18. Consideraciones sobre el primado del sucesor de Pedro

Autor: Joseph Card. Ratzinger, Prefecto | Fuente: Sagrada Congregación

¿Cuál es el origen, la finalidad y naturaleza del primado? ¿Cuál es su misión como cabeza de la Iglesia?.

Capítulo 1: Origen, finalidad y naturaleza del primado

La Congregación para la Doctrina de la Fe, continuando con la profundización de la temática relacionada con El Primado del Sucesor de Pedro en el misterio de la Iglesia, tema del Simposio desarrollado en el Vaticano del 2 al 4 de diciembre de 1996, del cual han sido recientemente publicadas las Actas bajo el cuidado de la Librería Editrice Vaticana, propone las consideraciones que referimos a continuación:

1. En el actual momento de la vida de la Iglesia, la cuestión del primado de Pedro y de Sus Sucesores presenta una singular relevancia, incluso ecuménica.

En este sentido se ha expresado con frecuencia Juan Pablo II, de modo particular en la Encíclica Ut unum sint, en la cual ha querido dirigir especialmente a los pastores y a los teólogos la invitación a "encontrar una forma de ejercicio del Primado que, sin renunciar de modo alguno a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva".

La Congregación para la Doctrina de la Fe, acogiendo la invitación del Santo Padre, a decidido proseguir la profundización de la temática convocando un simposio de naturaleza puramente doctrinal sobre.

El Primado del Sucesor de Pedro, que se ha desarrollado en el Vaticano del 2 al 4 de diciembre de 1996, y del cual han sido publicadas las Actas.

2. En el Mensaje dirigido a los participantes del simposio, el Santo Padre ha escrito:"La Iglesia Católica es consciente de haber conservado, con fidelidad a la Tradición Apostólica y a la fe de los Padres el ministerio del Sucesor de Pedro".

Existe efectivamente una continuidad a lo largo de la historia de la Iglesia del desarrollo doctrinal sobre el Primado.

Al redactar el presente texto, que aparece como apéndice al mencionado volumen de las Actas, la Congregación para la Doctrina de la Fe se ha valido de los aportes de los estudiosos que tomaron parte en el simposio, sin pretender ofrecer por otro lado, una síntesis ni adentrarse en cuestiones abiertas a nuevos estudios.

Estas "Consideraciones" - al margen del Simposio - quieren sólo recordar los puntos esenciales de la doctrina católica sobre el Primado, gran don de Cristo a su Iglesia en cuanto servicio necesario para la unidad y que ha sido además con frecuencia, como demuestra la historia, una defensa de la libertad de los Obispos y de las Iglesias particulares de frente a las injerencias del poder político. 

ORIGEN, FINALIDAD Y NATURALEZA DEL PRIMADO

3. "Primero Simón, llamado Pedro". Con este significativo acento de la primacía de Simón Pedro, San Mateo introduce en su Evangelio la lista de los Doce Apóstoles que también en los otros dos Evangelios sinópticos y en los Hechos se inicia con el nombre de Simón. Esta lista, dotada de gran fuerza testimonial, y otros pasajes evangélicos muestran con claridad y simplicidad que el canon neotestamentario ha recibido las palabras de Cristo relativas a Pedro y a su rol en el grupo de los Doce.

Por ello, ya en las primeras comunidades cristianas, y cómo más tarde en la toda la Iglesia, la imagen de Pedro ha permanecido fijada como aquella del Apóstol que, a pesar de su debilidad humana, fue constituido expresamente por Cristo en el primer lugar entre los Doce y llamado a desarrollar en la Iglesia una propia y específica función. Él es la roca sobre la cual Cristo edificará su Iglesia; es aquel que, una vez convertido, permanecerá firme en la fe y confirmará a los hermanos; es, en fin, el Pastor que guiará a la entera comunidad de los discípulos del Señor.

En la figura, en la misión y en el ministerio de Pedro, en su presencia y en su muerte en Roma - testimoniada por la más antigua tradición literaria y arqueológica - la Iglesia contempla una profunda realidad, que está en relación esencial con su mismo misterio de comunión y salvación: «Ubi Petrus, ibi ergo Ecclesia».

La Iglesia, desde los inicios y con creciente claridad, ha entendido que como existe la sucesión de los Apóstoles en el ministerio de los Obispos del mismo modo también el ministerio de la unidad, confiado a Pedro, pertenece a la perenne estructura de la Iglesia de Cristo y que esta sucesión está fijada en la sede de su martirio.

4. Basándose en el testimonio del Nuevo Testamento, la Iglesia Católica enseña, como doctrina de fe, que el Obispo de Roma es el Sucesor de Pedro en su servicio primacial en la Iglesia universal; esta sucesión explica la preeminencia de la Iglesia de Roma, enriquecida también por la predicación y por el martirio de San Pablo.

En el plan divino sobre el Primado como "oficio concedido por el Señor a Pedro de modo singular, el primero de los Apóstoles y para transmitirse a sus sucesores", se manifiesta ya la finalidad del carisma petrino, o bien «unidad de fe y de comunión» de todos los creyentes.

El Romano Pontífice de hecho como Sucesor de Pedro, es «perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad tanto de los Obispos como de la multitud de los fieles», y por ello él tiene una gracia ministerial específica para servir esa unidad de fe y de comunión que es necesaria para el cumplimiento de la misión salvífica de la Iglesia.5.

La Constitución Pastor aeternus del Concilio Vaticano I indicó en el prólogo la finalidad del Primado, dedicando luego el núcleo del texto a exponer el contenido o ámbito de su potestad propia. El Concilio Vaticano II, por su parte, reafirmando y completando las enseñanzas del Vaticano I, ha tratado principalmente el tema de la finalidad, dando particular atención al misterio de la Iglesia como Corpus Ecclesiarum. Tal consideración permitió acentuar en modo relevante y con mayor claridad que la función primacial del Obispo de Roma y la función de los otros Obispos no se encuentran enfrentadas sino en una originaria y esencial armonía.

Por ello, «cuando la Iglesia Católica afirma que la función del Obispo de Roma responde al la voluntad de Cristo, ella no separa esta función de la misión confiada al conjunto de los Obispos, también ellos "vicarios y legados de Cristo" (Lumen gentium, n. 27). El Obispo de Roma pertenece a su colegio y ellos son sus hermanos en el ministerio. Se debe también afirmar, recíprocamente, que la colegialidad episcopal no se contrapone al ejercicio personal del Primado ni lo debe relativizar.6.

Todos los Obispos son sujetos de la sollicitudo omnium Ecclesiarum en cuanto miembros del Colegio episcopal que sucede al Colegio de los Apóstoles del cual a formado parte también la extraordinaria figura de San Pablo. Esta dimensión universal de su episkopè (vigilancia) es inseparable de la dimensión particular relativa a los oficios que les han sido confiados .

En el caso del Obispo de Roma -Vicario de Cristo según el modo propio de Pedro como Cabeza del Colegio de los Obispos- la sollicitudo omniuni Ecclesiarum adquiere una fuerza particular por que es acompañada de la plena y suprema potestad en la Iglesia: una potestad realmente episcopal, no solo suprema, plena y universal, sino también inmediata, sobre todos, tanto sobre los pastores como los otros fieles..

El ministerio del Sucesor de Pedro, por lo tanto, no es un servicio que alcance solamente a toda Iglesia particular desde fuera, sino que está inscrito en el corazón de cada Iglesia particular, en la cual "está realmente presente y actúa la Iglesia de Cristo", y por esto lleva en sí la apertura al ministerio de la unidad. Esta interioridad del ministerio del Obispo de Roma en relación con cada Iglesia particular es también expresión de la mutua interioridad entre Iglesia universal e Iglesia particular.

El Episcopado y el Primado, recíprocamente enlazados e inseparables son de institución divina. Históricamente han surgido, instituidas por la Iglesia, formas de organización eclesiástica en las cuales se ejercita también un principio de primacía.

En particular, la Iglesia Católica es bien consciente de la función de las sedes apostólicas en la Iglesia antigua, especialmente de aquellas consideradas -Antioquía y Alejandría- como puntos de referencia de la Tradición Apostólica, alrededor de las cuales se ha desarrollado el sistema patriarcal; este sistema pertenece a la guía de la Providencia ordinaria de Dios sobre la Iglesia, y lleva en sí, desde los inicios, el nexo con la tradición petrina. 

Capítulo 2: El ejercicio del primado y sus modalidades

7. El ejercicio del ministerio petrino debe ser entendido -para que "nada pierda de su autenticidad y transparencia"- a partir del Evangelio, o bien por su esencial inserción en el misterio salvífico de Cristo y en la edificación de la Iglesia.

El Primado difiere en su propia esencia y en su ejercicio de los oficios de gobierno vigentes en las sociedades humanas: no es un oficio de coordinación ni de presidencia, ni se reduce a un Primado de honor, ni puede ser concebido como una monarquía de tipo político.

El Romano Pontífice está -como todos los fieles- sometido a la Palabra de Dios, a la fe católica y es garante de la obediencia de la Iglesia y, en este sentido, servus servorum. Él no decide según su propio arbitrio, sino que da voz a la voluntad del Señor, que habla al hombre en la Escritura vivida e interpretada por la Tradición, en otros términos, la episkopè del Primado tiene los límites que proceden de la ley divina y de la inviolable constitución divina de la Iglesia, contenida en la Revelación.

El Sucesor de Pedro es la roca que, contra la arbitrariedad y el conformismo, garantiza una rigurosa fidelidad a la Palabra de Dios: continúa de este modo el carácter martirológico de su Primado.8. Las características del ejercicio del Primado deben ser comprendidas sobre todo a partir de dos premisas fundamentales: La unidad del Episcopado y el carácter episcopal del Primado mismo.

