por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Explica el camino de su conversión en su libro Born fundamentalist, born again catholic.
Dice: “Nosotros éramos fundamentalistas, aceptando los dos pilares de la Reforma: la sola Escritura (única fuente de autoridad) y la sola fe (para salvarse)...
A nivel práctico, fundamentalista significaba estar separados de los malos del mundo y de los errores del cristianismo liberal.
Por eso, yo no bailaba ni iba al cine o al teatro, no fumaba ni tomaba alcohol de ninguna clase, ni jugaba a las cartas... Pensaba que era malo ser un cristiano liberal, pero mucho peor ser católico romano.
Creíamos que los católicos no eran realmente cristianos, porque ellos no aceptaban la salvación por la sola fe. Por querer obtener la salvación por las buenas obras, ellos irían al infierno...
Según nuestro punto de vista, la Iglesia había sido pura los tres primeros siglos hasta que llegó el emperador Constantino.
Entonces, las enseñanzas de la Iglesia se corrompieron y sus miembros llegaron a ser cristianos nominales, es decir, católicos.
Nosotros creíamos que muchas prácticas y tradiciones católicas fueron inventadas en la Edad Media para controlar al pueblo con el miedo y las supersticiones. Pero Dios había preservado a un resto, que había conservado la verdad, como los fundamentalistas”119.
“Los domingos por la tarde, en nuestra iglesia, teníamos testimonios. La gente se levantaba y hablaba de lo que Dios estaba haciendo en sus vidas.
Cuando yo escuchaba a algunos que Dios los había salvado de la Iglesia católica, recuerdo haber pensado que tenía mucha suerte de no haber nacido católico”120.
“No me fue fácil decidirme a ser católico a los cuarenta años. Mis padres y tres de mis hermanos estaban dedicados a tiempo completo al servicio de la iglesia. Yo tenía muchos amigos dedicados a traer católicos “a Cristo”.
Yo sabía que iba a perder su apoyo y la ayuda de mi extensa familia... Pero, cuando yo me convencí de que la Iglesia católica era la Iglesia de Cristo, no tuve duda de que debía unirme a ella. Si yo había descubierto la perla de gran precio, yo debía dar todo lo que tenía para comprarla”121.
“Después de seis meses de hablar, estudiar, leer y orar juntos, mi esposa y yo recibimos la primera comunión el segundo domingo de Adviento.
Después de presentar a mi esposa y mis seis hijos a la Comunidad, yo hablé unos minutos. Dije: Yo acepto todas las enseñanzas de la Iglesia, pero la mayor enseñanza que me ha traído hasta aquí ha sido la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Esta doctrina es central y, sobre todo, verdadera”122.
“Las indulgencias fueron el asunto más difícil de resolver en mi camino al catolicismo. Pero yo seguí el ejemplo de Chesterton.
Él luchó consigo mismo en el asunto del celibato de los sacerdotes y religiosas. Finalmente, lo aceptó, porque había sido parte de la Iglesia en toda su historia.
Él concluyó que, si todos los pensadores a lo largo del tiempo habían encontrado al celibato razonable y necesario para la Iglesia, entonces el problema era más bien con él que con la Iglesia...
Él se sometió a la sabiduría de la Iglesia a lo largo de los siglos y aceptó esa enseñanza. Así hice yo”123.
David Currie, hijo de un predicador fundamentalista norteamericano, que estudió teología en la Trinity international University, se siente feliz de ser católico con su esposa y sus hijos.
119 David B. Currie, Born fundamentalist, born again catholic, Ignatius press, San Francisco, 1996, p.
16-17.
120 ib. p. 19.
121ib. p. 27.
122 ib. p. 28.
123 ib. p. 129.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
“Mi padre era pastor de las Asambleas de Dios y amaba mucho a Jesús.
Cuando yo asistía a la iglesia, escuchaba, muchas veces, a algún predicador hablar de las maldades y errores de la Iglesia católica. Para algunos, era la gran Babilonia o el Anticristo.
A mis treinta años fui ordenado ministro metodista. Mi esposa Joetta se hizo amiga de una religiosa católica, Sor Mónica Marie, que era un alma de Dios, y era todo lo contrario de lo que yo había creído e imaginado.
