16.8» Historia de Ángeles – El ángel músico

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Una religiosa contemplativa me escribía en una carta que, un día, estaba tocando y cantando la canción del ángel, que está en mi libro Tu amigo el ángel y, de pronto, vio un ángel bellísimo, con unos ojos de pureza y amor, que parecía recién salido del cielo.

Parecía tener unos doce años, con alas hermosas, y cuando las movía, le hacían sentir tan profundamente el amor de Dios que quedaba como extasiada.

Ese día, el ángel le cantó la canción en español. Ella no sabe español.

De esa manera, quería enseñársela para que la aprendiera.
Fue una experiencia inolvidable.

Desde entonces, se le ha aparecido muchas veces, especialmente, en el momento de rezar el Oficio divino con las demás religiosas de la Comunidad.

16.7» Historia de Ángeles – El ángel chofer

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

El Padre Alessio Parente, íntimo colaborador del P. Pío de Pietrelcina, cuenta que un día, un amigo suyo, había viajado en su coche de Firenze a san Giovanni Rotondo para confesarse con el Padre Pío y escuchar la misa.

A medio camino, se sentía cansado y se quedó en una estación de gasolina para tomar un café y descansar. Y después decidió continuar, a pesar de estar ya muy oscuro.

Dice el protagonista Piergiorgio Biavati:

Sólo recuerdo una cosa, encendí el motor y me puse al volante y, después, no recuerdo nada más. No recuerdo ni un segundo de las tres horas pasadas, manejando al volante.

Cuando ya estaba enfrente de la iglesia de san Giovanni Rotondo, alguien me sacudió y me dijo:

“Ahora toma tú mi puesto”. Se sintió tan sorprendido que, después de la misa del Padre Pío, fue a la sacristía a hablar con él. Y el Padre Pío le dijo:

“Has dormido durante todo el viaje y el cansancio lo ha tenido mi ángel, que ha manejado por ti”54.

¡De cuántos accidentes nos habrá librado nuestro ángel! María Simma, la conocida mística austríaca, que tenía el carisma de ver a las almas del purgatorio, que venían a pedirle ayuda, en su libro Hacednos salir de aquí dice:

Hoy es muy importante retomar la devoción de los ángeles custodios, porque los espíritus malignos están por todas partes. Cuanta más confianza tengas al invocar a tu ángel, más te ayudará.

Muchos accidentes de carretera son producidos por el demonio. Por eso, debemos invocar al ángel del chofer y de los pasajeros, antes de partir, para estar protegidos de cualquier dificultad.

También es bueno invocar a los ángeles de los choferes de los otros coches, que encontraremos en el camino. Si lo hiciéramos así, sucederían menos de la mitad de los accidentes que ocurren55.

54 Parente Alessio, o.c., pp. 195-196.
55 Simma María, Fateci uscire da qui, Ed. Segno, 1997, p. 239.

16.6» Historia de Ángeles – El ángel suplente

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

En la vida de la venerable Sor Mónica de Jesús, de la que hemos hablado anteriormente, se cuenta que, al menos en cinco oportunidades, tuvo el don de bilocación y fue a animar a los soldados españoles que luchaban en Marruecos en guerra contra los moros.

El día 2 de octubre de 1921 regresó herida de bala.

Según el juicio del censor del Vaticano en su proceso de beatificación, parece que estaba físicamente allí, porque el ángel se había ofrecido a suplir su presencia en la comunidad y, la segunda vez, volvió con una grave herida en la pierna izquierda52.

El ángel la suplía, haciendo por ella todas las tareas de la Comunidad sin que las demás se dieran cuenta de que era su ángel, que tomaba su figura.

Ella misma dice a su director espiritual:

En Semana santa me tocaba servir en el comedor. El ángel me dijo, al instante, que por qué temía, sabiendo que, cuando yo no había podido hacer las cosas (se quedaba extasiada en Semana santa), él las había hecho y nadie se había enterado (carta al Padre Cantera del 28 de marzo de 1926).

La Madre Priora, Sor Dolores, en sus testimonios dice que su ángel le ayudaba a salvar almas y personas que estaban en peligro, por encargo suyo.

Dice:

Hoy 29 de julio de 1919 me ha dicho que su “hermano mayor" ha salvado a un pecador, que estaba ahogándose y a otro que estaba desesperado y se iba a ahorcar. Otro estaba enfermo, y ha impedido que entraran en su habitación unos amigos de sus vicios y pecados53.

52 Positio supervirtutibus, o.c., p. 317.

53 Positio, o.c., p. 348..

16.5» Historia de Ángeles – El ángel misionero

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

La Venerable Sor María de Jesús de Ágreda (1602-1665) en su famoso libro Mística Ciudad de Dios, habla de cómo iba frecuentemente a evangelizar a los indios de México, aunque no sabía si era personalmente o por medio de su ángel.

Dice:

Para juzgar que iba realmente, era que yo veía los reinos distintos, y sabía sus nombres y que se me ofrecían al entendimiento distintamente; que veía las ciudades y conocía la diferencia de la tierra y que el temple y calidad era diferente, más cálido, las comidas más groseras y que se alumbraban con luz como de tea.

Yo los amonestaba y declaraba todos los artículos de la fe y los animaba y catequizaba, y lo admitían ellos y hacían como genuflexiones.

En una ocasión, me parece, di a aquellos indios unos rosarios; yo los tenía conmigo y se los repartí y los rosarios no los vi más.

El modo a que yo más me arrimo y que más cierto me parece fue aparecerse un ángel allí en mi figura y predicarlos y catequizarlos y mostrarme acá a mí el Señor lo que pasaba para el efecto de la oración, porque el verme a mí allá los indios fue cierto.

También conocía las guerras que tenían y que no peleaban con armas como las de acá, sino con instrumentos para tirar piedras a la traza de hondas y con ballestas y cuchillos de fuste…

Serían quinientas veces, y aún más de quinientas, las que tuve conocimiento de aquellos reinos, de una manera o de otra, y las que obraba y deseaba su conversión, que el cómo y el modo no es fácil saberse y que, según los indios dijeron de haberme visto, o fue ir yo o algún ángel en mi figura.

Esto del reino y las cosas exteriores duraron sólo tres años51.

¡Qué hermoso, si nuestro ángel pudiera tomar nuestra figura con el permiso de Dios y poder ir a evangelizar y bendecir y dar cariño a tanta gente necesitada de Dios y de amor!

51 Sor María de Jesús de Ágreda, Mística ciudad de Dios, Ed Villena, Madrid, 1985, pp. 137-138.

16.4» Historia de Ángeles – El ángel mendigo

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

San Felipe Neri andaba un día por las calles de Roma y un pobre se le acercó a pedirle limosna.

El santo hizo ademán de darle las pocas monedas que tenía, cuando el otro, excusándose y sonriendo, le dijo:

Quería sólo ver lo que tú sabes hacer, y desapareció.

Más tarde, comunicó a sus amigos sacerdotes que el mendigo era su ángel custodio, que se le había aparecido así para darle a entender cuán grata es a Dios y a sus ángeles la caridad con los pobres50.

50 Gallonio, Vita di san Filippo

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