por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, IVE | Fuente: Ediciones del Verbo encarnado
El sufragios por los difuntos.
ContenidoCuando muere una persona, ¿hay que rezar el rosario nueve días y ponerle un vaso con agua?
Pregunta:
Me dirigo a Usted con todo respeto y confiianza, tengo una inquietud o duda y me gustaria me pudiera ayudar a aclararla.
Cuando fallece una persona, ¿cuál es el motivo o por qué se le debe de rezar del novenario del rosario? Y además, mientras se reza éste novenario ¿cuál es el significado de ponerle una vela o veladora encendida durante todos estos nueve días y también un vaso con agua?
Respuesta:
El rezo del Rosario es una oración muy eficaz, y recomendada por la Iglesia (por ejemplo, puede leer la Carta Apostólica del Siervo de Dios Juan Pablo II, ´Rosarium Virginis Mariae´), y como tal, es una gran ayuda a las almas que están en el Purgatorio. El Papa Benedicto XVI, en la reciente Carta Encíclica ´Spe Salvi´, recuerda la doctrina sobre por qué debemos ofrecer sufragios por los difuntos:
´Sobre este punto hay que mencionar aún un aspecto, porque es importante para la praxis de la esperanza cristiana. El judaísmo antiguo piensa también que se puede ayudar a los difuntos en su condición intermedia por medio de la oración (cf. por ejemplo 2 Mc 12,38-45: siglo I a. C.). La respectiva praxis ha sido adoptada por los cristianos con mucha naturalidad y es común tanto en la Iglesia oriental como en la occidental.
El Oriente no conoce un sufrimiento purificador y expiatorio de las almas en el « más allá », pero conoce ciertamente diversos grados de bienaventuranza, como también de padecimiento en la condición intermedia. Sin embargo, se puede dar a las almas de los difuntos « consuelo y alivio » por medio de la Eucaristía, la oración y la limosna.
Que el amor pueda llegar hasta el más allá, que sea posible un recíproco dar y recibir, en el que estamos unidos unos con otros con vínculos de afecto más allá del confín de la muerte, ha sido una convicción fundamental del cristianismo de todos los siglos y sigue siendo también hoy una experiencia consoladora.
¿Quién no siente la necesidad de hacer llegar a los propios seres queridos que ya se fueron un signo de bondad, de gratitud o también de petición de perdón?
Ahora nos podríamos hacer una pregunta más: si el « purgatorio » es simplemente el ser purificado mediante el fuego en el encuentro con el Señor, Juez y Salvador, ¿cómo puede intervenir una tercera persona, por más que sea cercana a la otra?
Cuando planteamos una cuestión similar, deberíamos darnos cuenta que ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma. Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo.
Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal. Así, mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser, mi gratitud para con él, mi oración por él, puede significar una pequeña etapa de su purificación.
Y con esto no es necesario convertir el tiempo terrenal en el tiempo de Dios: en la comunión de las almas queda superado el simple tiempo terrenal. Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil.
Así se aclara aún más un elemento importante del concepto cristiano de esperanza. Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí.40 Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente:
¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal.´ (Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, n. 48)
El uso de velas en la liturgia y las devociones privadas es muy antiguo y tiene muchas aplicaciones; puede representar nuestras oraciones, nuestra devoción, nuestra intención de ´velar´ es decir, de mantenernos despiertos y atentos en la oración para alcanzar lo que pedimos a Dios.
Pero también pueden ser utilizadas con sentido supersticioso, como si se creyese que las velas, o un número determinado de velas, o alguna práctica por el estilo, pueden alcanzar, por sí mismas, de modo ´mágico´, lo que pretendemos. Lo mismo se diga de esa práctica a la que usted alude, de poner un vaso de agua. Desconozco su origen y el sentido que le dan quienes así obran.
Puede ser algo análogo a la santiguas prácticas paganas, usadas más tarde por algunos cristianos, por las que se dejaba a los difuntos comida y bebida, como un modo de estar unidos a ellos en un mismo banquete. Si se piensa que el difunto necesita ese agua, sería un pensamiento supersticioso.
Tal vez la práctica venga del uso del agua bendita, usada como un sacramental; en tal sentido estaría bien, mientras se entienda cuál es el sentido.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: Xavier Villalta Andrade | Fuente: Catholic.net
"El libro de la Verdad" o "El Gran Aviso", ¿Un católico pueve dar crédito a estas supuestras profecías?, hagamos discernimiento.
Pregunta: ¿una amiga apareció con un libro que llaman "El libro de la verdad", también llamado "El Gran Aviso", me podría ayudar ha discernir si su contenido no contradice nuestra fe?