Mi primer encuentro con sacerdotes católicos fue, cuando estudiaba mi doctorado en la Universidad Oral Roberts.
Allí encontré al Padre Amalor Vima, de la India, y llegamos a ser grandes amigos.
Un día de 1996, le hablaron a mi esposa de las apariciones de la Virgen María, que tenían lugar desde 1981 en Medjugorje (ex-Yugoslavia), y la invitaron a una conferencia en Wichita (Kansas).
Allí hicieron una oración de consagración al Inmaculado Corazón de María.
A mí me pareció una oración demoníaca, como si tuviéramos que entregar nuestra vida a María en lugar de entregarla a Dios. Por eso, le pedí consejo al Padre Vima.
El me dijo: ¿Alguna vez le has dicho a tu esposa: Te amo, te adoro y beso el lugar que pisan tus pies o algo parecido?
¿La has mirado con ternura a sus ojos y le has jurado un amor total y eterno? ¿Le has dicho palabras como: soy totalmente tuyo y para siempre?
Pues esas mismas palabras de amor las usan los católicos al consagrarse a María como su reina y señora, manifestándole su amor para que por medio de Ella, puedan amar más y mejor a Jesús, pues María es el camino hacia Jesús.
Mi esposa compró un rosario después de la conferencia, pero me parecía que era como un ídolo, así que decidió llamar por teléfono a ver si le podían cambiar el rosario por otra cosa diferente.
Le dijeron que sí, y cuando llegó, Bob y su esposa Johanna, que eran los dueños de la tienda, le hablaron de las apariciones de María en Medjugorje, donde habían estado de peregrinos.
Bob había decidido hacer rosarios con sus propias manos para fomentar el rezo del rosario como pedía María.
Ese año gasté 5.000 dólares en libros, cassettes, videos y otros materiales para estudiar la fe católica hasta que nos convencimos que era la verdadera fe.
Y he descubierto que mi amor a Jesús se ha incrementado al amar a María, que nos lleva a Jesús.
El 12 de setiembre de 1997 le entregué los papeles de mi ordenación como pastor, a mi obispo de la Iglesia unida metodista, dejando atrás 30 años de ministro protestante para hacerme católico. Ahora sí, mi esposa y yo, podemos decir que estamos en casa.
En enero de 1998 hicimos un viaje a Roma y en marzo viajamos al santuario de María en Medjugorje para agradecerle a María nuestro ingreso a la fe católica, que tuvo lugar en la Vigilia de Pascua de 1998”118.
118 Este es un resumen de su testimonio que pueden encontrar en Internet
www.chnetwork.org/converts.htm
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
“Yo nací y crecí en una familia católica hasta que me convertí en evangélico por más de 20 años.
Muchas veces, di mi testimonio en contra de la Iglesia católica. Pensaba que estaba equivocada al hablar de la tradición o de la salvación por las obras.
Creía que los católicos no conocían el Evangelio, y así se lo decía a todos, hasta que me di cuenta de mi propia ignorancia.
Para los cristianos de otras tradiciones, la Iglesia católica aparece como extraña y anticuada.
Solamente, cuando uno estudia la historia, descubre que muchas de las cosas que enseña la Iglesia están basadas en lo que han enseñado y practicado los cristianos de los primeros siglos de la cristiandad.
Las raíces judías de algunas de estas tradiciones aparecen claras en algunas de estas prácticas.
Las iglesias protestantes basan muchas de sus prácticas en las tradiciones de la primera generación de sus fundadores.
Pero muchos de los protestantes actuales quieren cambiar algunas de estas tradiciones de sus mismas iglesias, queriendo “estar al día”.
En muchas de estas iglesias, ahora se acepta el aborto, el matrimonio de homosexuales, mujeres sacerdotes o métodos anticonceptivos, cuando hasta el año 1930 todos, unánimemente, rechazaban los anticonceptivos.
Yo me hice primero bautista del sur en Louisiana (USA).
Como bautista, empecé a estudiar seriamente la Biblia y a sentirme comprometido con las actividades de mi confesión.
