¿Una Razón, una Estación o Toda una Vida?

Algunas personas llegan a tu vida por una razón, por una estación o por toda una vida.

Cuando tu sepas qué es cada persona, sabrás qué hacer con cada uno de ellos.

Cuando alguien llega a tu vida por una RAZÓN… Es para lle­nar una necesidad que has ex­presado. Vienen a asistirte en alguna dificultad, a brindarte apoyo y orientación, a ayudarte físicamente, emocionalmente o espiritualmente. Pueden parecer como caídos del cielo, y lo son, pues están ahí por la razón por la que los necesitas.

Después, sin mayor problema o inconve­niente, hacen o dicen algo en donde la relación llega a su fin. En ocasiones mueren. En oca­siones desaparecen. En ocasio­nes te empujan a dejarlos.

Lo que debemos saber es que esa necesidad que teníamos ya no está ahí, nuestros deseos fueron cumplidos y el trabajo termina­do. Tus peticiones han sido res­pondidas y es tiempo de seguir hacia adelante.

Cuando las personas llegan a tu vida por una ESTACIÓN… Es tu oportunidad y tiempo de compartir, crecer o aprender. Te traen una experiencia o te hacen reír, te pueden enseñar algo que nunca has visto o hecho. Usual-mente te traen una gran cantidad de alegría.

-¡Créelo!

-¡Es real! Pero es sólo por una estación.

Cuando llegan por RELA­CIONES DE TODA UNA VIDA… Te enseñan lecciones, te ayudan a aprender, a construir emociones con fundamentos só­lidos. Tu tarea es aceptar la lec­ción, amar a la persona y utilizar lo que aprendes en tus demás re­laciones y áreas de tu vida.

"Mide a las personas por el tamaño de su integridad y no por el de sus carteras". "Comprende que la felicidad no se basa en el poseer, el poder o el placer, sino en tus relaciones con todas las personas y con Dios".

Un Hijo con Desarrollo Limitado

Me dicen que este año más de 1000 mujeres serán madres de niños con desarrollo limitado.

Me he preguntado cómo son escogidas estas mamas, y como respuesta he imaginado a Dios mirando, desde el Cielo, la tierra.

Conforme el Señor observa a las mamás, da instrucciones a un ángel, su secretario, quien anota en una gran liberta lo que su jefe le dicta:

-"González Pedro: su santo patrono será santa Cecilia.

Sánchez Carmen y Lupe, gémelas, su santo patrono… ponles a San Gerardo…, al fin y al cabo él está acostumbrado a lo profano". Así, va dictando sus ins­trucciones al ángel, quien con todo cuidado las apunta.

Cuando mira a una mujer con cualidades especiales, sonríe y le ordena a su secretario:

-"Dale a ella un hijo con desarrollo limitado".

El ángel, curioso pregunta: -"¿por qué a ella Señor…, si se ve tan feliz?".

Dios responde: -"Así es…, más no podría darle un hijo con problemas a una mamá que no supiera reír".

-"Pero… ¿tendrá paciencia, Señor?", -pregunta el ángel.

-"Yo no quiero que ella tenga paciencia porque se hundiría en un océano de autocompasión y desolación", respondió Dios, quien siguió diciendo:

-"Una vez que el impacto haya pasado y el resentimiento se hubiera borrado de ella, sabrá manejarlo, ya la observé hoy, es segura e independiente, como se necesita en una madre especial.

Como verás, el niño que voy a darle tiene su propio mundo y ella tiene que permanecer en el suyo… no va a ser fácil, lo sé".

El ángel replicó:
-"Pero, Señor, yo no creo que, siquiera, ella siga creyendo en tí después de esto".

Dios sonrío: -"No importa… esto lo arreglaré. Ella es la mujer adecuada…, tiene suficien­te entereza".

"Además", -ofreció Dios-, -"es una mujer a quien bendeciré toda su vida. Ella no se dará cuenta, pero será envidiada. Sabrá valorar cualquier palabra que salga de la boca de su hijo.

Nunca considerará los avances de él como cosa ordinaria. Cuando su hijo diga "Mamá" por primera vez, será testigo de su gran esfuerzo y lo amará más; cuando él le describa un árbol o una puesta de sol, los verá como poca gente ve mis creaciones.