Respuesta:Iniciemos viendo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre las revelaciones privadas (el libro se basa en unas aparentes revelaciones privadas):
67 A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas "privadas", algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de "mejorar" o "completar" la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia.
Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.
La fe cristiana no puede aceptar "revelaciones" que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas Religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes "revelaciones".
Entonces vemos que las revelaciones privadas, incluso aquellas que hayan sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia, no son el sustento de nuestra fe, su única función es la de ayudar a vivir más plenamente la fe, fe que debe basarse exclusivamente en lo que nos enseña el Espíritu Santo a través de las Sagradas Escritures y la Sagrada Tradición y mediante el Magisterio de la Iglesia.
También debo decir que nuestra conversión a reales seguidores (discípulos) de Jesús debe ser por nuestro amor a Él y no por miedo a lo que vendrá, ya que si lo amamos realmente ponemos toda nuestra vida en sus manos y sabemos que lo que Él nos entregue será lo mejor para nosotros, luego el miedo al porvenir no es compatible con una real conversión.
Comencemos a analizar algo del contenido del citado libro:
Su contenido trata claramente de mensajes sobre el fin de los tiempos, tema que genera un interés inmediato.
Se afirma en el texto que la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo está cerca, y eso es verdad, hoy estamos más cerca que ayer y mañana estaremos más cerca que hoy, pero tengamos presente siempre que "En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre (Mt. 24, 36)… Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada (Mt. 24, 40)" y que "Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche (1Tes 5,2 - Mt 24, 43)"… hasta donde yo se el ladrón no envía mensajeros para anunciar que llegará.
Claro, es verdad, al igual que algunos sonidos o sombras nos pueden advertir que el ladrón se aproxima en la Biblia existen señales que nos permitirán advertir que el retorno de Nuestro Señor se aproxima, ¿cuales son?, son estas:
- "Se predicará este Evangelio del Reino en todo el mundo" (Mt 24, 14).
- Tribulaciones para la Iglesia (Mt 24, 3-26).
- Caos en la naturaleza (Mt 24, 29).
- Resurrección de los cuerpos (Mt 22, 31; 1Cor 15, 35-54).
Podemos ver entonces que sí, estamos cerca, algunas de esas señales podrían ser hechos que se viven en nuestros días… lo que no sabemos es cuan cerca. Pero si el alma de la persona está lista no debería tener ningún temor.
Encuentro que en el texto de las supuestas revelaciones se indica que el "nuevo paraíso en la Tierra" será tan sólo para aquellos que estén vivos cuando esos acontecimientos ocurran, no menciona resurrección de difuntos, ¿es que acaso se niega el paraíso a los justos que vivieron antes de que todo eso ocurra?, dado que Dios es justo no lo creo posible… aquí ya encuentro una incongruencia con la Revelación Divina de las Escrituras (Juan 5, 28-29).
Luego el texto de la supuesta revelación habla de las iglesias cristianas, claro, es lógico que Jesús esté preocupado por todos los seres humanos, él quiere la salvación de todos, pero él fundó una sola Iglesia y no puede ser que ahora hable de "mis iglesias", en este mensaje veo un sesgo de relativismo queriendo dar a entender que todas las denominaciones cristianas son iguales ante los ojos de Jesús. Los fieles de todas las iglesias somos iguales ante Él, pero tan sólo la Católica es SU IGLESIA.
El texto luego indica de la Santa Eucaristía como fuente de verdadera vida, y claro eso es verdad, pero es una verdad defendida exclusivamente por la Iglesia Católica y los ortodoxos, para las demás denominaciones cristianas la Eucaristía es tan sólo un simbolismo por lo que no tiene gran valor dentro de sus doctrinas; aquí veo una incongruencia con otros textos del mismo libro, ¿cómo Jesús podría hablar de "mis iglesias" y luego afirmar el valor real de la Eucaristía cuando la mayoría de esas iglesias no le dan valor?
En el supuesto mensaje se pide que recemos para que los fieles de las iglesias cristianas sepan defender su fe, otro sesgo de relativismo… claro, está muy bien que defendamos nuestra fe y que oremos por que sepamos hacerlo, pero si se ora por los fieles de todas las iglesias… ¿cuál fe vamos a defender? ¿la de aquellos que creemos en la comunión de los santos o la de los que creen que una vez muertos pasamos a un estado de "animación suspendida"?, ¿la fe de aquellos que creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios encarnado o la de aquellos que niegan la divinidad de Jesús?, ¿la fe de aquellos que creemos que el Espíritu Santo es una persona divina y que junto al Padre y al Hijo es un solo Dios o la fe de los que niegan la Trinidad?, ¿la fe de aquellos que amamos a María, madre de Jesús, o la de quienes incluso la odian?, reitero, aquí veo otro sesgo de relativismo.