Un día de 1974, di mi primer sermón, de una hora, en mi iglesia.
Después hice un llamado al altar y se acercó una jovencita a entregar su vida a Jesús. Fue uno de los días más hermosos de mi vida y yo sentía que estaba donde Dios quería que estuviera.
Estudié en un colegio bíblico y, durante varios años, mis puntos de vista anticatólicos fueron la constante de mi vida.
Yo me sentía suficientemente preparado para responder cualquier objeción de los católicos y quería convertirlos a todos a mi nueva fe.
Desde 1974 a 1985, yo serví en diferentes iglesias bautistas.
Yo era ministro de predicación, cuando no estaban los pastores, y daba clases bíblicas. Pero, cuando me mudé a Arizona en 1985, tuvimos la oportunidad, mi esposa y yo, de unirnos a las Asambleas de Dios, grupos pentecostales, que nos entusiasmaron. Con ellos estuvimos hasta abril de 1997.
En 1996 hice la primera visita a mis padres después de 10 años. Yo era el único de mis nueve hermanos que había dejado la casa y el único que no era católico.
El motivo de visitar a mis padres era para asistir a la boda de mi hermano Paul. Tuve la oportunidad de discutir con él, algunos días antes de su boda, sobre las creencias católicas.
Pero Paul había estudiado en la Universidad franciscana de Steuvenville, tenía un título en teología y me dio muchas razones que me hicieron pensar en que podía tener razón.
El día de la boda, llegamos a la iglesia y me impresionó la misa.
Cuando llegó el momento de la comunión, el sacerdote se acercó a mí, pensando que yo era católico, y me dio de comulgar. Yo sabía que no debía haberlo hecho, pero en el momento en que recibí la comunión, algo sucedió en mi corazón.
Instantáneamente, yo creí en la presencia real de Jesús en la comunión.
En ese momento, comenzó un deseo intenso de redescubrir la fe católica.
Comencé a leer libros y revistas, oír cassettes y todo lo que pude encontrar.
El libro que más me impactó fue Pierced by A Sword de Bud Macfarlane.
Le escribí y él me envió una copia del libro Surprised by truth de Patrick Madrid, donde habla de muchos testimonios de protestantes convertidos a católicos.
Bud y Marcus Grodi fueron mis asesores, también influyó el testimonio de Jeff Cavins, pastor protestante convertido.
Y así, poco a poco, llegué a convencerme de que si no me hacía católico, estaba desobedeciendo a Dios.
Asistí con mi esposa a unos cursos de fe católica en la parroquia local en junio de 1997.
El 9 de agosto, hice mi confesión general, mi primera confesión después de 25 años, y el 10 de agosto recibí la comunión, entrando formalmente a formar parte de nuevo de la Iglesia católica.
Ahora estoy enamorado de mi fe católica. Y estoy especialmente agradecido, porque puedo recibir la Eucaristía”117.
"Sólo ha de ser tenida por válida, aquella Eucaristía que es celebrada por el obispo o por quien tiene autorización de él”
(San Ignacio de Antioquia (†107), en su Carta a los de Esmirna 8,1).
117 Actualmente, Rick Ricciardi vive con su esposa Jeannie en Mesa, Arizona, donde trabaja para la Boeing en un programa de helicópteros Apache. Tienen dos hijos. Después de volver a la Iglesia católica, ha comenzado un apostolado llamado “volviendo a casa” (returning home) con el propósito de ayudar a los católicos que se fueron a otras iglesias. Puede verse su testimonio en internet y puede contactarse con él en www.returninghome.com o rickricciardi@returninghome.com
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
"Durante nueve años, yo serví al Señor como pastor de la Iglesia unida metodista en New Jersey (USA). Yo estaba contento y satisfecho de mi Congregación.
Yo no creía que la unidad visible o la unidad doctrinal fuera necesaria para la Iglesia.
Desde mis tiempos de Seminario, yo creía en la autoridad de la primitiva Iglesia y no dudaba de que los concilios de Nicea y Calcedonia, por ejemplo, hablaron con la autoridad del Espíritu Santo.
