por Makf | 4 Nov, 2025 | Líbranos del Maligno
Autor: P. Angel Peña O.A.R
¡Cuidado!: hoy mucha gente acude a los curanderos sin saber muy bien de dónde les viene su don de curación.
Efectivamente, si a alguien le duele la rodilla y consulta con un curandero, quizá su rodilla quede curada, pero la persona no sabe que de esta forma la dolencia ha sido simplemente desplazada. Se instalará en otra parte del cuerpo, en un órgano más esencial o quizás en lo más profundo de su ser.
Nuevamente esta persona visita al curandero, que quizás lo sane, pero le surgirá un tercer mal, aún peor…
Y un día se despertará con angustias desvastadoras, por ejemplo impulsos de muerte, deseos de suicidarse.
¿Por qué, sin cusa aparente, un jóven se cuelga de una soga, cuando a primera vista nada podía motivar este acto?.
En muchos casos, finalmente se descubre que en el pasado su madre lo había llevado a ver a un curandero.
Los curanderos reciben a menudo su don por transmisión de otra persona que a su vez lo ha recibido de otra… ¡Y, río arriba, hay nada menos que un brujo que lo ha obtenido de un demonio!
Aparentemente, Satanás puede curar, pero como dice Jesús en el Evangelio: "en los últimos tiempos, los falsos profetas harán signos y prodigios sorprendentes hasta llegar, de ser posible, a seducir a los elegidos" (Mt 24,24)
Los demonios no hacen regalos. Pero como son muy hábiles en imitar lo que hace Dios, desplazan la enfermedad para hacer creer en una curación, cuando en realidad la empeoran.
Mi comunidad es con frecuencia requerida para un "servicio de postventa" de estas aparentes curaciones realizadas por los curanderos, que arrastran consigo un paquete de veneno. No son sino simulacros de curaciones.
Jesús no cura sólo nuestros cuerpos, sino también toma nuestros curazones, nuestros espíritus y nuestras almas para bendecirlas. Regenera a la vez todo nuestro ser.
Es por ello que quienes recurren a los curanderos terminan enfermando de mayor gravedad. Porque el mal pasa del cuerpo al corazón, o del cuerpo al alma. Se cree estar atendiendo una enfermedad física y aparecen síntomas nuevos más profundos, como odios extraños, obsesiones…
¡Cúantos testimonios hemos tenido al respecto! De repente (las esposas), no pueden soportar más al marido, no toleran su manera de hablar o de caminar… no consiguen levantarse por la mañana ni realizar un trabajo esencial… De repente, tienen terribles jaquecas, entran en depresión…
No arriesgues tu estado de salud ni tus sufrimientos a cualquier precio, poniéndote en manos de charlatanes, ¡para encontrarte peor aún a fin de cuentas!
La Virgen ha recomendado muchas veces que vayamos a ver a los médicos, pero nunca dijo de ir a ver a curanderos, ¡y sabe bien por qué!.
Los curanderos provocan muchas depresiones, muchos suicidios, además de enfermedades mentales.
Es un deber para mí poner a mis lectores sobre aviso: no vayaís a verlos aún cuando os propongan atenderos en forma gratuita, aún cuando tengan una imagen de la Virgen de Lourdes en su casa para atraer mejor a cierta clientela.
Si tu ya has consultado a un curandero, ya sea por ti o por alguien de tu entorno, ve a ver a un sacerdote experimentado y pídele perdón a Jesús por haberlo hecho, aunque hayas ido a visitarlo de buena fe por ignorancia.
Pídele al sacerdote que haga una oración de liberación para romper todo lazo que podría aún perjudicarte, causado por esta palabra de muerte pronunciada sobre ti por el curandero.
Muy frecuentemente, en efecto, basta con una buena confesión para que ese mal en cadena sea interrumpido.
El sacramento de la reconciliación es muy poderoso, pues en él somos purificados por la Sangre de Jesús que se vierte sobre nosotros.
Sin embargo, no es mágico, hay que renunciar libremente al mal y a toda práctica de las tinieblas.
De regreso a tu casa, es bueno volver a pronunciar las Promesas del Bautismo para rechazar toda influencia nefasta.
El ayuno y la oración son necesarios: pueden sanar.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
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Un ángel es un miembro
de aquella familia de seres
maravillosos que, antes de que
fuese creado el mundo hace millones
de años, ha estado delante del
trono de Dios y lo ha servido y
adorado con amor apasionado.
(Cardenal Henry Newman)
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Después de haber visto la importancia de la amistad con los ángeles, considero que sería una buena decisión tomar en serio a estos hermanos nuestros, que tanto pueden y desean ayudarnos. Su amistad no nos hará daño, sino todo lo contrario.
Por eso, debemos comenzar por hacer con ellos un pacto de amor y ayuda mutua.
Después, hacer el propósito de pensar más en ellos, saludarlos y ofrecerles muestras de cariño, ofreciéndoles flores espirituales.
Ellos se sentirán agradecidos y nos responderán con su amor y ayuda más de lo que podemos imaginar.
Dios nos ha dado un ángel bueno para que nos cuide. Olvidarlo y no pedirle ayuda es algo que va en contra de la voluntad de Dios.
Allá los que no crean en su existencia o duden de su eficiencia.
Los santos nos hablan por su propia experiencia y yo puedo dar testimonio de la eficacia de esta realidad.
Ellos son tan reales como las cosas que nos rodean.
Ellos están más cerca que nuestros propios familiares.
Ellos nunca nos abandonan. Y, con mucha frecuencia, nos libran de peligros sin que nos demos cuenta.
Saludos de mi ángel y saludos a tu ángel.
Tu hermano y amigo del Perú.
P. Ángel Peña O.A.R.
Parroquia La Caridad
Pueblo Libre-LIMA-PERÚ
Teléfono 461-5894
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
Cuando perdido en la vida
y alejado de mi casa,
andaba por los caminos
sin saber por dónde andaba,
tú caminabas conmigo
al ritmo de mi sandalia.
Cuando perdido en la noche,
tenía frío en el alma,
tú caminabas conmigo
hasta el despertar del alba.
Cuando estrellado en el muro
y cercado por la valla,
me sentía prisionero
sin la libertad soñada,
tú caminabas conmigo,
deshaciendo la alambrada.
Siempre estuviste en mi vida
como el sol de la mañana,
como la luna en la noche,
como el mar sobre la playa,
siempre estuviste a mi lado,
animando mi esperanza.
Por ti volvió mi Jesús
a ser el centro de mi alma.
Y, por eso, te doy gracias
angelito de mi guarda.
Yo enviaré un ángel delante
de ti para que te defienda
en el camino y te haga llegar
a tu destino. Acátale y
escucha su voz.
(Ex 23, 20-21)