por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, IVE | Fuente: Ediciones del Verbo encarnado
El sufragios por los difuntos.
ContenidoCuando muere una persona, ¿hay que rezar el rosario nueve días y ponerle un vaso con agua?
Pregunta:
Me dirigo a Usted con todo respeto y confiianza, tengo una inquietud o duda y me gustaria me pudiera ayudar a aclararla.
Cuando fallece una persona, ¿cuál es el motivo o por qué se le debe de rezar del novenario del rosario? Y además, mientras se reza éste novenario ¿cuál es el significado de ponerle una vela o veladora encendida durante todos estos nueve días y también un vaso con agua?
Respuesta:
El rezo del Rosario es una oración muy eficaz, y recomendada por la Iglesia (por ejemplo, puede leer la Carta Apostólica del Siervo de Dios Juan Pablo II, ´Rosarium Virginis Mariae´), y como tal, es una gran ayuda a las almas que están en el Purgatorio. El Papa Benedicto XVI, en la reciente Carta Encíclica ´Spe Salvi´, recuerda la doctrina sobre por qué debemos ofrecer sufragios por los difuntos:
´Sobre este punto hay que mencionar aún un aspecto, porque es importante para la praxis de la esperanza cristiana. El judaísmo antiguo piensa también que se puede ayudar a los difuntos en su condición intermedia por medio de la oración (cf. por ejemplo 2 Mc 12,38-45: siglo I a. C.). La respectiva praxis ha sido adoptada por los cristianos con mucha naturalidad y es común tanto en la Iglesia oriental como en la occidental.
El Oriente no conoce un sufrimiento purificador y expiatorio de las almas en el « más allá », pero conoce ciertamente diversos grados de bienaventuranza, como también de padecimiento en la condición intermedia. Sin embargo, se puede dar a las almas de los difuntos « consuelo y alivio » por medio de la Eucaristía, la oración y la limosna.
Que el amor pueda llegar hasta el más allá, que sea posible un recíproco dar y recibir, en el que estamos unidos unos con otros con vínculos de afecto más allá del confín de la muerte, ha sido una convicción fundamental del cristianismo de todos los siglos y sigue siendo también hoy una experiencia consoladora.
¿Quién no siente la necesidad de hacer llegar a los propios seres queridos que ya se fueron un signo de bondad, de gratitud o también de petición de perdón?
Ahora nos podríamos hacer una pregunta más: si el « purgatorio » es simplemente el ser purificado mediante el fuego en el encuentro con el Señor, Juez y Salvador, ¿cómo puede intervenir una tercera persona, por más que sea cercana a la otra?
Cuando planteamos una cuestión similar, deberíamos darnos cuenta que ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma. Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo.
Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal. Así, mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser, mi gratitud para con él, mi oración por él, puede significar una pequeña etapa de su purificación.
Y con esto no es necesario convertir el tiempo terrenal en el tiempo de Dios: en la comunión de las almas queda superado el simple tiempo terrenal. Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil.
Así se aclara aún más un elemento importante del concepto cristiano de esperanza. Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí.40 Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente:
¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal.´ (Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, n. 48)
El uso de velas en la liturgia y las devociones privadas es muy antiguo y tiene muchas aplicaciones; puede representar nuestras oraciones, nuestra devoción, nuestra intención de ´velar´ es decir, de mantenernos despiertos y atentos en la oración para alcanzar lo que pedimos a Dios.
Pero también pueden ser utilizadas con sentido supersticioso, como si se creyese que las velas, o un número determinado de velas, o alguna práctica por el estilo, pueden alcanzar, por sí mismas, de modo ´mágico´, lo que pretendemos. Lo mismo se diga de esa práctica a la que usted alude, de poner un vaso de agua. Desconozco su origen y el sentido que le dan quienes así obran.
Puede ser algo análogo a la santiguas prácticas paganas, usadas más tarde por algunos cristianos, por las que se dejaba a los difuntos comida y bebida, como un modo de estar unidos a ellos en un mismo banquete. Si se piensa que el difunto necesita ese agua, sería un pensamiento supersticioso.
Tal vez la práctica venga del uso del agua bendita, usada como un sacramental; en tal sentido estaría bien, mientras se entienda cuál es el sentido.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: Xavier Villalta Andrade | Fuente: Catholic.net
"El libro de la Verdad" o "El Gran Aviso", ¿Un católico pueve dar crédito a estas supuestras profecías?, hagamos discernimiento.
Pregunta: ¿una amiga apareció con un libro que llaman "El libro de la verdad", también llamado "El Gran Aviso", me podría ayudar ha discernir si su contenido no contradice nuestra fe?
Respuesta:Iniciemos viendo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre las revelaciones privadas (el libro se basa en unas aparentes revelaciones privadas):
67 A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas "privadas", algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de "mejorar" o "completar" la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia.
Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.
La fe cristiana no puede aceptar "revelaciones" que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas Religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes "revelaciones".
Entonces vemos que las revelaciones privadas, incluso aquellas que hayan sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia, no son el sustento de nuestra fe, su única función es la de ayudar a vivir más plenamente la fe, fe que debe basarse exclusivamente en lo que nos enseña el Espíritu Santo a través de las Sagradas Escritures y la Sagrada Tradición y mediante el Magisterio de la Iglesia.
También debo decir que nuestra conversión a reales seguidores (discípulos) de Jesús debe ser por nuestro amor a Él y no por miedo a lo que vendrá, ya que si lo amamos realmente ponemos toda nuestra vida en sus manos y sabemos que lo que Él nos entregue será lo mejor para nosotros, luego el miedo al porvenir no es compatible con una real conversión.
Comencemos a analizar algo del contenido del citado libro:
Su contenido trata claramente de mensajes sobre el fin de los tiempos, tema que genera un interés inmediato.
Se afirma en el texto que la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo está cerca, y eso es verdad, hoy estamos más cerca que ayer y mañana estaremos más cerca que hoy, pero tengamos presente siempre que "En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre (Mt. 24, 36)… Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada (Mt. 24, 40)" y que "Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche (1Tes 5,2 - Mt 24, 43)"… hasta donde yo se el ladrón no envía mensajeros para anunciar que llegará.
Claro, es verdad, al igual que algunos sonidos o sombras nos pueden advertir que el ladrón se aproxima en la Biblia existen señales que nos permitirán advertir que el retorno de Nuestro Señor se aproxima, ¿cuales son?, son estas:
- "Se predicará este Evangelio del Reino en todo el mundo" (Mt 24, 14).
- Tribulaciones para la Iglesia (Mt 24, 3-26).
- Caos en la naturaleza (Mt 24, 29).
- Resurrección de los cuerpos (Mt 22, 31; 1Cor 15, 35-54).
Podemos ver entonces que sí, estamos cerca, algunas de esas señales podrían ser hechos que se viven en nuestros días… lo que no sabemos es cuan cerca. Pero si el alma de la persona está lista no debería tener ningún temor.
Encuentro que en el texto de las supuestas revelaciones se indica que el "nuevo paraíso en la Tierra" será tan sólo para aquellos que estén vivos cuando esos acontecimientos ocurran, no menciona resurrección de difuntos, ¿es que acaso se niega el paraíso a los justos que vivieron antes de que todo eso ocurra?, dado que Dios es justo no lo creo posible… aquí ya encuentro una incongruencia con la Revelación Divina de las Escrituras (Juan 5, 28-29).
Luego el texto de la supuesta revelación habla de las iglesias cristianas, claro, es lógico que Jesús esté preocupado por todos los seres humanos, él quiere la salvación de todos, pero él fundó una sola Iglesia y no puede ser que ahora hable de "mis iglesias", en este mensaje veo un sesgo de relativismo queriendo dar a entender que todas las denominaciones cristianas son iguales ante los ojos de Jesús. Los fieles de todas las iglesias somos iguales ante Él, pero tan sólo la Católica es SU IGLESIA.
El texto luego indica de la Santa Eucaristía como fuente de verdadera vida, y claro eso es verdad, pero es una verdad defendida exclusivamente por la Iglesia Católica y los ortodoxos, para las demás denominaciones cristianas la Eucaristía es tan sólo un simbolismo por lo que no tiene gran valor dentro de sus doctrinas; aquí veo una incongruencia con otros textos del mismo libro, ¿cómo Jesús podría hablar de "mis iglesias" y luego afirmar el valor real de la Eucaristía cuando la mayoría de esas iglesias no le dan valor?
En el supuesto mensaje se pide que recemos para que los fieles de las iglesias cristianas sepan defender su fe, otro sesgo de relativismo… claro, está muy bien que defendamos nuestra fe y que oremos por que sepamos hacerlo, pero si se ora por los fieles de todas las iglesias… ¿cuál fe vamos a defender? ¿la de aquellos que creemos en la comunión de los santos o la de los que creen que una vez muertos pasamos a un estado de "animación suspendida"?, ¿la fe de aquellos que creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios encarnado o la de aquellos que niegan la divinidad de Jesús?, ¿la fe de aquellos que creemos que el Espíritu Santo es una persona divina y que junto al Padre y al Hijo es un solo Dios o la fe de los que niegan la Trinidad?, ¿la fe de aquellos que amamos a María, madre de Jesús, o la de quienes incluso la odian?, reitero, aquí veo otro sesgo de relativismo.
Es verdad que en el texto he encontrado frases muy bellas y llenas de verdad, pero al discernir asoman cosas con las que no puedo estar de acuerdo.
Mi objetivo aquí no es dar o negar la validez al documento, eso lo hizo ya el Obispo de Lincoln, Nebraska, cuando en los años 90’s calificó estas revelaciones como falsas, no procedentes de algún orden sobrenatural y con diversos errores teológicos, por lo que es recomendable no leer ninguna publicación de Mary Jane Even, la falsa vidente.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. J. Ginés | Fuente: Religión en Libertad
Desde el verdadero San Malaquías hasta la lista supuestamente profética pasan 450 años. Y curiosamente, desde la aparición de la lista, no acierta casi ninguna predicción.