En lo que no había pensado mucho era sobre qué había sucedido con esa autoridad a lo largo de los siglos siguientes.
Yo suponía que la autoridad había estado en la Iglesia católica hasta la Reforma protestante. No había pensado en que los obispos de Nicea habían insistido en la divinidad de Cristo, pero también en la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
Leí el libro de John Henry Newman Apología pro vita sua, donde habla de su conversión del anglicanismo al catolicismo.
Yo nunca había pensado sobre la cuestión de la autoridad en la Iglesia.
Pero Newman habla claramente de que la Iglesia católica tiene la tradición que viene desde los apóstoles.
Entonces, empecé a cuestionarme los fundamentos de mi Congregación metodista.
John Wesley había intentado hacer una renovación dentro de la Iglesia de Inglaterra sin separarse de ella. Él tenía un punto de vista anglicano de la Iglesia, de los sacramentos, etc.
Por otra parte, me di cuenta de que la Iglesia católica representaba la unidad visible y doctrinal.
Los reformadores habían decidido, de acuerdo a su criterio, qué tomar o dejar de la fe católica y el resultado era la desunión y el caos doctrinal.
Sus seguidores siguieron este proceso de revisión y, como resultado, la autoridad de la Iglesia católica fue simplemente sustituida por la de Lutero y Calvino.
Para mi esposa Pat y para mí, era claro que no podíamos continuar en una Iglesia que no tenía autoridad ni unidad desde el principio.
Cuando quisimos entrar en la Iglesia católica, el punto más difícil fue la Virgen María junto con la infalibilidad del Papa.
Investigué estos asuntos hasta convencerme de que la Iglesia tenía razón.
Mi esposa pidió orientación al Padre Joseph y se hizo católica en diciembre de 1995.
En julio de 1997 yo también fui recibido en la Iglesia católica por el obispo John Smith de Trenton y así hemos llegado a tener la plenitud de la fe cristiana”116.
116 Resumen del artículo de internet, que puede encontrarse en www.chnetwork.org/converts.htm. Los metodistas fueron fundados por John Wesley en Inglaterra como un movimiento de reforma dentro de la fe anglicana. Pero ante la oposición de la Iglesia anglicana, se independizaron de ella. Su doctrina es fundamentalmente anglicana y anticalvinista. Actualmente, existen unas 20 Iglesias metodistas diferentes. Entre ellas: Iglesia cristiana metodista episcopal, Iglesia metodista evangélica, Iglesia metodista unida, iglesias metodista africanas... El año 2004 la Iglesia metodista unida, de ocho millones de fieles, aceptó como pastora a la reconocida lesbiana activa, Karen Dommann.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Nos dice: “Durante mis estudios en el colegio yo era un agnóstico.
Un día, a la salida del colegio, un desconocido me dijo:
Jesús te ama y tú debes entregar tu vida a Jesús. Yo ni siquiera creía que Jesús existía, pero acepté leer el libro que me dio: La cruz y el puñal.
Lo terminé de leer en una noche y me siguió prestando varios libros más que hablaban de milagros, de hablar en lenguas y de ser llenos del Espíritu Santo.
Todo ello me impactó mucho y me llevó a orar y a pedir ayuda a Dios.
Un día, en plena oración, sentí la presencia de Dios y experimenté su amor con mucha fuerza.
A la mañana siguiente, fui a ver al pastor de mi iglesia protestante.
Él me dijo que mi experiencia era bíblica, pero que no lo entenderían en nuestra iglesia. Había encontrado a Jesús, pero había perdido a mi iglesia.
Entonces oré para pedir que Dios me iluminara para saber a cuál Iglesia debía acudir. Terminada mi oración, me llamó un amigo católico y me invitó a la misa de la Vigilia pascual, pues estábamos en Semana Santa.
La misa era en la catedral del Santísimo Rosario de Duluth, Minnesota (USA).
Fue celebrada por el obispo Paul Anderson y fue una misa carismática donde habló de las experiencias del Espíritu Santo, parecidas a las que me habían sucedido, incluso el hablar en lenguas.
Era mi primera experiencia de una misa católica y, cuando llegó el momento de la comunión, yo también me acerqué.
