por makf | 23 Ago, 2025 | Libro 6
Soy madre de tres hijos: de 14, 12 y 3 años, y recientemente terminé mi carrera universitaria. La última clase que tomé fue Sociología.
La maestra estaba muy inspirada con las cualidades que yo deseaba ver, con las cuales cada ser humano había sido agraciado. Su último proyecto fue titulado "Sonríe". Pidió a la clase que saliera y le sonriera a tres personas, y documentaran sus reacciones.
Yo soy una persona muy amistosa y siempre sonrío a todos y digo "hola", así es que pensé que esto sería pan comido, literalmente.
Tan pronto nos fue asignado el proyecto, mi esposo, mi hijo pequeño y yo fuimos a McDonald's una fría mañana de febrero. Era la manera de compartir un tiempo de juego con nuestro hijo.
Estábamos formados esperando ser atendidos, cuando de repente, todos se hicieron para atrás incluso mi esposo. Yo no me moví ni un centímetro, y un abrumador sentimiento de pánico me envolvió cuando di vuelta para ver que pasaba.
Cuando giré percibí un horrible olor a "cuerpo sucio" y junto a mí estaban parados dos hombres pobres; cuando miré al pequeño hombre que estaba cerca de mí, él sonreía, sus hermosos ojos azul cielo estaban llenos de la luz de Dios buscando aceptación. Él dijo:
- Buen día - mientras contaba las pocas monedas que traía.
El segundo hombre manoteaba junto a su amigo; creo que era retrasado mental y el hombre de ojos azules era su salvación.
Contuve las lágrimas. La joven despachadora le preguntó qué quería, él dijo:
- Café, es todo señorita -porque era para lo único que tenían, ya que si querían sentarse en el restaurante para calentarse un poco, tenían que consumir algo.
Entonces, realmente lo sentí, el impulso fue muy grande, casi alcanzo al pequeño hombre para abrazarlo. Fue entonces que sentí todas las miradas en mí, juzgando mi acción.
Yo sonreí y le pedí a la joven despachadora que me diera dos desayunos más en charola separada, y caminé hacia la mesa donde estaban los dos hombres sentados. Puse la charola en su mesa y mi mano sobre la mano fría del pequeño hombre, él me miró con lágrimas en los ojos y dijo: - Gracias.
Yo me incliné dando palmaditas en su mano y le dije:
- No lo hice por ustedes, Dios está aquí, actuando a través de mí, para darles esperanza.
Comencé a llorar mientras caminaba para reunirme con mi esposo e hijo. Cuando me senté, mi marido sonrió y dijo:
- Es por eso que Dios te dio para mí, cariño, para darme esperanza.
Nos tomamos de las manos por un momento, y en ese instante supimos "la Gracia" con la que fuimos bendecidos para ser capaces de dar. No somos fanáticos de la iglesia, pero somos creyentes.
Ese día me fue mostrada la luz dulce y amorosa de Dios.
Yo regresé a la universidad a la última clase nocturna, con esta historia en mano. Entregué mi proyecto y la instructora lo leyó; entonces me miró y preguntó:
- ¿Puedo compartir esto? - yo asentí lentamente, mientras ella pedía la atención de la clase.
Comenzó a leer y me di cuenta que nosotros, como seres humanos y siendo parte de Dios,
compartimos esta necesidad para sanar a la gente y ser sanados. A mi manera, se lo hice sentir a la gente en McDonald's, a mi esposo, hijo, a la maestra y a cada alma en el salón de clases, esa última noche como estudiante.
Me gradué con una de las lecciones más grandes que jautas hubiera aprendido:
"ACEPTACIÓN INCONDICIONAL"
por makf | 23 Ago, 2025 | Libro 5
Yo no entiendo a la gente grande:
¿Por qué tapan la luz del sol, quitan las flores de las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón, y enjaulan a los pajaritos?
¿Por qué han pintado todas las cosas de gris, y han llenado el cielo de antenas y anuncios de publicidad?
¿Por qué se creen importantes, por el sólo hecho de ser grandes?
¿Por qué no me dejan caminar descalzo, ni chapotear en la lluvia?
¿Por qué me compran juguetes, y no quieren que los use porque se rompen?
¿Por qué le han puesto nombre difícil a las cosas sencillas?
¿Por qué quieren empleos importantes, y pasan la vida sentados en sillas?
Yo no entiendo a la gente grande.
¿Por qué no sienten el placer de perder el tiempo mirando alrededor, y son incapaces de dar vueltas en un carrusel?
¿Por qué cuando me porto mal me amenazan con una inyección, y cuando me enfermo, me dicen que una inyección me va a poner bien?
¿Por qué quieren que coma con horarios, y no cuando tengo hambre?
¿Por qué cuando pregunto algo, no me contestan porque soy muy chico, y cuando pido un beso, me dicen que soy un grandulón?
¿Por qué siempre se hacen los serios? ¿Por qué dicen mentiras, y ellos mismos no se las creen? Pues cada vez que mienten, me doy cuenta y sufro mucho.
Yo no entiendo a la gente grande.
¿Por qué me dicen miedoso, y ellos me hablaron del coco y los fantasmas?
¿Por qué me piden que sea bueno, y me regalan para jugar pistolas, dardos, flechas y escopetas?
¿Por qué han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se rompen, y ahora resulta que no puedo tocar lo que veo?
