por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
En una oportunidad, el profeta Elías estaba en pleno desierto, después de haber huido de Jezabel y estaba hambriento y sediento y quería morirse.
Se deseó la muerte, se acostó y se durmió bajo una retama, pero un ángel lo tocó y le dijo:
Levántate y come. Miró y vio a su cabecera una torta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió y bebió y se volvió a acostar. Volvió segunda vez el ángel de Dios, le tocó y le dijo:
Levántate y come, porque el camino es demasiado largo para ti. Se levantó, comió, bebió y, con la fuerza de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb (1 Re 19).
Así como el ángel le dio de comer y beber a Elías, también Dios nos puede dar de comer y beber por medio de nuestro ángel, cuando estemos en momentos angustiosos.
Puede hacerlo con un milagro o por medio de otras personas que compartan su pan y su comida con nosotros. Por eso, Jesús nos dice en el Evangelio: Dadles vosotros de comer (Mt 14, 16).
Nosotros también podemos ser como ángeles proveedores para otros que están en necesidad.
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Cuando los tres jóvenes hebreos, Misaj, Sidraj y Abed-Nego, fueron echados al horno de fuego en Babilonia por el rey Nabucodonosor, el fuego no los quemó y se paseaban entre el fuego cantando y alabando a Dios, pero se veían cuatro en vez de tres.
Por eso, el rey preguntó a sus consejeros:
¿No hemos echado nosotros al fuego a estos tres hombres atados?
Pero yo estoy viendo cuatro hombres que se pasean libremente por el fuego sin sufrir daño alguno y el cuarto tiene el aspecto de un hijo de los dioses…
Y Nabucodonosor exclamó:
Bendito sea el Dios de Sidraj, Misaj y Abed-Nego que ha enviado a su ángel a librar a sus siervos que confiando en Él, quebrantaron la orden del rey y entregaron su cuerpo antes de servir y adorar a ningún otro fuera de su Dios (Dan 3).
El ángel los libró del fuego y se paseaba con ellos, cantando y alabando a Dios.
En caso de catástrofes naturales, incendios o desgracias de cualquier tipo, Dios nos puede ayudar y salvar por medio de nuestro ángel. Incluso, nos puede salvar de animales peligrosos como salvó a Daniel del foso de los leones (Dan 14).
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Todos conocemos la hermosa historia del arcángel san Rafael, descrita en el libro de Tobías.
Tobías buscó un compañero para que lo acompañara en su largo viaje a Media, pues, en aquellos tiempos, los caminos eran muy peligrosos. Y encontró a Rafael, el ángel; pero no sabía que era un ángel (5, 4).
Antes del viaje, el padre bendice a su hijo Tobías: Que Dios os proteja y su ángel os acompañe con su protección (5, 16). Y, cuando la madre se pone a llorar desconsolada, porque se va su hijo y no sabe si regresará con vida, el padre le dice:
Un ángel bueno lo acompaña y le dará un viaje feliz y lo traerá sano (5, 21).
Cuando Tobías se baña en el río Tigris, un pez grande saltó como para devorarlo y el ángel le dijo:
Agarra el pez, ábrelo, sácale la hiel, el corazón y su hígado, y guárdatelo; tira los intestinos, porque su hiel, su corazón y su hígado, son remedios útiles…
La hiel sirve para untar los ojos de un hombre con cataratas para que quede sano (6, 4-8).
Cuando regresaron del largo viaje, después que Tobías se casara con Sara, Rafael le dijo a Tobías:
Tengo por seguro que se abrirán los ojos de tu padre. Úntale los ojos con la hiel del pez y el remedio hará que las manchas blancas se contraigan y se le caerán como escamas de los ojos. Y así tu padre podrá mirar y ver la luz…
Y Tobías le aplicó el remedio a su padre y con ambas manos le quitó las escamas de la comisura de los ojos… Y el padre dijo: Ahora te veo, hijo, luz de mis ojos (Tob 11, 7- 13).
San Rafael arcángel es considerado como Medicina de Dios, como si fuera un médico especialista en todas las enfermedades.
Haríamos bien en invocarlo en todas las enfermedades para que podamos obtener la curación con su intercesión.
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Un ángel de Dios se le aparece a la que será madre de Sansón, que era estéril. Le dice que va a concebir un hijo, el cual debe ser nazareo, consagrado a Dios desde el nacimiento. Él no deberá beber vino ni bebida fermentada.
No debe comer nada impuro ni dejarse cortar el cabello.
En una segunda oportunidad, se le aparece también al padre, llamado Manóaj, quien le pregunta su nombre. El ángel le contesta:
¿Por qué me preguntas mi nombre, si es maravilloso?… Si quieres preparar un holocausto, ofréceselo a Dios…
Y Manóaj tomó el cabrito y la oblación y lo ofreció a Dios sobre la roca. Manóaj y su mujer estaban mirando. Cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el ángel subía en la llama (Jueces 13, 16-20).
El ángel comunica a los padres de Sansón la noticia de que tendrán un hijo y que, según los planes de Dios, debe ser consagrado a Dios desde el nacimiento. Y, cuando ofrecen un sacrificio, el ángel sube con la llama hacia Dios, para significar que los ángeles ofrecen nuestros sacrificios y oraciones a Dios.
El arcángel san Rafael es uno de los que presentan nuestras oraciones a Dios.
Dice: Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que presentamos las oraciones de los justos y tienen entrada a la Gloria del Señor. Cuando orabais tú y tu nuera Sara, yo presentaba ante Dios vuestras oraciones (Tob 12, 12-15).
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Los ángeles también nos bendicen frecuentemente en nombre de Dios.
Por eso, es hermoso lo que dice Jacob, cuando bendice a su hijo José y a sus nietos Efraín y Manasés:
El ángel que me ha librado de todo mal, bendiga a estos pequeños (Gén 48, 16).
Pidamos la bendición de Dios a nuestro ángel antes de acostarnos y, cuando vayamos a realizar algo importante, como se la pedimos también a nuestros padres, cuando vamos de viaje o como los niños cuando van a dormir.
por Makf | 31 Oct, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
A veces, Dios puede permitir que un ángel nos comunique mensajes por medio del sueño como lo hizo con José, a quien le dijo:
José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es obra del Espíritu Santo…
Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado (Mt 1, 20- 24).
En otra oportunidad, el ángel le dijo en sueños:
Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto y estáte hasta que yo te diga (Mt 2, 13). Y muerto Herodes, de nuevo se le presenta en sueños el ángel y le dice:
Levántate, toma al niño y a su madre y ponte en camino a la tierra de Israel (Mt 2, 20).
También Jacob, mientras dormía, tuvo un sueño. Soñó con una escalera, apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella… Y vio que Dios estaba sobre ella. Y asustado dijo: ¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa, sino la casa de Dios y la puerta del cielo! (Gén 28, 12-17).
Los ángeles velan nuestros sueños, suben al cielo y bajan a la tierra, si se puede hablar así, para presentar ante Dios nuestras obras y oraciones.
Mientras dormimos, los ángeles oran por nosotros y nos ofrecen a Dios. ¡Cuánto ora nuestro ángel por nosotros!
¿Hemos pensado en agradecérselo?¿Y si pedimos oraciones a los ángeles de nuestros familiares y amigos? ¿Y a los que están adorando a Jesús en los sagrarios?
Pidamos oraciones por nosotros a los ángeles. Ellos velan nuestros sueños.