Al comulgar, creí realmente que estaba recibiendo a Jesús, en ese momento sentí como si la voz de Jesús me dijera: Ahora estás en casa.
A los pocos días, comencé mi instrucción para llegar a hacerme católico.
Mientras estudiaba en la Universidad de Minnesota, me enamoré de una linda chica con la que quería compartir el resto de mi vida.
Un día estaba leyendo el Evangelio y me impactó en Mateo 19,12 lo que dice Jesús sobre seguirlo, renunciando al matrimonio por el reino de los cielos.
No le di importancia, pero, durante las dos semanas siguientes, cinco amigos distintos me dieron un mensaje y era exactamente el mismo, el de Mateo 19,12.
Yo, al principio, me rehusaba; pero, poco a poco, lo tomé en serio y pensé seriamente en hacerme sacerdote.
Al fin, entré en el Seminario y llegué a la meta el 29 de noviembre de 1986, ordenándome sacerdote para siempre.
Ahora llevo ya 17 años de sacerdote. Estoy sirviendo como párroco de la iglesia Cristo Rey de Ann Arbor, Michigan (USA), que es una parroquia carismática de la diócesis, especialmente designada por el obispo para apoyar a todos los que están en el movimiento carismático católico.
Me siento feliz de ser sacerdote y de servir al Señor y a su pueblo y hacer su voluntad. ¡Gloria a Dios!"115.
115 Este testimonio completo puede verse en internet www.chnetwork.org/converts.htm.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Nos dice: “Yo era un ministro protestante, licenciado en teología y Biblia, pero me encontraba con una gran multitud de confusiones teológicas.
Tenía muchas dificultades para interpretar correctamente ciertas ceremonias litúrgicas, que podían dividir a la Congregación.
Mi preparación del Seminario no era adecuada para solucionar estos problemas...
Yo me preguntaba: ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida y para mi Congregación? ¿Cómo puedo conocer cuál es la verdad?
En el protestantismo, cada denominación se basa en la Biblia para dar sus propias interpretaciones...
Cada domingo yo interpretaba la Biblia a mis fieles, sabiendo que en un radio de 15 millas de mi iglesia, había docenas de pastores protestantes que interpretaban de diferente manera a como yo lo hacía.
¿Podía estar alguno de estos pastores en la verdad y yo en el error?
A veces, cuando había diferentes interpretaciones en reuniones de pastores, lo decidíamos a votación. ¡Qué increíble!
En ese tiempo, mi esposa Marilyn, que había sido la directora del centro pro-vida me preguntaba cómo podíamos pertenecer a una denominación presbiteriana, que permitía el aborto de niños.
Cuando ella se enteró que una parte de las donaciones de nuestra Congregación iban a la Asamblea general presbiteriana y era para pagar abortos, la situación se hizo insostenible.
Un día me enteré de que Scott Hahn, muy conocido mío, se había convertido a católico e iba a dar una conferencia en una iglesia católica.
Yo decidí asistir de incógnito... El habló, usando la Biblia para apoyar todas las doctrinas católicas, sobre todo, de la misa y de la Eucaristía...
Después de la conferencia, fui a saludarlo y me dio una breve explicación de sus luchas y de su conversión. Me sugirió comprar los cassettes y folletos sobre su conversión, que había a la entrada.
Después de leerlos, comencé a leer otros libros católicos, especialmente, sobre los Santos Padres, cuyos escritos me ayudaron a comprender la verdad de la Iglesia católica antes de la Reforma protestante...
También leí los libros de Calvino, Lutero, y de otros reformadores para ver sus argumentos contra la Iglesia, y me di cuenta que sus argumentos contra la primacía del Papa no eran bíblicos.
Tuve que reconocer que la posición católica era bíblica. El golpe de gracia vino cuando leí el Ensayo sobre el desarrollo de la doctrina cristiana del cardenal John Newman.
Entonces, se evaporaron mis dudas... Mi estudio sobre la fe católica había durado, más o menos, un año y medio. Mi esposa Marilyn y yo estudiábamos juntos y compartíamos juntos nuestros temores y esperanzas.