Yo le permitiré ver claramente las cosas como yo las veo. Nunca estará sola. Yo estaré a su lado cada minuto, cada día de su vida, porque estará haciendo mi trabajo con el mis­mo amor con el que yo lo haría".

-"Y, ¿como reaccionará el papá del niño señor?".

-"El le dará todo su apoyo a su hijo y a su madre, porque será un papá muy especial".

Finalmente, el ángel preguntó:

"¿Quién será el santo patrono del niño?"

-"Bastará con que se mire a un espejo, ahí mismo lo encontrará".

Un Buen Amigo

Hace poco, me di cuenta que cada día conozco nuevas personas que quizás me hacen sentir bien, por un momento bien, me divierten, o a lo mejor, sólo me hacen pasar malos ratos e intento olvi­darlas…

Siento que pocas veces he podido sentarme a pensar sobre lo que en verdad valen para no­sotros los amigos, pues como los tenemos ahí siempre, no necesi­tamos nada más, sólo su pre­sencia…

Un día, yo tenía un amigo, un buen amigo, al que le entregué toda mi confianza, al que me ce­gué porque creí que como yo lo quería… él me quería… Y no era así, y mis otros compañeros me hicieron abrir los ojos(aquellos que nunca tomaba en cuenta), y abrí mis ojos y me di cuenta que era verdad, pues sólo me recos­taba en él, sin pensar en todos los que perdía en esos momen­tos…

Y cuando empecé a abrirme a ellos pude entender lo que en verdad valen los amigos, pues ¿a quien no le gusta que nos llamen para decirnos sólo ¡hola! y sa­ber ¿como estamos?; que al abrir nuestro e-mail, aparezcan

Y cuando empecé a abrirme a ellos pude entender lo que en verdad valen los amigos, pues ¿a quien no le gusta que nos llamen para decirnos sólo ¡hola! y sa­ber ¿como estamos?; que al abrir nuestro e-mail, aparezcan cientos de mensajes de ellos sólo para decirnos que les caemos bien, o para mandarnos otra insoportable cadena de amor que, por más que sea, nos hace re­cordarnos de todos ellos…

Nuestros Amigos… ¿No es buenísimo que cuan­do cumplimos años, todos nos recuerdan y se aparecen en nuestras casas para desearnos un feliz cumpleaños y que cumpla­mos muchos más?

¿Que cuando nos vamos de viaje, ellos intentan localizarnos pues piensan que nos hemos per­dido, o simplemente les hacemos falta…?

¿Que cuando quieren hablar con alguien y contarles sus ma­yores penas ¡nos buscan a no­sotros!, pues nos tienen confian­za y sienten que los ayudare­mos?

Qué bueno es cuando encon­tramos a un amigo que nos dice lo que siente en nuestra cara y no habla detrás de nosotros, siendo hipócritas muchas veces, y puede ser que envidiosos..

Es agradable sentirlos pre­sentes cuando tenemos ganas de llorar, de reír, de gozar un poco más de nuestras vidas…

bueno es cuando nuestros amigos nos dicen: ¡Anoche pen­sé en ti!, o ¡Soñé contigo!…

En realidad creemos siempre que son pocos los que son nues­tros amigos, pero pensemos bien, y ese que ahora tu tanto no llamas, o no ves, es quizás al­guien que te recuerda cada día, y que el que conociste en la fiesta pasada y ha ido contigo a las siguientes, siempre te acompa­ña porque te considera alguien muy especial.

¡Tenemos muchos amigos!, sólo nos hace falta volver a con­tarlos y veremos que perderemos la cuenta, porque olvidamos a muchos que NOS QUIEREN MUCHO…