Es verdad que en el texto he encontrado frases muy bellas y llenas de verdad, pero al discernir asoman cosas con las que no puedo estar de acuerdo.
Mi objetivo aquí no es dar o negar la validez al documento, eso lo hizo ya el Obispo de Lincoln, Nebraska, cuando en los años 90’s calificó estas revelaciones como falsas, no procedentes de algún orden sobrenatural y con diversos errores teológicos, por lo que es recomendable no leer ninguna publicación de Mary Jane Even, la falsa vidente.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. J. Ginés | Fuente: Religión en Libertad
Desde el verdadero San Malaquías hasta la lista supuestamente profética pasan 450 años. Y curiosamente, desde la aparición de la lista, no acierta casi ninguna predicción.
Con el anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, mucha gente habla de "la profecía de los Papas" atribuida a San Malaquías. Pero ¿qué importancia tiene esto? ¿Es algo que deba inquietar o quitar a la paz a los creyentes? Lo analizamos en 9 puntos, que siguen bastante de cerca un análisis del popular bloguero y evangelizador Jimmy Akin.
- ¿Qué es la "la profecía de los Papas"?
Es un documento que publicó en 1595 un benedictino llamado Arnoldo de Wyon dentro de una historia de la orden benedictina que estaba escribiendo,
Se trata de una lista de 112 frases cortísimas y enigmáticas en latín, que se supone que representan a papas desde la época del obispo irlandés San Malaquías, del siglo XII, en adelante. Es Wyon quien dice el autor es San Malaquías. También él dice que no le consta que nunca antes se hubieran publicado en forma impresa.
Además del listado de frases enigmáticas, Wyon añade una serie de interpretaciones y análisis que él atribuye al historiador y dominico español en Roma Alfonso Chacón (c.1530-1599).
- ¿Quién fue San Malaquías? ¿Es fiable?
San Malaquías (1094-1148) fue el arzobispo de Armagh, en Irlanda. Fue monje, abad, obispo y finalmente Primado de Irlanda, un gran reformador de la Iglesia y avivador de la fe. Murió en Claraval, Francia, en brazos de San Bernardo de Claraval, en 1148, quien le admiraba y escribió de él, de sus obras y de sus milagros. Por él sabemos que en 1139 el irlandés visitó Roma y se entrevistó con el Papa.
Que San Malaquías es santo y modelo de pastor y reformador no lo duda la Iglesia. Pero San Bernardo, que tanto lo quiso y que tanto escribió sobre su amigo, milagros incluidos, nunca escribió nada sobre ninguna profecía, visión, ni lista enigmática que hubiera dejado este santo. Ni rastro de esta lista profética hasta 450 años después.
- ¿Por qué la gente habla de San Malaquías y la supuesta profecía estos días?
Porque la lista se acaba con el papa 112º. Benedicto XVI sería el número 111 de la "lista de San Malaquías". Y para el 112, la última anotación, en vez de un par de palabras, encontramos esta frase:
"Pedro el Romano, que nutrirá las ovejas en muchas tribulaciones; cuando acaben, la ciudad de las 7 colinas será destruida, y el juez terrible juzgará a su gente. Final."
Así, el Papa que surgiera del Cónclave actual sería el último, Roma sería destruida, llegaría el juicio final, etc…
Por eso la gente repasa listas de papables que se llamen "Pedro", a saber: Péter Erdo (arzobispo de Budapest), Peter Turkson (africano, de Ghana, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz) y, como segundo nombre, Odilo Pedro Scherer (arzobispo de Sao Paulo).
- Pero, ¿qué credibilidad da el Magisterio de la Iglesia a esta "profecía"?
Ningún documento del Magisterio ha aprobado de ninguna manera nada de esta profecía ni se le ha dado ningún reconocimiento.
- ¿Hasta qué punto podemos hablar de que sea "auténtica"?
San Malaquías murió en 1148, era un personaje bien conocido y popularizado por su amigo, San Bernardo de Claraval, el eclesiástico más influyente de su época. Pero ni San Bernardo ni nadie habló jamás de ninguna profecía de San Malaquías hasta que en 1595 la publicó Arnoldo de Wyon, casi 450 años después.
Quizá Arnoldo de Wyon se la inventó. O quizá un bromista o estafador falsificador creó efectivamente la lista misteriosa en el siglo XVI, la puso en un archivo romano y ahí la encontró Arnoldo, documentándose para su historia benedictina.
- Pero ¿la profecía acierta en los 111 papas que ya ha cubierto?
Los investigadores se han dado cuenta que acierta mucho con los papas anteriores a 1590. Y acierta poco con los papas posteriores. Eso refuerza la idea de que el autor la escribió en 1590. Esto ya lo veía el historiador y benedictino gallego Benito Jerónimo Felijóo en su Teatro Crítico Universal (1724–1739).
