiosas. Porque, normalmente son espíritus malignos los que se comunican.
Hay algunas formas de espiritismo importadas de África en América como la umbanda o el candomblé. En la umbanda, el espíritu se manifiesta en el cuerpo del sacerdote que oficia el rito; en el candomblé se manifiesta en algunos de los participantes.
Otros ritos espiritistas son la santería, el palo mayombé, el vudú. En la santería y palo mayombé derraman mucha sangre de animales y, a veces, de hombres. Algunos recuerdan cómo en Matamoros (México), en 1989, fueron inmoladas 24 personas en un culto de palo mayombé.
El vudú es practicado, sobre todo, en Haití, Brasil, Cuba y las Antillas. Algunos de los seguidores del vudú se reúnen, en ocasiones, para invocar a los diablos y hacer verdaderos maleficios contra otros. Estos diablos o malos espíritus exigen, a veces, matar animales y hasta seres humanos. Por eso, los médicos hace tiempo han dado la voz de alerta sobre los problemas de salud mental que ocasiona el espiritismo.
El espiritismo no es sano. Es frecuentemente patológico. Crea lazos que, a veces, necesitan oración de liberación12.
Dice Monseñor Milivoj Bolobanic: Según mi experiencia, he llegado a la conclusión de que todos los que han practicado el espiritismo, generalmente, tienen pensamientos negativos y, antes o después, en las situaciones difíciles de la vida, piensan en suicidarse y muchos lo hacen13.
En tiempos del fervor espiritista, en 1855, la cuarta parte de los cientos de dementes del hospital de Zurich (Suiza) eran espiritistas y las dos quintas partes del asilo de Ganz. Incluso, los espectadores no están protegidos contra la influencia de los malos espíritus y, por eso, después de haber asistido a reuniones espiritistas, hay muchas personas que manifiestan graves problemas de insomnio, dolores de cabeza o cosas peores.
Dice el padre Gabriele Amorth, que fundó en 1992 la Asociación nacional de exorcistas italianos y en 1994 la Asociación internacional, y es el Presidente honorario de la Asociación:
Muchas veces, he tenido el caso de padres que me han traído hijos muy jóvenes, que después de una o varias reuniones espiritistas, a las que asistieron por juego, ya no podían estudiar o descansar o comer bien14.
Una señora decía que se había puesto en contacto con un espíritu, que era bueno, porque le decía cosas buenas y le enseñaba a rezar. Después de algunos años, cuando la señora estaba ya atada a ese espíritu, comenzó a decirle cosas malas y a blasfemar… Ella lo dejó, pero ya tenía muchas influencias maléficas. Era constantemente perturbada por voces que no le dejaban dormir ni trabajar15.
Por su parte, el padre Pellegrino Ernetti dice:
Una persona profesional me dijo: Padre, ayúdeme, líbreme de un mal espíritu que me obsesiona. Cuando voy a dormir, apaga la luz; lo siento a mi lado y me perturba y no me deja dormir… Todo era debido a la asistencia a una reunión espiritista. Por eso, el que todavía está dudoso, que piense en el eventual peligro de ponerse en comunicación con Satanás para que evite cualquier forma de espiritismo16.
11 Declaración de la Congregación para la doctrina de la fe del 1 de junio de 1917.
12 Vernette Jean, Ocultismo, magia, hechicerías, Ed. CCS, Madrid, 1992, p.93.
13 Bolobanic Milivoj, Come riconoscere le trappole del demonio, Ed. Segno, 2002, p. 86.
14 Amorth Gabriele, Esorcisti e psichiatri, Ed. Dehoniane, Bologna, 2004, p.87.
15 ib. p. 88.
16 Ernetti Pellegrino, La catechesi di Satana, Ed. Segno, 1998, p. 176.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Los amuletos son objetos a los que se atribuyen el poder de expulsar las energías negativas y así alejar la mala suerte. Los talismanes, en cambio, son objetos a los que se les atribuye un poder mágico para atraer energías positivas y así traer buena suerte.