Siendo el Episcopado una realidad "una e indivisa", el Primado del Papa comporta la facultad de servir efectivamente a la unidad de todos los Obispos y de todos los fieles y "se ejercita a varios niveles, que se refieren a la vigilancia sobre la transmisión de la Palabra, sobre la celebración sacramental y litúrgica, sobre la misión, sobre la disciplina y sobre la vida cristiana"; a estos niveles por voluntad de Cristo, todos en la Iglesia -los Obispos y los demás fieles- deben obediencia al Sucesor de Pedro, el cual es también garante de la legítima diversidad de ritos, disciplinas y estructuras eclesiásticas entre Oriente y Occidente.9.

El Primado del Obispo de Roma, considerado su carácter episcopal, se explica, en primer lugar, en la transmisión de la Palabra de Dios; por ello incluye una específica y particular responsabilidad en la misión evangelizadora, dado que la comunión eclesial es una realidad esencialmente destinada a expandirse: "Evangelizar es la gracia y la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda".

La tarea episcopal que el Romano Pontífice tiene en relación con la transmisión de la Palabra de Dios se extiende también al interior de toda la Iglesia. Como tal, es un oficio magisterial supremo y universal; es una función que implica un carisma: una especial asistencia del Espíritu Santo al Sucesor de Pedro, que implica también, en ciertos casos, la prerrogativa de la infalibilidad. Como «todas las Iglesias están en comunión plena y visible, porque todos los pastores están en comunión con Pedro, y así en la unidad de Cristo», del mismo modo los Obispos son testigos de la verdad divina y católica cuando enseñan en comunión con el Romano Pontífice.10.

Junto con la función magisterial del Primado, la misión del Sucesor de Pedro sobre toda la Iglesia comporta la facultad de realizar los actos de gobierno eclesiástico necesarios o convenientes para promover y defender la unidad de la fe y de la comunión; entre estos se debe considerar, como ejemplo: dar el mandato para la ordenación de nuevos Obispos, exigir de ellos la profesión de fe católica; ayudar a todos a mantenerse en la fe profesada.

Como es obvio, existen muchos otros posibles modos, más o menos contingentes de desarrollar este servicio para la unidad: emanar leyes para toda la Iglesia, establecer estructuras pastorales al servicio de diversas Iglesia particulares, dotar de fuerza vinculante las decisiones de los Concilios particulares, aprobar institutos religiosos supra-diocesanos, etc. Por el carácter supremo de la potestad del Primado, no hay instancia alguna a la cual el Romano Pontífice deba responder jurídicamente sobre el ejercicio del don recibido: «prima sedes a nemine iudicatur».

No obstante, ello no significa que el Papa tenga un poder absoluto. Escuchar la voz de las Iglesias es, de hecho, un signo del ministerio de la unidad, una consecuencia también de la unidad del Cuerpo episcopal y del sensus fidei del entero Pueblo de Dios; y este vínculo aparece sustancialmente dotado de mayor fuerza y seguridad que por las instancias jurídicas -hipótesis por otro lado improponible, porque carente de fundamento- a las cuales el Romano Pontífice debería responder.

La última e inderogable responsabilidad del Papa encuentra la mejor garantía, por una parte en su inserción en la Tradición y la comunión fraterna y, por otra, en la confianza en la asistencia del Espíritu Santo que gobierna la Iglesia.11. La unidad de la Iglesia, al servicio de la cual se pone de modo singular el ministerio del Sucesor de Pedro, alcanza la más alta expresión en el Sacrificio Eucarístico, el cual es centro y raíz de la comunión eclesial; comunión que se funda incluso necesariamente sobre la unidad del Episcopado. Por ello, "toda celebración de la Eucaristía es realizada en unión con el propio Obispo, sino también con el Papa, con el orden episcopal, con todo el clero y con el pueblo entero.

Toda celebración válida de la Eucaristía expresa esta comunión universal con Pedro y con la Iglesia entera, o la reclama objetivamente », como en el caso de las Iglesias que no están en plena comunión con la Sede Apostólica.12. "La Iglesia peregrinante, en sus sacramentos y en sus instituciones, que pertenecen a la edad presente, porta la figura fugaz de este mundo ». También por esto, la naturaleza inmutable del Primado del Sucesor de Pedro se ha expresado históricamente a través de modalidades de ejercicio adecuadas a las circunstancias de una Iglesia peregrinante en este mundo cambiante.

Los contenidos concretos de su ejercicio caracterizan al ministerio petrino en la medida en que expresan fielmente la aplicación a las circunstancias de lugar y de tiempo de las exigencias de la finalidad última que le es propia (la unidad de la Iglesia).

La mayor o menor extensión de tales contenidos concretos dependerá en cada época históricas de la necessitas Ecclesiae. El Espíritu Santo ayuda a la Iglesia a conocer esta necessitas y el Romano Pontífice, escuchando la voz del Espíritu en las Iglesia, busca la respuesta y la ofrece cuando y como lo considera oportuno.

Como consecuencia, no es buscando el mínimo de atribuciones ejercitadas en la historia que se puede determinar el núcleo de la doctrina de la fe sobre las competencias del Primado. Por ello, el hecho de que una determinada tarea haya sido desarrollada por el Primado en una cierta época no significa por sí solo que tal tarea deba necesariamente estar siempre reservada al Romano Pontífice; y, viceversa, el sólo hecho de que una determinada función no haya sido ejercitada previamente por el Papa no autoriza a concluir que tal función no pueda en algún modo ejercitarse en el futuro como competencia del primado.13.

En todo caso, es fundamental afirmar que el discernimiento sobre la congruencia entre la naturaleza del ministerio petrino y las eventuales modalidades de su ejercicio, es un discernimiento que debe realizarse in Ecclesia, o sea bajo la asistencia del Espíritu Santo y en diálogo fraterno del Romano Pontífice con los otros Obispos, según las exigencias concretas de la Iglesia.

Pero, al mismo tiempo, es claro que solo el Papa (o el Papa con el Concilio ecuménico) tiene, como Sucesor de Pedro, la autoridad y la competencia para decir la última palabra sobre las modalidades de ejercicio del propio ministerio pastoral en la Iglesia universal.

14. Al recordar los puntos esenciales de la doctrina católica sobre el Primado del Sucesor de Pedro, la Congregación para la Doctrina de la Fe está segura de que la reafirmación autorizada de tales adquisiciones doctrinales ofrece mayor claridad sobre la vía a seguir.

Tal reclamo es útil, de hecho, también para evitar las recaídas siempre nuevamente posibles en las parcialidades y en las unilateralidades ya rechazadas por la Iglesia en el pasado (febronianismo, galicanismo, ultramontanismo, conciliarismo, etc.). Y, sobre todo, viendo el ministerio del Siervo de los siervos de Dios como un gran don de la misericordia divina a la Iglesia, encontraremos todos -con la gracia del Espíritu Santo- el impulso para vivir y custodiar fielmente la efectiva y plena unión con el Romano Pontífice en el caminar cotidiano de la Iglesia según el modo querido por Cristo.15.

La plena comunión querida por el Señor entre los que se confiesan sus discípulos requiere el reconocimiento común de un ministerio eclesial universal "en el cual todos los obispos se reconozcan unidos en Cristo y todos los fieles encuentren la confirmación de la propia fe ».

La Iglesia Católica profesa que este ministerio es el ministerio es el ministerio primacial del Romano Pontífice, Sucesor de Pedro, y sostiene con humildad y con firmeza "que la comunión de las Iglesia particulares con la Iglesia de Roma, y de sus Obispos con el Obispo de Roma, es un requisito esencial -en el designio de Dios- de la comunión plena y visible».

No han faltado en la historia del Papado errores humanos y carencias también graves: Pedro mismo, de hecho, reconocía el ser un pecador. Pedro, hombre débil, fue elegido como roca, precisamente para que fuese evidente que la victoria es solamente de Cristo y no resultado de las fuerzas humanas.

El Señor quiso portar en vasos frágiles el propio tesoro a través de los tiempos: así la fragilidad humana se ha vuelto signo de la verdad de las promesas divinas.

¿Cuándo y cómo se alcanzará la tan deseada meta de la unidad de todos los cristianos? "¿Cómo obtenerlo? Con la esperanza en el Espíritu, que sabe alejar de nosotros los espectros del pasado y las memorias dolorosas de la separación; Él sabe concedernos lucidez, fuerza y valor para emprender los pasos necesarios de modo que nuestro compromiso sea siempre más auténtico". Estamos todos invitados a confiarnos al Espíritu Santo, a confiarnos a Cristo, confiándonos a Pedro.

JOSEPH Card. RATZINGERPrefecto
TARCISIO BERTONE, Arzobispo emérito de VercelliSecretario

17. ¿Puede un Hombre Pecador Ser Infalible?

Autor: Alex Grandet | Fuente: Catholic.net  

Este es un tema del que se habla mucho, pero pocas veces se defiende, y realmente en la red y en la literatura, la información es escasa.

Los papas viciosos y la Infabilidad Pontificia, ¿Pueden ser compatibles? 

La reflexión anterior vino a mi mente, cuando en el foro de antiguo formato, un participante citó al gran poeta Dante y su colosal obra: La Divina Comedia. 

Dante coloca a Nicolás III en la fosa de los simoníacos, y la misma suerte le espera a Bonifacio VIII. Dante es conciente de los vicios papales de su tiempo, y se horroriza que alguien así, ocupe la Barca del Pescador. Inicia su canto 19 del Infierno así: 

“¡Oh Simón mago! ¡Oh miserables sectarios suyos, almas rapaces, que prostituís a cambio de oro y plata las cosas de Dios, que deben ser las esposas de la virtud!” 