Íbamos a misa semanalmente y, poco a poco, nos fuimos sintiendo bien, haciendo las cosas que los católicos hacen en la misa, excepto recibir la comunión.
Pero, en nuestro camino, nos encontramos con algún sacerdote que no consideraba necesaria nuestra conversión al catolicismo.
También encontramos católicos que conocían poco su fe y cuya vida iba en contra de las enseñanzas morales de la Iglesia.
Cuando yo y mi esposa asistíamos a misa, nadie nos daba la bienvenida ni nos saludaba. Pero, a pesar de esto, nosotros seguimos estudiando y orando y pidiendo la ayuda de Dios.
Y, después de oír docenas de cassettes y leer docenas de libros, nos dimos cuenta de que no podíamos permanecer como protestantes.
Habíamos descubierto que el catolicismo era verdadero y tuvimos que luchar contra nuestros prejuicios contra la Iglesia.
Un problema nuevo se nos presentó, porque Marilyn era divorciada y no podíamos casarnos hasta que ella consiguiera la declaración de nulidad de su matrimonio, pues había razones poderosas para conseguirla.
Ella empezó el difícil proceso y nosotros continuamos asistiendo a misa, esperando algún día poder comulgar y estar en plena comunión con la Iglesia.
Después de nueve meses de espera, se solucionó el problema, nos casamos por la Iglesia católica y fuimos recibidos en Ella.
Yo me sentí, finalmente, como que había llegado a casa. Lloré lágrimas de alegría y gratitud en aquella misa, en la que pude acercarme a recibir a
Jesús en la comunión. Y ahora me alegro como católico, no sólo de conocer la verdad, sino también de recibir a Jesús en la Eucaristía”114.
Actualmente, Marcus Grodi dirige en USA la Cadena internacional de llegada a casa (Coming Home Network International), una institución que ayuda a pastores y fieles protestantes a regresar a casa en la Iglesia católica.
Ha dirigido programas en la televisión católica EWTN, dialogando con convertidos para difundir la fe católica.
Sus testimonios los ha publicado en su libro Journeys Home.
114 Grodi Marcus, Journeys Home, Ed Queenship, Goleta (California) 1997. pp. 3-22.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Linda Poindexter, norteamericana, esposa de John Poindexter, contralmirante de la Armada de USA, madre de cinco hijos, perteneció a la iglesia Discípulos de Jesús hasta los 20 años.
Desde entonces, perteneció a la Iglesia episcopaliana, donde llegó a ser sacerdotisa desde 1986 a 1999 hasta que se convirtió a la Iglesia católica, como también lo hizo su esposo un poco más tarde.
En una entrevista que le hizo el periodista Stephen Ryan, corresponsal del periódico católico National Catholic Register de Inglaterra, le dijo:
“Me hice católica, porque entre los protestantes existe la tendencia a tener ideas propias y es lo que ha motivado la existencia de tantas iglesias distintas. Ellos no tienen una idea clara de la autoridad...
Cuando comencé a interesarme por la Iglesia católica, lo primero que hice fue comprar el libro Apología del cardenal John Henry Newman...
Más tarde, estando destinada a una parroquia (como sacerdotisa episcopaliana) me resultaba difícil orar en el mismo lugar de mi trabajo.
Había una iglesia católica a pocos minutos y yo solía ir a orar. Me ponía una bufanda para tapar mi alzacuello.
Recuerdo sentir un vago deseo, casi un anhelo: Ojalá un día pueda ser católica.
Adquirí muchos libros sobre María, pues sentía una gran inclinación a amar a María...
También estoy convencida de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. No todo el mundo lo entiende y me entristece ver la indiferencia que hay hacia la presencia real de Jesús en la Eucaristía”113.
113 Puede verse este artículo en internet www.archimadrid.es. Linda Poindexter dio su testimonio en el Congreso internacional de convertidos de Austria en noviembre de 2003.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Cuando su mejor amigo, que era pastor evangélico, decidió con su esposa hacerse católico, él empezó a investigar el porqué de su decisión y, acudiendo a la Iglesia primitiva, encontró que era la auténtica Iglesia de Cristo, que se conservaba viva en la Iglesia católica.