Con el anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, mucha gente habla de "la profecía de los Papas" atribuida a San Malaquías. Pero ¿qué importancia tiene esto? ¿Es algo que deba inquietar o quitar a la paz a los creyentes? Lo analizamos en 9 puntos, que siguen bastante de cerca un análisis del popular bloguero y evangelizador Jimmy Akin.
- ¿Qué es la "la profecía de los Papas"?
Es un documento que publicó en 1595 un benedictino llamado Arnoldo de Wyon dentro de una historia de la orden benedictina que estaba escribiendo,
Se trata de una lista de 112 frases cortísimas y enigmáticas en latín, que se supone que representan a papas desde la época del obispo irlandés San Malaquías, del siglo XII, en adelante. Es Wyon quien dice el autor es San Malaquías. También él dice que no le consta que nunca antes se hubieran publicado en forma impresa.
Además del listado de frases enigmáticas, Wyon añade una serie de interpretaciones y análisis que él atribuye al historiador y dominico español en Roma Alfonso Chacón (c.1530-1599).
- ¿Quién fue San Malaquías? ¿Es fiable?
San Malaquías (1094-1148) fue el arzobispo de Armagh, en Irlanda. Fue monje, abad, obispo y finalmente Primado de Irlanda, un gran reformador de la Iglesia y avivador de la fe. Murió en Claraval, Francia, en brazos de San Bernardo de Claraval, en 1148, quien le admiraba y escribió de él, de sus obras y de sus milagros. Por él sabemos que en 1139 el irlandés visitó Roma y se entrevistó con el Papa.
Que San Malaquías es santo y modelo de pastor y reformador no lo duda la Iglesia. Pero San Bernardo, que tanto lo quiso y que tanto escribió sobre su amigo, milagros incluidos, nunca escribió nada sobre ninguna profecía, visión, ni lista enigmática que hubiera dejado este santo. Ni rastro de esta lista profética hasta 450 años después.
- ¿Por qué la gente habla de San Malaquías y la supuesta profecía estos días?
Porque la lista se acaba con el papa 112º. Benedicto XVI sería el número 111 de la "lista de San Malaquías". Y para el 112, la última anotación, en vez de un par de palabras, encontramos esta frase:
"Pedro el Romano, que nutrirá las ovejas en muchas tribulaciones; cuando acaben, la ciudad de las 7 colinas será destruida, y el juez terrible juzgará a su gente. Final."
Así, el Papa que surgiera del Cónclave actual sería el último, Roma sería destruida, llegaría el juicio final, etc…
Por eso la gente repasa listas de papables que se llamen "Pedro", a saber: Péter Erdo (arzobispo de Budapest), Peter Turkson (africano, de Ghana, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz) y, como segundo nombre, Odilo Pedro Scherer (arzobispo de Sao Paulo).
- Pero, ¿qué credibilidad da el Magisterio de la Iglesia a esta "profecía"?
Ningún documento del Magisterio ha aprobado de ninguna manera nada de esta profecía ni se le ha dado ningún reconocimiento.
- ¿Hasta qué punto podemos hablar de que sea "auténtica"?
San Malaquías murió en 1148, era un personaje bien conocido y popularizado por su amigo, San Bernardo de Claraval, el eclesiástico más influyente de su época. Pero ni San Bernardo ni nadie habló jamás de ninguna profecía de San Malaquías hasta que en 1595 la publicó Arnoldo de Wyon, casi 450 años después.
Quizá Arnoldo de Wyon se la inventó. O quizá un bromista o estafador falsificador creó efectivamente la lista misteriosa en el siglo XVI, la puso en un archivo romano y ahí la encontró Arnoldo, documentándose para su historia benedictina.
- Pero ¿la profecía acierta en los 111 papas que ya ha cubierto?
Los investigadores se han dado cuenta que acierta mucho con los papas anteriores a 1590. Y acierta poco con los papas posteriores. Eso refuerza la idea de que el autor la escribió en 1590. Esto ya lo veía el historiador y benedictino gallego Benito Jerónimo Felijóo en su Teatro Crítico Universal (1724–1739).
Jimmy Akin, popular bloquero y apologista católico, hizo recientemente el experimento personal de repasar cada papa con su "profecía": hasta 1590, el 95% de las profecías aciertan claramente, y solo un 5% son vagas o dudosas. Desde 1590, sólo un 8% aciertan claramente (un 41% fallan y un 51% son vagas e indemostrables).
Curiosamente, los aciertos (¡y sobre todo los fallos!) de las frases anteriores a 1590 coinciden sospechosamente con un libro de historia de los Papas que escribió en 1557 el historiador agustino Onofrio Panvinio, bibliotecario del cardenal Alejandro Farnesio. Parece que el verdadero autor de las profecías usó ese libro.
- ¿Ejemplos de "profecías" que aciertan?
"Ex castro Tiberis" (de un castillo en el Tiber) se refiere evidentemente a Celestino II (1143-1144), nacido en Citta di Castello, al lado del río Tiber. "Frigidus abbas" es Benedicto XII (1334-1342), que fue abad de Fontfroide (Fuentefría). "De parvo homine" (De un hombrecito), es Pío III (1503), cuyo apellido era Piccolomini (en italiano, de piccolo y uomo, hombre pequeño).
- ¿Ejemplos de "profecías" que encajan sólo forzadas?
"Aquila rapax" (águila rapaz) correspondería a Pío VII (1800-1823). ¿Por coincidir con el reinado de Napoleón? Pero entonces la frase no define al Papa sino a alguien más o algo más que actúa durante su papado… y entonces cualquier cosa sería aplicable: ¡siempre habrá algún gobernante rapaz como un águila en el mundo! Las profecías anteriores a 1590 se refieren a los Papas, no a eventos de su tiempo.
"Religio depopulata" (religión destruida) correspondería a Benedicto XV (1914-1922); de nuevo, no habla del Papa. Sí, la Revolución Rusa en 1917 dañó la religión en Rusia (pero no en Italia). Siempre hay algún poder que daña la fe en alguna parte del mundo.
- ¿Y Jesús y la Iglesia que dicen de todo esto?
De la lista supuestamente profética, como de tantas otras supersticiones o engaños, la Iglesia no dice nada.
Jesús, respecto a calcular días del fin del mundo o el Juicio Final dice, básicamente: "Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora" (Mateo 25,13); y sobre cómo vivir teniendo en cuenta el futuro Jesucristo enseña esto: "No estéis ansiosos sobre el futuro, que tiene sus propias ansiedades. Cada día ya trae su propia preocupación" (Mateo 6, 34).
El Catecismo de la Iglesia, en su párrafo 67, habla de las "llamadas revelaciones privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia". Incluso las reconocidas cumplen una condición: "su papel no es mejorar o completar la Revelación definitiva de Cristo, sino ayudar a vivir más plenamente en un cierto periodo de la historia".
Tratar de ligar papas y frases enigmáticas es una curiosidad intelectual o incluso supersticiosa, no algo que ayude a vivir la fe con plenitud. Sería más útil, por ejemplo, conocer al verdadero San Malaquías, ver sus obras y celo evangelizador en la Irlanda del siglo XII y tomarlo como modelo, en vez de perder el tiempo con lo que con toda seguridad es una falsificación del siglo XVI.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Luis Santamaría | Fuente: Infocatolica // R.I.E.S.
(Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas)
El sacerdote Luis Santamaría, ha escrito un artículo clarificando el asunto de las supuestas revelaciones privadas de “el Gran Aviso”.
Hace dos días me llegaron varios mensajes por Facebook alertando sobre un “gran aviso a la humanidad” de carácter religioso y apariencia católica, enviados por un perfil anónimo que únicamente se identifica mediante la imagen del Cristo de la Divina Misericordia y que tiene tres “me gusta” (like): el Papa Francisco, el Sagrado Corazón de Jesús… ¡y la Diócesis de Zamora! (no es por presumir, pero fue la primera diócesis española con presencia activa en esta red social).
No les di mayor importancia. Cada poco me encuentro con cosas de este estilo.
Ya había dejado de lado los mensajes, cuando ayer me dieron una pegatina que también anuncia “el gran aviso de Dios” –con las mismas direcciones de Internet y la aclaración de que se trata de “nuevas profecías” sobre la “segunda venida de Jesús”– encontrada… ¡en las calles de Zamora! Concretamente, en el portero automático de un portal de viviendas.
“Debe de ser una nueva secta –me dijo quien me dio la pegatina–, échale un vistazo”. Claro, ya hemos pasado del mundo virtual al mundo real, así que habrá que pararse a pensar un poco y aclarar las cosas.
Un gran aviso de Dios, esto es lo que se anuncia. Y la apariencia, como he dicho, católica. ¿Y qué se encuentra el que accede a las páginas de Internet que publicitan las pegatinas y los mensajes de Facebook? Los títulos lo dejan claro: “mensajes de Dios dados a Maria Divina Misericordia”.
Con el nombre de esta supuesta señora así, sin acento ni nada, para parecer ser aún más fiel traducción del nombre original, “Maria Divine Mercy” (así, a caballo entre el latín y el inglés, aunque en otros lugares aparece más castellanizada, con el apelativo de María de la Divina Misericordia, que suena más a religiosa de clausura).
Digo lo de “supuesta” porque en ningún sitio se dice quién es, ni se puede ver su rostro. Será por aquello de la protección de datos, no sé… A la mayor información que se puede llegar es a saber que se trata de una “profetisa y visionaria católica romana europea, por el momento oculta”.
Ella dice que los mensajes le fueron revelados “por la Santísima Trinidad y la Madre de Dios” desde noviembre de 2010. Y la cosa da de sí, porque lleva ya más de 650 mensajes recibidos. ¿Una vidente más? ¿Recibe de verdad revelaciones de lo alto? ¿Qué dice la Iglesia de todo esto? Vayamos paso a paso.
