por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
¿Para qué buscarte? Me preguntaba… ¿Qué gano con seguirte? Me cuestionaba…
¿Por qué he de hacer tu voluntad? Me replicaba…
Y hoy, estando solo y con miles de problemas encima, hoy cuando los que creí mis amigos me han abandonado, hoy cuando más solo me siento, y atareado me encuentro, vienen a mi mente las respuestas a estas preguntas, pues en medio de los problemas, sin importar cuánto te he fallado, tú sigues firme a mi lado.
Y en medio del cansancio siento tus brazos sostenerme. Y entre el bullicio de cada día y los problemas que me agobian, escucho tu dulce voz susurrarme al oído… "Calma, estoy contigo".
Y ahora me doy cuenta que todo vale la pena, y que aquellas dudas no eran más que trampas de mi enemigo para evitar tu consuelo, tu paz, tu compañía.
Gracias, Señor, porque a pesar de todas mis dudas me recibiste como un buen amigo, y siempre que te cuestionaba, sonriendo me decías: "Tranquilo, que Yo soy el camino".
por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
Gran sabiduría es saber mirar la vida con ojos observadores.
Observar las cosas de manera diversa a la habitual.
Ir más allá de las apariencias.
Nosotros no somos solo huesos, músculos, tendones, uñas, cabellos, sangre.
Somos todo eso y más la esencia, el espíritu.
Y esa esencia que nos hace estar enfermos o recuperar la salud de una enfermedad sin buenos pronósticos.
No se puede imaginar la medicina sin remedios, bisturíes, equipos, pociones.
Mas, la esencia no puede ser olvidada.
El Dr. José era un talentoso cirujano oncológico. Después de algunos años, comenzó a tener problemas. Con trabajos conseguía levantarse de la cama todas las mañanas, porque sabía que iría a oír las mismas quejas, día tras día… De tanto oír hablar de dolores y asistir al sufrimiento, dejaba de importarle aquello.
¿Para qué todo eso, si al final él no conseguía que muchos pacientes se recuperaran?
Entonces, una amiga observó que él precisaba tener nuevos ojos. Lo importante no era cambiar de hospital o de actividad.
Era mirar el mismo escenario, de forma diferente, y
le sugirió que, cada día, durante 15 minutos, el rememorara los acontecimientos y se respondiera a sí mismo:
"¿Qué me sorprendió hoy, o qué me perturbó o me emocionó hoy, o qué me inspiró hoy?"
Él se quedó dudoso, sin embargo lo intentó. Tres días después, la única respuesta que conseguía dar para las tres cuestiones era nada, nada, nada.
La amiga le sugirió que él mirara a las personas a su alrededor como si fuera un escritor, un periodista, o quien sabe, un poeta. Procurando historias.
Seis semanas después, José se encontró con ella otra vez y le habló de sus experiencias. Estaba distinto, cambiado, sereno.
En los primeros días, la única cosa que lo sorprendió había sido el tumor de algún paciente, que disminuía o resumía pocos centímetros.
Lo más inspirador, una droga nueva, aún en experimentación, para ser administrada a los pacientes.
Cierto día, observando una mujer de apenas 38 años, que él había operado de un cáncer en el ovario, todo cambió.
Ella estaba muy debilitada por la quimioterapia. Sentada en una silla, a su lado estaban sus hijas de cuatro y seis años.
Las dos pequeñas estaban bien acurrucadas, felices y amadas.
¿Cómo hacía eso?" Se aproximó y le dijo que la encontraba una mujer maravillosa, una madre fuera de lo común. Aun después de todo lo que había pasado, él observaba que había dentro de ella algo muy fuerte.
Una fuerza que la estaba curando.
A partir de allí, él comenzó a preguntar a los pacientes qué les daba fuerzas en su lucha contra la enfermedad. Las respuestas eran muy diversas. Lo importante es que él descubrió que tenía interés en oír.
Si antes ya era un excelente cirujano, se dio cuenta de que ahora, y solamente ahora, las personas le venían agradecer por la cirugía. Algunas hasta le daban presentes. Cambió su relación con los enfermos.
Contando todo eso a su amiga, él sacó del bolso un estetoscopio con su nombre grabado y se lo mostró, conmovido.
- Es un presente de un paciente - le dijo.
Cuando la amiga le preguntó qué iría a hacer con aquello, el sonrió y respondió:
- Oír los corazones, Raquel. Oír los corazones.