Todas estas cosas son, en el mejor de los casos, unas supersticiones; pues, en otros casos, podrían ser objetos maleficiados que nos causarían graves problemas.
Muchos jóvenes, que buscan poderes superiores y quieren triunfar en la vida con toda la ilusión de sus años juveniles, buscan el camino fácil del triunfo por medio de estos objetos, fáciles de comprar en tiendas especializadas, poniendo su confianza y su seguridad en estos objetos más que en Dios y en su providencia divina.
A veces, aprenden a hacer ciertos rituales mágicos con los cuales también tratan de controlar y aprovechar para sí las fuerzas ocultas.
Por eso, nos dice la Iglesia, con su sabiduría de 2000 años: Todas las prácticas de magia o hechicería mediante las cuales se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo, aunque sea para procurar la salud, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún, cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible (Cat 2117).
El negocio de los amuletos y talismanes, mueve muchos millones. Se venden toda clase de objetos por correo o en tiendas especializadas. Muchos de ellos representan cosas macabras con calaveras, imágenes satánicas o monstruos, que pueden estar en camisetas, llaveros, ceniceros, collares, sortijas… Lo curioso es que muchos magos hablan de amuletos y talismanes recargables cada cierto tiempo para así tener más ingresos de los incautos clientes. La Nueva Era promueve, especialmente, el uso de cristales y gemas, que, según ellos, son capaces de curar enfermedades y llenar a las personas de energías positivas.
He conocido personas y hasta niños a quienes sus madres habían llevado a magos o chamanes y les habían hecho llevar al cuello alguna piedra o cosas que parecían sin importancia y que, en vez de curarlos, los habían empeorado. ¿Por qué? Porque, si nos metemos en el terreno de nuestro enemigo el diablo, caeremos en las garras de su poder y, después, salir de él será más difícil y más costoso.
Veamos un caso concreto. Alessandra tenía 19 años y se interesó por el esoterismo, cuando tenía 14 años, al apasionarse por los dibujos animados japoneses. Dice:
Me fascinaba la cultura oriental y así empecé a leer revistas de la Nueva Era que parecían satisfacer mi curiosidad. Las historias de los dibujos japoneses y de la Nueva Era tratan temas como la magia y la reencarnación. Pronto me interesé por el tema de los cristales que, según la cultura de la Nueva Era, poseen una energía especial. Me impresionó muchísimo la idea de que estos poderes podían cambiar mi vida. Yo estaba mal en mis estudios y mi mejor amiga me había traicionado.
Empecé a ir a una tienda esotérica, que vendía algunas piedras especiales. Una de éstas me la habían prestado como un potente amuleto capaz de alejar toda la energía negativa. Me recomendaron llevarla siempre conmigo y no dejarla nunca sola. Desde ese momento, parecía que todo iba mejor y yo era realmente feliz y creía que la piedra mágica me daba suerte.
Un día, durante una excursión, perdí el precioso amuleto. Por la noche, cuando volví a casa, me di cuenta de su pérdida y me puse a llorar. Al principio, estaba desesperada. Me sentía perdida sin mi piedra mágica. Empecé a pensar que mi vida se iba a ir a pique y me iban a castigar por haber perdido el amuleto. Estaba aterrorizada. Me imaginaba una especie de demonio que me castigaba. Tenía miedo de que volviera a mi vida toda la energía negativa. Me sentía repentinamente débil. Había perdido mi preciosa aliada, la piedra mágica que me daba fuerzas para vivir.
Poco a poco, me fui rehaciendo. Mi profesora de religión me ayudó a salir de aquella trampa esotérica. Me dijo que tenía que encontrar la verdadera fuerza dentro de mí y que no podía dejarme condicionar por un amuleto de la Nueva Era.