Y su conversación con Nicolás III termina así: 

“¡Ah Constantino! ¡A cuantos males dio origen, no tu conversión al cristianismo, sino la donación que de ti recibió el primer papa que fue rico!” 

Pero observemos algo: A pesar de palabras tan duras, Dante no abjura del papado, sino que siente respeto por él: 

Le dice a Nicolás III: “…y si no fuese por que aún me contiene el respeto a las llaves soberanas que poseíste en tu alegre vida, empelaría palabras mucho más severas.” 

El Diablo, haciendo uso de los pecados papales de antaño, los utiliza como armas hogaño, para atacar el dogma divinamente revelado, y que le conocemos como la Infabilidad Papal.

Pero, ¿Puede un papa vicioso ser infalible? ¿Es compatible el pecado con la infabilidad? ¿Se puede comprobar bíbicamente que un pecador pueda ser infalible? 

A continuación, les presento mi reflexión al respecto: 

I. ORIGEN DE LA INFABILIDAD PAPAL 

Mateo 16,17-19
 “Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»” 

Vemos tres hechos dogmáticos en este pasaje: 

1- Jesús le dice a Simón que es la Piedra. 
2- Le promete darle las llaves del Reino de los Cielos. 
3- Le da el poder de atar y desatar. 

1- Jesús le dice a Simón que es la Piedra. 


Cristo nombra a Simón hijo de Jonás con el curioso nombre arameo de Kefas (piedra, singular) que también puede ser usado como "promontorio, elevación del terreno. Lo curioso es que el nombre Kefas es como si fuera un reflejo del nombre del Sumo Sacerdote: "kaifás" (sign. "valle" o " depresión" en arameo). 

Esta curiosa elección de Jesús es llamativa. El Mesías debía venir para unir la corona y el sacerdocio en la misma persona. Rey y Sacerdote a la manera de Melquisedek.

Al afirmar "eres el Mesías el Hijo del Dios Vivo", Simón reconoce en Jesús al legítimo Rey y Sacerdote de Israel y acto seguido Jesús le cambia el nombre, lo llama Kefas y le entrega la "llaves" o sea, lo hace mayordomo de su casa, la casa real de David siguiendo la usanza de los reyes davídicos, algo que los apóstoles (todos judíos) parados ahí deben haber reconocido inmediatamente. 

Jesús llama a Simón, Kefas, ¿por qué? Jesús quiso llamar la atención al lado espiritual de la mayordomía que estaba confiriendo en Simón Pedro por medio de ponerle un nombre que contrastara con el del usurpador del Sumo Sacerdocio, Kaifás. Este no reconocía a Jesús, pero el humilde Simón sí. Kaifás/Kefas es un sutil juego de palabras y una afirmación de la soberanía de Cristo en lo terrenal y en lo espiritual.

Este reflejo (Valle/Promontorio, Pozo/Piedra) resulta extrañamente presente en la particular posición en la que Pedro fue crucificado, en forma inversa a la de Jesús como reflejando también la muerte de su Amo y Señor pero sin dignarse a la misma posición exacta. Dos reflejos místicos en la vida de este hombre designado a ser el primer vicario de la Historia. 

2- Le promete darle las llaves del Reino de los Cielos 

Continuando con Mateo 16, consideremos ahora el versículo 19: Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos. Vemos que Jesús solamente dio las llaves a Pedro, no a los demás Apóstoles. Es decir que el poder que tiene Pedro no es compartido con otros aunque la Biblia habla de que Dios abre puertas. 

¿Cuáles son las "llaves del Reino"? En Mateo 16, 19, Jesús cumple una profecía bíblica: Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá. Y lo hincaré como clavo en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su Padre (Isaías 22, 22-23). Es el único lugar en el Antiguo Testamento donde las llaves son simbólicas (ver Jue 3, 25), entonces tiene que ser que Mt 16, 19 se refiere a éste. 

La Iglesia es ahora la Nueva Casa del Nuevo Rey David (Hch 15, 16). El Rey Jesús tiene las llaves (Ap 3, 7) y ahora, como cualquier rey, se las confía al cuidado de su mayordomo Pedro. Algunas personas tratan de usar el argumento de que Is 22, 22 refiere a Jesús porque el profeta anunció al Señor. Es verdad que Isaías profetizó a Jesús. Pero el capítulo 22, 22-23 no habla de Jesucristo.

El rey Ezequías, el descendiente real del trono de David le hace mayordomo del palacio a Eliaquim.

La profecía sobre las llaves trata de Eliaquim, no del rey quien las entrega. Jesús en Apocalipsis 3, 7 tiene la llave de David, pero él no es mayordomo. Como los reyes del Antiguo Testamento, Jesús, descendiente del trono de David, da las llaves a Pedro su mayordomo. En resumen, las llaves son símbolo de autoridad. 

¿Qué está haciendo Jesús? Además de cumplir la profecía de Isaías, Jesús usa un ejemplo de la realidad de su tiempo. Cada rey (David, Salomón, Herodes, César) tenía un palacio y el rey escogía un mayordomo (Ver por ejemplo Is 36, 22; Gn 41, 40) a quien le encargaba abrir y cerrar la puerta del palacio (es decir todas las oficinas de los ministros), manejar todos los asuntos de reino, sellar o no todos los documentos importantes y cuidar el tesoro del rey (Is 22, 15). Ver el papel del portero en Mr 13, 32-34. " Al igual que un hombre que se ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y ordena al portero que vele” 

Jesús es el Rey y él da este encargo a Pedro. Pedro tiene la autoridad de abrir y de cerrar, entonces él es instrumento de acceso al rey y se encarga del tesoro que Jesús nos quiere dar (mencionado en Mt 6, 20). 

En Jn 10, 2-3 leemos: “…pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera”. Son dos personajes: el Pastor y el portero. El Portero tendrá las llaves por supuesto. 

En resumen, Jesús tiene las llaves (Ap 3, 7) y se las da a Pedro para edificar su Iglesia. Y ésta pertenece a Jesucristo, no a Pedro: edificaré mi Iglesia. 

2- Le da el poder de atar y desatar. 


El poder de atar y desatar en Mt 16, 19 se refería a asuntos legales religiosos del pueblo de Dios. Se trata de doctrina (enseñanzas) y del poder de tomar decisiones, de declarar lo que está permitido y lo que está prohibido. 

Cristo le entregó la Mayordomía a Pedro después de la Resurrección: 

"Simón, Hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Contestó: Sí. Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: apacienta mis corderos… apacienta mis ovejas… apacienta mis ovejas". Jn 21, 15-18 

Es el último evangelio, en el último capítulo y durante los últimos momentos que Jesús compartía con los Apóstoles. Fue en esos momentos, sabiendo que los iba a dejar y habiéndoles prometido que les enviaría el Espíritu Santo, aun así, sabe que tiene que dejar a alguien como pastor visible y confirma a Pedro diciéndole que apaciente sus ovejas y corderos. Jesús había dicho que él era el Buen Pastor, y ahora que él no va a estar físicamente, le deja esta responsabilidad a Pedro. 

Entonces vemos que la Primacía de Pedro, así como su Infabilidad son de origen divino, por lo tanto, un don de la Santísima Trinidad a la Iglesia y al mundo. 

La reflexión anterior conduce a la que hoy nos ocupa: 

¿PUEDE UN HOMBRE PECADOR SER INFALIBLE? ¿SE PUEDE SUSTENTAR BÍBLICAMENTE? 

A través de la historia, hubo papas de sublime santidad, muchos de los cuales derramaron su sangre por Cristo, como el gran papa San Pedro. Hubo grandes hombres de santidad y de sabiduría singular, como León Magno, Gregorio el Grande, san Pío V, san Pío X y en nuestros días, Pío XII y Juan Pablo II. 

Por desgracia, junto a ellos, hubo papas viles, viciosos y muy pecadores, tal y como Dante con dolor denunció en su Magistral Obra. 

Pero el pecado, no es óbice para no creer en la Infabilidad Papal. Y deseo probar con tres puntos, que aunque un hombre sea pecador, también puede tener ese don de Dios. 

Punto 1. El hecho que haya papas extremadamente santos junto a papas viciosos es una prueba que la Iglesia Católica es la Iglesia verdadera. 

Mat 13:47 
“También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases;  y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos”. 

Cristo compara el Reino de los cielos, del cual Pedro tiene la llave, a una red que recoge peces buenos y malos. Cristo nunca dijo que en el Reino, la Iglesia, solo habría peces buenos. Él claramente habló de peces malos que en la red, caen junto a los peces buenos.

Jesús claramente dijo que en su Iglesia habría santidad y pecado. 

Mejor dejemos que sea el mismo Cristo quien nos explique esa doctrina: 

Mateo 13, 37-43: “Él respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo.

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre”. 


Las pseudoiglesias que se ufanan de ser todos salvos y de no tener gente “pecadora” con ellos, no son Iglesia de Cristo, por que eso no fue lo que Cristo predicó. 

Punto 2. Un hombre pecador sí puede ser infalible. 

La infalibilidad es un don de Dios. Y es completamente bíblico que un hombre muy pecador puede tener el don de la infabilidad. 

Veamos al Rey David. Le dice el Profeta Natán a David: 

2 Samuel 12, 9  “¿Por qué has menospreciado a Yahvé haciendo lo malo a sus ojos, matando a espada a Urías el hitita, tomando a su mujer por mujer tuya y matándole por la espada de los ammonitas?” 

David pecó de adulterio y de homicidio, dos pecados graves, que violaban la Ley de Dios. 

Sin embargo, después de sus graves pecados, escribió el Salmo 51, el cual es parte de las Escrituras, por lo tanto es infalible. 