Jimmy Akin, popular bloquero y apologista católico, hizo recientemente el experimento personal de repasar cada papa con su "profecía": hasta 1590, el 95% de las profecías aciertan claramente, y solo un 5% son vagas o dudosas. Desde 1590, sólo un 8% aciertan claramente (un 41% fallan y un 51% son vagas e indemostrables).
Curiosamente, los aciertos (¡y sobre todo los fallos!) de las frases anteriores a 1590 coinciden sospechosamente con un libro de historia de los Papas que escribió en 1557 el historiador agustino Onofrio Panvinio, bibliotecario del cardenal Alejandro Farnesio. Parece que el verdadero autor de las profecías usó ese libro.
- ¿Ejemplos de "profecías" que aciertan?
"Ex castro Tiberis" (de un castillo en el Tiber) se refiere evidentemente a Celestino II (1143-1144), nacido en Citta di Castello, al lado del río Tiber. "Frigidus abbas" es Benedicto XII (1334-1342), que fue abad de Fontfroide (Fuentefría). "De parvo homine" (De un hombrecito), es Pío III (1503), cuyo apellido era Piccolomini (en italiano, de piccolo y uomo, hombre pequeño).
- ¿Ejemplos de "profecías" que encajan sólo forzadas?
"Aquila rapax" (águila rapaz) correspondería a Pío VII (1800-1823). ¿Por coincidir con el reinado de Napoleón? Pero entonces la frase no define al Papa sino a alguien más o algo más que actúa durante su papado… y entonces cualquier cosa sería aplicable: ¡siempre habrá algún gobernante rapaz como un águila en el mundo! Las profecías anteriores a 1590 se refieren a los Papas, no a eventos de su tiempo.
"Religio depopulata" (religión destruida) correspondería a Benedicto XV (1914-1922); de nuevo, no habla del Papa. Sí, la Revolución Rusa en 1917 dañó la religión en Rusia (pero no en Italia). Siempre hay algún poder que daña la fe en alguna parte del mundo.
- ¿Y Jesús y la Iglesia que dicen de todo esto?
De la lista supuestamente profética, como de tantas otras supersticiones o engaños, la Iglesia no dice nada.
Jesús, respecto a calcular días del fin del mundo o el Juicio Final dice, básicamente: "Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora" (Mateo 25,13); y sobre cómo vivir teniendo en cuenta el futuro Jesucristo enseña esto: "No estéis ansiosos sobre el futuro, que tiene sus propias ansiedades. Cada día ya trae su propia preocupación" (Mateo 6, 34).
El Catecismo de la Iglesia, en su párrafo 67, habla de las "llamadas revelaciones privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia". Incluso las reconocidas cumplen una condición: "su papel no es mejorar o completar la Revelación definitiva de Cristo, sino ayudar a vivir más plenamente en un cierto periodo de la historia".
Tratar de ligar papas y frases enigmáticas es una curiosidad intelectual o incluso supersticiosa, no algo que ayude a vivir la fe con plenitud. Sería más útil, por ejemplo, conocer al verdadero San Malaquías, ver sus obras y celo evangelizador en la Irlanda del siglo XII y tomarlo como modelo, en vez de perder el tiempo con lo que con toda seguridad es una falsificación del siglo XVI.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Luis Santamaría | Fuente: Infocatolica // R.I.E.S.
(Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas)
El sacerdote Luis Santamaría, ha escrito un artículo clarificando el asunto de las supuestas revelaciones privadas de “el Gran Aviso”.
Hace dos días me llegaron varios mensajes por Facebook alertando sobre un “gran aviso a la humanidad” de carácter religioso y apariencia católica, enviados por un perfil anónimo que únicamente se identifica mediante la imagen del Cristo de la Divina Misericordia y que tiene tres “me gusta” (like): el Papa Francisco, el Sagrado Corazón de Jesús… ¡y la Diócesis de Zamora! (no es por presumir, pero fue la primera diócesis española con presencia activa en esta red social).
No les di mayor importancia. Cada poco me encuentro con cosas de este estilo.
Ya había dejado de lado los mensajes, cuando ayer me dieron una pegatina que también anuncia “el gran aviso de Dios” –con las mismas direcciones de Internet y la aclaración de que se trata de “nuevas profecías” sobre la “segunda venida de Jesús”– encontrada… ¡en las calles de Zamora! Concretamente, en el portero automático de un portal de viviendas.
“Debe de ser una nueva secta –me dijo quien me dio la pegatina–, échale un vistazo”. Claro, ya hemos pasado del mundo virtual al mundo real, así que habrá que pararse a pensar un poco y aclarar las cosas.