Desde ese momento, me sentí más feliz y llena de vida. Volví a casa con el corazón lleno de alegría y sin ningún miedo a las fuerzas negativas. Ahora, creo que fui una estúpida y no comprendo cómo pude caer en una trampa así; pero, cuando uno está solo, se agarra a cualquier cosa, incluso a una piedra10.
10 Climati Carlo, Los jóvenes y el esoterismo, Ed. Ciudad Nueva, Madrid, 2003, pp. 31-34.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
En cuanto a la adivinación, hay muchas formas de realizarla.
Todos conocemos a los videntes que la practican a través de la bola de cristal. Otros adivinan por medio de las cartas (cartomancia) o por medio de las líneas de la mano (quiromancia) o por medio de los sueños (oniromancia), o por la luz de las velas (velomancia) o por el tarot.
Algunos leen el futuro por medio de los posos del café o del té, o por medio de manchas de tinta o de hojas de coca o de las brasas… Hay quienes interpretan el significado de los números según el día del nacimiento o de algún hecho personal para ver el futuro de la persona (numerología). Los chinos utilizan el viejo sistema del I-Ching.
Sobre la adivinación, en general, nos dice el mismo Dios: Que no haya en medio de ti quien se dé a la adivinación ni a la magia ni a hechicerías o encantamientos; ni quien consulte a encantadores ni a espíritus ni a adivinos ni pregunte a los muertos. Es abominación ante Dios cualquiera que esto hace (Det 18, 10-12). No acudan a los que evocan a los muertos ni a los adivinos ni los consulten para no mancharse con su trato…, ni practiquen la adivinación ni la magia (Lev 19, 26.31).
En el Catecismo de la Iglesia católica se dice: Todas las formas de adivinación deben rechazarse, el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos y otras prácticas, que equivocadamente se supone desvelan el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a mediums…, están en contradicción con el honor y respeto que debemos solamente a Dios (Cat 2116).
Los Padres de la Iglesia, desde los primeros siglos, condenaron estas prácticas de adivinación. Por eso, hay una absoluta incompatibilidad entre la realización de estas prácticas y el ser cristiano. Ni siquiera se pude asistir como meros espectadores, pues no están exentos de los peligros y de la influencia del mal. Hay que evitar a toda costa ir a adivinos, aunque tengan muchas estampas religiosas y digan que trabajan solamente con magia blanca; y no se deben aceptar sus talismanes u objetos que, supuestamente, dan suerte o liberan de daños ajenos.
Les dio poder sobre
todos los demonios y
curar enfermedades, y
les envió a predicar el
Reino de Dios y a curar.
(Lc 9, 1-2)
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
- En 1992 comencé a sentir dolores en distintas partes del cuerpo: un día en la cabeza, otro en el estómago, otro en las piernas… De los análisis médicos resultaba todo normal. Los médicos me diagnosticaron una depresión. Yo, en ese tiempo, apenas iba a misa por Pascua y Navidad o para bautismos, bodas o primeras comuniones. Un día, mi hermana me propuso ir donde un mago para ver si me curaba. El mago me leyó las cartas y me dijo que me habían hecho una atadura.
Yo sospechaba de mi cuñada, que desde hacía algunos años no me dirigía la palabra. Le pregunté al mago si era ella. Él me dijo: “No es ella, es una persona viuda, que está junto a vosotros”. Viuda junto a nosotras sólo estaba mi madre y mi suegra. Por eso, yo insistí cuál era de las dos. Él me dijo: “Es tu mamá”. Yo, conociendo la bondad de mi madre, no lo quise creer.
Me empeñé en creer que era mi cuñada la que me había hecho daño. El mago, en vista de mi insistencia, quiso aprovecharse de mi convicción y me dio un brazalete. Me dijo que lo llevara en la muñeca para que no tuviera más problemas. Pero que hacía falta recargarlo cada 15 días. Y me dijo que debía pagarle 550.000 liras por el brazalete y la consulta.
