3. Proceso de Penetración del New Age

Autor: www.homilia.org   

Ya en 1986 un reportaje del New York Times dice: todo ha sido influido por el New Age: educación, salud, arte, economía, gerencia, gobierno, ciencia, entretenimiento y … religión.

En el área religiosa hay gente muy comprometida, muy cristiana, católica practicante … ¡hasta Sacerdotes y Religiosas! que inocentemente han ido "anexando" (así comienza la participación: agregando) a sus creencias y prácticas de siempre, teorías y prácticas del New Age … y ya sabemos de dónde vienen estas "nuevas" creencias y prácticas. (!!!).

Por ejemplo, una muy difundida y anexada por muchos cristianos es la creencia en la re-encarnación, que analizaremos más adelante.

Los propulsores del New Age no van directamente contra las creencias cristianas; "aparentemente" las aceptan. Se muestran muy abiertos -al comienzo.

Proponen estos errores heréticos como algo compatible con el Cristianismo. Todas las religiones son aceptadas. ¡Claro! Si la Teosofía se basa en la igualación de las religiones -para así acabar con todas, en particular la Católica- para luego tratar de establecer la religión única.

Los que están promoviendo el New Age usan terminología de la Biblia, del Cristianismo y hasta mencionan actividades de la Iglesia Católica, para confundir, engañar y atraer a los Católicos.

¿Cómo ha sido el proceso de penetración del New Age?

Al pasar la humanidad de una concepción Teo-céntrica del mundo, en la cual Dios era el centro, a una concepción antropo-céntrica, en la que el hombre se convierte en el centro, se fueron introduciendo cambios en los conceptos de la fe, en las normas morales, en las actitudes y valores, en las formas de vida y costumbres de las personas.

Aunque estos cambios se han venido sucediendo paulatinamente desde el Renacimiento, no hay duda que es en el siglo XX cuando se van dando las condiciones que posibilitan la penetración franca y más generalizada de los errores del New Age.

Para ver cómo ha sido el cambio en la sociedad y en los individuos que la integran desde fines del siglo XIX, puede verse al final en el ANEXO I la Encíclica “Humanum Genus” del Papa León XIII y un extracto de otra Encíclica suya, “Praeclara Gratulationis”.

Además, ha habido un cambio de mentalidad que se ha producido en forma intensa y acelerada durante la segunda mitad del siglo pasado, y que lo resume de la siguiente manera Mássimo Introvigne, Director del Centro de Estudios de Nuevas Religiones de Roma:

1a. Etapa: Iglesia NO - Cristo SI:

Etapa de penetración de las sectas de origen cristiano y en nuestros países, etapa de descrédito de la Iglesia y de los sacerdotes: "Yo creo en Cristo, pero no en los curas", fue un comentario que comenzó a difundirse y a oírse entonces, convirtiéndose casi en "slogan".

2a. Etapa: Cristo NO - Dios SI:

Etapa de invasión de la religiosidad oriental y de los Gurúes orientales hacia el occidente cristiano.

3a. Etapa: Dios NO - Religión SI:

Etapa en que asuntos seculares se convierten en cuasi-religiosos. En política, el Marxismo; en Ciencia, el Freudismo y el comienzo de los movimientos del "desarrollo del potencial ilimitado del ser humano".

4a. Etapa: Religión NO - Sacralidad SI:

Etapa de promoción de creencias y prácticas del ocultismo que se promueven como sagradas: es ya la Etapa del New Age.

Este ha sido un proceso de penetración inadvertido y solapado, lento y paulatino, pero efectivo y certero. Han sido fases de alejamiento de la verdad que se han ido sucediendo una tras otra en todo el mundo.

  • Penetración Literaria

En 1976 sale el bestseller "Juan Salvador Gaviota" de Richard Bach, publicación que es dictada por un espíritu.

Este fue el lanzamiento de la literatura "canalizada" por espíritus. Este relato aparentemente inocuo e idealista traía la semilla del New Age. Se vendieron en poco tiempo 25 millones de ejemplares.

Posteriormente sale "Las Enseñanzas del Don Juan" de Carlos Castañeda, el mayor exponente de la hechicería.