En cuanto al contenido de los mensajes, el resumen es sencillo: nos encontramos en los tiempos anteriores a la Segunda Venida de Cristo –cosa que nadie puede discutir, obviamente–, y Dios Padre, Jesucristo (del Espíritu Santo no se dice nada) y la Virgen supuestamente le cuentan a esta supuesta señora los “acontecimientos mundiales” que están por venir. Los mensajes originales son en inglés, pero están traducidos a multitud de lenguas en páginas de Internet publicadas con este fin.
¿Quién está detrás? Se sabe tanto de los responsables de las webs como de la vidente: nada. Eso sí, recursos económicos y personales, seguro, para asegurar ese despliegue virtual… y con su efecto real de pegatinas por los portales.
En cuanto a la doctrina, hay una serie de contenidos de estas revelaciones que no se separan nada de la fe cristiana, y que no plantean problemas: la misericordia divina, la necesidad de la conversión, la maldad del pecado, la realidad de un juicio final de Dios…
Pero empezamos a ver cosas extrañas. El centro de lo predicho consiste en “el Gran Aviso”, también llamado “la iluminación de la conciencia”. ¿Qué es? Según se dice, “un acto de la misericordia de Dios”, que habría sido predicho también en las apariciones de Garabandal.
Lo realmente curioso es lo que sucederá durante este Gran Aviso, y que no sólo llevará al arrepentimiento y dolor por los pecados cometidos, sino mucho más. Lean, lean: “todos los mayores de 7 años experimentarán un encuentro personal místico con Jesucristo que durará no más de 15 minutos… Dos cometas chocarán en el cielo.
La gente creerá que es una catástrofe peor que un terremoto. Pero no lo es; es una señal de que Jesús ha venido. El cielo se pondrá rojo, se verá como un fuego y entonces se verá una gran cruz en el cielo para que usted primero se prepare. Los ateos dirán que fue una ilusión mundial. Los científicos buscarán una explicación lógica pero no habrá ninguna”. Menos mal que se aclara que “será espectacular y no nos lastimará porque viene como un acto de Amor y Misericordia de Jesús”.
El carácter negativo y catastrófico no puede faltar, como en todas estas profecías: “hay anuncios de disturbios globales próximos, incluyendo guerras y terremotos que aumentan, para que las personas vuelvan a la fe en Dios”. Se aclara también que 2011 sería el año de la purificación, ya que “los desastres ambientales a finales del 2011, serán más violentos y también, infelizmente, en algunas partes del mundo donde no acostumbran suceder”.
Claro que hay muchas más cosas que llaman poderosamente la atención, y que denotan arrogancia y hasta soberbia, empezando por el mismo nombre elegido por la supuesta señora y siguiendo por su consideración de elegida de Jesucristo por encima del resto de videntes y testigos de apariciones, para terminar con el título de la recopilación de sus enseñanzas principales, que titula The Book of Truth (el libro de la verdad). ¿Completa lo dicho en la Biblia? ¿O más bien la sustituye? Porque el nombre no da para menos… María de la Divina Misericordia dice ser el séptimo ángel del Apocalipsis y otras muchas cosas más.
La totalidad de los mensajes requeriría un estudio profundo, dada su prolijidad. Sólo voy a fijarme en uno reciente, de hace unos meses, para que nos hagamos una idea del talante de las presuntas revelaciones recibidas por esta supuesta señora. 17 de febrero de 2013. El mismo Jesús dice: “el cisma dentro de la Iglesia Católica, como fue predicho, ahora será presenciado, visible por todo el mundo.
La partida de mi amadísimo Vicario Santo, el Papa Benedicto XVI, marca el principio del fin. A través de ti, Mi profeta elegida, en los últimos dos años, He tratado de preparar a Mi Iglesia sobre la tierra para este triste suceso”. Respiren, tranquilos. Continúa Jesús: “la élite masónica se ha apoderado del control sobre Mi Iglesia y usarán el engaño más perverso sobre los Católicos”.
La consecuencia es lógica: “el falso profeta ahora se hará cargo de la Sede en Roma y Mi Palabra, así como lo fue en Mi tiempo en la tierra, será tratada como herejía”.
Después de esta revelación tan tremebunda, todos sabemos lo que sucedió: el 13 de marzo hubo fumata bianca y “habemus Papam”. Jorge Mario Bergoglio fue elegido como nuevo obispo de Roma con el nombre de Francisco. Y entonces las palabras presuntamente dichas por Jesús continúan arremetiendo contra la Santa Sede y su nuevo pastor: “la Corona de espinas perfora la cabeza de Mi Iglesia en Roma”, leemos en el mensaje del 20 de marzo (día posterior al inicio del pontificado). El 29 de marzo, Viernes Santo, no hubo uno, sino tres mensajes distintos.
En uno se ponen en boca del Señor estas palabras: “hoy Mi Iglesia en la Tierra será Crucificada”, marcando así el comienzo de la gran transformación. Y le dice a los fieles: “vosotros debéis perseverar y permanecer leales a Mí y debéis pedirme por guía en un tiempo en que el hombre que se sienta en la Silla de Pedro, que rehúsa seguir en sus pasos o usar sus zapatos, destruirá vuestra lealtad a Dios”. ¡Qué terrible! Y no sólo eso, sino que “el reinado en la Casa de Pedro será corto y pronto Mi amado Papa Benedicto guiará a los hijos de Dios desde su lugar de exilio”.
Se trata de una revelación privada que tiene todos los visos de ser falsa. ¿Hace falta entresacar más citas? No podemos entrar a juzgar a la supuesta señora ni sus intenciones. Sí es muy discutible el posible carácter sobrenatural de sus percepciones, en el caso de que no sea directamente un fraude. Como han señalado algunos críticos, el anonimato en el que permanece la vidente no sería sino un recurso para evitar que el obispo local a quien le corresponda la jurisdicción sobre la que se presenta como “católica” emita un juicio negativo acerca de estas supuestas revelaciones privadas.
Todos los católicos, hasta donde yo sé, estamos localizados en alguna diócesis (o en algún vicariato apostólico, o prelatura personal o territorial, y las formas que prevea el Derecho Canónico), y la inserción en esa Iglesia local supone la pertenencia a la Iglesia universal.
Pues esta supuesta señora no tiene diócesis, como tampoco nombre ni rostro. Por mucho que ponga en sus páginas de Internet iconografía católica tradicional y anuncie el Año de la Fe y otras cosas de la Santa Sede. Sin embargo, la difusión de sus escritos crece por todo el mundo y es necesario sacar a la luz lo que dicen y clarificarlo desde la fe católica en la que se consideran encuadrados.
¿Conclusión? Hay unas normas de la Iglesia para el difícil discernimiento de las apariciones marianas y, en general, sobre el tratamiento que hay que dar a las revelaciones privadas. Pensaba comentarlas aquí. Pero ya se ha alargado mucho el artículo con una sarta de barbaridades puestas en boca del mismo Jesucristo.
Creo que quedan suficientemente claras las cosas, aunque el trasfondo aparezca oscuro. Algún día sabremos quién está detrás y por qué.
Mientras tanto, a seguir viviendo de la fe y confiando en la providencia, poniendo en juego la esperanza y en práctica el amor.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Luis Santamaría | Fuente: Infocatolica // R.I.E.S.
(Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas
Lo que ya ha dicho la Iglesia, por boca de varios obispos, en torno a las falsas revelaciones privadas que están alcanzando tanta difusión por Internet.
Sospechaba que pasaría, y que como uno de los resultados de haber escrito algo crítico sobre unas supuestas profecías y revelaciones de parte de Dios y de la Virgen María, y después de varios miles de visitas, habría un balance importante de reacciones de personas que se esconden en el anonimato -¡anda, como la presunta vidente!- para mostrar que se sienten ofendidas (y ofensivas).
Alguno que otro ha contestado con su nombre y apellidos. Digo que sospechaba lo que pasaría, porque no es la primera vez.
Hay "asuntos sensibles" de los que algunos no quieren que se escriba diciendo una palabra clara desde la fe cristiana y desde el sentido común. Pasó con mi explicación de la tercera parte del llamado "secreto de Fátima", pasó con las profecías atribuidas falsamente a San Malaquías y pasó con algunos otros temas semejantes.
¿Las respuestas que me dan? Que soy un sacerdote descreído, que más me vale convertirme a tiempo, que rezan por mí –algo bueno… gracias–, que no dejo ni a Dios ni al resto de la corte celestial que hablen, y un largo etcétera.
No creo que valga la pena contestar, porque las personas que se aferran fanáticamente a estos planteamientos no dejan lugar para el diálogo. En una huida hacia adelante, defienden como punto central de toda argumentación, y como criterio supremo para discernir y ordenar todo lo demás, lo que Dios o Jesucristo o su Madre le han dicho al vidente de turno.
Eso está, para ellos, por encima de la Palabra de Dios y por encima de la mediación de la Iglesia. Estrictamente están planteando un cisma de facto, porque se sitúan fuera de la comunión eclesial. "La Virgen me ha dicho", éste es su criterio de autoridad. O, por si acaso, lo ha afirmado el mismo Señor, y así no se puede discutir ni replicar.
En el contexto de estos días, en los que el Papa Francisco precisamente ha consagrado el mundo al Corazón Inmaculado de María en la jornada mariana del Año de la Fe, algo que ha sucedido en el país de donde procede el pontífice me ha llamado la atención. Y, para que no pase desapercibido, lo resumo aquí.
El Obispado de San Rafael (en la provincia argentina de Mendoza) emitió un comunicado en torno a una vigilia de oración convocada para el 12 de octubre, en la que se anunciaban también "presuntas apariciones de la Virgen María".
En el texto el Obispado niega el aval a esa actividad mariana y dice que la asociación que está detrás "no tiene ningún reconocimiento de la Iglesia Católica ni ningún respaldo de otras Iglesias o comunidades cristianas".
Pero no sólo se trata de un asunto institucional o formal, no es un problema jurídico, de copyright o de denominación de origen.