Creí que pronto mejoraría de salud y cada quince días iba al mago para pagarle 50.000 liras por recargar el brazalete. En total le pagaba unas 200.000 liras al mes. Un día, le llevé a mi hija de 5 años para que la ayudara a dormir por la noche. Cuando me vio con mi hija en la puerta, me gritó:
“Tú sabes que aquí no pueden entrar niños, porque aquí se hacen misas negras”. Yo no sabía qué era una misa negra. Pero, al fin, el mago me dijo que entrara. Y me dio sal, exorcizada por un exorcista negro en una misa negra, y me dijo que lo pusiera bajo la cama de la niña.
Después me pidió el nombre de la niña para ponerlo debajo de una vela, que me daría la semana próxima. Pagué y salí. La primera noche mi hija durmió toda la noche, pero la segunda noche empezó a gritar y a ser sacada de la cama. Y decía: “Me han tirado de la cama”. Esto continuó por varias noches. Volví al mago, que me dio la vela con el nombre de la niña, añadiendo otras tres velas de diferentes colores. Y me dijo que las encendiera en casa hasta que se consumieran para que mi hija no tuviera más problemas.
Pero mi hija continuaba cada día peor sin dormir, gritando y cayéndose de la cama. Además, esos días me vinieron fuertes dolores de cabeza, mientras estaba en casa. Entonces, tuve miedo del mago y le hablé a una amiga que me aconsejó tirar el brazalete y la sal del mago, ir frecuentemente a misa, confesarme y hablar con un sacerdote.
El sacerdote me mandó a un exorcista de la diócesis, que me aconsejó llevar una vida cristiana y recibir regularmente bendiciones. Después, entré en un grupo mariano de oración en que me encuentro hasta ahora y las cosas han mejorado y llevo 7 años sin necesidad de ir a los médicos5. Otro caso: Hace algunos años, tuve un gran problema de salud. Una persona me habló de dos señoras que habían abierto un centro de pranoterapia6 y que me podían curar.
La primera vez que me presenté, me hicieron diversas preguntas sobre mi vida. Me dijeron que la terapia que yo necesitaba era la más larga y más cara. Se necesitaban tres terapias de tres horas cada una para hacerlas en semana y media por la módica cifra de millón y medio de liras. Después de esta terapia, sería conveniente otras diez sesiones de diez minutos a sólo 50.000 cada una.
Así sería liberada de todos mis problemas. Durante las sesiones, ponían sus manos sobre la parte enferma del cuerpo, bajaban la cabeza, cerraban los ojos y se concentraban. Al final, parecían muy cansadas. En la primera sesión, me escribieron en un papel una oración para aprenderla de memoria y, después, destruirla, porque sólo la debía conocer yo sola, nadie más.
La oración decía: “Tengo necesidad de energía divina para exorcizarme de todo mal, negatividad o entidad”. Esta oración la debía recitar, al menos, una vez al día y todas las veces que estuviera en una dificultad. No querían que rezara ninguna otra oración distinta. No querían que rezara a la Virgen María, no querían que rezase por los difuntos y menos que fuese a hablar con los sacerdotes, que, decían, enseñan a rezar, pero no enseñan cómo llegar a Dios.
Sin embargo, yo rezaba a la Virgen María y a Jesús, mientras me hacían las terapias. Me dijeron que comprara unas cajitas circulares, que contenían energía divina. Un día, una de ellas me dijo que un primo mío me había hecho un maleficio. Yo le dije que, si me lo había hecho, yo lo perdonaba. Pero su respuesta fue que yo no estaba libre de rencores hacia él.