Hoy en día la literatura New Age es excesiva: para 1991, sólo en E.E.U.U., habían 2.500 librerías especializadas, sin contar las secciones New Age en todas las librerías, con 25.000 títulos en circulación y creciendo vertiginosamente, convirtiéndose este renglón en fuente de "grandes lucros", según reseña el diario "Jornal do Brasil" en Enero de 1995.

  • Penetración Audiovisual

Es evidente en películas, videos, juegos de video, música y también en libros y revistas las siguientes influencias: gusto por el terror, por lo imaginario y fantasioso, por lo cósmico-mágico, lo feo y monstruoso, experiencias extra-sensoriales, poderes parapsicológicos como la telepatía, comunicación con espíritus a través de juegos como la Ouija; viajes al más allá, talismanes, brujería, hechicería, etc…. y hasta lo expresamente satánico. Las películas satánicas abundan y se transmiten frecuentemente por la televisión.

  • Penetración por Símbolos

La simbología satánica puede verse abundantemente en periódicos, revistas, artes, publicidad, TV, cine, ropa, etc.

  • Penetración en la Música

La llamada "Música New Age", con la repetición de sonidos en secuencias alternadas está realizada para crear atmósferas que lleven al oyente a un estado de relajación que favorezca la alteración de los estado de conciencia.

En la Música Rock las letras con alabanzas -antes escondidas y ahora expresas- al mismo Satanás son cada vez más frecuentes.

  • Drogas

En el New Age las drogas son usadas, más que todo, como un medio para lograr, a través de la alteración de los estados de conciencia y de la manipulación del sistema nervioso, supuestas experiencias divinizantes.

  • Descrédito progresivo de la Moral y la Ley de Dios

Esta es una forma de penetración evidente en todos los sectores de la sociedad, a través de los medios de comunicación, tanto en programas de ficción (novelas, películas) como en los de no-ficción (programas de opinión, científicos, etc.)

Por esto S.S. Juan Pablo II en su Encíclica "Veritatis Splendor" (#35) escribe: estamos invadidos de "una orientación ética que tiene su centro en un pretendido conflicto entre la libertad y la Ley de Dios … llegando a tal grado de autonomía moral que es casi una soberanía absoluta".

2. Origen

Autor: www.homilia.org 

El New Age tiene sus raíces en la "Sociedad Teosófica" fundada en 1875 en New York por una rusa, Helena Blavatsky, básicamente espiritista, quien dice haber recibido sus enseñanzas de unos "seres espirituales especiales" o "maestros ascendidos".

Para saber qué es la Sociedad Teosófica, necesitamos conocer qué es la Teosofía.

La Teosofía es la creencia o pretensión de tener conocimiento místico directo de la "divinidad", sobre ésta y el mundo, mediante doctrinas y prácticas secretas, esotéricas, ocultistas.

La Blavatsky funda en 1875 la "Sociedad Teosófica" que es una mezcla de ocultismo y misticismo oriental (básicamente lo que es hoy el New Age). La sucede como presidenta Annie Besant, quien trató en 1929 de presentar un nuevo "mesías" al mundo: un que rechazó su propuesto estatus y se separó del movimiento.

Pero es Alice Bailey (1880-1949), tercera presidenta, inglesa radicada también en E.E.U.U., quien es considerada la "suma sacerdotisa" de la "Sociedad Teosófica". Ella funda el "Trust de Lucifer" (hoy "Lucius Trust") y, como medium espiritista, decía recibir mensajes de un cierto "maestro de sabiduría" muerto, un tibetano. (No es mera casualidad q ue sea oriental, como veremos más adelante).

En numerosos escritos de esta "Sociedad Teosófica" aparecen los mensajes del espíritu demoníaco que le dictaba en "escritura automática", es decir, en estado de trance mediúmnico, durante el cual escribe la mano del medium automáticamente, sin que éste tenga control alguno de lo que se escribe.

Estos escritos forman una especie de "Plan" al cual se le dio carácter secreto entre los seguidores. Este "plan", que es el "Plan del New Age", incluye un gobierno mundial y una sola religión mundial. El Plan del New Age debía permanecer oculto hasta 1975, año en que sería sacado a la luz pública.

¿De dónde surge la "Sociedad Teosófica" que funda la Blavatsky en 1875?