En su libro Crossing The Tiber cuenta cómo el 2 de enero de 1994 fueron, él y su esposa, por primera vez a una misa, acompañados de sus dos amigos, Al y su esposa Sally.
Dice: “A media misa, de pronto, me di cuenta que era la misma liturgia, con los mismos textos de la Escritura, que era celebrada a lo largo del mundo en Japón, Rusia, Nueva York, Israel, Egipto, Sudáfrica, India, Roma y en cualquier otra parte del mundo, y así había sido por dos mil años.
La misma antigua liturgia que había sido celebrada por los apóstoles y Policarpo, Ireneo, Clemente, Cirilo, Atanasio, Agustín y todos los santos y predecesores de la primitiva Iglesia”110.
“Mi esposa Janet y yo nunca hemos olvidado la experiencia de aquella primera misa y nunca olvidaré el lugar donde estuve sentado...
Después de visitar aquella iglesia de Cristo Rey durante varias semanas, pedimos unirnos a ella. Pero tuvimos que estudiar por doce semanas, diferentes aspectos de la fe católica y así pudimos entrar en la Iglesia el domingo de Pentecostés...
El domingo que fuimos recibidos en la Iglesia católica romana será recordado como uno de los más importantes de la vida.
Era Pentecostés, 22 de mayo de 1994, y nos unimos junto a Rob Corzine, otro convertido de la Iglesia bautista”111.
“Mi esposa y yo, en nuestra conversión a la fe católica hemos tenido la experiencia de ser cristianos en plenitud.
Nosotros somos todavía evangélicos, en el mejor sentido de la palabra, y amamos y admiramos su fervor y su celo por la evangelización.
El evangelismo nos enseñó a amar a Dios, conocer las Escrituras y seguir la verdad. El evangelismo fue una nodriza que nos llevó a la plenitud de la fe en la Iglesia católica.
La profundidad de alegría y paz que acompañó nuestra conversión es inexpresable. Hemos descubierto que esta misma experiencia han tenido los que han cruzado el Tiber y han llegado a la fe del Papa de Roma, a la plenitud de la fe en la Iglesia católica”112.
Stephen Ray, bautista y profesor de estudios bíblicos, en USA, encontró en la Iglesia la plenitud de su fe cristiana.
110 Ray Stephen K., Crossing the Tiber, Ignatius Press, San Francisco, 1997, p.85.
111 ib. p. 87.
112 ib. p. 275.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Él nos dice: “El comienzo de mi conversión fue la confusión dentro de los cristianos evangélicos.
Yo creía en Cristo, creía que mis pecados habían sido perdonados y creía que conocía el Evangelio del Nuevo Testamento. También creía que todas las demás religiones eran falsas.
A la Iglesia católica la veía como apóstata, llena de corrupciones medievales, y estaba convencido de que la Palabra de Dios era la única autoridad.
Pero los evangélicos están divididos; por ejemplo, unos aceptan el bautismo de los niños y otros creen que sólo es para creyentes adultos.
Estudié el asunto del bautismo y descubrí que el bautismo, exclusivamente de adultos, había comenzado en el siglo XVI.
Esto fue la clave de la verdad y traté de convencer a cristianos evangélicos bautistas de esta verdad, pero me decían que eso era secundario.
Por otra parte, ninguno de los Padres de la Iglesia predica la justificación por sola fe.
La teoría de que en el siglo IV, el emperador Constantino había empezado la corrupción de la Iglesia, me pareció menos creíble.
Yo descubrí que los líderes de la primitiva iglesia creían en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, en la sucesión apostólica, en las oraciones por los difuntos y en el puesto especial del obispo de Roma.
Por eso, como diría el cardenal Newman: el que estudia la historia, deja de ser protestante.
A mí me dijeron que la Iglesia católica había quemado copias de la Biblia, pero yo descubrí que la Iglesia había conservado la Biblia y había definido cuáles eran los libros inspirados, y sólo había prohibido las ediciones que eran traducciones heréticas, que atacaban a la Iglesia y al Papa como la de Tyndale.