Me aconsejaron llevar a mis hijos para hacerles terapia, aunque sólo fuera para mejorar su rendimiento escolar. Pero después de tantas terapias, mis males no se curaban sino que empeoraban, hasta que las dejé, pues me di cuenta de que sólo me estaban engañando7
Algunos magos se ocultan bajo el nombre de pranoterapeutas. Veamos:
Una señora se acercó a una pranoterapeuta, llevándole a su hija, que sufría problemas sicológicos, y buscando ayuda para los dolores que ella misma sentía en las piernas. En el primer encuentro la maga leyó el tarot a la hija; después, en una hoja dibujó una cruz y, debajo de la cruz, puso una imagen de Jesús y de María, que traspasó con un alfiler; y allí puso una foto de la hija. Después, encendió una vela y repitió lo mismo con la foto de la señora.
Mientras leía el tarot, le dijo que algunos familiares atraían el mal sobre su familia y en particular sobre su hija. La señora creía todo lo que le decía y así comenzó a tener rencor hacia ciertos parientes. A la hija le daba algunos masajes en la cabeza y le hacía repetir algunas frases que escribía en un papelito. Uno de ellos decía: “Que la oscuridad de la noche me acompañe”.
La pranoterapeuta y cartomante le daba velas de distintos colores para que las encendiera en casa. Un día, le aconsejó comprar por 200.000 liras una medalla con signos incomprensibles que alejarían de ella todos los males. La señora vio sobre la mesa de la cartomante un plato con un hígado de animal, ya en fase de descomposición y maloliente.
En el consultorio tenía varios gatos, a los cuales les faltaba el ojo o la cola o alguna cosa. En la pared, tenía las fotos de todos sus clientes. Algunas veces, blasfemaba el nombre de Dios, de la Virgen y de los santos.
Pero los problemas de la hija y sus dolores a las piernas no mejoraban, sino que empeoraban. Así que dejó eso y comenzó a participar con su hija más asiduamente de la misa. Un sacerdote de Fiesole recibió todos los objetos recibidos de la cartomante y los destruyó. La hija ha comenzado a orar frecuentemente y a recibir los sacramentos y hoy está muy serena gracias a la ayuda recibida de la parroquia y del párroco8.
Otro cliente cuenta: Estaba atravesando un período de gran depresión y me aconsejaron ir a un pranoterapeuta, el cual me dijo que eran necesarias varias sesiones de veinte minutos, tres veces a la semana por tres meses, a 50.000 liras cada sesión. La terapia consistía en masajes a los pies y terminaba con imposición de manos sobre la cabeza.
Lo que más me impresionó, al entrar en su oficina, fue un gran crucifijo, que había colgado de la pared, junto con otros amuletos, que hacían contraste con el crucifijo. El pranoterapeuta me dijo que podía conseguir energías positivas, comprando algunos de aquellos amuletos por la módica cifra de 4.000.000 de liras…
Un día me propuso enseñarme a ser pranoterapeuta y cartomante. Pero, después de terminar mis sesiones de tres meses, me di cuenta de que no había mejorado nada y todo había sido un engaño. Una amiga me aconsejó hablar con un sacerdote y así he comenzado un camino de conversión en el que estoy descubriendo que la verdadera salvación viene sólo de Jesús9
Sí, sólo Jesús es nuestro Salvador, confiemos en Él y no en los magos ni adivinos. Él también nos puede curar por medio de los médicos o también milagrosamente.
5 ib. pp. 12-16.
6 Pranoterapia es un sistema de curación que usa el prana (energía corporal) para sanar y prevenir enfermedades.
7 ib. pp. 22-25.
8 ib. pp. 31-33.
9 ib. pp. 19-20.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Otra maga convertida, que comenzó como jugando, decía:
En un cierto momento de mi vida, comencé a decir a mis amigas que yo tenía poderes y que podía quitar el mal de ojo. En un plato, mezclaba agua y sal y, después, echaba unas gotas de aceite y creía ver imágenes de personas y yo adivinaba ciertas cosas. Mis amigas me agradecían y yo estaba contenta de ayudarlas. Pero la cosa iba aumentando más y más. De la práctica espontánea, pasé a prácticas de magia como la quiromancia, la cartomancia, espiritismo… Pero me sentía muy mal interiormente y me vinieron dudas de si estaba haciendo bien. Un día, me aconsejaron ir a un sacerdote exorcista y me dijo que aquello que hacía, aunque no lo supiera, era algo del diablo.