Si un hombre pecador no puede ser infalible, ¿Por qué entonces el Salmo 51, obra de un hombre que pecó de adulterio y de homicidio es infalible? 

Es muy cierto que David se arrepintió de su pecado, y ahora es venerado como santo y profeta. 

Pero el punto es que aunque un hombre peque, si Dios quiere, puede ser infalible, ya que ese es un don de Dios, no de la naturaleza humana. 

Tenemos el ejemplo del Sumo Sacerdote Caifás. 

Juan 11, 50-51:  “Ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación’. Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación”. 

A pesar del gran pecado de Caifás, Dios no le retiró el don de profecía, por que lo que Dios da, nadie, ni el mismo diablo, lo puede retirar. 

Punto 3. Los dones de Dios son irrevocables. 

Rom 11, 29 “Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables”. 

Como vimos antes, la Infabilidad Papal es un don de Dios, es una gracia divina, por lo tanto, es irrevocable, sin importar el estado espiritual de la persona. Recordemos a David y a Caifás. 

Claro, un don semejante tiene una responsabilidad inmensa, y quien no se haga digno de él, el mismo Jesús advierte: 

Lucas 12, 47-48:  “Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más”. 

CONCLUSIÓN 

Después de pensar en esos tres puntos, queda demostrado bíblicamente que cuando Dios da un don, ni el mismo Diablo con el pecado, lo puede quitar. 

Por otro lado, quisiera tocar otro punto que se relaciona directamente con este tema: 

Si el Espíritu Santo asiste el Cónclave que elige a un nuevo papa, ¿Por que entonces se han elegido algunos papas muy pecadores y viciosos? 

Pongo mi reflexión al respecto: 

La Iglesia no se equivoca al elegir a un papa. Es la persona electa, la que libremente elige el camino del pecado. 

Les invito a ver el siguiente caso: 

Mateo 10, 1-5:  "Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A estos doce envió Jesús..." 

Analicemos lo siguiente: 

1-Jesús mismo elige a doce, entre ellos a Judas Iscariote. Judas fue elegido por el mismísimo Cristo, por nadie más. 

2-Jesús le da a los doce, incluyendo Judas Iscariote, poder. Cristo le da a Judas Iscariote poder, y no slo eso, también Judas I. es enviado. 

Y sin embargo: 

Lucas 6, 16: "...y Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor". 

Lucas 22,3 "Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los Doce". 

A pesar que Judas Iscariote había sido llamado por Cristo, elegido por Cristo al apostolado, recibió del mismo Cristo el poder, y fue enviado por Cristo...ese mismo Judas llegó a ser un traidor, y en ese mismo Judas que había sido llamado por Cristo y había sido revestido con poder por Cristo, en ese mismo Judas, el Diablo entró y anidó. 

¿Podemos decir que Cristo se equivocó por que Él mismo en persona eligió a un traidor? ¿Cometió un error Cristo al darle poder al hombre que le traicionó? 

La respuesta es obvia: Cristo no se equivocó. Fue Judas Iscariote quien libremente se dejó seducir por el Archienemigo. 

Igual con los papas viciosos: la Iglesia no se equivocó, fueron ellos quienes libremente eligieron el pecado.

16. Dicho de manera simple… ¿De dónde salió la palabra Católico?

Autor: Skertchly Carlos LC | Fuente: Catholic.net 

Frecuentes preguntas de los hermanos separados y las respuestas que el católico debe dar.

Estimado Padre:

"Tengo una preguntita. No se vayan a reír por mi falta de ignorancia. Me podrían decir, de una manera simple, ¿cómo puede uno explicar."

"¿De dónde salió la palabra Católico " si en ningún lugar está en la Biblia? Yo sé que Católico significa universal y que así se le empezó a llamar a la Iglesia, pero ¿porqué no aparece esto en la Biblia? y cómo puedo defender este punto cuando nos dicen, " si Dios o Jesús no lo dijeron entonces es algo inventado por el hombre y no por Dios”.

Estimada hermana,

De manera simple: no es una pregunta por falta de ignorancia. Creo que a todos nos viene bien preguntarnos porque decimos que la Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica.

Estas cuatro características, tomadas de la profesión de fe (Credo) de los concilios de Nicea y Constantinopla, quieren indicar 4 aspectos fundamentales de la Iglesia fundada por el mismo Cristo: su unidad, su santidad, su universalidad y su fundamento y origen en los mismo apóstoles, discípulos inmediatos de Cristo. Solo la Iglesia “Católica” (así llamada ahora para diferenciarla de las otras denominaciones cristianas) contiene esas cuatro notas.

¿Cómo puedo explicar “ de dónde salió la palabra Católico " si en ningún lugar está en la Biblia? Yo sé que Católico significa universal y que así se le empezó a llamar a la Iglesia cuando no sé cuál obispo en el año ciento y algo dijo que así se le diría porque todos son bienvenidos..... pero ¿porqué no aparece esto en la Biblia? 

Son las típicas preguntas protestantes, que a los católicos no les preocupa, sólo a los protestantes, porque en el fondo no pueden con una evidencia: ellos "nacen", es decir se separan de la Iglesia católica en 1500 y algo... mientras que la Iglesia católica está desde el tiempo de Cristo!!

Muchas veces se puede reducir la pregunta al absurdo y entonces aparece una respuesta que es el sentido común. Por ejemplo, en la Biblia no aparece en ninguna parte el nombre de Roberto, entonces cómo es posible que hayan nombrado así a una creatura?? 

y qué se puede decir para defender este punto cuando nos dicen, " si Dios o Jesús no lo dijeron que se llamaba católica, entonces es algo inventado por el hombre y no por Dios..... en consecuencia ellos dicen que entonces la Iglesia es Cristiana…

Una forma de contestar a quien pone esa pregunta es decirle que tampoco está en la biblia "Iglesia Cristiana"!!! Y si el punto es que debe estar el nombre en la Biblia, entonces parecería incorrecto llamarla "cristiana"

Entonces igual que está bien llamarla "Cristiana" en cuanto sus miembros son seguidores de Cristo, también es correcto llamar a la Iglesia "católica" en cuanto acoge en su interior a todos los seres humanos de distintas maneras.

Fíjate cómo en la pregunta están dando a entender que ellos sólo aceptan como autoridad la Escritura. Es uno de los principios más sólidos de Lutero: "sólo Scriptura", mientras los católicos reconocemos además de la Escritura otras dos fuentes fundamentales de la fe y la teología: la Tradición (que contiene la Patrística, la Liturgia, la historia, la arqueología, el arte... y el Magisterio de la Iglesia... 

Muchas respuestas a muchas preguntas están en la autoridad que el mismo Cristo confirió a Pedro y a sus sucesores, los Papas. Por ejemplo, la misa en latín que ahora para los católicos es una forma legítima de celebrar la Eucaristía, se deriva de una decisión del Papa. Esto sería insostenible para los protestantes porque "no está en la Escritura"... Pero en la Escritura no está todo. Ni en qué lengua celebrar, ni cómo vestir.

Y ¿qué responder cuando dicen “Cristo fundó la Iglesia pero las divisiones son exclusivamente del hombre empezando por nosotros los Católicos...”?

Es una afirmación falsísima y muy fácil de responder.

 Basta conocer un poco de historia. Sólo la Iglesia católica puede arrogarse ese título: una, santa católica, apostólica. Todas las demás iglesias cristianas (protestantes y ortodoxas) se separaron por voluntad de ellas, de la Iglesia católica-romana, rompiendo ese vínculo con las comunidades apostólicas. Son iglesias o sectas que nacen a partir de la voluntad de los hombres, no del Cristo Redentor. Por tanto la división viene de ellos no de nosotros.

Te paso a continuación algunos elementos que te ayudarán a comprender mejor estas notas de la Iglesia (del diccionario de Teología):

NOTAS DE LA IGLESIA

A partir del siglo XVII los teólogos señalan cuatro notas que caracterizan a la Iglesia y que permiten a todos los que buscan- la verdadera Iglesia llegar a encontrarla y reconocerla. Estas cuatro notas características están sacadas de la profesión de fe de los concilios de Nicea y Constantinopla, donde se dice: " Creo en la Iglesia una, santa, católica apostólica".

Esta demostración fue llamada “la vía de las notas” y se desarrollaba en dos etapas : en primer lugar, se intentaba demostrar que la voluntad de Jesús en la fundación de su Iglesia era la de que fuera una, santa, católica y apostólica; y luego se señalaba cómo esta Iglesia puede identificarse en la Iglesia católico-romana. 

Ha sido la prueba que más se ha utilizado en los tratados eclesiológicos : parte del hecho de que en la profesión de fe se aplican a la Iglesia cuatro características: la Iglesia es una, santa, católica y apostólica.

Se demostraba que estas notas de la Iglesia se habían mantenido ininterrumpidamente presentes tan sólo en la Iglesia católica: por consiguiente, la Iglesia católica era la única que debía ser considerada como la Iglesia que quiso Jesús.

El punto de referencia son particularmente los nn. 8,13-16 de la constitución dogmática sobre la Iglesia. El texto conciliar afirma en primer lugar que la única Iglesia de Cristo, proclamada por el Símbolo como una, santa, católica y apostólica y constituida y organizada en este mundo como sociedad, "subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él" -(n. 8).

A la unidad católica del Pueblo de Dios "pertenecen y están ordenados de alguna manera tanto los fieles católicos como los otros creyentes en Cristo y, finalmente, todos los hombres llamados por la gracia a la salvación" (LG 13).

Sobre las notas de la Iglesia:

UNA: En el credo de Nicea los cristianos profesan su fe en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. La unidad es, por tanto, un signo y una característica de la Iglesia, precisamente como objeto de fe cristiana. Esta unidad sólo puede comprenderse en la fe; se deriva de la relación íntima que existe entre la Iglesia y el objeto primario de la fe, que es el misterio Trino y Uno de Dios mismo.