"La Teosofía comenzó con los masones y en medio de ellos", dice una publicación del CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) titulada "Sectas en América Latina", en el Capítulo titulado "Movimientos Pseudo-espirituales", escrito por el Franciscano Fray Buenaventura Kloppenburg.

¿Qué fines persigue la Masonería? ¿En qué consiste la conspiración masónica?

La Masonería, que es una sociedad secreta de corte esotérico y ocultista, condenada por la Iglesia, aunque simula lo contrario, persigue la destrucción de la civilización cristiana, comenzando primero con la Iglesia Católica y continuando con otras creencias cristianas, así como también de toda norma, principio o institución basados en el cristianismo, para sustituirlos por una civilización pagana y una pseudo-religión también pagana. Esto es importante conocerlo para poder continuar analizando el proceso histórico de conformación del New Age a partir de la "Sociedad Teosófica".

Helena Blavatsky se transforma en medium espiritista un poco antes de fundar la "Sociedad Teosófica". Es durante una estancia en París (1867-1870) donde entra al grupo de Allan Kardek, masón y codificador del Espiritismo.

A su regreso a E.E.U.U. funda la "Sociedad Teosófica" en New York el 20 de noviembre de 1875 junto con otros masones: Charles Sotheran (uno de los jefes de la Masonería en E.E.U.U.), Henry Steele Olcott (masón), George Felt (de la Hermandad Hermética de Luxor, también masónica) y William Judge.

En 1871, Albert Pike, gran maestro de una de las ramas de la Masonería, el Rito Escocés, escribe un libro básico de la filosofía masónica: "Moral y Dogmas de la Masonería". Pike, aunque no pertenece formalmente a la directiva de la "Sociedad Teosófica", está en contacto con ésta.

Otra evidencia de la conexión de la Masonería y el New Age es este dato curiosísimo: el boletín que los masones distribuyen por todo el mundo a los "hermanos masones" se llama ¡¡¡"New Age"!!! Hay constancia de que así se llama, al menos desde 1921, pero este nombre podría haberse usado con anterioridad a esta fecha.

Aparte de las evidencias históricas del origen y dependencia del New Age con la Masonería, hay otra determinante: el Plan del New Age coincide con los fines de la Masonería: una religión mundial y un gobierno mundial. Es decir: las metas del New Age y las de la Masonería son las mismas.

Quizá por esto el Papa León XIII en 1884 en su Encíclica "Humanum Genus" (#7) dice lo siguiente: "Varias son las sectas que, aunque diferentes en nombres, ritos, forma y origen, al estar, sin embargo, asociadas entre sí por la unidad de intenciones y la identidad en sus principios fundamentales, concuerdan de hecho con la Masonería, que viene a ser como el punto de partida y el centro de referencia de todas ellas."

¿Cuál es la relación de la "Sociedad Teosófica" con el Misticismo Oriental?

El espíritu diabólico que dicta a Alice Bailey el Plan New Age es tibetano. Pero la relación de la "Sociedad Teosófica" con el Oriente es anterior: en 1879 la Blavatsky y Olcott viajan a la India, se instalan en Adyar, cerca de Madras, y 6 años después ella escribe su obra "Doctrina Secreta" en la que comienza a configurarse el "Plan del New Age".

Conclusión.-

Después de este sucinto análisis histórico podemos concluir lo siguiente: la Masonería da origen a la "Sociedad Teosófica" por medio del Espiritismo y en contacto con el Paganismo Oriental.

Estos son los cuatro pilares básicos del New Age:

Masonería
Espiritismo
Teosofía o Gnosticismo 
Paganismo oriental

Es teniendo en cuenta esta base de sustentación del New Age que podremos mejor descifrarlo y analizarlo.

EL New Age se origina, entonces, en la Masonería por medio de instrucciones y dictados dados por espíritus demoníacos.

Dice San Pablo: "El Espíritu nos dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, entregándose a espíritus engañadores y siguiendo enseñanzas de los demonios" (1 Tim 4, 1).

1» Introducción Alerta New Age

Autor: www.homilia.org   

Las ideas y prácticas que forman el New Age son muy difíciles de inventariar, de enumerar, pues no tiene el New Age una identidad definida, sino muchas fachadas: fachadas variables y confusas.