Además, antes de la Reforma, ya se había traducido la Biblia a las principales lenguas modernas...
Por otra parte, los cristianos bíblicos se preocupan mucho de condenar ciertas conductas de los demás.
Por ejemplo, consideran que tomar licor es pecado y están convencidos que Jesús tomó sólo jugo de uva en la Última Cena o que el vino que multiplicó en las bodas de Caná no era alcohólico.
Para algunos el bailar es una abominación, para otros el fumar o el comprar lotería y, sin embargo, casi todos ellos aceptan los medios artificiales anticonceptivos.
Por esto y por mucho más, yo me he hecho católico. Y no estoy solo.
En los últimos años, muchos evangélicos conservadores han entrado en la Iglesia, a pesar de que el camino a la Iglesia está bloqueado por muchas falsas ideas y malas interpretaciones sobre lo que es la Iglesia.
La Iglesia católica es como la pequeña piedra de la visión de Daniel que destruye la falsa imagen (Dan 2), es la semilla de mostaza que llega a ser un árbol grande. Es la casa edificada sobre roca”109.
109 ib. pp. 112-123.
por Makf | 26 Oct, 2025 | Regresando a Casa
REGRESANDO A CASA
Testimonio
Dice:
“Yo crecí fundamentalista bautista en una zona rural de Carolina del Norte (USA).
Al catolicismo sólo lo conocía por televisión y por las enciclopedias. Por eso, crecí sin ningún sentimiento anticatólico...
Mi padre era pastor... Y yo llegué a ser predicador bautista...
En una conferencia ecuménica, encontré a muchos devotos e instruidos católicos, que vivían profundamente su fe y sabían exactamente por qué eran católicos.
Un domingo asistí a su misa. Era la fiesta del Corpus Christi y Fr. John Michael Beers celebraba la misa en la que citó a san Agustín, hablando de la Eucaristía.
Mi esposa y yo comenzamos a estudiar el catolicismo, del que sabíamos muy poco, y, cuando viajábamos, íbamos a la misa católica, en vez de ir al servicio bautista.
Después de varios meses de estudio, encontramos a Fr. Conrad Kimbrough, un sacerdote de la diócesis de Charlotte, que fue providencial para nosotros.
Este santo y sabio sacerdote, convertido él mismo, fue el instrumento de nuestra conversión. Nos recomendó leer los escritos de los Santos Padres de la primitiva Iglesia para ver cuál era la religión de los primeros cristianos.
Cuando comencé a leer estos escritos como la Didache, la tradición apostólica de san Hipólito, la epístola de Papa san Clemente a los corintios o los escritos de san Ireneo, me admiré de que aquellas doctrinas, que yo había considerado como inventos medievales, por ejemplo la veneración de los santos o la oración por los difuntos, estaban claramente aceptadas en la antigüedad...
Después leí las siete cartas de san Ignacio de Antioquía, que fue martirizado el año 107, y en ellas habla de la presencia real de Jesús en la Eucaristía y de la importancia esencial de la sucesión apostólica desde el principio. Por eso, me hice católico.
El 1° de enero de 1994, mi esposa y yo, fuimos bautizados condicionalmente y recibidos en la Iglesia católica, recibiendo la primera comunión.
Yo me sentí como un hombre que había vivido comiendo sólo pan y agua toda su vida, y descubre de pronto un suntuoso banquete al que es invitado...
Me sentía como un hombre que toda su vida ha estado hablando de que debe construir una casa, pero nunca ha tenido un martillo ni una sierra para hacerlo.
Ahora he descubierto todas las herramientas en la adoración eucarística, el rosario, el oficio divino, etc.
Desde que hemos entrado a la Iglesia católica, Dios nos ha bendecido con tres nuevos hijos.
Hemos vivido en distintos lugares y hemos encontrado maravillosos católicos y muchos convertidos.
Cada conversión es única. Pero la conversión no es el final, sino el comienzo de un nuevo viaje de crecimiento.
Desde hace dos mil años, Jesús ha estado presente en el sacramento eucarístico para hacernos santos”108
108 Moss Rosalind, o.c., pp. 71-81.