El Obispado añade que "el modo de presentar las presuntas apariciones o locuciones de la Virgen María es contrario al proceder y a la sana prudencia de la tradición de la Iglesia en todo el mundo". Y recomienda a los fieles y a todo el mundo "que no se dejen engañar en sus creencias o estafar en su generosidad o buena disposición a colaborar".
Un comunicado breve y sustancioso. Una verdadera preocupación pastoral de los responsables de la Iglesia por los fieles más sencillos, que pueden ser víctimas de estos inventos aparicionistas. Pero tenemos un problema en el caso de las revelaciones privadas de Maria Divine Mercy.
Recordarán que, como dije en el artículo anterior, no sabemos quién es la supuesta señora que recibe los mensajes, ni dónde vive. Lo que hace imposible que su obispo local pueda decir una palabra o tomar una decisión según el Derecho Canónico.
¿Entonces nos tenemos que quedar como estamos, esperando quizás una decisión de la Santa Sede? No hace falta, porque ya hay obispos que han hablado alto y claro sobre el tema.
Aquí los traigo, resumiendo sus afirmaciones, y esperando que los defensores o convencidos de las revelaciones del "Gran Aviso de Dios" tengan en más consideración las palabras de los sucesores de los apóstoles –maestros de la fe– que las del cura de pueblo que firma estos artículos.
Voy a empezar por el más reciente, es decir, por el último que ha dicho algo. Es Richard J. Malone, obispo de Buffalo (Nueva York), pero en calidad de administrador apostólico de la Diócesis de Portland (Maine), que es el lugar donde la difusión de las falsas revelaciones divinas ha supuesto un problema.
En una carta a los sacerdotes de Portland fechada el pasado 27 de agosto, monseñor Malone dice que, como algunos de los mensajes "promueven actitudes negativas contra las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del papado" –cosas que ciertamente no son optativas o de libre elección para los católicos–, se ha puesto a investigar. Y preguntando a las Conferencias Episcopales de los EE.UU. (de la que forma parte) y de Irlanda (ya que se dice que la supuesta señora vive en Dublín), nadie dice saber nada.
La técnica del pseudónimo, afirma, hace difícil la investigación. Por lo que cita a un obispo australiano –al que veremos después– y sus duras palabras para concluir que "dado el hecho de que la Iglesia no se ha pronunciado aún sobre la autenticidad de estas "revelaciones", y dado el hecho de que más de un obispo las ha juzgado como algo que socava la fe de la Iglesia en su mismo núcleo, por la presente prohíbo la difusión o promoción de los materiales de Maria Divine Mercy en la Diócesis de Portland.
Si alguien se te acerca o te enteras de que alguien en tu parroquia habla sobre ello o promueve estos materiales, por favor adviértelo de esta prohibición. Esta prohibición estará en vigor hasta el momento en el que las "revelaciones" sean autentificadas por la Iglesia".
Demos un salto ahora hasta mayo, siguiendo en 2013. Así nos encontraremos con la carta que citaba el prelado norteamericano. Se trata de una carta del arzobispo de Brisbane (Australia), Mark Coleridge, dirigida a todos los creyentes de su Archidiócesis, sacerdotes, religiosos y laicos ante la circulación de los mensajes de supuesto origen divino.
En ella afirma: "he examinado algunos de estos mensajes y los he hallado evidentemente fraudulentos y corrosivos de la verdadera fe cristiana tal como la enseña la Iglesia Católica. La supuesta receptora de los mensajes opera anónimamente y rechaza identificarse y presentarse a la autoridad local de la Iglesia para un examen teológico del contenido de sus mensajes".
Monseñor Coleridge continúa diciendo: "los mensajes contienen algunos errores teológicos e históricos, de los cuales algunos caen en la categoría de un falaz milenarismo, y es más probable que provoquen temor más que la paz del Espíritu. Juegan con elementos de la fe católica sólo para socavarla en su núcleo. Además, son escandalosos en sus afirmaciones contra el Papa Francisco".
Conclusión de la carta: "los mensajes de Maria Divine Mercy no han de tomarse en serio, ni discutirse ni distribuirse en la Archidiócesis de Brisbane".
He encontrado otros dos obispos que han tomado una decisión acerca de este tema. El primero de ellos es Stefan Secka, arzobispo de Spisská (Eslovaquia), que ya en noviembre de 2012 escribió una carta a sus fieles. De nuevo observamos un pronunciamiento claro: "he hallado que se trata de una enseñanza herética, que no está de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia y que está dando muestras de sectarismo".
Aunque los mensajes coinciden en muchos puntos con la doctrina católica, en ellos "las citas de la Escritura son comentadas y explicadas arbitrariamente y en sentido contrario a las enseñanzas de la Iglesia Católica".
Y aprovecha para recordar que ya en los comienzos del cristianismo pasó esto, como señala San Pedro en su segunda carta: "ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por cuenta propia" (2 Pe 1, 20).
Además, monseñor Sečka advierte a los sacerdotes de que no deben cooperar con este invento bendiciendo el "Sello del Dios Vivo" (un documento que el movimiento de la falsa vidente manda imprimir y rezar). Y dice: "a todos los creyentes que quizás por ignorancia comenzaron a creer en los mensajes mencionados, por favor, les urjo a dejar estas enseñanzas heréticas y a no difundirlas".
Y el otro prelado es Andreas Laun, obispo auxiliar de Salzburgo (Austria), que en un artículo publicado en julio de 2012 hace algunas precisiones interesantes (sobre la no confirmación celestial de esta revelación privada, o el uso de la expresión "Iglesias cristianas", que en el lenguaje católico se reserva al catolicismo y a la ortodoxia oriental), y señala que algunas cosas del Gran Aviso, como la lucha de Dios Padre y de las jerarquías celestes en la batalla de Harmagedón "suenan como "El Señor de los Anillos" y no a una revelación privada que reconocerá la Iglesia".
Dice que es confuso lo que se afirma acerca del nuevo sufrimiento de Cristo, cuando creemos que ahora reina a la derecha del Padre.
También critica todo lo relativo a la preparación para la segunda venida de Jesús, y afirma que lo que hay de verdadero en estas profecías ya lo conocemos, mientras que lo demás podemos ignorarlo. Por eso monseñor Laun dice "avisar sobre el aviso".
Si Dios quiere decirnos algo importante en la actualidad, lo hará sin necesidad de jugar al escondite o enviar pistas, como parece aquí. "Si yo quisiera también podría inventar "revelaciones" así todos los días", concluye. Por lo que he podido ver, además, el arzobispo de Melbourne (Australia) y el de London (Canadá) han sacado sendos comunicados sobre Maria Divine Mercy, que no he podido consultar.
Como siempre habrá anarco-católicos que me dirán que a saber cómo son estos obispos, que son el Anticristo con mitra y báculo y otras cosas por el estilo, me permitirán al menos que termine estas líneas con una revelación procedente del mismo Cristo y cuya autenticidad no me atrevo a poner en duda, me lo diga quien me lo diga: "tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16).
Como dijo San Pablo –que al parecer no debe de ser nadie sino un pigmeo o una hormiga al lado de la última vidente elegida de la historia, Maria Divine Mercy–, "si nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncia un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema" (Gal 1, 8).
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: ZENIT.org | Fuente: ZENIT.org
La fascinación que sientes algunas personas por las apariciones o milagros acaba llevándoles a abandonar la misma iglesia para caer en manos de grupos sectarios.
La fascinación que sienten algunas personas por apariciones o milagros acaba llevándoles a abandonar la misma Iglesia para caer en manos de grupos sectáreos, ha constatado un obispo mexicano ante el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra.
Monseñor Eduardo Porfirio Patiño Leal, obispo de Córdoba (México), tomó la palabra en la congregación general de la tarde de este miércoles para analizar ante la asamblea sinodal la justa relación entre "Revelación pública y constitutiva del Credo cristiano y las revelaciones privadas".
Las "revelaciones privadas" son las corrientemente llamadas "apariciones" o revelaciones extraordinarias, de Jesús, María, etc.
Según explica el Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 67, a lo largo de los siglos se han dado este tipo de revelaciones, "algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia".
"Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de ´mejorar´ o ´completar´ la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia", explica el Catecismo.
Monseñor Patiño Leal aclaró que la Iglesia "ha reconocido ´revelaciones privadas´, que por la conjunción de signos de credibilidad, son susceptibles de un asentimiento de fe humana".
"Éstas han sido providenciales en la historia de la fe de muchos y han representado una gracia actual que los ha invitado a una conversión y a acudir con más decisión a la fuente de la verdad y de la gracia que Dios ha manifestado en su ´única Revelación pública´, en la Tradición de la Iglesia".
Como ejemplos, el obispo mexicano citó los frutos que ha dejado la devoción al Sagrado Corazón de Jesús o la piedad de los grandes santuarios marianos.
El prelado consideró que es necesario tener en cuenta los criterios de discernimiento de estas apariciones o revelaciones privadas, como lo hizo el Papa Pío XII en la encíclica - Haurietis Aquas , en el caso de las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús a santa Margarita María Alacoque.
Otro documento que ayuda al discernimiento, según el obispo, es la nota explicativa del entonces cardenal Joseph Ratzinger, en torno al - tercer secreto de Fátima
El prelado reconoció "con gratitud 105 frutos espirituales que Dios ha concedido a la Iglesia, por la mediación de estas experiencias religiosas".
Ahora bien, constató que "frecuentemente la experiencia religiosa actual es más emotiva que convencida, a causa del escaso conocimiento de la doctrina".
"Se está tendiendo más bien hacia lo subjetivo y al gusto por hacerse una religión al modo propio de cada persona", denunció el prelado.
"Gente sencilla y de buena voluntad es atraída por supuestas manifestaciones, pero, a veces se convierten en grupos religiosos aislados en el interior de la Iglesia católica, que propagan devociones y líneas de espiritualidad cuyo origen se remite a ´mensajes o revelaciones privadas´, que deben valorarse con cautela y deben en todo caso impulsar a la Revelación Pública integral en la Tradición viva de la Iglesia".