En este sentido el concilio Vaticano II enseña: "Éste es el misterio sagrado de la unidad de la Iglesia en Cristo y por Cristo, obrando el Espíritu Santo la variedad de las funciones. El supremo modelo y el supremo principio de este misterio es, en la trinidad de personas, la unidad de un solo Dios Padre e Hijo en el Espíritu Santo" (UR 2).

La Escritura nos ofrece amplias pruebas de que la Iglesia es una. La imagen paulina del «Cuerpo de Cristo» intenta describir el lazo tan estrecho que mantiene juntos a todos los cristianos: «Del mismo modo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, por muchos que sean, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.

En el número 2 de “Unitatis Rredintegratio” (sobre el ecumenismo y la unidad de la Iglesia), el párrafo más importante del Vaticano II sobre la unidad de la Iglesia, se afirma: «Jesucristo quiere que por medio de los apóstoles y de sus sucesores, esto es, los obispos con su cabeza, el sucesor de Pedro, por la fiel predicación del Evangelio y por la administración de los sacramentos, así como por el gobierno en el amor, operando el Espíritu Santo, crezca su pueblo; y perfecciona así la comunión de éste en la unidad: en la confesión de una sola fe, en la celebración común del culto divino y en la concordia fraterna de la familia de Dios».

Se advierten aquí las tres dimensiones fundamentales de la comunión: la fe, la vida sacramental y la comunión jerárquicamente estructurada.

Además, los obispos en el concilio Vaticano II expresaron su fe en que «aquella unidad de la una y única Iglesia que Cristo concedió desde el principio a su Iglesia, y que creemos que subsiste indefectible en la Iglesia católica, crezca cada día hasta la consumación de los siglos» (UR 4).

Esta unidad en la fe, en los sacramentos y en la vida de la comunidad no es lo mismo que uniformidad. Efectivamente, la uniformidad equivaldría a un pecado contra el Espíritu Santo, que inspira una variedad de dones y que siembra la semilla del Evangelio en muchas culturas. Por eso la unidad de la Iglesia es una unidad católica, que abarca toda la amplia gama de las culturas humanas. 

SANTA: La Iglesia santa ¡tiene que ser santa! En efecto, «mientras que Cristo, "santo, inocente, inmaculado", no conoció el pecado y vino solamente para expiar los pecados del pueblo, la Iglesia que encierra en su seno a hombres pecadores, siendo al mismo tiempo santa y necesitada de purificación, nunca puede prescindir de la penitencia para su renovación...

De la virtud del Señor resucitado saca fuerzas para vencer con paciencia y amor sus aflicciones y dificultades internas y externas, y para revelar al mundo con fidelidad, aunque no perfectamente, el misterio de Cristo, hasta que al final de los tiempos se manifieste en la plenitud de su luz, (LG 8). La Iglesia tiene la promesa de que el pecado presente en sus miembros no la arrastrará hasta el punto de hacerla definitivamente infiel, perdiendo su condición de «esposa digna» En la Iglesia, cuerpo de Cristo, la fidelidad del Cristo-cabeza es siempre más fuerte que toda la debilidad de los demás miembros.

La Iglesia tiene además la seguridad de la ayuda del Espíritu. En virtud de estos compromisos divinos, y a pesar del pecado de sus miembros, se puede hablar de indefectibilidad de la Iglesia, es decir, de su definitiva fidelidad al Esposo.

CATÓLICA (CATOLICIDAD Y CATOLICISMO): "Católico" se deriva de la lengua griega como término compuesto de la preposición kata (desde, según, hacia), construida generalmente con genitivo, y del término holon, que designa siempre un «todo" respecto a sus partes, o bien un "todo" en sentido cualitativo o cuantitativo.

En teología el término designa, junto con la unidad, la santidad y la apostolicidad, una propiedad esencial de la Iglesia. El primero que unió el término «católica" a la mención de la Iglesia fue san Ignacio de Antioquía: "Donde aparece el obispo, allí está reunida la comunidad, lo mismo que donde está Cristo, allí está la Iglesia católica" (Smim. 8, 2).

La expresión parece tener aquí el sentido de «verdadera Iglesia", ya que Ignacio se propone prioritariamente afirmar que sólo es legítima la comunidad que está reunida en torno a su obispo. En los símbolos de la fe este término no aparece hasta más tarde, pero de todos modos ya en el s. II (papiro de DerBalyzeh).

En el llamado "símbolo niceno-constantinopolitano" la catolicidad se enumera sin más entre las cuatro propiedades esenciales de la Iglesia.

En la tradición romana se encuentra ya en el comentario al símbolo llamado "apostólico" de Nicetas de Remesiana.

San Cipriano, en su De catholicae Ecclesiae unitate, describe la catolicidad de la Iglesia como fuerza interior de expansión universal.

Después de él san Agustín, en polémica contra los donatistas, señalará precisamente en la "universalidad" (esta vez en sentido no sólo cualitativo, sino también cuantitativo) el carácter de la verdadera Iglesia frente a las pretensiones de la secta donatista.

Así pues, cuando se le aplica a la Iglesia, el término "católico " no designa tanto la autenticidad y la verdad (con la que va unida la afirmación de su necesidad salvífica para la humanidad) como su expansión universal.

APOSTÓLICA: La unidad de la Iglesia se extiende a lo largo de la historia, uniendo a la Iglesia de todas las épocas con las primeras comunidades establecidas por los apóstoles.

De esta manera, la unidad de la Iglesia es también apostólica, es decir, la Iglesia que tiene su origen desde los apóstoles, discípulos inmediatos de Cristo que pusieron en obra la voluntad del Maestro.

Sólo la Iglesia católica puede arrogarse ese título.

Todas las demás iglesias cristianas (protestantes y ortodoxas) se separaron por voluntad de ellas, de la Iglesia católica-romana, rompiendo ese vínculo con las comunidades apostólicas. Son iglesias o sectas que nacen a partir de la voluntad de los hombres, no del Cristo Redentor.

15. El Papa: Ortodoxos, protestantes, sectas y lefebvristas

Autor:  Por Martin Zavala M.P.D. | Fuente: Defiendetufe.or 

La Biblia y la tradición nos enseñan la importancia del apóstol pedro como cabeza visible de la Iglesia Católica y por lo tanto de su sucesor...

Introduccion: 

Cuando estamos viendo la televisión hay ocasiones donde se ve mal la imagen o se pierde el sonido y aparece en la pantalla un mensaje que dice: 

" Disculpe pero son fallas de origen " 

En realidad lo que nos quieren decir es que no pueden hacer nada por arreglar la falla , ya que esta fuera de su alcance. El lugar desde donde se origina todo es donde esta mal y ahí es donde hay que componer todo. 

Igualmente pasa con los hermanos ortodoxos, protestantes, evangélicos y lefebvristas, que al romper la comunión con el sucesor de Pedro sus razones y argumentos estarán en conflicto con lo que desde siempre ha sido el corazón mismo de la Biblia y de la Tradición: El Primado del Papa.

Su falla es de origen puesto que la Biblia que unos dicen amar y laTradición que otros tanto dicen defender siempre ha afirmado este aspecto desde el principio. 

Es este el origen de todos sus ataque y desacuerdos, pues al separarse del sucesor de Pedro, el Papa, todo lo demás es buscar justificaciones para decir que tuvieron razón en separarse.

En realidad, la Bibia que para los protestantes es la única fuente de la revelación y la Tradición que para los ortodoxos y lefebvristas ocupa un lugar prnicipal, ambas, Biblia y Tradición nos señalan la importancia del Apóstol Pedro como cabeza visible de la Iglesia y por lo tanto de su sucesor. 

Veamos 7 razones bíblicas en la Palabra de Dios y 12 razones históricas en la Tradición para demostrar esta grande y hermosa verdad y así comprender la dicha de ser católicos aceptando este regalo de Jesucristo: El Papa. 

A.- La primacía de Pedro, el Papa, en la Sagrada Escritura (La Palabra). 

Al estudiar la Sagrada Escritura encontramos mucha evidencia bíblica de que entre los doce Apóstoles no todos tenían la misma autoridad. Hubo uno de ellos al que desde el principio Jesús le fue dejando un papel principal de responsabilidad, se trató del Apóstol Pedro. Escudriñemos la Escritura para ver como San Pedro fue el primer Papa.

Cualquier persona que estudie con seriedad la Palabra de Dios se dará cuenta de eso. 

A este hecho de ser el primero en responsabilidad de entre lo doce apóstoles le llamamos "la primacía de Pedro" o comúnmente el Papa. Esto porque en griego ´Papas´ significa Padre. Vayamos directamente a la Biblia y dejemos que ella por sí misma nos muestre 7 razones bíblicas de cómo San Pedro fue el primer Papa: 

"Tú eres Simón, hijo de Juan, pero te llamarás Kefas"(que quiere decir Piedra) Jn 1,42
 
Este hombre se llamaba Simón, pero cuando Jesús lo ve por primera vez le cambia el nombre y le dice que en adelante se llamará Kefas=Piedra. 

Eso se debe a que para ellos el nombre significaba algo importante en su vida o la misión que desempeñaría. Moisés=sacado de las aguas; Miguel=Quién contra Dios; Abraham=Padre de muchas naciones; Sara=princesa; Emanuel=Dios con nosotros... es por eso que Jesucristo desde el principio ya estaba marcando una señal de lo que este hombre sería en la Igesia, la Piedra.
 