¿Por qué perdieron las ganas de correr y saltar? ¿Por qué olvidaron las cosas que tanto les gustaba de chicos? ¿Por qué, antes de reírse, le piden permiso al reloj?
¿Por qué cuando hago algo malo, me dicen: "no te quiero más" y tengo miedo de que me dejen de querer en serio?
Mis manos son pequeñas, y por eso se me derrama la leche aunque no quiera. Mis piernas son cortas; por favor, espérame y camina más despacio, así no puedo andar contigo. No me pegues en las manos cuando toco algo lindo, y de color brillante. Por favor, mírame cuando te hablo, si es que me estás escuchando. No me regañes todo el día… Déjame equivocarme, sin hacerme sentir estúpido. No esperes que el dibujo que pinte sea perfecto… Ámame por haber tratado de hacerlo bien, recuerda que soy un niño, no un adulto pequeño…
A veces no entiendo lo que me dices. Te quiero tanto… por favor, ámame por lo que soy, no por las cosas que hago.
No me rechaces cuando estés molesta conmigo y vengo a darte un beso… Me siento solo, abandonado y con miedo. Cuando me gritas, me asusto… por favor, explícame qué he hecho.
No te enfades cuando en la noche, las sombras y la oscuridad me dan miedo, y me despierto y te llamo. Tu abrazo es lo único que me devuelve la paz.
Cuando vamos a las tiendas no sueltes mi mano. Temo perderme, y que no me encuentres jamás.
Me siento muy triste cuando papá y tú discuten… A veces pienso que es por culpa mía, y se me encoge el estómago, y no sé qué hacer.
Muchas veces veo que abrazas y acaricias a mi hermano… Me regañaste cuando rompí mi juguete favorito y me eché a llorar; yo estaba triste y peor que tú… no lo hice a propósito, y me quedé sin ti.
Te molestaste porque me ensucié jugando… Pero la sensación del barro en mis pies era tan rica y la tarde tan linda…
Hoy te sentiste mal y yo me preocupé mucho. Traté de entretenerte con mis juegos, y me dieron un par de nalgadas y me sacaron de tu lado… Me fui a un rincón a llorar…
¿QUÉ HARÍA YO SI TÚ TE MURIERAS?
Me infunden miedo con el infierno, y no sé lo que es… Debe ser algo tan terrible como estar sin ti.
Aunque me dejaron con los tíos y la pasé bien, los eché mucho de menos toda la semana… Ojalá no hubiera vacaciones para los papas.
¡Tengo mucha suerte, pues entre todos los niños que hay en el mundo… USTEDES ME ESCOGIERON A MÍ!
Sé el mejor maestro y entrenador de tus hijos.
Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia,
cariño e integridad, piensen en ti.
por makf | 23 Ago, 2025 | Libro 5
Cuando eres olvidado o despreciado, o deliberadamente dejado a un lado, y tú sonríes por dentro, gloriándote en el insulto o el desprecio, ERES UN VENCEDOR.
Cuando puedes sobrellevar cualquier discordia, cualquier exceso y cualquier disgusto, y estás contento con cualquier comida, cualquier prenda de vestir, cualquier clima, cualquier sociedad, cualquier soledad, cualquier interrupción, ERES UN VENCEDOR.
Cuando se habla mal del bien que haces, o cuando tus deseos son resistidos, tus gustos
ofendidos, tu consejo descartado, tu opinión ridiculizada, y lo soportas todo con paciencia y en amoroso silencio, ERES UN VENCEDOR.
Cuando no te importa el referirte a ti mismo en la conversación, o recordar tus propias obras buenas, o sentir comezón después de un elogio; cuando verdaderamente puedes agradarte en "ser desconocido", ERES UN VENCEDOR.
"Señor, tócame ahora con el toque conmovedor que hace toda la diferencia entre la vida abundante y la mera existencia".
por makf | 23 Ago, 2025 | Libro 5
Se cuenta la historia de un niño muy pequeño, que hacía un gran esfuerzo por levantar un objeto muy pesado. Su papá, al entrar en el cuarto, vio la lucha que sostenía su hijo, y le preguntó: ¿Estás usando todas tus fuerzas?
¡Claro que sí! – contestó impaciente el niño. No, -le respondió su padre- no me has pedido que te ayude.
Es imposible que nosotros mismos encontremos solución a nuestros problemas, nuestras angustias, nuestras dudas, nuestras aflicciones, nuestras tristezas; por lo tanto, entreguemos nuestras cargas a CRISTO, que es la mejor solución que podemos buscar para aliviarnos de todo lo que nos afecta en nuestras vidas.
por makf | 23 Ago, 2025 | Libro 5
Cierta vez, una mujer tenía en su casa algunas arañas que desde luego, no eran de su gusto, pues continuamente encontraba sus telas en las paredes, pero sus constructoras no aparecían. Esta mujer maldecía constantemente a las tejedoras por interrumpir el orden de su casa, y tener que estar quitando estas obras de toda la casa. Un día, encontró en el cuarto de su hija pequeña una imagen que le heló la sangre.
Sobre la cuna de su bebé encontró un gran escorpión atrapado y muerto en una telaraña.
Amigos, cuántas veces en nuestras vidas nos dedicamos a maldecir las cosas y verlas como malas, sin saber los verdaderos designios de Dios para con nosotros.