"Más preocupante aún es el caso de quienes promueven supuestas ´revelaciones privadas´ aún no discernidas ni aprobadas, y que, sin embargo, son ampliamente divulgadas", denunció.
El prelado señaló factores que están propiciando este fenómeno: la falta de evangelización profunda; el eco global que dan a estos fenómenos los medios de comunicación; la pobreza y las situaciones de angustia que facilitan el que la gente se agarre a mensajes consoladores.
El prelado recordó la enseñanza del Concilio Vaticano II presentada en la constitución dogmática - Dei Verbum (que en el número 4 muestra cómo con Cristo culmina la revelación) y el Catecismo de la Iglesia Católica que en los números 66 y 67 explica el motivo de las apariciones.
"Su función no es la de ´mejorar´ o ´completar´ la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia", aclara el Catecismo.
El prelado pidió a los pastores que encaucen oportunamente estas experiencias religiosas, con criterios actualizados al ambiente de movilidad y globalización que vivimos.
Por este motivo sugirió que la Congregación para la Doctrina de la Fe actualice los criterios de discernimiento en esta materia.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Luis Santamaría
Fuente: R.I.E.S. (Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas) / Aleteia
¿Es cierta la profecía de San Malaquías sobre los Papas? ¿Escribió este santo obispo irlandés medieval la lista profética?.
¿Es cierta la profecía de San Malaquías sobre los Papas? ¿Escribió este santo obispo irlandés medieval la lista profética? Si es así, ¿qué hemos de pensar de ella? ¿Estamos ante el final de la Iglesia?
Cuando el pasado 28 de febrero de 2013, Benedicto XVI dejó el papado, la Iglesia católica entra en período de sede romana vacante.
Ante la curiosidad y la preocupación de muchos por las profecías de San Malaquías, el sacerdote Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), despeja las dudas sobre este tema en el portal católico Aleteia.
- San Malaquías es un personaje que existió verdaderamente y que es reconocido como santo por la Iglesia católica.
Ante el riesgo de tachar todo episodio histórico poco claro de legendario, lo primero que hay que afirmar es que San Malaquías de Armagh, obispo irlandés, es un personaje histórico.
El resumen que hace el Martirologio Romano (el catálogo de los santos reconocidos por la Iglesia católica) en el día de su memoria litúrgica, el 2 de noviembre, es el siguiente:
“En el monasterio de Clairvaux, en la Borgoña, sepultura de san Malaquías, obispo de Down y Connor, en Irlanda, que restauró allí la vida de la Iglesia, y cuando se dirigía a Roma, en dicho monasterio, y en presencia del abad san Bernardo, entregó su espíritu al Señor (1148)”.
En un momento difícil para la Iglesia en Irlanda, después de unos años de violentas incursiones de los bárbaros y de una gran relajación en la fe y en las costumbres, el joven Malaquías fue ordenado sacerdote tras haber vivido con un ermitaño.
Destacó por su espíritu de pobreza y por su celo evangélico, siendo un referente en la vida monástica de su tiempo, y con 30 años fue nombrado obispo de Down y Connor. Más tarde tuvo que hacerse cargo de la sede metropolitana de Armagh no sin muchas dificultades, y cuando logró instaurar la paz regresó a su antigua diócesis.
En un viaje a Roma conoció a San Bernardo, al pasar por Claraval, y éste se hizo amigo y admirador suyo, llegando a escribir su biografía. En otro de sus viajes, murió en 1148 precisamente en Claraval, en brazos del iniciador del Císter, que lo honró como santo. Después, en 1190 fue canonizado.
- San Malaquías fue considerado un santo hacedor de milagros y visionario. Entre sus profecías, se le atribuye una lista de los Papas desde su tiempo hasta el fin del mundo.
En su hagiografía se cuentan varios milagros y predicciones, entre las que destacarían la de su propia muerte y algunas sobre la Iglesia de su tiempo y sobre su patria. Sin embargo, su nombre está vinculado actualmente a una profecía sobre el papado, que vuelve a ponerse de actualidad en momentos como éste, cuando se da la sucesión en la sede episcopal de Roma. Se trata de un listado de 112 Papas, comprendiendo el período desde Celestino II, que inauguró su pontificado en 1130, hasta el fin del mundo.
Lo más curioso y enigmático de este vaticinio es que cada Papa viene designado con un lema breve en latín, que presuntamente refleja su personalidad o las circunstancias históricas de su ministerio.
Así, si tomamos los lemas que corresponderían a los últimos Papas, nos encontramos con “Pastor angelicus” para Pío XII, “Pastor et nauta” para Juan XXIII, “Flos florum” para Pablo VI, “De medietate lunae” para Juan Pablo I, “De labore solis” para Juan Pablo II y, por último, “Gloria olivae” para Benedicto XVI.
El último pontífice, número 112, tiene como lema “Petrus romanus”, y el texto de la profecía es más explícito que en el resto del catálogo: “En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Pedro el Romano, quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido juez juzgará a su pueblo. El fin”. Ciertamente inquietante.
- La primera atribución de la lista de Papas a San Malaquías data de finales del siglo XVI, casi 450 años después de su muerte, y todos los indicios apuntan a que es falsa.
Aquí nos encontramos con algo semejante a lo que ocurre con la célebre oración “Haz de mí un instrumento de tu paz”, que se atribuye a San Francisco de Asís cuando resulta que no se ha conocido el texto hasta el siglo XIX.
La primera aparición del listado de Papas supuestamente redactado por San Malaquías data del año 1595, casi 450 años después de la muerte del prelado irlandés. No hay texto anterior alguno ni, por supuesto, manuscrito original ni nada que se le parezca. Un historiador benedictino, Arnoldo de Wyon, fue quien publicó ese año el documento profético (“una cierta profecía”, lo llamó) y quien lo atribuyó a San Malaquías.
Hay varias razones de peso, además de lo ya dicho, para rechazar la autoría. Por ejemplo, el principal biógrafo del arzobispo, que fue San Bernardo de Claraval, cuenta en su obra los milagros y predicciones, pero no habla para nada de la lista de Papas. Ni lo hace ningún autor anterior a 1595.
No tenemos datos para rastrear su origen, y por tanto no sabemos si el monje Arnoldo se encontró el texto y lo aceptó de forma acrítica, o si lo compuso él directamente. Estamos hablando de lo que en literatura se denomina “pseudoepigrafía”, es decir, la atribución de un documento a un autor para que gane en autoridad y credibilidad, pero siendo falsa esa autoría.
Un elemento interno muy interesante a la hora de juzgar el texto es, además, el acierto o no de las predicciones. El apologista católico Jimmy Akin, de Catholic Answers, ha hecho un exhaustivo estudio de los nombres que aparecen en la lista de Papas y asegura, con los datos en la mano, que los anteriores a 1590 alcanzan un índice de acierto del 95 %, mientras que los posteriores a esa fecha sólo son satisfactorios en el 8 % de los casos.
La composición en torno a esa fecha es, por lo tanto, algo más que probable. Incluso se ha apuntado que los aciertos y errores en los lemas latinos coinciden en gran medida con una obra escrita en el siglo XVI por el agustino Onofrio Panvinio, Epitome Romanorum pontificum.
- La Iglesia nunca ha aceptado esta profecía, y muchos autores la han rechazado de forma tajante.
Lo primero que hay que aclarar, una vez más, es que la Iglesia considera que las llamadas “revelaciones privadas” no completan la revelación divina, que ha sido hecha definitivamente en Cristo, sino que ayudan a vivirla en un momento histórico determinado (Catecismo de la Iglesia Católica, 67).
Aunque algunas cuenten con el reconocimiento oficial de la Iglesia, no tienen una autoridad que exija la fe de los cristianos. Como escribió en 2000 cuando se hizo público el tercer secreto de Fátima el entonces cardenal Ratzinger, “es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma”.
Dicho esto, hay que afirmar que la Iglesia católica nunca ha aceptado la lista de Papas atribuida falsamente a San Malaquías. Desde su aparición han sido muchos los autores que la han rechazado como apócrifa. El insigne ensayista español Benito Jerónimo Feijoo, benedictino como Wyon, escribió en su Teatro crítico universal (1726-1739), en lo tocante a astrólogos y adivinos, que su vaticinio “es aplicable a mil sucesos diferentes, usando en esto del mismo arte que practicaban en sus respuestas los oráculos y el mismo de que se valió el francés Nostradamo en sus predicciones, como también el que fabricó las supuestas profecías de Malaquías”.
Historiadores como Papebroeck, Ménestrier, Harnock, Thurston y Vacandard han hecho una severa crítica de la profecía.
- ¿Qué pensar, entonces, de la profecía falsamente atribuida a San Malaquías?
Algunos pueden pensar que hay algo de verdadero, pero todo lo que parezca acierto ha de considerarse una simple coincidencia. Además, hay que tener en cuenta que, como en el caso de Nostradamus y de tantos otros visionarios, se emplea un lenguaje sibilino u oracular, lo suficientemente vago para que pueda “demostrarse a posteriori” su acierto.
Basta con ser un poco hábil entremezclando catástrofes y felicidades para escribir algo que pueda aplicarse a los hechos venideros sin mucha dificultad.
Y para entenderlo nos puede valer un ejemplo bien conocido de la mitología clásica: cuando Creso, rey de Lidia en el siglo VI a.C., se preparaba para la batalla contra Ciro, rey de Persia, consultó al célebre oráculo de Delfos, y recibió por respuesta que si trababa combate un imperio sería destruido.
Animado por lo que consideraba un buen augurio de victoria, se lanzó a la batalla con otras potencias aliadas y resultaron derrotados, cumpliéndose así el vaticinio, pero no como él lo había imaginado: fue su imperio el que desapareció.