Un Amigo

UN AMIGO

Te acepta tal cual eres.
 Cree en ti.
Te llama sólo para decirte "Hola".
No se rinde contigo.
Admira todas las partes de  tu persona (incluso las partes no acabadas).
Perdona tus errores.
Se entrega incondicional mente.
Te ayuda.
Te invita a re-intentarlo.
Simplemente "está" contigo.
Te mantiene cerca de su co­razón.
Te ama por ser quien eres.
Hace una diferencia en tu vida.
Nunca te juzga.
Te ofrece su apoyo.
Te ayuda a levantar.
Calma tus temores.
Eleva tu espíritu.
Dice cosas lindas acerca de ti.
Te dice la verdad cuando necesitas escucharla. Te comprende.
Te comprende
Te valora
 Camina a tu lado
 Te explica cosas que no en tiendes.
Grita si es necesario, cuan­do tú no quieres escuchar y tienes que hacerlo.
Te baja a la realidad.
Se interesa por todo lo que haces.
Se interesa por todo lo que piensas.
Acude en los buenos tiem­pos.
Acudes en los malos tiem­pos.
Comprende todo lo que ha­ces.
Sabe lo que te ocurre en todo momento.
Se niega a escuchar habla­durías sobre ti.
Te apoya siempre.
No compite contigo.
Se alegra sinceramente cuando las cosas te van bien.
Trata de alegrarte cuando las cosas no van bien.
Es una parte de ti mism@ sin la cual no te sientes complet@.

"Todo el mundo necesita a lo largo de su vida de alguien que le dé su apoyo".

Tu Ángel

Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba por na­cer, le dijo un día a Dios:

-Me dicen que me vas a en­viar muy pronto a la tierra pero, ¿cómo viviré tan pequeño e in­defenso como soy?

-Entre muchos Ángeles esco­gí uno para ti, que te estará es­perando. Él te cuidará.

-Pero dime, aquí en el Cielo no hago más que cantar y son­reír, eso basta para ser feliz.

-Tu Ángel te cantará y son­reirá todos los días, y tu senti­rás mucho amor y serás feliz.

-¿Y como voy a entender lo que la gente me hable, si no co­nozco el extraño idioma que ha­blan los hombres?

-Tu Ángel te dirá las palabras más dulces, más tiernas que pue­das escuchar, y con mucha pa­ciencia y cariño te enseñará a hablar.

-¿Y qué haré cuando yo quie­ra hablar contigo?

-Tu Ángel te juntará tus mani­las y te enseñará a orar.

-He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quién me de­fenderá?

-Tu Ángel te defenderá inclu­so a costa de su vida.

-Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.

-Tu Ángel te hablará siempre de mí y te enseñará a platicar conmigo y el camino, para que regreses a mi presencia. (Ya se oían voces terrestres).

Entonces el niño dijo suave­mente:

-Dios mío, si me voy, dime su nombre, ¿cómo se llama mi Án­gel?

-Su nombre no importa, tu le dirás MAMA.

Todo Depende…

Una pelota de basketball en mis manos vale unos $ 19.00 U.S.

Una pelota de basketball en manos de Michael Jordán vale alrededor de $ 33'000,000.00 U.S.

Una raqueta de tenis en mis manos no sirve para nada.

Una raqueta de tenis en las manos de Pete Sampras, signifi­ca el campeonato de Wimbledon.

Una honda en mis manos es un juego de niños.

Una honda en manos de Da­vid, es el arma de la victoria del pueblo de Dios.

Dos panes y cinco peces en mis manos son un par de sand­wiches de pescado.

Dos panes y cinco peces en las manos de Jesús, son el ali­mento para miles.

Unos clavos en mis manos pueden servir para construir una pajarera.

Unos clavos en las manos de Jesucristo, producen la Salva­ción de toda la humanidad.
Todo depende de en manos de quién está.

Como has visto, todo de­pende de en manos de quién está el asunto.

Pon tus proyectos, tus pre­ocupaciones, tus miedos, tus deseos, tus sueños, tu familia y tus relaciones en manos de Dios.

Tu decides… en tus manos, con tus propias fuerzas, o en manos de Dios con la fuerza de ambos.

No olvides: "Todo depende de en manos de quién está"

Y tus asuntos: ¿En manos de quién están?

Sucedío en un Vuelo

En un vuelo de British Airways, entre Johanesburgo y Londres, una señora blanca de unos cincuenta años se sienta al lado de un negro. Llama a la aza­fata para quejarse:

"¿Cuál es el problema seño­ra?", - pregunta la azafata.

"¿Pero no lo ve?" - responde la señora- "Me colocó al lado de un negro".

"No puedo quedarme al lado de estos "inmundos". Déme otro asiento". "Por favor, cálmese", -dice la azafata- "Casi todos los lugares de este vuelo están to­mados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en pri­mera". La azafata se apura y vuelve unos minutos después.