Un gran aviso de Dios, esto es lo que se anuncia. Y la apariencia, como he dicho, católica. ¿Y qué se encuentra el que accede a las páginas de Internet que publicitan las pegatinas y los mensajes de Facebook? Los títulos lo dejan claro: “mensajes de Dios dados a Maria Divina Misericordia”.
Con el nombre de esta supuesta señora así, sin acento ni nada, para parecer ser aún más fiel traducción del nombre original, “Maria Divine Mercy” (así, a caballo entre el latín y el inglés, aunque en otros lugares aparece más castellanizada, con el apelativo de María de la Divina Misericordia, que suena más a religiosa de clausura).
Digo lo de “supuesta” porque en ningún sitio se dice quién es, ni se puede ver su rostro. Será por aquello de la protección de datos, no sé… A la mayor información que se puede llegar es a saber que se trata de una “profetisa y visionaria católica romana europea, por el momento oculta”.
Ella dice que los mensajes le fueron revelados “por la Santísima Trinidad y la Madre de Dios” desde noviembre de 2010. Y la cosa da de sí, porque lleva ya más de 650 mensajes recibidos. ¿Una vidente más? ¿Recibe de verdad revelaciones de lo alto? ¿Qué dice la Iglesia de todo esto? Vayamos paso a paso.
En cuanto al contenido de los mensajes, el resumen es sencillo: nos encontramos en los tiempos anteriores a la Segunda Venida de Cristo –cosa que nadie puede discutir, obviamente–, y Dios Padre, Jesucristo (del Espíritu Santo no se dice nada) y la Virgen supuestamente le cuentan a esta supuesta señora los “acontecimientos mundiales” que están por venir. Los mensajes originales son en inglés, pero están traducidos a multitud de lenguas en páginas de Internet publicadas con este fin.
¿Quién está detrás? Se sabe tanto de los responsables de las webs como de la vidente: nada. Eso sí, recursos económicos y personales, seguro, para asegurar ese despliegue virtual… y con su efecto real de pegatinas por los portales.
En cuanto a la doctrina, hay una serie de contenidos de estas revelaciones que no se separan nada de la fe cristiana, y que no plantean problemas: la misericordia divina, la necesidad de la conversión, la maldad del pecado, la realidad de un juicio final de Dios…
Pero empezamos a ver cosas extrañas. El centro de lo predicho consiste en “el Gran Aviso”, también llamado “la iluminación de la conciencia”. ¿Qué es? Según se dice, “un acto de la misericordia de Dios”, que habría sido predicho también en las apariciones de Garabandal.
Lo realmente curioso es lo que sucederá durante este Gran Aviso, y que no sólo llevará al arrepentimiento y dolor por los pecados cometidos, sino mucho más. Lean, lean: “todos los mayores de 7 años experimentarán un encuentro personal místico con Jesucristo que durará no más de 15 minutos… Dos cometas chocarán en el cielo.
La gente creerá que es una catástrofe peor que un terremoto. Pero no lo es; es una señal de que Jesús ha venido. El cielo se pondrá rojo, se verá como un fuego y entonces se verá una gran cruz en el cielo para que usted primero se prepare. Los ateos dirán que fue una ilusión mundial. Los científicos buscarán una explicación lógica pero no habrá ninguna”. Menos mal que se aclara que “será espectacular y no nos lastimará porque viene como un acto de Amor y Misericordia de Jesús”.
El carácter negativo y catastrófico no puede faltar, como en todas estas profecías: “hay anuncios de disturbios globales próximos, incluyendo guerras y terremotos que aumentan, para que las personas vuelvan a la fe en Dios”. Se aclara también que 2011 sería el año de la purificación, ya que “los desastres ambientales a finales del 2011, serán más violentos y también, infelizmente, en algunas partes del mundo donde no acostumbran suceder”.
Claro que hay muchas más cosas que llaman poderosamente la atención, y que denotan arrogancia y hasta soberbia, empezando por el mismo nombre elegido por la supuesta señora y siguiendo por su consideración de elegida de Jesucristo por encima del resto de videntes y testigos de apariciones, para terminar con el título de la recopilación de sus enseñanzas principales, que titula The Book of Truth (el libro de la verdad). ¿Completa lo dicho en la Biblia? ¿O más bien la sustituye? Porque el nombre no da para menos… María de la Divina Misericordia dice ser el séptimo ángel del Apocalipsis y otras muchas cosas más.
La totalidad de los mensajes requeriría un estudio profundo, dada su prolijidad. Sólo voy a fijarme en uno reciente, de hace unos meses, para que nos hagamos una idea del talante de las presuntas revelaciones recibidas por esta supuesta señora. 17 de febrero de 2013. El mismo Jesús dice: “el cisma dentro de la Iglesia Católica, como fue predicho, ahora será presenciado, visible por todo el mundo.