Da la impresión de no constituir un movimiento unido, organizado, estructurado. Se presenta como una serie de ideas, creencias, prácticas aparentemente aisladas e inconexas, sin un fin y una organización definidos ... simplemente como una moda.

Además tiene una capacidad de mutación realmente asombrosa y una gran variabilidad: ha venido surgiendo a cada paso con nuevas cosas, nuevas ideas -o ideas viejas convertidas en nuevas.

De allí la dificultad en descifrarlo, dividirlo, descomponerlo, definirlo. Sin embargo, lo definiremos de esta manera:

El New Age es un movimiento pseudo-espiritual de corte esotérico y ocultista, pagano, que incluye teorías erróneas y herejías condenadas por la Iglesia que contradicen verdades fundamentales de la fe cristiana, y que busca llevar al hombre a creer que puede llegar a ser como dios.

Su finalidad, encubierta bajo un pretendido respeto a todas las creencias, es la destrucción de la fe cristiana con lo que intenta acabar con la Iglesia Católica y con toda denominación cristiana. 

El "New Age" se ha traducido en español "Nueva Era", pero en realidad la traducción de "New Age" sería "Nueva Edad".

Los seguidores de esta corriente también la llaman "Era de Acuario" y "Edad de Oro".

Por los fines que persigue, otros la llaman "Configuración de Acuario" o "Conspiración Acuariana".

Introducción General

Autor: www.homilia.org  

El "New Age" se ha traducido en español "Nueva Era", pero en realidad la traducción de "New Age" sería "Nueva Edad".

Los seguidores de esta corriente también la llaman "Era de Acuario" y "Edad de Oro".

Por los fines que persigue, otros la llaman "Configuración de Acuario" o "Conspiración Acuariana".

15. Dos caras de la misma medalla

Autor: P. Flaviano Amatulli Valente 

¿Dónde está el equilibrio entre defender la propia fe y procurar la unidad en la fe?.

Apologética y ecumenismo: dos caras de la misma medalla

No basta imitar lo que se está haciendo en otras partes. Hay que ser realistas y creativos. Donde hay proselitismo, apologética; donde se acepta el diálogo, ecumenismo.

Situaciones diferentes

No todos los que no comparten nuestra fe, tienen la misma actitud hacia nosotros. Algunos están abiertos al diálogo y a la comprensión y otros no. Entre estos últimos no faltan quienes tienen una actitud abiertamente agresiva y proselitista.

Pues bien, ¿cómo tenemos que reaccionar frente a situaciones tan diferentes.

¿Basta la receta del diálogo, la tolerancia y la buena fe? ¿No es esto pecar de ingenuidad, pereza mental y falta de responsabilidad para con los "débiles en la fe", que fácilmente son arrastrados por los "lobos rapaces"?

Ecumenismo

Ya desde fines del siglo XIX, la experiencia misionera en Africa y en Asia puso de relieve los efectos negativos del "escándalo de la división": todos hablando del mismo Dios y usando la misma Biblia, pero divididos entre sí, en una actitud de franca oposición un grupo contra otro.

Por eso muchos quedaban escépticos acerca de la bondad y eficacia del nuevo credo. "Primero pónganse de acuerdo entre ustedes — pensaban — y después vengan a enseñarnos "su Evangelio", que por lo visto no representa ninguna buena noticia para nosotros, puesto que lleva consigo los gérmenes de la división entre las familias y la sociedad entera".

Para superar esta situación de escándalo y presentar un frente común delante del mundo no cristiano, a principios del siglo XX se empezó a hablar de "Ecumenismo", hasta constituirse en 1948 el Consejo Ecuménico de las Iglesias.

Pues bien, con el Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-1965) la Iglesia católica entró en este nuevo orden de ideas, haciéndose poco a poco abanderada de este gran ideal de Cristo: "Que todos sean uno" (Jn 17,21).

Diálogo interreligioso

Pronto el diálogo con los "hermanos separados" rebasó las fronteras del mundo cristiano, alcanzando a los hebreos, "nuestros hermanos mayores", y a todos los hombres de buena voluntad, pertenecientes a las más variadas expresiones religiosas: islamismo, budismo, hinduismo, taoísmo, confucianismo, etc.

Fundamento: la unidad del género humano y del plan de salvación, que abarca a todos los hombres (1 Tm 2,3); por lo tanto, en todos los hombres y en todas las culturas ya está presente la acción salvadora de Dios, que hay que saber descubrir, apreciar y respetar.