Una persona con fe no puede vivir pendiente de estos anuncios –nada infalibles, por cierto– que pretenden conocer de antemano el futuro. Hacerlo es dejar de lado la confianza en la Providencia de Dios y la responsabilidad humana en la construcción de la historia.
Sólo Dios sabe el día y la hora del final, y por eso la vida en la tierra está marcada por la virtud de la esperanza.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 11
Autor: C Van den Biesen | Fuente: El Teólogo Responde
El Juicio Final es la prueba de la justicia infinita de Dios. ¿sabemos cuándo será? ¿debemos tener miedo?.
Dios ha puesto en nosotros el deseo de vivir eternamente y por eso oímos hablar del Fin del mundo y lo vemos como el peor de todos los males del hombre.
Nuestra naturaleza se rebela al pensar que el mundo tendrá un final, que nuestra vida misma tendrá un final, pues lo relacionamos con la separación de todo lo que amamos en esta tierra.
Sin embargo, sabemos por la fe, que la muerte no es el final de todo, sino el principio de una nueva vida, en la cual viviremos eternamente felices o eternamente desgraciados de acuerdo con lo que hayamos hecho en nuestra vida temporal.
El juicio particular
Al morir tendremos un juicio particular. Nos encontraremos ese día ante Jesucristo y ante nuestra vida: todos nuestros actos, palabras, pensamientos y omisiones estarán al descubierto. Suena dramático pero es real.
Si te encuentras en gracia, tu eternidad feliz empezará en ese momento. Si mueres en una actitud de rechazo total y voluntario a Dios, en pecado mortal, entonces empezará para ti el castigo eterno, el infierno.
El juicio final
El juicio particular es diferente al Juicio final, que también existirá y que está descrito con exactitud por Jesucristo en Mt 23, 31-46. El Juicio Final se realizará al final de los tiempos, cuando venga Jesús por segunda vez a la Tierra, pero ahora de manera gloriosa, como Rey del mundo.
Ese día, todos los hombres resucitaremos y seremos juzgados de acuerdo con nuestras obras. Hay muchos otros textos en la Biblia que nos hablan de esto: Dn 7, 10; Mt 3, 7-12;…
Lo que sucederá ese día, de acuerdo con la narración de Jesucristo, será como un examen de aquello que nos caracteriza como personas humanas: nuestra capacidad de amar.
En ese día saldrán a la luz todas nuestras acciones y se verá el amor hacia los demás que pusimos en cada una de ellas.
Este amor será el que nos juzgará:
"Venid benditos de mi Padre… porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber…"
"Id malditos al fuego eterno… porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber…"
Pensar en el fin del mundo y en el juicio final es algo que a simple vista no nos gusta, pues… eso de que se vayan a descubrir nuestros secretos enfrente de toda la humanidad, como que más bien nos asusta. Sin embargo, si reflexionamos un poco, descubriremos que no es tan terrible como parece:
En primer lugar, hay que darnos cuenta de que, en el Juicio Final, no sólo se sabrá lo malo, sino que también todos nuestros méritos que sólo Dios y nosotros mismos conocemos, serán mostrados a todos.
En segundo lugar, debemos pensar en la cantidad e veces que nos hemos quejado con razón, de que hay muchas injusticias en el mundo: personas que se enriquecen a costa del trabajo de otros, personas que mienten para destruir la vida de otros, culpables que permanecen sin castigo alguno.
¿Cómo pueden existir estas situaciones si Dios es justo? Dios conoce estas injusticias, pero las permite porque respeta la libertad del hombre.
Pero, cuando se cumpla el tiempo, llegará el momento del Juicio y Dios nos dará a cada uno lo que justamente merecemos. Ese día se acabarán todas las injusticias.
El juicio final es la prueba de que Dios es infinitamente justo y ha dispuesto todo con sabiduría para que la verdad se conozca y se aplique la justicia en cada hombre con el destino eterno que él mismo se haya merecido.
¿Cuándo será el juicio final?
El mismo Jesucristo nos aclaró que ni siquiera Él conoce el día ni la hora en que se llevará a cabo este acontecimiento, sino sólo Dios Padre.
Así que no debemos dejarnos engañar por personas que pretenden conocer la fecha del fin del mundo. No debemos preocuparnos por intentar conocer esa fecha, sino sólo por estar siempre bien preparados, pues no sabemos en qué momento sucederá.
Para profundizar, puedes leer el Catecismo de la Iglesia Católica núm. 668 - 682, 1021-1023, 1038-1042, 2831
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 11
Autor: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jordá
Fuente: Para dar razón de nuestra Esperanza, sepa defender su Fe
Los textos bíblicos que nos hablan de los anticristos. Son figuras o personajes que representan la encarnación del mal como un poder misterioso en el mundo.
El otro día alguien me dijo que el Papa de Roma es el Anticristo. Yo le pregunté: ¿Cómo lo sabe? Y me contestó que eso está en la Biblia.
Le dije que la Biblia habla del anticristo pero que no está escrito en ninguna parte que el Papa sea el Anticristo. «Usted debe leer bien las Escrituras», le dije.
Hay gente a la que le gusta hablar del anticristo, hay películas que tratan de este tema. Hay sectas religiosas que anunciaron el nacimiento de este personaje que dicen que todavía está escondido y pronto aparecerá.
¿Qué hay del Anticristo?
Hermanos católicos, no se dejen guiar por fantasías y leyendas. Siempre habrá gente insensata que siembra dudas y mentiras; ellos son hijos del «gran mentiroso». Mejor es que meditemos con serenidad las Escrituras Sagradas y dejemos de lado los rumores y fanatismos, y actitudes hipócritas.
En esta carta les quiero leer y explicar los textos bíblicos que hablan del anticristo: 1 Jn. 2, 18 y 22; 2 Jn. vers. 7.
La palabra anticristo significa «el que está contra Cristo o el malvado». Otros textos nos hablan del «hombre del pecado», «el rebelde», «el sin ley». Todas estas expresiones indican más o menos lo mismo que anticristo.
Textos apocalípticos
Pero antes de hablar de este tema, les debo explicar algo muy importante para la recta comprensión de los textos que se refieren al anticristo.
Los textos que nos hablan de este tema casi todos fueron escritos en un estilo apocalíptico. ¿Qué quiere decir eso? Esa manera de escribir era muy común en aquel tiempo.
Existen muchos libros escritos así, con revelaciones misteriosas. Era una forma de aclarar los acontecimientos de entonces y del fin del tiempo. Esto lo expresaban con visiones ficticias, con imágenes fantásticas y era un juego para los lectores reconocer su propia realidad contada en forma sofisticada.
Generalmente son textos difíciles de comprender, porque el lector de hoy, igual que el de aquel tiempo, debe buscar el significado profundo que está detrás de estas imágenes y visiones. Por supuesto que no podemos tomar estas visiones al pie de la letra.
El gran mensaje de fondo de todos estos textos apocalípticos es el siguiente: «Cristo es el centro de toda la historia; el mundo es el escenario de la lucha entre los elegidos de Cristo (su Iglesia) y las fuerzas del demonio, pero Cristo ya ha vencido al mal, y los cristianos son llamados a dar valientemente su testimonio».
Repito que no debemos tomar al pie de la letra estas visiones e imágenes; ésa no es la intención de los autores sagrados. Siempre debemos buscar el mensaje más profundo que está detrás de estos textos. Así que nadie por falta de conocimiento diga tonterías con la Biblia en la mano.
El Anticristo y los anticristos
Leamos el primer texto (1 Juan 2,18-22): «Hijitos míos, en la última hora, como se les dijo, llegará un Anticristo; pero ya han venido anticristos… Ellos salieron de entre nosotros mismos, aunque realmente no eran de los nuestros (vers. 19) ¿Y quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo, el que niega a la vez al Padre y al Hijo» (vers. 22).
Hay otro texto muy parecido a éste: 2 Juan vers. 7: «Han venido al mundo muchos seductores que no reconocen a Jesús como el Mesías venido en la carne. Esos son impostores y anticristos».
Estos son los únicos textos que hablan del Anticristo y de los anticristos. Y nos hacen ver que los oyentes de Juan sabían que en vísperas de la venida de Cristo se presentaría un anticristo, que es el hombre que niega a Cristo.
Además dice aquí el apóstol Juan que hay otros anticristos entre ellos; son aquellos que niegan que Jesús sea el Cristo y que Cristo sea Dios igual al Padre. Es lo que pasa en todos los tiempos: hay tantos cristianos infieles de ayer y de hoy que niegan que Cristo sea igual al Padre.
En estos textos el apóstol Juan apunta a todos los anticristos que aparecieron y que aparecerán en la historia.
En Mt. 24, 24 Jesús habla también en este sentido: «Se presentarán falsos cristos y falsos profetas que harán maravillas y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, aun a los mismos elegidos de Dios».
Hermanos, he aquí los textos bíblicos que nos hablan de los anticristos. Son figuras o personajes que representan la encarnación del mal como un poder misterioso en el mundo, y este poder maligno aparecerá especialmente un poco antes de la venida gloriosa de Cristo.
El hombre del pecado. (2 Tes. 2, 3-12)
En este sentido el apóstol Pablo habla del «hombre del pecado». Aunque el apóstol no usa la palabra anticristo, podemos ver en esta expresión claramente esta misma realidad del anticristo.
Pero antes de la segunda venida de Cristo tiene que producirse la gran apostasía (se refiere a una crisis religiosa a escala mundial). Entonces aparecerá «el hombre del pecado», instrumento de las fuerzas de perdición, «el rebelde» que ha de levantarse contra todo lo que lleva el nombre de Dios o merece respeto, llegando hasta poner su trono en el templo de Dios y haciéndose pasar por Dios (vers. 2-4).
Al presentarse este «sin-ley», y con el poder de Satanás, hará milagrosas señales y prodigios al servicio de la mentira. Y usará todos los engaños de la maldad en perjuicio de aquellos hombres que han de perderse (vers. 9-10).
