por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
A ti, que siempre has estado ahí aún en los peores momentos.
Tú, que siempre tienes la palabra precisa, en el momento que más lo necesito.
Eres quien comparte la mayoría de mis pensamientos.
Por ti he conocido el verdadero sentido de lo que es la amistad, y quiero agradecértelo.
Es increíble pensar que son tan fuertes, aunque extraños, los lazos que nos unen.
Y aunque no he visto tu rostro, ni hayas visto el mío, ambos sabemos que nos tenemos.
No importa el momento, así sea de grandeza o debilidad, tú… eres mi amigo sin rostro, pero con mucho corazón!
Quien te quiere mucho, tu amigo sincero…
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Grabado en la pared del Hogar de Niños en Calcuta
La gente es a menudo insensata, ilógica y egoísta. Perdónalos de todas maneras.
Si eres noble, la gente te puede acusar de egoísta. Sé noble de todas maneras.
Si eres exitoso, ganarás algunos amigos falsos, y algunos enemigos. Sé exitoso de todas maneras.
Si eres honesto y franco la gente te puede engañar. Sé honesto y franco de todas maneras.
Cuando pases años construyendo, alguien podría destruirlo de la noche a la mañana. Construye de todas maneras.
Si encuentras serenidad y felicidad, ellos podrían volverse envidiosos. Sé feliz de todas maneras.
El bien que hagas hoy la gente a menudo lo olvidará mañana. Haz el bien de todas maneras.
Dale al mundo lo mejor que tengas, aunque podría no ser suficiente. Dale al mundo lo mejor que tengas de todas maneras.
Verás que el análisis final es entre tú y Dios; nunca fue entre tú y ellos de todas maneras.
"No podemos hacer grandes cosas, sólo cosas pequeñas con Gran Amor"
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Una vez, iba un hombre en su auto por una larga y muy solitaria carretera, cuando de pronto su auto comenzó a detenerse, hasta quedar estático. El hombre bajó, lo revisó, trató de averiguar qué era lo que tenía.
Pensaba que pronto podría encontrar el desperfecto que tenía su auto, pues hacía muchos años que lo conducía; sin embargo, después de mucho rato se dio cuenta de que no encontraba la falla del motor.
En ese momento apareció otro auto, del cual bajó un señor a ofrecerle ayuda. El dueño del primer auto dijo:
- Mira, éste es mi auto de toda la vida; lo conozco como la palma de mi mano. No creo que tú, sin ser el dueño, puedas o sepas hacer algo.
El otro hombre insistió, con una cierta sonrisa, hasta que finalmente el primer hombre dijo:
- Está bien, haz el intento, pero no creo que puedas, pues éste es mi auto.
El segundo hombre echó manos a la obra, y en pocos minutos encontró el daño que tenía el auto, y lo pudo arrancar.
El primer hombre quedó atónito, y preguntó:
- ¿Cómo pudiste arreglar la
falla, si es MI auto?
El segundo hombre contestó - Verás, mi nombre es Félix Wankel… Yo inventé el motor rotativo que usa tu auto.
Cuántas veces decimos: Esta es MI vida; Este es MI destino, esta es MI casa… ¡Déjenme a mí, sólo yo puedo resolver el problema!. Al enfrentarnos a los problemas y a los días difíciles, creemos que nadie nos podrá ayudar, pues "ésta es MI vida".
Pero… Te voy a hacer una pregunta:
¿Quién hizo la vida? ¿Quién hizo el tiempo? ¿Quién creó la familia? Sólo aquel que es el autor de la vida y el amor, puede ayudarte cuando te quedes tirado en la carretera de la vida.
Te doy sus datos por si alguna vez necesitas un buen "mecánico":
Nombre del mecánico del alma: DIOS. Dirección: El Cielo. Horario: 24 horas al día, 365 días al año por toda la eternidad. Garantía: Por todos los siglos. Respaldo: Eterno. Teléfono: No tiene. Pero basta con que pienses en El con fe, además de que ésta línea no está nunca ocupada…
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
En cierta ocasión, un señor realizó un largo viaje en compañía de su hijo. Como sólo disponían de un caballo, iniciaron el viaje turnándose la montura del animal. Para llegar a su destino, debían atravesar por cuatro pueblos diferentes.
Cuando llegaron al primer pueblo, el padre venía montado en el caballo, y el hijo caminaba un poco atrás. Al verlos, la gente de aquel lugar comentaba:
- ¡Qué ingrato es ese hombre! ¡Como él viene sentado, no le importa que ese pobre muchacho se maltrate en el duro camino!