Así que me alejé totalmente de esas cosas y así pude descubrir de nuevo la paz interior que había perdido. Por eso, ahora os digo: Rezad a Jesús y aceptad su voluntad y no busquéis solucionar los problemas, adivinando el futuro. El futuro está en las manos de Dios, confiad en Él².
Lo curioso de la magia es que, según investigaciones realizadas por centros especializados y, concretamente, por el estudioso del fenómeno de la magia, Massimo Introvigne, quienes más creen en estas cosas son los jóvenes y los profesionales que tienen títulos universitarios. Cree más la gente culta y los ricos que los pobres o analfabetos. Por eso, decía el obispo Giuseppe Casale que la magia es el opio de la burguesía.
Veamos ahora algunos ejemplos:
- Soy una señora de edad media, católica creyente. Hace unos años estaba atravesando un período no muy bueno y una amiga me dio el teléfono de un cartomante (adivino), diciéndome que me ayudaría. Fui a la consulta y vi mucha gente. Debí esperar casi tres horas para ser atendida.
Cuando llegué, le conté mis problemas: “Soy viuda y he quedado sola después de que mi hijo se ha casado hace dos años. Ahora me quieren quitar mi casa”. El cartomante mezcló las cartas y me dijo con seguridad que podía estar tranquila, porque veía en las cartas que no me la quitarían. Yo me quedé tranquila; pero, después de poco tiempo, me la quitaron. La profecía del cartomante había sido falsa y me convencí de que los magos y cartomantes son todos unos embusteros3.
- Hace algunos años estábamos preocupados por el futuro de nuestro hijo y acudimos a un mago para pedirle ayuda para que nuestro hijo dejase a la chica que creíamos no le convenía. El mago nos dijo que le habían hecho daño, que le habían dado a comer un chocolatito sobre el que habían hecho un maleficio y que debíamos tener en casa un poderoso talismán para evitar el daño que podían ocasionarle. El precio de este talismán era de unos 4.000 euros y nos garantizó que en 15 días estaría solucionado el problema.
Compramos el talismán y, después de 15 días, volvimos para decirle que las cosas seguían igual que antes. Entonces, el mago nos dijo: “No se preocupen, yo tengo un colaborador que tiene un gran poder para estos casos”. Nos llevó al colaborador y éste nos dijo: “A su hijo, además de haberle dado un chocolate maleficiado, le han hecho macumba muy potente, pues han tomado el corazón de una paloma y lo han atravesado con muchos alfileres y después lo han enterrado a los pies de un ciprés. Pero no se preocupen, en 15 días yo puedo solucionarlo todo”. Nosotros le creímos y le dimos 1.500 euros.
Pero nada cambió y nuestro hijo se volvió más nervioso y casi no comía ni dormía. Fuimos al médico y nos dio tranquilizantes, porque dijo que no tenía ninguna enfermedad.
A los pocos días, buscamos otra solución en una cartomante, que hacía propaganda por televisión. Nos dijo que el asunto era muy grave, pero que ella podía solucionarlo en poco tiempo y pidió la dirección de nuestra casa. Al día siguiente, vino y quiso ver toda la casa. Y dijo: “Le han hecho macumba, pero todavía estamos a tiempo para salvarlo de la muerte y yo puedo resolver el problema en 48 horas por 5.000 euros”. Pero pasaron las 48 horas y todo seguía igual. La llamamos y nos dijo que estaba ocupada, que llamáramos dentro de media hora y así lo hicimos otras tres veces; a la cuarta vez, nos contestó de mala manera y, cuando le dijimos que la acusaríamos a la policía, nos amenazó de hacernos daño en nuestro negocio.