En este texto el apóstol Pablo habla «del hombre del pecado», «el rebelde», en el mismo sentido que Juan habla del anticristo. Es la misma figura misteriosa que representa la maldad en el mundo.
El libro del Apocalipsis (Caps. 12, 13 y 17)
Por último leamos estos textos apocalípticos. Nos hablan de varias figuras que simbolizan el poder de Satanás; son las figuras del anticristo o de los anticristos con otro disfraz.
Caps.12 y 13: Aquí se nos habla en una gran visión de las últimas batallas contra Satanás. Se presentan las dos tropas que van a pelear: Por un lado la mujer (=el pueblo de Dios) y por el otro lado el gran dragón (=Satanás) con sus aliados. Los aliados de Satanás son dos bestias: una bestia que viene del mar (el poder político romano que aplasta a los cristianos) y otra bestia que viene de la tierra (las falsas religiones que competían con el cristianismo).
Estas imágenes del dragón y de las bestias son representaciones ficticias del poder satánico contra Cristo. Fácilmente podemos ver en estas descripciones la actuación del anticristo que quiere aplastar a la Iglesia de Cristo.
Cap. 17: Aquí se describe en otra gran visión la batalla definitiva. Otra vez se oponen las dos fuerzas: por un lado, Babilonia la grande, madre de las prostitutas y de los abominables ídolos de todo el mundo (=el poder político mundial) y por otro lado, se pone a Cristo montado en un caballo blanco (el color blanco simboliza el triunfo de Cristo sobre Satanás). Después de esta batalla, comienza el reino de mil años de la Iglesia en la tierra, luego Satanás es librado para la batalla definitiva y será luego arrojado al lago de fuego y azufre.
Está claro que no podemos tomar estas imágenes al pie de la letra, como han hecho algunos grupos religiosos que por este camino llegan a conclusiones erradas y sin sentido.
Todas estas visiones nos hablan de Cristo resucitado que triunfa sobre las fuerzas del demonio y del anticristo.
¿Qué debemos creer ahora en lo referente al Anticristo?
Actualmente hay como tres posiciones frente a estos textos bíblicos acerca del anticristo:
1) La de algunos grupos que tienen la tendencia a interpretar estos textos al pie de la letra. Son, generalmente, grupos religiosos fanáticos o fundamentalistas que, con textos bíblicos en la mano, señalan a tal o cual persona como el anticristo actual.
Por supuesto que ellos llegan a conclusiones que no tienen nada que ver con la verdadera intención del autor sagrado. Son muchas veces polemistas anticatólicos que quieren así, a la fuerza, indicar que el Papa es el anticristo, como si el sucesor legítimo de Pedro debiera confundirse con la encarnación del mal. Es una ignorancia muy atrevida, un gravísimo pecado, una fantasía que presupone maldad y que no tiene nada que ver con la Biblia.
2) Otros toman estos textos como una película de ciencia ficción, como pura fantasía o leyendas antiguas, y leen así la Biblia como algo interesante. Y en consecuencia son igualmente incapaces de descubrir el profundo mensaje que Dios quiere comunicarnos.
3) Nosotros, los católicos, creemos que el anticristo y los anticristos son una realidad misteriosa muy profunda en la historia humana. Es el poder del mal en toda la humanidad. Es la realidad del pecado y de la maldad que se ha manifestado y sigue manifestándose en personajes históricos, en grupos de personas, en tendencias anticristianas, en sistemas políticos y económicos que quieren aplastar los grandes valores del Reino de Dios: el amor entre los hombres, la justicia en el mundo, la verdadera paz, la fraternidad y la solidaridad…
El anticristo y los anticristos se encarnan en instituciones humanas, en intereses mundiales que proclaman sutilmente, y a veces abiertamente, la guerra a la Iglesia de Cristo, el atropello a los derechos humanos, la idolatría del dinero, del sexo y del poder. Es la corriente del mal que invade toda la humanidad. Es fácil ver la acción del anticristo en el mundo de hoy, por ejemplo en los cultos satánicos, en los suicidios colectivos, en las ideologías que han llevado a algunas personas a cometer verdaderos genocidios, etc.
¿Qué sucederá antes del fin del mundo?
Da la impresión, según los textos bíblicos, que al final del tiempo se levantará una figura escatalógica con todo el poder diabólico que provocará una gran solidaridad con el mal a escala mundial. «Es el malvado que al fin el Señor lo barrerá con el soplo de su boca y lo destruirá con el resplandor de su venida» (2 Tes. 2, 8).
Los verdaderos cristianos, frente a esta realidad del mal, no deben vivir aterrorizados, sino que deben vivir la gran esperanza de Cristo resucitado y dar valientemente su testimonio en este mundo.
Jesús dijo: «Tengan valor, yo he vencido al mundo» (Jn. 16, 33).
Dice el CATECISMO
¿Cuándo será la segunda venida de Cristo?
La segunda venida de Cristo en gloria y majestad es inminente aunque nadie sabe el día ni la hora.
¿Qué sucederá antes del advenimiento de Cristo?
Antes del día final la Iglesia deberá pasar una prueba que sacudirá la fe de muchos creyentes. Se develará el «Misterio de iniquidad» bajo la forma de una impostura religiosa que será la del Anticristo, es decir, habrá un pseudomesianismo en que el hombre se glorificará a sí mismo colocándose en el lugar de Dios.
¿Cómo entrará la Iglesia en la gloria del Reino?
La Iglesia entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su Muerte y su Resurrección.
¿Cómo llegaremos a la plenitud del Reino?
Llegaremos a la plenitud del Reino no necesariamente mediante un triunfo histórico de la Iglesia ante el mundo, sino por una victoria de Dios sobre el mal.
¿Qué sucederá cuando llegue el juicio final?
Entonces Jesucristo vendrá con gloria y majestad para llevar a cabo el triunfo del bien sobre el mal que, como el trigo y la paja, habrán crecido juntos en el curso de la historia. Cristo vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
Cuestionario
¿En qué textos bíblicos se habla del Anticristo? ¿En qué estilo fueron escritos estos textos? ¿Es fácil su comprensión? ¿Cuál es el gran mensaje de todos los textos apocalípticos? ¿Qué dice Jesús en Mt. 24, 24? ¿Qué se producirá antes de la segunda venida de Cristo?
¿Qué se dice en los capítulos 12, 13 y 17 del Apocalipsis? ¿Cómo hemos de entender los católicos la figura del Anticristo? ¿Se trata de una persona o de instituciones humanas? ¿Dónde aparece el Anticristo en el mundo de hoy? ¿Qué pasará al fin del mundo? ¿De quién será la victoria final?
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 11
Autor: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jordá
Fuente: Para dar razón de nuestra Esperanza, sepa defender su Fe
La primera lectura de este texto nos parece muy extraña, es muy difícil comprender este texto tal como está. Pero debemos ver estos versículos en todo su contexto.
Me extraña mucho que haya entre ustedes personas que califican a otros como «el demonio» o no quieran dar la mano a alguien porque dicen que tiene el «sello» en la mano derecha.
Otros dicen que el Papa de Roma tiene en la frente el número 666 y no faltan los que dicen que algunos productos de comida tienen el sello del demonio en sus cajitas.
¡Qué ignorancia tan grande! Y lo peor es que todo lo quieren justificar con la Biblia en la mano.
Hermanos y amigos, debemos leer bien la Biblia y no interpretarla a nuestro gusto. La Sagrada Escritura no es un libro para meter miedo, y menos aun para calumniar a personas inocentes con falsas interpretaciones bíblicas. Es un pecado muy grave contra la Ley de Dios:
«No des falso testimonio contra tu prójimo» (Ex. 20, 16). ¿No dijo el apóstol Pedro que debemos ser prudentes con nuestras interpretaciones bíblicas?: «Ninguna profecía de la Escritura es algo que cada cual pueda interpretar por sí solo» (2 Pedro 1, 20). Así que nadie por falta de comprensión diga tonterías con la Biblia en la mano.
En esta carta les voy a hablar del número 666, del sello (o marca) de la Bestia. En otras oportunidades les he hablado del «fin de los tiempos» y del «anticristo». Conviene que lean primeramente con atención esas cartas anteriores para comprender mejor la reflexión de hoy.
Tomen la Biblia y mediten con atención los textos bíblicos que les voy a citar. No les quiero hablar con mentiras ni menos con verdades a medias. Solamente queremos buscar la verdad acerca de Dios y los hombres y es esa verdad la que nos hará libres (Jn. 8, 32).
- El Número 666
¿En qué libro de la Biblia aparece eso del sello?
Este texto aparece en Apocalipsis 13, 15-18.
Es un texto muy misterioso y difícil de comprender. Por eso antes de explicar esta cita bíblica les debo decir algo acerca del libro del Apocalipsis en general, si no, nunca vamos a comprender lo que el sagrado escritor quiso decir a fondo.
¿Cómo debemos entender el libro del Apocalipsis?
Este libro fue escrito más o menos en el año 100 después de Jesucristo. Eran tiempos difíciles para los cristianos porque el imperio romano perseguía a todos los creyentes. Los cristianos vivían casi escondidos y no podían hablar en público. Menos podían escribir y publicar sus cartas.
Por eso el autor de este libro, para animar a los creyentes, publicó su escrito clandestinamente y usó una manera de escribir muy misteriosa, con signos e imágenes que solamente los entendidos podían comprender. Esta forma de escribir se llamaba «el estilo apocalíptico» (de revelaciones). Era una forma de escribir muy común en aquella época.
Con llamativas imágenes y grandiosas visiones ficticias, el sagrado escritor quiere explicar «los últimos tiempos» que es «la lucha del poder político romano contra los elegidos de Dios» (la Iglesia de Cristo). Muchos signos, símbolos y cifras en forma muy sofisticada son como un juego para que los lectores entendidos puedan reconocer su propia realidad e identificar personajes u acontecimientos de aquel tiempo.