Desde el principio, Jesucristo ya veía lo que el apóstol iba a ser en la Iglesia: una Piedra o base principal. A ningún otro apóstol le puso ese nombre. Jesús será la Piedra angular(Ef 2,20) y Pedro será la Piedra, la Roca.

No hay ninguna contradicción en esto. Sin duda qie la Piedra angular o principal es Jesucristo y al mismo tiempo por voluntad de él mismo Pedro es Kefas=La Piedra. 

"Tú eres Pedro(o sea Piedra), y sobre esta Piedra edificaré Mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; lo que tú ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo" 
Mt 16,18 

Aquí vemos cómo después de un tiempo y delante de los otros Apóstoles, cuando Pedro reconoce que Jesús es el Mesías, solamente a Él le dice que le dará las llaves del Reino. Se trataba de una forma simbólica(Is 22,22) pero muy clara acerca de cómo a él le estaba dando más autoridad que a cualquier otro de sus discípulos.

El protestante ha inventado que Jesucristo se estaba señalando a si mismo con el dedo. No sabemos de donde sacaron eso, si tendran una fotografia de aquel tiempo o tomaron un video. Si es así, estaremos esperando ese video o la fotografía. 

La otra cosa que han inventado es un juegito de palabras donde dicen que Pedro en griego es Petros=piedra y Roca es petra o sea, diciendo que Pedro es una piedrita pequeña. Respondiendo a esto hay que decir que en primer lugar la palabra Petros,ou y la otra Petra,as en el tiempo que se escribió eso y después tambén, significan lo mismo=Piedra, Roca. Era el “Koine” griego el que se hablaba, no el clásico.

Compruébelo en cualquier buen diccionario de griego. Además, en segundo lugar, cuando Jesús le cambio el nombre y le puso KEFAS(Jn 1,42) no era en griego sino ARAMEO asi que eso del juegito de palabras en griego de algunos protestantes evangélicos se cae por su propio peso sin ningún fundamento. 
Avancemos más: 

" ¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha pedido permiso para sacudirlos a ustedes como trigo que se limpia, pero yo he rogado por ti para que tu fe no se venga abajo. Y tú, cuando hayas vuelto tendrás que fortalecer a tus hermanos" 
Lc 22,31 

Ahora la Biblia nos muestra con toda claridad cómo Jesús valora a este Apóstol de una manera diferente a los demás. Satanás quería mover a TODOS. Sin embargo, Jesús en vez de pedir por todos como era lo lógico, solamente pidió por el Apóstol Pedro (Simón). 

Más aun, agrega que él tendrá que fortalecer a sus hermanos al volver. Esa es precisamente la función del Papa, continuar la misión de Pedro de fortalecernos en nuestra fe. 

"Volvió y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: «¿Duermes? ¿De modo que no pudiste permanecer despierto una hora?» 
Mc 14,37 

Qué tremendo. Era uno de los momentos más difíciles en la vida de Jesús, se aparta a orar y les dice a los tres apóstoles que lo acompañan que oren. 

Regresa Jesús y los encuentra dormidos a los tres, pero en vez de llamarle la atención a los tres solamente se dirige a PEDRO y le recrimina el que se haya quedado dormido. ¿Por qué Jesús no corrige a los otros apóstoles si también ellos estaban dormidos? 

La respuesta es obvia. Cuando en cualquier grupo u organización algo no funciona se busca primero al encargado, responsable, jefe o cabeza de dicha organización. Jesús lo tenía muy claro en su mente y por eso fue directamente con Él. 

Pedro también lo sabía y por eso aceptó su responsabilidad. Yo en broma digo que lo bueno es que Pedro no fue mexicano, porque si no rápidamente hubiera contestado: "no duermo, dormimos kimosabi, porque somos varios los dormidos". Pero no fue así y Pedro aceptó su responsabilidad. 

Con lo visto hasta aquí bastaría para comprobar cómo no todos los apóstoles tenían la misma autoridad. Había un primado de Pedro. Él fue el primer Papa o cabeza visible de entre los apóstoles. 

Pero vayamos una vez más a la Biblia para confirmar esto y veamos a Jesús, delante de los otros apóstoles, diciéndole solamente al Apóstol Pedro: 

"Simón, Hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Contestó: Sí. Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: apacienta mis corderos… apacienta mis ovejas… apacienta mis ovejas". 
Jn 21,15-18 

Es el último evangelio, en el último capítulo y durante los últimos momentos que Jesús compartía con los Apóstoles. Fue en esos momentos, sabiendo que los iba a dejar y habiéndoles prometido que les enviaría el Espíritu Santo, aun así, sabe que tiene que dejar a alguien como pastor visible y confirma a Pedro diciéndole que apaciente sus ovejas y corderos.

Jesús había dicho que él era el Buen Pastor, y ahora que él no va a estar físicamente, le deja esta responsabilidad a Pedro. 

Al hombre que le había negado tres veces, y al que incluso le había dicho ’’apártate de mí Satanás’’; cuando no quiso aceptar el sufrimiento de su maestro, a ese hombre , aún así, Jesucristo le confirma delante de los otros apóstoles como el hombre que tomaría esa responsabilidad. 

Sin duda que Pedro era el Pastor visible(El Papa) que Jesús quiso dejarnos. 

Un detalle bíblico que no olvidaron: Pedro en primer lugar. 

Es sumamente interesante notar el detalle bíblico que tuvieron todos los escritores del Nuevo Testamento para con el Apóstol Pedro. Resulta que los libros del Nuevo Testamento se escribieron muchos años después de la Ascensión de Jesús, sin embargo, a pesar de eso, todos los escritores a la hora de mencionar a dos, tres o más Apóstoles, siempre pusieron en primer lugar a Pedro. 

Dónde quiera que usted busque siempre encontrara ese orden. Es un tremendo detalle que no debemos de pasar por alto.

Ellos escribieron: «Pedro y Juan», «Pedro, Santiago y Juan», «Pedro y los once». Aunque ya habian pasado 20, 40 o 60 años cuando se escribieron las cartas y los Evangelios, ellos a propósito no olvidaron el detalle de poner siempre en primer lugar a Pedro. 

Pudieron haber puesto Juan y Pedro, pero nunca lo hicieron. Sin duda que cuando ellos lo pusieron, más que pensar en lo que había pasado, estaban pensando en enseñar que de entre todos los apóstoles, Pedro ocupaba el primer lugar. 

La única vez que ponen el nombre de Santiago antes del de Pedro es en la carta a los Gálatas capítulo uno, y eso fue porque resaltan el papel de Santiago como obispo de ese lugar. Fuera de eso, nunca en el Nuevo Testamento cambiaron el orden al nombrar a los Apóstoles: Siempre pusieron en primer lugar a Pedro. 

Al parecer muchos hermanos no católicos no quieren ver esta tremenda realidad. 

Hechos de los Apóstoles y Hechos de Pedro. 
El primer libro después de los Evangelios es el de Hechos de los apóstoles. Es donde se narra el desarrollo de la comunidad y la manifestación del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia.

Sin embargo, un estudio detallado de los primeros capítulos de ese libro, nos comprobará que la Iglesia, en la práctica, vio a Pedro como cabeza visible de la Iglesia. 

Si las sectas religiosas, iglesias etc. lo dudan, déle usted un vistazo a lo siguiente: 

a) ¿Quién fue el que se puso de pie para buscar al Apóstol que iba a sustituir a Judas? 

PEDRO Hechos 1,15 

b) ¿Quién fue el primero en predicar cuando se llenaron del Espíritu Santo? 
PEDRO Hech 2,14.38 

c) ¿Quién fue el primero en realizar un milagro después de Pentecostés? 
PEDRO Hech 3,6 

d) ¿A quién metieron primero a la cárcel después del Pentecostés? 
PEDRO Hech 4,1-8 Hasta eso le tocó inaugurar... 

e) ¿Quién fue el primero en imponer un castigo disciplinario en la Iglesia? 
PEDRO Hech 5,1-10 

Por supuesto que si pusieron a Pedro en primer lugar fue porque ellos estaban 100% convencidos, igual que nosotros, que él era el primer Papa o pastor universal. 

Los ortodoxos, los protestantes, las sectas y los lefebvristas, al no aceptar este regalo que Jesucristo nos quiso dejar, han terminado dividiéndose cada vez más y alejándose del verdadero Evangelio que nos dejó Nuestro Señor.

Sin duda que los Hechos de los Apóstoles son en sus primeros capítulos, los Hechos del Espíritu Santo, manifestándose por medio del Apóstol San Pedro. Todo el Nuevo testamento nos mostró esta realidad de la primacía de Pedro: El Papa. 

B.- La primacía de Pedro, el Papa, en la Historia (La Tradición). 

Vayamos ahora a darle una mirada a la Tradición y veamos como la historia nos confirma lo que la Biblia nos enseño, pues desde los primeros siglos de la Iglesia, cuando había algún problema o cuestión que definir, era el obispo de Roma quien tomaba la decisión final.

Dejemos que hable la historia por si sola y nos demuestre 12 datos sobresalientes de esta verdad: 

Año 90. Así lo hizo el Papa Clemente I cuando escribió a los Corintios en una disputa interna. El hecho más importante de su pontificado es la Carta dirigida a la Iglesia de Corinto, desgarrada por la discordia, donde los llama a la obediencia del obispo de Roma. Es el documento papal más antiguo, después de las Cartas de San Pedro.

Esta Carta es llamada «Primera epifanía del Primado Romano», y el obispo Dionisio de Corinto la veneraba como algo sumamente sagrado. 

Año 110. Pasando por San Ignacio de Antioquía diciendoa los cristianos de Roma: "están purificados de todo tinte extraño", y su frase sobre Pedro el que "preside en la caridad". 