Después de estas experiencias negativas, fuimos a ver a un sacerdote y así comenzamos un camino hacia Dios que nos ayudó a encontrar la paz interior. Antes íbamos a misa, de vez en cuando, y nuestra fe era muy superficial. Ahora oramos por nuestro hijo y confiamos su futuro en las manos de Dios.
Como nota interesante, podemos decir que en febrero de 1999 esa cartomante fue denunciada por varios clientes y fue arrestada por la policía con cuatro de sus colaboradores. Realmente, muchos magos son charlatanes que sólo piensan en sacar dinero fácil a la gente que cree en ellos y busca en ellos la solución a sus problemas 4.
2 ib. pp. 18-19.
3 ib. p. 17.
4 ib. pp. 7-9.
por Makf | 8 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Por magia podemos entender toda clase de ritos con los que se pretenden canalizar las fuerzas ocultas para conseguir nuestros deseos. Algunos magos hacen rituales mágicos para que uno tenga suerte en sus negocios, para que tenga trabajo, para curar enfermedades o para conseguir a la persona amada. Cuando hacen magia negra para hacer daño, con la ayuda del demonio, se llaman brujos; y adivinos, cuando tratan de conocer el futuro.
En cuanto a la magia, podemos aludir aquí a Harry Potter, un personaje famoso en todo el mundo a través de los libros de la Sra. Rowling, la autora inglesa, que ha fomentado entre los niños, jóvenes y adultos, el mundo de la magia. Harry Potter es un aprendiz de mago que usa su varita mágica para hacer ciertos ritos con su capa de mago. Aparte de que muchas de sus actitudes no son muy éticas, pues pareciera que para hacer el bien se justifican algunos medios no éticos como la mentira, de hecho, la Harrimanía hace que muchas personas, y no sólo niños, se aficionen a este mundo mágico.
En ciertas ciudades hay tiendas especializadas en vender cualquier cosa de las que usa Harry Potter como la varita mágica, su capa, etc. Y esto puede hacer mucho daño, si creen seriamente en la magia y ponen su confianza en las fuerzas mágicas en vez de confiar en Dios. Esto lleva a muchos jóvenes a llevar amuletos y talismanes. Y, cuando tienen problemas, tratan de solucionarlos por medio de magos en vez de luchar, trabajar y esforzarse con su propias fuerzas, confiando en Dios. Es la cultura de lo fácil, como si todo se consiguiera con dinero y con poderes superiores y no con nuestro esfuerzo y la ayuda de Dios.
Ciertamente, la magia es un buen negocio para muchos magos y adivinos que hacen mucha propaganda en las páginas amarillas, en radio, televisión, internet… Se presentan más o menos así:
N.N., un gran profesional que dirige desde hace más de veinte años el centro de ciencias ocultas de… Su magia no tiene límites y puede ayudarlo en todo lo que necesite, no importa cuál sea su problema. Le ayudará en casos de negatividad, amor, dinero, trabajo… Llame ahora mismo al teléfono…
N.N. experta en todo tipo de magia. Tiene un equipo proveniente de todas partes del mundo para resolver todos sus problemas… Si tu compañero te traiciona, si tienes problemas de amor, si eres desafortunado o tienes problemas en el trabajo… Si necesitas consejos, llama rápidamente al teléfono… Máxima reserva.
Realmente, hay muchos magos charlatanes, que tienen una soberbia poco común. No pueden ni siquiera evitar un resfrío en sí mismos y hablan de tener poderes para hacer cualquier cosa y curar cualquier enfermedad… Lo malo es cuando trabajan directamente con el diablo y, entonces, ya no son magos, son verdaderos brujos o magos negros, pues hacen magia negra. Pero, en todos los casos, tienen una habilidad maléfica para crear en los clientes una dependencia para sacarles sin compasión hasta el último centavo.