Todas Las vidas tienen un significado. Encontrar el sentido de las cosas no siempre es hacer algo diferente.
A veces, es solamente observar lo cotidiano, la rutina de una forma diferente.
La vida puede ser vista de varias maneras: con los ojos, con la mente, con la intuición.
Mas la vida sólo es verdaderamente conocida por aquellos que hablan y oyen el lenguaje del corazón.
¿Acaso será eso hablar una misma lengua?
por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
Cuando tu corazón esté lleno de tristeza, ora y verás como DIOS te envía rápido alivio y consuelo.
Cuando te sientas perplejo, ora y verás cómo todo se aclara para ti.
Cuando te sientas solo en tus luchas por la vida, ora y experimentarás que DIOS está a tu lado para apoyarte.
Cuando creas que todos los caminos se cierran para ti, ora y verás cómo DIOS te abre nuevas puertas.
Cuando la vida se te llene de sombras, ora y verás cómo DIOS alumbrará tus pasos.
Cuando sientas que tu corazón está duro y reseco, ora y la gracia divina se derramará sobre ti como una
lluvia refrescante.
Cuando te sientas lleno de enojo y resentimiento, ora y verás cómo tu enojo y resentimiento se disipan como por encanto.
Cuando te sientas tentado a pecar, ora y DIOS te dará fuerzas para mantenerte en pie.
En fin, ora a cada instante, a cada minuto.
Ora siempre.
Recuerda que toda la vida depende de tu comunión con DIOS por la oración.
DIOS te bendice.
por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
Cuando se abre un camino ante nosotros, hay que seguirlo.
Cuando nos dan un libro, hay que leerlo.
Cuando un amigo habla, hay que escucharlo.
Ahora bien, Dios viene constantemente a nuestro encuentro como un camino, como un libro y como un amigo.
El camino que conduce hasta Él, es la naturaleza.
El libro que habla de Él, es la Biblia.
El amigo que nos habla confidencialmente en la intimidad, es:
JESUCRISTO
por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
Si nuestra más grande necesidad hubiera sido de dinero, Dios hubiera mandado a un economista.
Si nuestra más grande necesidad hubiera sido de conocimiento, Dios hubiera mandado a un educador.
Si nuestra más grande necesidad hubiera sido de diversión o entretenimiento, Dios hubiera mandado a un animador o a un artista.
Pero como nuestra mayor necesidad es de amor y salvación, Dios mandó a su Hijo, que es amor y Salvador.
Dios, como un padre bondadoso, siempre nos da más de lo que necesitamos, Él nos da bendiciones pero depende de nosotros la manera en que veamos nuestra vida y el mundo.
"HE APRENDIDO, QUE IGNORAR LA REALIDAD, NO LA CAMBIA"
por makf | 24 Ago, 2025 | Libro 6
Una vez más, la joven maestra leyó la nota adjunta a la hermosa planta de hiedra.
"Gracias a las semillas que usted plantó, algún día seremos como esta hermosa planta. Le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotras. Gracias por invertir tiempo en nuestras vidas".
Una amplia sonrisa iluminó el rostro de la maestra, mientras por sus mejillas corrían lágrimas de agradecimiento. Las chicas a quienes les había dado clase, se acordaban de agradecer a su maestra. La planta de hiedra representaba un regalo de amor.
Durante meses la maestra regó fielmente la planta en crecimiento. Cada vez que la miraba, recordaba a esas adolescentes especiales y eso la animaba a seguir enseñando.
Pero al cabo de un año, algo sucedió. Las hojas empezaron a ponerse amarillas y a caerse; todas, menos una.
Pensó en deshacerse de la hiedra, pero decidió seguir regándola y fertilizándola. Un día, al pasar por la cocina, la maestra vio que la planta tenía un brote nuevo. Unos días después, apareció otra hoja, y luego otra más. En pocos meses, la hiedra estaba otra vez convirtiéndose en una hermosa planta.
Hay pocas alegrías más grandes que la bendición de invertir fielmente amor y tiempo en las vidas de otras personas. ¡Nunca, nunca te des por vencido con esas plantas!
"No pienses que no posa nada,
simplemente, porque no ves tu
crecimiento, o no escuchas el
zumbido de los motores.
Las grandes cosas crecen silenciosamente"
Henry Drummond