La partida de mi amadísimo Vicario Santo, el Papa Benedicto XVI, marca el principio del fin. A través de ti, Mi profeta elegida, en los últimos dos años, He tratado de preparar a Mi Iglesia sobre la tierra para este triste suceso”. Respiren, tranquilos. Continúa Jesús: “la élite masónica se ha apoderado del control sobre Mi Iglesia y usarán el engaño más perverso sobre los Católicos”.
La consecuencia es lógica: “el falso profeta ahora se hará cargo de la Sede en Roma y Mi Palabra, así como lo fue en Mi tiempo en la tierra, será tratada como herejía”.
Después de esta revelación tan tremebunda, todos sabemos lo que sucedió: el 13 de marzo hubo fumata bianca y “habemus Papam”. Jorge Mario Bergoglio fue elegido como nuevo obispo de Roma con el nombre de Francisco. Y entonces las palabras presuntamente dichas por Jesús continúan arremetiendo contra la Santa Sede y su nuevo pastor: “la Corona de espinas perfora la cabeza de Mi Iglesia en Roma”, leemos en el mensaje del 20 de marzo (día posterior al inicio del pontificado). El 29 de marzo, Viernes Santo, no hubo uno, sino tres mensajes distintos.
En uno se ponen en boca del Señor estas palabras: “hoy Mi Iglesia en la Tierra será Crucificada”, marcando así el comienzo de la gran transformación. Y le dice a los fieles: “vosotros debéis perseverar y permanecer leales a Mí y debéis pedirme por guía en un tiempo en que el hombre que se sienta en la Silla de Pedro, que rehúsa seguir en sus pasos o usar sus zapatos, destruirá vuestra lealtad a Dios”. ¡Qué terrible! Y no sólo eso, sino que “el reinado en la Casa de Pedro será corto y pronto Mi amado Papa Benedicto guiará a los hijos de Dios desde su lugar de exilio”.
Se trata de una revelación privada que tiene todos los visos de ser falsa. ¿Hace falta entresacar más citas? No podemos entrar a juzgar a la supuesta señora ni sus intenciones. Sí es muy discutible el posible carácter sobrenatural de sus percepciones, en el caso de que no sea directamente un fraude. Como han señalado algunos críticos, el anonimato en el que permanece la vidente no sería sino un recurso para evitar que el obispo local a quien le corresponda la jurisdicción sobre la que se presenta como “católica” emita un juicio negativo acerca de estas supuestas revelaciones privadas.
Todos los católicos, hasta donde yo sé, estamos localizados en alguna diócesis (o en algún vicariato apostólico, o prelatura personal o territorial, y las formas que prevea el Derecho Canónico), y la inserción en esa Iglesia local supone la pertenencia a la Iglesia universal.
Pues esta supuesta señora no tiene diócesis, como tampoco nombre ni rostro. Por mucho que ponga en sus páginas de Internet iconografía católica tradicional y anuncie el Año de la Fe y otras cosas de la Santa Sede. Sin embargo, la difusión de sus escritos crece por todo el mundo y es necesario sacar a la luz lo que dicen y clarificarlo desde la fe católica en la que se consideran encuadrados.
¿Conclusión? Hay unas normas de la Iglesia para el difícil discernimiento de las apariciones marianas y, en general, sobre el tratamiento que hay que dar a las revelaciones privadas. Pensaba comentarlas aquí. Pero ya se ha alargado mucho el artículo con una sarta de barbaridades puestas en boca del mismo Jesucristo.
Creo que quedan suficientemente claras las cosas, aunque el trasfondo aparezca oscuro. Algún día sabremos quién está detrás y por qué.
Mientras tanto, a seguir viviendo de la fe y confiando en la providencia, poniendo en juego la esperanza y en práctica el amor.
por Makf | 6 Abr, 2026 | Apologética 12
Autor: P. Luis Santamaría | Fuente: Infocatolica // R.I.E.S.
(Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas
Lo que ya ha dicho la Iglesia, por boca de varios obispos, en torno a las falsas revelaciones privadas que están alcanzando tanta difusión por Internet.
Sospechaba que pasaría, y que como uno de los resultados de haber escrito algo crítico sobre unas supuestas profecías y revelaciones de parte de Dios y de la Virgen María, y después de varios miles de visitas, habría un balance importante de reacciones de personas que se esconden en el anonimato -¡anda, como la presunta vidente!- para mostrar que se sienten ofendidas (y ofensivas).
Alguno que otro ha contestado con su nombre y apellidos. Digo que sospechaba lo que pasaría, porque no es la primera vez.