Cada vez que el cliente va a visitarlos, tienen algo nuevo que darles o que decirles. Nunca le dirán que ya está todo solucionado y que ya no necesita ir más a su consultorio. A veces, dan velas o incienso, polvos de amor, hierbas mágicas o saquitos cosidos, que no hay que abrir, o diversas clases de talismanes o amuletos para atraer la suerte o protegerse de las fuerzas negativas. Nunca le dirán que vaya a rezar a la iglesia para solucionar sus problemas, sino que regresen cada cierto tiempo para recargar los talismanes o para nuevas consultas.
Hay personas que están tan dependientes del mago, que son incapaces de tomar decisiones sin consultarlo, siendo esclavos de sus opiniones para hacer un viaje, casarse con tal persona o hacer negocios… El famoso exorcista italiano Raul Salvucci decía que conocía a un gran empresario que siempre viajaba en compañía de una maga, que trabajaba a tiempo completo para él con el fin de asesorarlo en todo. Esto mismo ocurre con algunos políticos o grandes personajes del deporte o la canción.
El padre Francesco Bamonte cuenta el caso de una maga de 53 años, divorciada, que gana un promedio de seis mil euros por semana, sin pagar impuestos.
Un día, una señora se le acercó para hablarle de su hijo muerto y ella le dijo que sus familiares querían matar también a su otro hijo y que era necesario hacer cuanto antes, ritos poderosos de protección, pero que eso le iba a resultar caro. Al decirle la mujer que no tenía dinero y que sólo tenía la casa donde vivía, ella le dijo que la vendiera, pues para salvar la vida de su hijo hacía falta hacer cualquier sacrificio.
Esta misma maga tiene muñecos de cera para dárselos a los clientes que quieren hacer daño a alguna persona y ella los traspasa con alfileres para que, después, los entierren en un cementerio o en la casa del enemigo o en otro lugar apropiado.
A veces, mete odio contra algunos familiares, acusándolos de ser los causantes de los males del cliente. Hace maleficios, cuando se lo piden. Y, si la visita algún hombre de su gusto, le pide, como parte de su curación, tener relaciones sexuales con ella… Da a los clientes talismanes contra cualquier tipo de adversidad, pidiendo mucho dinero por ello. A varias clientes embarazadas les ha exigido con insistencia que abortaran. Y, frecuentemente, habla mal del Papa y de los sacerdotes, aconsejando que no vayan a la iglesia.
A veces, estos magos piden ir a la casa del cliente para ver cuáles son los objetos que exhalan negatividad o están embrujados y de los cuales proviene el daño a la familia. Con frecuencia, escogen joyas u objetos de oro o plata, y se los llevan para evitar el daño, pero aprovechándose de la ingenuidad de sus clientes, pues estos objetos valen mucho dinero y van a adornar sus casas o los venderán a otros.
Es conocido también que, con frecuencia, contratan los servicios de investigadores privados, a quienes pagan bien, para que les den todos los datos referentes al cliente, para así poder deslumbrarlo en la próxima cita, haciéndole creer que todo eso lo sabe por sus dotes de vidente. A veces, tienen sus colaboradores, que hacen este trabajo, pues trabajando en equipo es más fácil conseguir del cliente el mayor provecho posible. Y, si en algún caso, el cliente se siente engañado y quiere acusarlo a la policía, lo amenazan con maleficios de muerte o con ritos mágicos para hacerle daño.
Un mago convertido decía: ¿Saben por qué un talismán cuesta 100 euros y otro 500 euros? Porque sobre uno han blasfemado 100 veces contra la Virgen María o contra Jesucristo, y en el otro han blasfemado 500 veces.
1 Bamonte Francesco, Cosa fare con questi maghi, Ed. Ancora, Milán, 2000, pp. 72-74.