"Señora" -explica la azafata, "como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase económica. Conversé con el co­mandante y me dijo que tampoco

hay lugar en ejecutiva, pero sí tenemos un lugar en primera clase".

Antes que la señora pudiese responder algo, la azafata con­tinuó. "Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a al­guien que está en económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que seria escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona tan aborrecible…" Y, diciendo eso, la azafata mira al negro y dice:

"Si el señor me hiciera el fa­vor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya está preparado".

Y todos los pasajeros alrede­dor, que acompañaron la esce­na, se levantaron y aplaudieron por la actitud de la compañía.

Soñé que Tenía una Entrevista con Dios

"¿Te gustaría entrevistarme?" Dios preguntó.

"Si tienes tiempo", le dije.

Dios sonrió. "Mi tiempo es eterno, ¿qué quieres peguntarme?"

"¿Qué opinas de mi?…" pre­gunté.

Y Dios me respondió…

"Estás tan ansioso por el fu­turo que olvidas el presente; vi­ves la vida sin presente y como si nunca fueses a morir, y mue­res como si nunca hubieses vivi­do…"

"Tienes prisa porque tus niños crezcan, y tan pronto crecen, quieres que sean niños de nue­vo".

Pierdes tu salud para hacer dinero y luego usas tu dinero para recobrar la salud".

Las manos de Dios tomaron las mías y estuvo en silencio por un rato y entonces le pregunté…

"Padre, dime, ¿qué lecciones deseas que yo aprenda?"

Dios respondió con una son­risa:

Que aprendas que no puedes hacer que todos te amen y lo que puedes hacer es amar a todos los demás.

Que aprendas que lo más va­lioso no es lo que tengas en la vida, sino que tienes vida.

Que aprendas que no es bue­no compararte con los demás.

Que aprendas que una perso­na rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.

Que aprendas que únicamen­te toma unos segundos herir profundamente a una persona que amas, y que puede tomar muchos años cicatrizar la heri­da.

Que perdonar se aprende per­donando…

Que aprendas que hay perso­nas que te aman entrañablemen­te, y que muchas veces no sa­ben cómo expresarlo.

Que aprendas que dos perso­nas pueden mirar la misma cosa y las dos percibir algo diferente.

Que perdonar a los otros no es fácil, y que perdonarse a si mismo es el primer paso, pues al perdonar, al primero que es­toy sanando es a ti mismo.

Y que aprendas que Yo siem­pre estoy aquí para tí… en el Sagrario.

¡ …SIEMPRE!

Sólo con el Tiempo

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma.

Con el tiempo aprendes que el amor no significa apoyarse en alguien y que la compañía no significa seguridad.

Con el tiempo comprendes que es mejor arrepentirse que quedarse siempre con las ganas y pensar en "si hubiera…".

Con el tiempo empiezas a entender que los besos no son contratos, ni los regalos promesas.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo te das cuenta que casarse solo porque "ya me urge", es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando esa compañía.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar… es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquella persona especial que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que te ha humillado o despreciado, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasio­nará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo te das cuenta de que las mejores cosas que obtienes son las que más trabajos o sacrificios te costaron.

Con el tiempo aprendes que no hay que dejar escapar el momento, pues puede que éste nunca se vuelva a dar.

Con el tiempo valoras aquellas cosas que pensabas insignifi­cantes y que ahora forman parte de tus mejores recuerdos.

Con el tiempo aprenderás que intentar pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo… a destiempo… ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente… SOLO CON EL TIEMPO.

Y como aún es tiempo…

Hoy hago una pausa para darte un saludo, para los que ya no estamos juntos, por todos los momentos buenos y malos que nos tocó vivir, y a todos con los que ahora estoy pasando momentos geniales.

¡Gracias por estar aquí y ser parte de mi vida…!

Si Yo Cambiara

SI YO CAMBIARA

Si yo cambiara mi manera de pensar hacia otros, me sentiría sereno.

Si yo cambiara mi manera de actuar ante los demás, los haría felices.

Si yo aceptara a todos como son, sufriría menos.

Si yo me aceptara tal cual soy, quitándome mis defectos. ¡Cuánto mejoraría mi hogar y todo mi medio ambiente!

Si yo criticara menos y amara más,

Si yo cambiara… ¡Cambiaría el mundo!

Autora: Anamaría Rabatté y Cervi, escritora mexicana

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