Año 170. San Ireneo: "En ella (la Iglesia de Roma) se ha conservado siempre la tradición apostólica". Contra los herejes III, 3, 2. Si una cosa deberíamos resaltar de este santo Obispo sería la fidelidad a la fe recibida.

El tiene un alto concepto de la Iglesia de Roma: "La más grande, la más antigua, por todos conocida, fundada por los gloriosos apóstoles Pedro y Pablo". 

Año 190. Similar lo hizo el Papa Víctor I, para aclarar la situación sobre cuándo celebrar la Pascua. cualquier agua. Es conocido su esfuerzo por convencer a los Obispos del Asia y Africa, para que la Pascua se celebrará de acuerdo el rito romano y no con el de los hebreos. Su decisión fue aceptada en las Iglesias. 

Año 249. San Cipriano la designa como "punto de partida de la unidad episcopal", en ella "no tiene acceso el error en la fe". Epístola 59, 14. Siempre defendió la unión con Roma, con la cátedra de Pedro, por eso su famosa frase: "No puede tener a Dios por Padre, quien no tiene a la Iglesia por Madre". 

Año 380. San Jerónimo escribe al Papa: "Sólo en vos se conserva íntegra la herencia de los Padres". Epístola 15, 1. 

Año 390. San Ambrosio, uno de los grandes doctores de la Iglesia afirmo: "Donde está Pedro allí, está la Iglesia". narr. in Ps., 40, 30. Mas claro no se puede decir. 

Año 420. San Agustín, con su famosisima frase donde claramente muestra la autoridad del Papa: "Roma locuta causa finita". Roma ha hablado la causa está definida. Sermón 131, 10, 10. 

Año 451. Los padres del Concilio de Calcedonia reciben la epístola dogmática del Papa San León I (el Tomus ad Flavianum) aclamando: "Pedro ha hablado por boca de León". 

Año 600. San Gregorio Magno Papa, apoyó la misión de Agustín de Cantorbery y Una de sus grandes obras fue la conversión de Inglaterra, por el envió de monjes, esto dio como resultado la constitución de la Iglesia Inglesa. Hasta los anglicanos reconocen esto. 

Año 1375. Santa Catalina de Sciena. Por sus oraciones y esfuerzos, muchas ciudades, entre ellas Arezzo, Lucca y Siena se mantuvieron fieles al Papa. Ella entendió y valoró en profundidad el primado de Pedro, de allí que lo defendiera con valentía. 

Año 1620. San Josafat. Aunque nació en nació en Vladimir, Ucrania, se decidió a la unión con la Iglesia católica y al sucesor de Pedro, sin renunciar a las peculiaridades de Oriente. Escribe varios folletos sobre el bautismo de San Vladimiro, sobre el primado de Pedro y en defensa de la fe católica. 

Por todo lo anterior, el Concilio Vaticano II en Lumen Gentium 18b: "Esta doctrina sobre la institución, perpetuidad, poder y razón de ser del sacro primado del Romano Pontífice y de su magisterio infalible, el Santo Concilio la propone nuevamente como objeto de fe inconmovible a todos los fieles". 

Era lógico. Los Papas siguientes eran sucesores de Pedro y por lo mismo tendrían la misma autoridad. 

Conclusión

Así que mis queridos hermanos ortodoxos, protestantes, evangélicos y lefebvristas, en el primado de Pedro(el Papa) como sucesor no hay ningún invento, puesto que la Palabra de Dios y la historia nos muestran con claridad. La Biblia y la Tradición dan cuenta de este hecho. 

Que Dios les bendiga en abundancia y oramos para que el Espiritu de Dios les guíe hacia este gran regalo de Jesucristo: El Papa. 

Si usted es católico alabe a Jesucristo pues la comunión con el Papa es un signo de nuestra obediencia a la voluntad de Jesucristo. Amén 

Este y muchos otros temas estan en el libro Respuestas Catolicas Inmediatas en www.defiendetufe.com 

Dios te siga bendiciendo en abundancia. 

14. Cristianismo Primitivo=Catolicismo

Autor: Por Guido Rojas | Fuente: Defiendetufe.org 

¿Cuáles son nuestras raíces bíblicas e históricas?.

Comunmente se oye decir a evangélicos y protestantes "Yo soy cristiano" o también "Ahora soy cristiano". La verdad es que la mayoría de estas iglesias nuevas no tienen sino 50, 100 o 200 años de haberse iniciado.

El Cristianismo verdadero y pleno viene desde hace 2000 años y es precisamente por medio de la Iglesia católica que fue la que Cristo fundó.

Estudiemos la Palabra de Dios para conocer las raíces bíblicas del catolicismo en el cristianismo primitivo. 

1.- Herederos del Pueblo de Dios. 

Se denomina cristianismo a la religión en conjunto que fue fundada por Cristo Jesús, "piedra angular de toda su doctrina" (1Corintios 3,10-11 ; 1Pedro 2,4.6-8). Esta religión heredó del pueblo judío la fe en un único y verdadero Dios (Exodo 20,2-3), que tiene sus inicios desde la "santa alianza" entre Yahvé con el patriarca Abraham (Génesis 12,1-2); convirtiendo al pueblo de Israel, en una "nación santa y reino de sacerdotes" (Exodo 19,5-6). 

2.- De la Antigua a la Nueva Alianza 

Sin embargo, "cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés"(Gálatas 4,4). El es el gran sumo sacerdote" (Hebreos 4,14), que establece un "nuevo pacto"(Hebreos 8,6), por su muerte salvadora en la cruz (Efesios 2,16; Colosesnes 1,20 ), dando origen al "verdadero pueblo de Dios" (Gálatas 6,16).

Por consiguiente, "Ya no importa el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer; porque unidos a Cristo Jesús, todos ustedes son uno solo. Y si son de Cristo, son descendientes de Abraham y herederos de la promesa que Dios le hizo" (Gálatas 3,28-29). 

3.- El cristianismo durante los primeros años 

La Iglesia de Cristo fue vista durante al menos los diez primeros años, como una "nueva secta" salida del Judaísmo (Hechos 28,22), pero en realidad era un "nuevo camino"(Hechos 24,14); ya que estaba centrado en Jesucristo, quien es "el camino, la verdad y la vida" (Juan 14,6).

Y a los hombres y mujeres que se atrevían a seguirlo, eran perseguidos a muerte, arrestados y encarcelados (Hechos 22,4). No obstante, ellos estaban unidos en un mismo amor (Colosenses 3,14), como verdaderos "amigos" (3Juan 15), compartiendo sus bienes entre sí (Hechos 2,44), y llevando una vida según las enseñanzas del "sermón del monte", para conseguir el "reino de los cielos"(Mateo 5,3-12). 

Ya en cuanto al término "cristiano" con que se identifica a los discípulos de Cristo, empezó a utilizarse en la provincia romana de Antioquía (actual Antakya, en Turquía) (Hechos 11,26). Este nombre fue aceptado por todos aquellos que soportaban los sufrimientos de su fe (1Pedro 4,16); convirtiéndose así en auténticos soldados de Cristo (2Timoteo 2,3). 

4.- Mi nombre es Cristiano y mi apellido es Católico 

El cristianismo estuvo conformado en sus mismo albores históricos por el catolicismo, que tiene a Jesús como cabeza (Coloseses 1,18; Efesios 5,23), al fundar su congregación sobre el apóstol Pedro (roca) (Jn 1,42; Mateo 16,16-18; Lucas 22,32; Juan 21,15-17).

La palabra griega " Iglesia " asamblea de fieles (1Corintios 1,2) "Católica" universal (apocalipsis 7,9); fue utilizada por primera vez por san Ignacio de Antioquía a principios del siglo segundo de nuestra era (8). Ella es "la familia de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, la cual sostiene y defiende la verdad"(1Timoteo 3,15). 

5.- De la Iglesia de Cristo a las iglesias y sectas 

¡Cuántas veces no nos hemos preguntado ante la gran avalancha de iglesias cristianas! ¿Cuál de todas ellas es la verdadera?. Al respecto, decía San Cipriano en el siglo III, que "nadie puede tener a Dios por Padre, sino tiene a la Iglesia Católica por Madre"(9).

Asimismo, el cardenal John henry newman agregaba que "para conocer la historia del cristianismo, es necesario dejar de ser protestante" (10). Por esta razón, los católicos afirmamos que nuestra religión no fue fundada por ningún hombre, como ocurre con las demás confesiones cristianas, que muchas veces como "lobos feroces" quieren acabar con la iglesia (Hechos 20,29-30). Sino por el contrario, tiene sus orígenes en Jesucristo que es la "roca firme" (Mateo 7,24-25), y por lo tanto, nadie puede construir sobre otro cimiento (1Corintios 3,9-11).

La existencia de la Iglesia Católica y su impacto han sido muy profundos; hablamos de una institución que ha existido más que ningún imperio en la historia de la civilización. Ha durado tres veces más que el imperio romano y dos veces más que la Dinastía China. 

6.- Una Iglesia Visible 

La Iglesia Católica es vista teológicamente como el "cuerpo místico" de Cristo (Efesios 1,23), sin "mancha ni pecado"(Efesios 5,27), como "la esposa del Cordero"(Apocalipsis 21,9;22,17); a la que el Señor no deja de cuidarla (Efesios 5,29). Ya que su intención era que hubiera "un solo rebaño y un solo pastor"(Juan 10,16), donde El es "el gran pastor de las ovejas"(Hebreos 13,20), llamado también el "buen pastor" (Juan 10,11); que vela permanentemente por ellas (1Pedro 2,25). 