- El gran mensaje
El gran mensaje de fondo del Apocalipsis es el siguiente: Cristo resucitado es el centro de la historia; el mundo ahora es el escenario de la lucha entre la Iglesia, encabezada por Cristo, y las fuerzas del demonio. Los cristianos son llamados a dar un valiente testimonio.
Este escrito no es un libro para asustar, ni es un libro terrorífico, sino que se trata de un libro de gran esperanza.
Hermanos, cuando leemos este libro debemos siempre buscar este sentido profundo y no debemos tomar al pie de la letra las imágenes, los signos, o los símbolos. Son visiones e imágenes inventadas por el escritor para entregar un mensaje muy profundo.
¿Qué dice el texto de Apocalipsis 13, 16-18?
Leemos: «La bestia ha logrado, asimismo, que a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente; y nadie podrá comprar ni vender si no está marcado con el nombre de la bestia o con la cifra de su nombre. Aquí verán quién es sabio. Si ustedes son entendidos, interpreten la cifra de la bestia. Se trata de un hombre y su cifra es 666».
Hermanos, la primera lectura de este texto nos parece muy extraña, es muy difícil comprender este texto tal como está. Pero debemos ver estos versículos en todo su contexto.
- El significado
¿En qué contexto aparece este texto?
Este texto es una parte de una gran visión en el cielo que nos narra Juan en los capítulos 12 y 13 de su libro. Es la gran visión de la batalla de la mujer contra el dragón y las dos bestias. Encontramos aquí muchos símbolos, signos que se refieren a personajes y acontecimientos de aquel tiempo.
Esta visión de Juan trata de la batalla final contra Satanás. Se presentan las dos tropas que van a pelear: por un lado la mujer (= el pueblo de Dios) y, por el otro, el dragón (=Satanás) con sus dos aliados en la tierra: una bestia que viene del mar (que representa el poder político romano, que persigue a los cristianos) y otra bestia que viene de la tierra (que representa las falsas religiones que competían con el cristianismo).
Como hemos dicho, son todas imágenes fantásticas y visiones ficticias que se refieren a hechos concretos de aquel tiempo.
La segunda bestia (la de las falsas religiones) es la que está marcada con el 666 (Apoc. 13, 11).
Este texto nos hace ver que esta segunda bestia se parece al Cordero, pero hablaba como el dragón (=el monstruo, el demonio). Es la figura de las falsas religiones que competían con el cristianismo. Falsas religiones que ofrecían una religión celestial, pero que no condenaban los pecados de la primera bestia (=los pecados del mundo romano y su corrupción), vers. 11:
«Esta bestia hablaba con el monstruo». Esto es muy importante: quiere decir que son falsas las religiones que tienen a Jesús en la boca pero callan sistemáticamente la injusticia y predican la resignación al mal y la sumisión al poder terrenal. En todos los tiempos y sobre todo en los sistemas dictatoriales, ha habido personas que «han hablado con el monstruo».
Es decir, que han buscado halagarlo y aplaudirlo sin importarles los crímenes cometidos por él. Eso se ha dado también en Chile tanto de parte de católicos como de evangélicos. ¡Qué responsabilidad tan grande la de quienes en lugar de ser luz por denunciar abusos y atropellos vendieron su conciencia por un plato de lentejas! Este es el sentido apocalíptico de «hablar con la bestia» y la tentación del cristiano de todos los tiempos.
- El servilismo religioso
Vers. 14: «Aconseja que hagan una estatua de la primera bestia». Quiere decir que estas falsas religiones se hacen servidoras de la primera bestia (del poder político romano).
Son religiones oportunistas que se hacen servidoras de los señores del mundo, predican la sumisión religiosa a las autoridades sin condenar el mal que producen muchos sistemas políticos y económicos. Ellas convierten, sin darse cuenta, el poder político en un falso dios (=estatua, o ídolo de barro).
Vers.17: Este falso dios puede proteger y condenar a quienquiera, puede dar pan y vender a quien tiene el sello, a quienes son aliados suyos. A esto se refiere la marca: son los aliados de los poderosos de este mundo, y los no-aliados (los que no tienen la marca o el sello) no pueden comprar ni vender. (También nosotros lo vivimos muy de cerca).
Vers. 18: «La cifra de esta segunda bestia es 666». En muchos escritos de aquel tiempo era común dar una cifra a cada letra del alfabeto y se lograba así escribir con cifras los nombres de algunos personajes. Era como un juego que el lector tenía que descifrar.
- ¿Cómo descifrar el enigma?
La cifra 666 se puede calcular de varias maneras, pero corresponde, sin duda, a algún emperador romano, posiblemente a Nerón que con sus locuras mataba a los cristianos que eran para él igual que perros.
La forma más aceptada de interpretar el 666 es la siguiente:
La cifra 7 es el símbolo de la perfección (representa en lenguaje actual al alumno que se sacó un 10).
La cifra 6 es el signo de lo imperfecto, representa al que trató de ser 7 y no alcanzó a serlo.
El 7-1=6 es el imperfecto, es el malo. La cifra 3 significa la plenitud.
Ahora bien 3 veces 6 es la plenitud de lo imperfecto, es la plenitud de lo malo. En este caso le vendría perfectamente a Nerón.
Nos damos cuenta de que este dato de 666 debió ser tomado como puzzle para buscar al hombre perverso de aquel tiempo.
Ahora bien, hermanos, es una locura, como lo hacen algunos contrarios a los católicos, aplicar a la fuerza esta cifra al Papa, como si Pedro, el primer Papa de la Iglesia de Cristo, y sus legítimos sucesores debieran identificarse con el emperador romano que mataba a los cristianos.
Estas fantasías de los anticatólicos no tienen nada que ver con la Biblia. Hay mucho más que podría escribir acerca de este tema, pero creo que esto es suficiente para comprender estos textos en su verdadero sentido.
Es muy doloroso ver que algunos indican con el dedo al Papa -una persona tan bien intencionada entre nosotros- y le dan el título de «el demonio» o «la bestia». Siempre ha existido esta maldad, que es producto de la ignorancia atrevida.
No olvidemos que cuando Jesús expulsaba a los demonios y hacía el bien a todos, los mismos fariseos (gente muy religiosa de aquel tiempo) lo acusaban como el hombre poseído por Belcebú, el jefe de los demonios (Mc. 3, 22).
Cuesta pero es así que debemos practicar las palabras de Jesús desde la cruz: «Padre, perdónales, que no saben lo que hacen» (No saben lo que dicen).
Pero si al Maestro lo calumniaron así, ¿qué les tocará a sus seguidores? «Todo el mundo los va a odiar ustedes por mi causa: pero el que siga firme hasta el fin éste será salvado» (Mt. 10, 22). «Ningún discípulo es más que su Maestro» (Mt. 10, 24).
Para terminar, una última palabra para aquellos que usan la ignorancia de gente de buena voluntad para meterles cosas raras y tonterías en la cabeza y así condenar y calumniar a medio mundo.
«Cualquiera que hace caer en pecado a uno de estos más pequeños que creen en mí, mejor le fuera ser hundido en lo profundo del mar con una piedra de molino amarrada al cuello. ¡Qué malo es para el mundo que haya cosas que hacen pecar al hombre! Siempre habrá escándalos pero pobre del hombre que sea causa de ellos» (Mt. 18, 6-7).
- ¿Cuál debe ser nuestra actitud frente a las sectas?
Ante el embate de las sectas corremos el peligro de reaccionar bruscamente y con poca caridad. Ciertamente hay que enfrentar el problema pero en forma positiva.
1)No hemos de usar nunca el ataque directo y exaltado porque esto iría contra el gran mandamiento del amor fraterno.
2)Para el cristiano el mejor camino será siempre presentar la verdad con amor e invitar a seguir el verdadero camino de Cristo.
3)Usar un sano discernimiento, rechazando lo malo que vemos en ellos y aprovechando lo que es bueno y valioso para integrarlo y vivirlo en nuestros grupos.
4)Presentar claramente los peligros de las sectas que son muchos: -Las sectas manipulan la Palabra de Dios al interpretarla literalmente y al servicio de sus propios intereses. -No aceptan la libertad de decisión religiosa de las personas y alienan con presión moral y con métodos de coacción. -Caen en el subjetivismo y se dejan arrastrar irreflexiblemente por un gran culto a la persona del líder. -Confunden la emoción con el ser buenos cristianos y no son críticos ante la Biblia, ni ante la política y la sociedad.
5)Hemos de tratar de ser cada vez mejores católicos evitando los defectos en la forma de vivir nuestra religión y cambiando todo aquello que anda mal.
6)A los católicos y cristianos en general nos corresponde conocer y vivir mejor la doctrina cristiana. Hemos de activar nuestros grupos y formar más comunidades fraternas y responsables que sean más bíblicas y apostólicas.
7)Todo católico ha de permanecer firme en las filas de la Iglesia Católica, ya que solamente por medio de la Iglesia Católica podemos alcanzar la plenitud de los medios de salvación.
8)Es fácil constatar cómo las sectas atacan a la Iglesia Católica. Nosotros, siguiendo la Ley de Cristo, tratemos de devolver bien por mal y bendición por maldición. Busquemos lo que nos une y no lo que nos separa. Que nunca salga de nuestros labios una ofensa o un insulto hacia los que no creen como nosotros. Tenemos que orar al Padre de los cielos para que, llevados de su Santo Espíritu, se restablezca en la Iglesia la unidad perdida.
Cuestionario
¿Cómo interpretan el Apocalipsis algunas sectas? ¿Qué le hacen decir a la Biblia? ¿Cómo hay que interpretar el número 666 del Apocalipsis? ¿Es lícito aplicarlo al Papa? ¿Hasta dónde llegan algunas sectas en la interpretación de este texto en el afán de dar vuelta a los católicos?
¿Qué dijo Jesús referente a los que escandalizan «a los más pequeños»? ¿Cuál debe ser nuestra actitud frente a las sectas?
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