Contra-misión oriental y musulmana

Mientras Europa, cansada por los estragos de la Segunda Guerra Mundial, causada por el fanatismo de las ideologías, se volcaba hacia los ideales de la comprensión y la unidad, el mundo oriental y el mundo musulmán, pisando tierras europeas con ocasión de la misma guerra, empezaron a vislumbrar la posibilidad de una "conquista ideológico-religiosa" del mundo occidental.

Así surgieron la contra-misión oriental y los distintos fundamentalismos islámicos, orientados hacia la afirmación de la propia identidad cultural, en una actitud de rechazo hacia todo lo occidental y de conquista con relación al mundo cristiano.

Explosión de las sectas

En el ámbito del cristianismo, de por sí ya existían grupos separados, profundamente proselitistas: bautistas, mormones, testigos de Jehová, adventistas del séptimo día y la línea evangélica-pentecostal, subdividida en un sinfín de grupúsculos.

Pues bien, después del Concilio Ecuménico Vaticano II, con el surgimiento de la teología de la Liberación, estos grupos recibieron un fuerte apoyo de parte de los gobiernos como medio para frenar la acción de la Iglesia, muy comprometida con las causas populares, y volcar en un plan espiritualista la insatisfacción de las masas, causada por su marginación a nivel social, político y económico.

Una de las causas del avance de estos grupos en los países con mayoría católica ha sido el querer aplicar con relación a ellos la receta "ecuménica". Resultados: en lugar de ablandarse, frente a la actitud conciliadora de la Iglesia, se envalentonaron más, logrando éxitos proselitistas insospechados.

Lo que ha pasado, ha sido que la visión europea del problema de la división se ha impuesto, impidiendo a las iglesias locales percibir con claridad su problemática real y buscar los medios oportunos para enfrentarla.

Apologética y ecumenismo: dos caras de la misma medalla

En el fondo, se trata del problema de la unidad: una unidad que hay que preservar (apologética) y una unidad que hay que restablecer (ecumenismo). La apologética se dirige esencialmente hacia los que están dentro de la Iglesia, para que se sientan seguros de lo que profesan y no se salgan; mientras el ecumenismo se dirige esencialmente hacia los que están fuera, para que entren en un proceso de búsqueda de la unidad (Jn 17,21).

Sin embargo, en la práctica muchos vieron en la apologética una "guerra santa", y por eso la desecharon; y en el ecumenismo la única manera de enfrentar el problema de la división religiosa. Al no poder dialogar con los grupos proselitistas, se quedaron con los brazos cruzados, dejando a los "débiles de la fe" sin ningún tipo de protección frente a la agresión de las sectas, al antojo de los "lobos rapaces".

Lo que pretendemos los que estamos luchando para "revivir la sana apologética", es que seamos más realistas, viendo lo que realmente necesita nuestro pueblo y tratando de ayudarlo, sin perjudicar la causa del ecumenismo que tiene razón de ser.

¡Ojalá que todos fueran sinceros y estuvieran abiertos para el diálogo! Pero esto no corresponde a la realidad. El hecho es que existen planes concretos de "conquista" del mundo católico de parte del evangelismo. Frente al avance de un ejército invasor, no se puede hablar de paz y nada más, dejándolo avanzar a su antojo. Primero hay que pararlo. Solamente después será posible hacerlo sentar a la mesa de las negociaciones.

Prioridades

Es un hecho que el mundo católico está siendo profundamente perturbado por el fenómeno sectario. Por lo tanto, es urgente una acción encaminada a fortalecer la fe de sus miembros, subrayando la propia identidad y haciendo hincapié en los grandes valores de la unidad, la verdad y la fidelidad: elementos que solamente una sana apologética puede ofrecer.

Donde es determinante la presencia de iglesias separadas pero al mismo tiempo abiertas al diálogo, allá será necesario insistir en el diálogo ecuménico, como medio para favorecer la comprensión mutua y dar pasos concretos en el camino de la plena unidad.

En otros lugares prevalece la presencia de las grandes religiones no cristianas: judaísmo, islamismo, budismo, taoísmo, confucianismo, hinduismo, etc. Allá será necesario intentar el diálogo interreligioso, en la búsqueda de los valores presentes en cada cultura y expresión religiosa, capaces de fermentar la sociedad y encaminarla hacia la realización del Reino.