Hay "asuntos sensibles" de los que algunos no quieren que se escriba diciendo una palabra clara desde la fe cristiana y desde el sentido común. Pasó con mi explicación de la tercera parte del llamado "secreto de Fátima", pasó con las profecías atribuidas falsamente a San Malaquías y pasó con algunos otros temas semejantes.
¿Las respuestas que me dan? Que soy un sacerdote descreído, que más me vale convertirme a tiempo, que rezan por mí –algo bueno… gracias–, que no dejo ni a Dios ni al resto de la corte celestial que hablen, y un largo etcétera.
No creo que valga la pena contestar, porque las personas que se aferran fanáticamente a estos planteamientos no dejan lugar para el diálogo. En una huida hacia adelante, defienden como punto central de toda argumentación, y como criterio supremo para discernir y ordenar todo lo demás, lo que Dios o Jesucristo o su Madre le han dicho al vidente de turno.
Eso está, para ellos, por encima de la Palabra de Dios y por encima de la mediación de la Iglesia. Estrictamente están planteando un cisma de facto, porque se sitúan fuera de la comunión eclesial. "La Virgen me ha dicho", éste es su criterio de autoridad. O, por si acaso, lo ha afirmado el mismo Señor, y así no se puede discutir ni replicar.
En el contexto de estos días, en los que el Papa Francisco precisamente ha consagrado el mundo al Corazón Inmaculado de María en la jornada mariana del Año de la Fe, algo que ha sucedido en el país de donde procede el pontífice me ha llamado la atención. Y, para que no pase desapercibido, lo resumo aquí.
El Obispado de San Rafael (en la provincia argentina de Mendoza) emitió un comunicado en torno a una vigilia de oración convocada para el 12 de octubre, en la que se anunciaban también "presuntas apariciones de la Virgen María".
En el texto el Obispado niega el aval a esa actividad mariana y dice que la asociación que está detrás "no tiene ningún reconocimiento de la Iglesia Católica ni ningún respaldo de otras Iglesias o comunidades cristianas".
Pero no sólo se trata de un asunto institucional o formal, no es un problema jurídico, de copyright o de denominación de origen.
El Obispado añade que "el modo de presentar las presuntas apariciones o locuciones de la Virgen María es contrario al proceder y a la sana prudencia de la tradición de la Iglesia en todo el mundo". Y recomienda a los fieles y a todo el mundo "que no se dejen engañar en sus creencias o estafar en su generosidad o buena disposición a colaborar".
Un comunicado breve y sustancioso. Una verdadera preocupación pastoral de los responsables de la Iglesia por los fieles más sencillos, que pueden ser víctimas de estos inventos aparicionistas. Pero tenemos un problema en el caso de las revelaciones privadas de Maria Divine Mercy.
Recordarán que, como dije en el artículo anterior, no sabemos quién es la supuesta señora que recibe los mensajes, ni dónde vive. Lo que hace imposible que su obispo local pueda decir una palabra o tomar una decisión según el Derecho Canónico.
¿Entonces nos tenemos que quedar como estamos, esperando quizás una decisión de la Santa Sede? No hace falta, porque ya hay obispos que han hablado alto y claro sobre el tema.
Aquí los traigo, resumiendo sus afirmaciones, y esperando que los defensores o convencidos de las revelaciones del "Gran Aviso de Dios" tengan en más consideración las palabras de los sucesores de los apóstoles –maestros de la fe– que las del cura de pueblo que firma estos artículos.
Voy a empezar por el más reciente, es decir, por el último que ha dicho algo. Es Richard J. Malone, obispo de Buffalo (Nueva York), pero en calidad de administrador apostólico de la Diócesis de Portland (Maine), que es el lugar donde la difusión de las falsas revelaciones divinas ha supuesto un problema.
En una carta a los sacerdotes de Portland fechada el pasado 27 de agosto, monseñor Malone dice que, como algunos de los mensajes "promueven actitudes negativas contra las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del papado" –cosas que ciertamente no son optativas o de libre elección para los católicos–, se ha puesto a investigar. Y preguntando a las Conferencias Episcopales de los EE.UU. (de la que forma parte) y de Irlanda (ya que se dice que la supuesta señora vive en Dublín), nadie dice saber nada.
La técnica del pseudónimo, afirma, hace difícil la investigación. Por lo que cita a un obispo australiano –al que veremos después– y sus duras palabras para concluir que "dado el hecho de que la Iglesia no se ha pronunciado aún sobre la autenticidad de estas "revelaciones", y dado el hecho de que más de un obispo las ha juzgado como algo que socava la fe de la Iglesia en su mismo núcleo, por la presente prohíbo la difusión o promoción de los materiales de Maria Divine Mercy en la Diócesis de Portland.