Un poco incómodos por los comentarios, abandonaron aquel sitio.
Al acercarse a un segundo pueblo y recordando lo sucedido, el padre ordenó a su hijo que se montara de inmediato en el caballo, y él continuó caminando a su lado. La gente del lugar les miró diciendo:
- ¡Esto es una barbaridad!, ¡un muchacho en la flor de la vida, y permite que su viejo padre camine bajo este terrible sol! ¡Qué desconsiderado!
No tardaron en salir de aquella ciudad. Más adelante divisaron el tercer pueblo. Antes de entrar, el padre le dijo a su hijo que le hiciera un campo en la montura. Así, ambos entraron
cabalgando lentamente. Al contemplarlos, la gente expresaba:
- ¡Pobre animal!, ¡tener que soportar el peso de esos dos hombres! ¡Hasta flaco y pálido se ve de lo mal alimentado que lo tienen!
Continuaron avanzando hasta vislumbrar la cuarta ciudad. Esta vez, el padre le indicó a su hijo que era mejor entrar caminando, y dejar que el caballo descansara. Sin embargo, la gente al verlos decían entre sí:
- ¡Qué hombres más tontos!, ¡teniendo un buen caballo, caminan a la par sin aprovecharlo!
Muchas personas son como el padre y el hijo de esta historia: se dejan fácilmente influenciar por los demás, y necesitan contar con su consentimiento para llevar a cabo todo lo que hacen. Son fácilmente manipulables.
Viven su vida pendientes de lo que digan los demás. Dejan atrás sus proyectos, porque no reciben la aprobación de aquellos que les rodean. Sienten una increíble necesidad de tratar de quedar bien con los demás; empresa que es sumamente difícil de alcanzar.
Ten en cuenta un hecho trascendental para tu superación: nunca pienses con la cabeza de los demás. Decide por ti mismo.
Libérate del tonto temor de la crítica. Si tú eres de las personas que considera de vital importancia la opinión de los otros, recapacita y piensa cuánto más debes considerar su propia opinión, pues eres tú la persona que "supuestamente" más se conoce a sí misma. Y digo "supuestamente", porque uno nunca termina de conocerse a sí mismo. Pero, si debemos poner sobre una balanza nuestra opinión y la de los demás, definitivamente permite que el peso se incline a favor de la primera de ellas.
No te prives de realizar tus "sueños locos" por temor al "que dirán".
Tu vida te pertenece completamente. Nadie va a vivirla por ti. No necesariamente
tienes que hacer todo lo que te digan. Si la gente que te rodea realmente te aprecia, te aceptarán tal cual eres: con todos tus defectos y virtudes. No te conviertas en una marioneta de los demás.
Los consejos de las personas son importantes, pero tú serás el único que podrá discernir entre si debes tomarlos, o los dejas pasar de lado. Si deseas hacer algo, realízalo. Permítete el privilegio de decidir por tu propia cuenta. Y permítete además el privilegio de fracasar, si es que ello ocurre.
Recuerda que sobre las bases del fracaso se sostiene el edificio del éxito. Así que si caes, y el objetivo a alcanzar vale la pena, simplemente levántate e inténtalo de nuevo, cuantas veces sea necesario.
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Un sabio decía que nuestra de pensar se congela, y nos quedamos recorriendo siempre los mismos caminos, pues la mente se fija a las cosas que pensamos. Hoy en día, este fenómeno se conoce como "paradigma".
Imaginemos que vamos en bicicleta por una carretera: el aire fresco golpeándonos el rostro; los árboles, las nubes, la naturaleza, las aves, los montes lejanos…
Imaginemos que de pronto vemos una gran piedra, en medio del camino.
Si fijamos toda nuestra atención en la piedra -es decir, en el obstáculo-, por más que sólo ocupe un breve espacio en la carretera, terminaremos chocando con ella.
Pensemos cuántas veces descubrimos un obstáculo en nuestra vida, y al darnos cuenta, como si fuera la única opción, hacemos desaparecer todas las demás alternativas (el resto del camino… diálogo, otro trabajo), dirigiéndonos irremediablemente hacia el obstáculo.
No permitamos que los obstáculos desvíen nuestra atención, y nos hagan creer que ya no hay salida. Siempre hay oportunidades que vienen con ellos.
"La oportunidad, es la mitad del éxito".