Lo que está pasando ahora, es que en todas partes se quiere hacer lo mismo, sin caer en la cuenta de que se trata de realidades diferentes, que merecen una atención muy particular, caso por caso.

Donde prevalecen los grupos proselitistas, evidentemente se tiene que implantar la apologética; donde prevalecen las iglesias históricas separadas, tiene que impulsarse más el ecumenismo y, donde la presencia de las grandes religiones no cristianas es determinante, se tiene que enfrentar con toda seriedad el problema del diálogo interreligioso.

Ahora, ¿qué aportación específica, en concreto, podría ofrecer la experiencia latinoamericana al mundo católico, agredido por la acción de las sectas? Un buen manejo de los principios de la sana apologética, llevada a cabo sin fanatismo, con la única preocupación de fortalecer la fe de los más débiles (Ez 34; Jn 10).

Y es lo que en la práctica no se está haciendo, por un malentendido ecumenismo y un complejo de inferioridad con relación a la problemática europea.

Sano equilibrio

Al hablar de prioridad, no se está hablando de exclusividad. No es que en América Latina tenemos que preocuparnos "solamente" de la apologética. Tenemos que estar preparados para todo y, cuando se ofrece la oportunidad, tenemos que saber dialogar con los que están abiertos al diálogo.

Lo que queremos decir, es que en nuestros ambientes, tan atacados por el proselitismo sectario, lo que más urge es fundamentar la fe del católico de tal manera que se vuelva "impermeable" frente a sus solicitaciones. Es aquí donde tenemos que "dar chispas", para después comunicar a otros nuestra experiencia.

Ahora bien, querer encerrarse en el diálogo ecuménico, sin siquiera intentar buscar otro camino para enfrentar el problema de las sectas, echando a perder enteras comunidades católicas, es señal de estrechez mental e irresponsabilidad pastoral. Un día habrá que responder de esto frente a Dios y a la historia.

Proselitismo de las iglesias históricas

Otro dato que no hay que ocultar es la actitud igualmente proselitista y agresiva de las iglesias históricas en muchos lugares de América Latina y de Estados Unidos con relación a la población hispana.

En muchos casos se tiene la impresión de que la entrega indiscriminada del católico al evangelismo antiguo y moderno sea el precio que hay que pagar para que prospere el diálogo ecuménico, un diálogo basado en una traición en aras de una "estrategia" que no tienen nada de evangélico.

Por eso se trata de eliminar cualquier tipo de apologética que mire a fortalecer la fe del católico como si el flujo constante de católicos hacia el evangelismo represente el señuelo para atraer a los evangélicos en la órbita del diálogo ecuménico, viciando así desde sus orígenes todo el proceso sin ninguna perspectiva de unidad en "un solo rebaño bajo un solo pastor" (Jn 10,16).

De seguir así, la llegada del tercer milenio en lugar de encontrarnos más unidos, nos encontrará más divididos, puesto que una buena parte de los católicos habrá dejado la Iglesia, pasándose a las más variadas iglesias o sectas.

No se puede aplicar en todas partes la misma receta ecuménica, que se aplica en Europa con los luteranos, los valdenses o alguna otra iglesia histórica. Si se quiere imponer también aquí la misma receta, se arriesga con provocar un colapso del catolicismo en el mundo latinoamericano, haciendo del continente de la esperanza "el continente de la pesadilla"

Conclusión

No siempre la medicina es agradable a la vista y sabrosa al paladar. Y de todos modos, hay que tomarla, si se quiere sanar. Lo mismo pasa con la apologética: aunque no sea del gusto de todos, hay que saberla manejar, si se quiere enfrentar con seriedad el problema de las sectas.

Por otro lado, ¿no es siempre mejor estar preparados para defender la propia fe y dialogar con los demás? ¿O se prefiere "aventar" a los católicos, sin tener conciencia de la propia identidad? Sería como enviar los soldados a la guerra, sin armas.

Mejor estar bien fundamentados en la propia fe y así estar preparados para dialogar con todos y, en caso de necesidad, estar capacitados para "dar razón de la propia esperanza" (1 Pe 3,15).

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