Si alguien se te acerca o te enteras de que alguien en tu parroquia habla sobre ello o promueve estos materiales, por favor adviértelo de esta prohibición. Esta prohibición estará en vigor hasta el momento en el que las "revelaciones" sean autentificadas por la Iglesia".
Demos un salto ahora hasta mayo, siguiendo en 2013. Así nos encontraremos con la carta que citaba el prelado norteamericano. Se trata de una carta del arzobispo de Brisbane (Australia), Mark Coleridge, dirigida a todos los creyentes de su Archidiócesis, sacerdotes, religiosos y laicos ante la circulación de los mensajes de supuesto origen divino.
En ella afirma: "he examinado algunos de estos mensajes y los he hallado evidentemente fraudulentos y corrosivos de la verdadera fe cristiana tal como la enseña la Iglesia Católica. La supuesta receptora de los mensajes opera anónimamente y rechaza identificarse y presentarse a la autoridad local de la Iglesia para un examen teológico del contenido de sus mensajes".
Monseñor Coleridge continúa diciendo: "los mensajes contienen algunos errores teológicos e históricos, de los cuales algunos caen en la categoría de un falaz milenarismo, y es más probable que provoquen temor más que la paz del Espíritu. Juegan con elementos de la fe católica sólo para socavarla en su núcleo. Además, son escandalosos en sus afirmaciones contra el Papa Francisco".
Conclusión de la carta: "los mensajes de Maria Divine Mercy no han de tomarse en serio, ni discutirse ni distribuirse en la Archidiócesis de Brisbane".
He encontrado otros dos obispos que han tomado una decisión acerca de este tema. El primero de ellos es Stefan Secka, arzobispo de Spisská (Eslovaquia), que ya en noviembre de 2012 escribió una carta a sus fieles. De nuevo observamos un pronunciamiento claro: "he hallado que se trata de una enseñanza herética, que no está de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia y que está dando muestras de sectarismo".
Aunque los mensajes coinciden en muchos puntos con la doctrina católica, en ellos "las citas de la Escritura son comentadas y explicadas arbitrariamente y en sentido contrario a las enseñanzas de la Iglesia Católica".
Y aprovecha para recordar que ya en los comienzos del cristianismo pasó esto, como señala San Pedro en su segunda carta: "ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por cuenta propia" (2 Pe 1, 20).
Además, monseñor Sečka advierte a los sacerdotes de que no deben cooperar con este invento bendiciendo el "Sello del Dios Vivo" (un documento que el movimiento de la falsa vidente manda imprimir y rezar). Y dice: "a todos los creyentes que quizás por ignorancia comenzaron a creer en los mensajes mencionados, por favor, les urjo a dejar estas enseñanzas heréticas y a no difundirlas".
Y el otro prelado es Andreas Laun, obispo auxiliar de Salzburgo (Austria), que en un artículo publicado en julio de 2012 hace algunas precisiones interesantes (sobre la no confirmación celestial de esta revelación privada, o el uso de la expresión "Iglesias cristianas", que en el lenguaje católico se reserva al catolicismo y a la ortodoxia oriental), y señala que algunas cosas del Gran Aviso, como la lucha de Dios Padre y de las jerarquías celestes en la batalla de Harmagedón "suenan como "El Señor de los Anillos" y no a una revelación privada que reconocerá la Iglesia".
Dice que es confuso lo que se afirma acerca del nuevo sufrimiento de Cristo, cuando creemos que ahora reina a la derecha del Padre.
También critica todo lo relativo a la preparación para la segunda venida de Jesús, y afirma que lo que hay de verdadero en estas profecías ya lo conocemos, mientras que lo demás podemos ignorarlo. Por eso monseñor Laun dice "avisar sobre el aviso".
Si Dios quiere decirnos algo importante en la actualidad, lo hará sin necesidad de jugar al escondite o enviar pistas, como parece aquí. "Si yo quisiera también podría inventar "revelaciones" así todos los días", concluye. Por lo que he podido ver, además, el arzobispo de Melbourne (Australia) y el de London (Canadá) han sacado sendos comunicados sobre Maria Divine Mercy, que no he podido consultar.
Como siempre habrá anarco-católicos que me dirán que a saber cómo son estos obispos, que son el Anticristo con mitra y báculo y otras cosas por el estilo, me permitirán al menos que termine estas líneas con una revelación procedente del mismo Cristo y cuya autenticidad no me atrevo a poner en duda, me lo diga quien me lo diga: "tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16).
Como dijo San Pablo –que al parecer no debe de ser nadie sino un pigmeo o una hormiga al lado de la última vidente elegida de la historia, Maria Divine Mercy–, "si nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncia un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema" (Gal 1, 8).