Para cumplir esta santa labor el Hijo de Dios escogió a doce apóstoles (enviados) (Mateo 10,2-4; Juan 20,21); dándoles plena autoridad para gobernar su iglesia a la cabeza del apóstol Pedro (roca) (Mateo 16,19; 18,18; 19,28; Efesios 2,20); con cinco grandes misiones: predicar el Evangelio (Mateo 28,20) acompañado de la oración (Hechos 6,4), Bautizar (Mateo 28,19; Marcos 16,15-16), celebrar la eucaristía (Lucas 22,19), perdonar los pecados (Juan 20,23; Lucas 24,47), y realizar señales milagrosas en su nombre (Mateo 10,1; Marcos 16,17-18); como Pedro que curaba con su sombra (Hechos 5,15) y Pablo con su ropa (Hechos 19,11-12). 

Del mismo modo, el Santo de Dios antes de regresar al cielo, les promete a sus amigos enviarles la ayuda divina del Espíritu Santo, que les hará recordar todo lo que El les había dicho (Juan 14,26; 16,13); Haciéndose visiblemente presente en la fiesta del Pentecostés (Hechos 2,1-4.33). Y muchas otras veces, con la colaboración de los ángeles del cielo (Hechos 5,17-20; 8,26; 10,3-8.22; 12,7-11; 27,23-24). 

7.- Una Iglesia con Jerarquía 

Los apóstoles conforme se iba extendiendo la "Buena Nueva" en los templos y las casas (Hechos 5,42), nombraron a su vez obispos (pastores), presbíteros (ancianos) y diáconos (servidores); por medio de la oración, el ayuno y la imposición de las manos (Hechos 13,3; 14,23; 1Timoteo 4,14; 2Timoteo 1,6) {rito sagrado que se ha mantenido hasta nuestros días en la jerarquía eclesiástica católica}.

Prueba de ello es la escogencia de Matías por los once apóstoles, para que ocupara el lugar de Judas (Hechos 1,15-26); al igual que el nombramiento por parte de Pablo de nuevos obispos como Tito en Creta, Timoteo en Efeso y Bernabé en Asia menor , para que cuidaran la "iglesia" o el "rebaño" de Dios (Hechos 20,28; Hebreos 13,7.17), y se dedicaran a "predicar y enseñar" (1Timoteo 5,17). 

Estos nuevos obispos se les dio el legado de ordenar presbíteros (Tito 1,5), que dieran a conocer la sana doctrina (1Corintios 4,1; 2Timoteo2,2; Tito 1,9), y curaran a los enfermos por medio de la oración y la imposición del óleo (Santiago 5,14; Marcos 6,13). También por solicitud de los apóstoles, la comunidad de Jerusalén nombraron siete diáconos que se encargaban del cuidado material de los fieles (Hechos 6,2-6); uno de ellos , Esteban, fue el primer mártir (testigo) del cristianismo (Hechos 7,59-60). Incluso, entre los apóstoles, profetas, pastores y maestros habían diferentes dones y cualidades . ( hechos 13,1; Romanos 12,6-8; 1Corintios 12,27-31; Efesios 4,11). 

Fue tal el éxito que en poco tiempo "las iglesias se afirmaban en la fe, y el número de creyentes aumentaba cada día" (Hechos 16,5; 9,31); teniendo como dirigentes en cada lugar a los apóstoles, obispos y diáconos (Hechos 15,4; Filipenses 1,1); todos ellos con los fieles en general conformaban las "iglesias de Dios"(2Tesalonisenses 1,4), llamada también como "iglesias de Cristo"(Romanos 16,16), el "pueblo santo"(Hechos 9,13) o "pueblo de Dios"(Apocalipsis 5,8; 8,3; 19,8); la "casa de Dios"(Hebreos 3,6) o "familia de Dios"(Efesios 2,19). 

Del mismo modo, los príncipes de los apóstoles Pedro y Pablo, en sus cartas pastorales pusieron de manifiesto como debía de ser la vida ejemplar y recta de los obispos (1Pedro 5,1-4; 1Timoteo 3,1-7; 4,17), presbíteros (Tito 1,6-9), diáconos (1Timoteo 3,8-13); y de todos los cristianos (Romanos 12,9-21; 13,1-14; 14,1-23; 15,1-6).

Sobre el particular, se conoce una carta de San Ignacio de Antioquía, de los primeros años del siglo II, en la que dice que cada comunidad de creyentes, contaba con un único obispo, asistido por los presbíteros y diáconos. Se conservan además las listas de los obispos católicos de las principales iglesias como Roma, Jerusalén, Antioquía, Alejandría; todas las cuales se remontan hasta los propios apóstoles. (12) 

8.- La Iglesia Cristiana fue perseguida: Todos ellos eran Católicos. Todos. 

Por otra parte, y a medida que se iba cumpliendo las palabras del apóstol de los gentiles que señalaba a Cristo como el "salvador de la iglesia" (Efesios 5,23); el Diablo, como "león rugiente", provocaba a la vez persecuciones a los creyentes en todo el mundo (1Pedro 5,8-9); el mismo Divino Maestro así lo había profetizado (Juan 15,20).

Los primeros cristianos soportaban con mucha paciencia varias penalidades (2Corintios 6,4-5), convirtiéndose en verdaderos "testigos de Jesús"(Apocalipsis 17,6), para estar con El en su gloria (Romanos 8,17).
 
En este punto, nuestra iglesia es la que ha dado más mártires en el cristianismo; se estima que en veintiún siglos han sido 40 millones, entre los que se encuentran papas, obispos, sacerdotes, religiosos, monjas, misioneros, catequistas, neo-catecúmenos, seglares, niños y niñas. Solamente en el siglo XX hubo 27 millones que murieron por la fe; como en las persecuciones religiosas en España, México, la Alemania nazi , en la época de la ex unión soviética, en la China comunista, en las guerras internas de algunos países de Africa y demás.

Ellos son "los que han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero"(Apocalipsis 7,14), están "vestidos de blanco y llevando hojas de palma en las manos"(Apocalipsis 7,9); y por eso, San Agustín decía que "La Iglesia Católica va peregrinando entre las persecuciones de los hombres y los consuelos de Dios" (11). 

Si usted investiga en cualquier biblioteca las persecuciones del imperio romano y mira quienes fueron martirizados encontrará los nombre de grande martires católicos a los que hoy recordamos y amamos como santos que dieron su vida por el Evangelio. Incluso cuando hoy se celebra el día del Amor y de la amistad es en relacion con San Valentin, un martir católico de principios del siglo IV. Todos ellos eran catolicos y fue antes de que Constantino diera liberad de culto. El cristianismo primitivo es el catolicismo.

(Si alguien que lea este artículo no esta de acuerdo o no cree esto, le pedimos que investigue y que nos envíe un solo nombre de cualquier martir de esos primeros siglos que haya sido protestante o evangélico. Aunque se que nunca lo enviarán, pues no existían, lo estaré esperando con mucha paciencia). 

9.- La Iglesia Católica extendio el cristianismo por todo el mundo. 
Esta labor evangelizadora que se cumple desde la misma orden dada por el Señor Jesús de dar a conocer su mensaje hasta los confines de la tierra (Hechos 1,8); se ha visto testificada en la historia con la conversión del gran imperio de los Cesares con Constantino en el siglo IV. Posteriormente, misioneros y monjes católicos hicieron lo mismo con las tribus bárbaras de los godos, vikingos, francos, germanos y demás.

A partir del siglo XVI el catolicismo se extendió por América, la India, China, Japón y el Africa gracias a la predicación de valientes sacerdotes y religiosos franciscanos, dominicos, jesuitas, mercedarios y agustinos. Igualmente, otro sello distintivo era la atención que se prestaba a los huérfanos y a las viudas (Santiago 1,27); en las iglesias el día domingo se recogía una colecta voluntaria para tal propósito (1Corintios 16,1-2). 

Esta característica bíblica también se ha visto presente hasta nuestros días en la Iglesia Católica, con la gran cantidad de hospitales, dispensarios, leprosarios, centros de salud, ancianatos, orfelinatos, guarderías, escuelas públicas, talleres de capacitación, restaurantes infantiles, bancos de alimentos para los pobres, comedores populares, centros de rehabilitación para drogadictos y alcohólicos, para enfermos del sida y otros. Obedeciendo con esto el mandato del apóstol Santiago: "la fe sin obras, esta muerta"(2,14-18). 

Hoy en día es común oir a muchos decir que ellos son la Iglesia verdadera de Cristo y el verdadero cristianismo, pero la pregunta es sencilla. Si ellos son los supuestos verdaderos cristianos ¿Por que ellos no vineron a America a evangelizar y a otros continenetes?. La respuesta es rápida: NO vinieron porque no existían. 

10.- La Iglesia de Cristo: La Católica, desde el principio tiene un rostro humano y Divino. 

Hay que reconocer que la Iglesia de Cristo en su parte humana, se ha cumplido la parábola de "la cizaña en el trigo"(Mateo 13,24-30), a través de los tiempos. De hecho el Papa Juan Pablo II declaró honradamente que en el catolicismo han habido "luces y sobras".

No obstante, el poder del infierno no podrá vencerla (Mateo 16,18), pues el Mesías siempre estará con los suyos (Mateo 28,20; 1Corintios 5,4); según la sentencia del maestro de la ley, Gamaliel (Hechos 5,38-39); ya que existe una íntima unión entre Dios, la iglesia y Cristo Jesús, "por todos los siglos y para siempre"(Efesios 3,21). 

Dios te siga bendiciendo y dale gracias a Dios si eres católico. Lucha por tener una relación personal con Jesucristo y testimonia con tu vida que El esta vivo. Si no eres católico y deseas ser un cristiano al 100% las puertas de la Iglesia Católica están abiertas. Te esperamos. 
Para profundizar este tema te recomiendo el libro de Respuestas Catolicas 

Dios te siga bendiciendo en abundancia. 

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